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miércoles, 29 de marzo de 2017

Sensaciones encontradas

Esta tarde dejamos los primeros puntos en lo que va del campeoato tras empatar 0 a 0 con River Plate en el Parque Viera; y el resultado me deja sensaciones encontradas.

Por un lado perdimos puntos, pero por otro mejoramos en algo el paupérrimo juego de los últimos partidos.

Dentro de esa mejora hay que decir algo bueno y algo malo, además: en el primer tiempo jugamos muy lento, demasiado lento, adormecedoramente lento, exasperadamente lentro... e igualmente generamos 4 ó 5 chances clarísimas de gol, desperdiciadas por Seba Fernández y por Aguirre (éste último de mal partido en general). En el segundo tiempo, en tanto, impusimos mayor ritmo, pero fuimos sumamente imprecisos y tardamos mucho en darnos cuenta de que jugamos fútbol uruguayo (léase: "hay que meter pelotazos al área sin ton ni son, que las defensas se nublan y hacen cualquier cosa"): si hubiésemos metido más pelotazos al área en lugar de buscar por abajo mal, seguramente habríamos ganado; pero lo hicimos sobre la hora y "sólo" conseguimos que Ligüera y Coelho erraran goles en la boca del arco, y que al propio Coelho le hicieran un penal tremendo que no fue cobrado.

Habrá que buscar un psicólogo y analizar lo sucedido, porque es rarísimo generar muchas chances de gol jugando con displiscencia, generar tan poco cuando se mete más y se busca por abajo, y generar tanto en tres minutos haciendo todo al revés...

River, por su parte, se dedicó a cuidar el resultado, bien parado atrás y buscando contragolpes. Tuvo tres buenas chances malogradas por su número 9, y que desnudó los problemas defensivos tremendos que tenemos cuando nos vamos arriba.

Formanos con Conde (no tuvo que entrar en acción prácticamente, los tiros del rival se fueron afuera); Otálvaro (me gustó en un lapso del primer tiempo, metiendo buenos centros, pero la gente en general se exasperó con él); García (el alma del equipo; cumplió), Polenta (solvente, como siempre, se animó poco a subir y buscar centros él), Espino (un par de buenas corridas en el primer tiempo, otro par más infructuosas en el segundo); Carballo (empezó flojo, errando pases, mal, pero levantó mucho el rendimiento luego de unos minutos y cumplió más que bien), Arismendi (sin el nivel de los partidos anteriores, cumplió); Seba Rodríguez (casi no entró en juego en el primer tiempo, pero las pocas veces que lo hizo metió buenas pelotas; en el segundo tuvo más contacto con la pelota, pero jugó más atrás y perdió peso en la generación); Aguirre (mal partido), Fernández (luchador, querendón, erró dos goles claros) y Lozano (intrascendente, demasiado satisfecho con su tripleta ante Liverpool). Ingresaron Ligüera (flojo partido, está peleado con la pelota, parece, y juega más de segunda punta que de enganche), Viudez (metió un par de buenas pelotas, pero tiene que pedir más la bola, ser más conductor y estar menos al alpiste en un rincón) y Coelho (erró un gol, mostró muchas limitaciones técnicas y físicas, y le hicieron un penalazo que no le cobraron por ser novato).

En defintiva, lo dicho: sensaciones encontradas. Perdimos puntos, pero a buena hora, pues podemos corregir de cara a lo que viene, y así dejamos el conformismo que nos estaba comiendo vivos tras tanta victoria y tan poco mérito para lograrlas.

Hay que jugar con más intensidad desde el comienzo, hay que presionar más arriba a los rivales, y hay que tener la mente fría dentro del área. Se viene la parte más difícil del torneo (en serio, jugamos contra los otros 4 de arriba en los próximos 8 juegos) y estamos aún lejos de un nivel ideal.

El fin de semana nos toca Boston River y hay que ganar o ganar!

Vamo' Nacional!

lunes, 31 de octubre de 2016

Séptima victoria consecutiva

Ayer derrotamos 3 a 1 a River Plate y seguimos en lo más alto del torneo. El partido se desvirtuó tras una tarjeta roja tempranera a un jugador de River por falta sobre Viudez.

Todo lo que se pueda decir del partido queda sometido a eso: jugamos con uno más durante casi todo el partido. Ganamos bien, pero 11 contra 10.

Jugamos con Conde; Otálvaro, Victorino, Polenta y Espino; Porras y Romero; Viudez, Fernández, Ramirez; y Silveira.

El primer gol fue una combinación notable entre Ramírez y Silveira, poco después de la roja (estábamos jugando 10 contra 10, porque Viudez no estaba en cancha, tras el patadón); y poco después llegó el 2 a 0, con otro pase de Silveira, y remate de de Fernández, viniendo de atrás a toda velocidad.

Partido liquidado, sin lugares a dudas.

El tercero llegó en el segundo tiempo, tras gran contragolpe, centro de Silveira (hizo las 3 asistencias) y cabezazo de Ligüera.

River, poco después, encontró el descuento en un penal (de Polenta, innecesario), pero poco más pasó y el partido se fue con triunfo nuestro inapelable.

La semana que viene tenemos un partido sumamente riesgoso, visitando a Cerro, y hay que ganar o ganar para seguir primeros.

Vamo' Nacional!

viernes, 8 de abril de 2016

Clasificación asegurada


Anoche aseguramos la clasificación a Octavos de Final de la Copa Libertadores 2016 tras empatar 2 a 2 contra River Plate en el Estadio Centenario.

Más allá de la clasificación, las impresiones tras el final del partido fueron bastante mixtas, porque, pese a obtenerse el pasaje a la próxima fase, no se pudo ganar y se terminó el partido dejando más dudas que certezas en la gente.

Y no es que hayamos jugado mal, porque de hecho tuvimos un partido bastante bueno. Un primer tiempo con 35 minutos más que interesantes, y un segundo tiempo en el que, pese a no repetir el rendimiento, igualmente fuimos más que el rival. El problema es quizás que la falta de definición de los de arriba, sumada a la fragilidad defensiva que mostramos, nos hace dudar acerca del futuro del equipo en esta competición.

Formamos con Conde (nada que hacer en los goles, tapó algún remate, fue seguro por arriba); Fucile (tuvo muchos problemas ante los punteros rivales durante todo el partido), Victorino (hizo el primer gol, de tiro libre, y eso es todo un mérito; y cumplió en general tanto en la marca como por arriba), Polenta (fue el más seguro atrás, como generalmente) y Espino (muchos problemas también contra los punteros rivales, aunque mejoró en la recta final del partido); Tabó (no me gustó en general; poca predisposición a jugar en velocidad, centralizó mucho su juego y desbordó muy poco; además dio ventajas en el retroceso y casi no ayudó a Fucile en la marca), Romero (muy impreciso; tuvo buenos quites y buenas jugadas, pero también mostró su lado B: imprecisiones, faltas groseras, malos pases, etc.), Carballo (el mejor en el medio, aun cuando también cometió errores en la entrega que nos complicaron) y Ramírez (mucho sacrificio en la marca, pero algo peleado con la pelota arriba... se pareció más al de los primeros partidos que al de los últimos antes de la lesión y las paperas); López (buenos momentos mezclados con malos momentos; lo noté peleado con el gol, tuvo varias pero no concretó, y en el segundo tiempo sufió una laguna bastante grande en la que no le salía nada bien; de todas formas corrió hasta el último instante y mostró siempre su cuota de calidad, aun pese a estar algo entreverado) y Gamalho (correcto partido en general, no entendí mucho su cambio). Ingresaron González -por Gamalho- (mal partido, no se encontró nunca con los compañeros, hizo varios pases mal, y encima se metió un gol en contra), Barcia -por Tabó- (tuvo buenas y malas, como siempre, se lo notó más activo que Tabó, pero con la falta de calidad de siempre para jugar de puntero) y Barbaro -por Ramírez- (apenas entró en juego en los 4 ó 5 minutos que estuvo en cancha).

Arrancamos bien el partido, presionando a River y generando peligro con juego asociado. Pero el arquero rival le tapó un buen remate a López, evitando el 1-0. Casi inmediatamente, y en su primera llegada, River se puso 1 a 0 a los 5 minutos.

Por suerte, no mucho después, Victorino logró empatar de tiro libre, sorprendiendo al arquero rival con un tiro bajo (habría sido más complicado el partido si pasaban los minutos y nosotros íbamos abajo en el marcador). Luego del empate, hicimos muchos más méritos que el rival para pasar al frente. Tuvimos varias chances de gol, desperdiciadas fundamentalmente por el Diente López, pero también por el resto de delanteros. E incluso un segundo tiro libre de Victorino, bien tapado por el arquero, y otro de Ramírez que rozó el travesaño.

River recién emparejó el juego en la recta final de esa primera mitad, donde nos repartimos la pelota sin generar demasiado peligro realmente; y el primer tiempo se fue con un injusto 1 a 1, pues habíamos hecho méritos para irnos arriba en el marcador.

La segunda mitad fue más desprolija; con River yendo más arriba e insistiendo más por las bandas (donde siempre damos franquicias y muchas facilidades), pero no hubo demasiadas llegadas de ninguno de los dos. Munúa hizo entrar a González por Gamalho, pasando López a la posición de 9, pero Nacho no anduvo preciso en ningún momento y sólo logró que al equipo le costara más llegar al área rival.

Por suerte en un contragolpe a los 27 minutos, el lateral derecho de ellos pifió una pelota y Kevin Ramírez quedó solo mano a mano con el arquero, y tras buena definición hizo el 2 a 1. Allí pareció que la victoria ya era nuestra, en especial porque en los minutos siguientes hicimos méritos como para anotar el tercer gol (nuevamente López falló); pero entre el cansancio de algunos jugadores (Ramírez y Tabó) y la amarilla a Romero, que lo hizo cuidarse más en la marca, River empezó a controlar nuestros ataques y a dominar la mitad de la cancha, hasta encontrar el gol del empate: dudosa e innecesaria falta por el sector de Fucile, centro fuerte al medio del área y Nacho González cabeceó fallidamente, peinando la pelota contra el palo.

En los minutos finales River mostró más actitud para buscar la victoria, en tanto nosotros básicamente nos replegamos y aguantamos (a fin de cuentas, ellos necesitaban ganar sí o sí y nosotros con el empate estábamos clasificándonos) y, aunque no nos generaron chances de gol, sí terminamos dando una imagen un tanto opaca (López muy sólo arriba, todos los demás demoraban años en llegar para auxiliarlo), pensando especialmente en el futuro (en Octavos nos van a tocar equipos muchos más duros que este River; que es bueno adelante, pero no tanto atrás; y no supimos aprovechar los espacios cuando se nos vinieron arriba).

En definitiva, lo importante es que aseguramos la clasificación, que merecimos ganar, que el arquero rival fue figura indiscutible (y hace mucho que no podemos decir eso), pero quedó en el debe justamente el ser más contundentes y nos deja algo de preocupación la notoria fragilidad de nuestra defensa (nos llegan fácil por abajo, ya sea tocando por el medio o corriendo por los laterales; y nos cuesta el juego aéreo más de la cuenta), así como mala manera en la que terminamos el juego (acusando extremo cansancio, incapaces de hilvanar un ataque, muy metidos atrás).

En tres días volveremos a ser locales en el Estadio Franzini, con sólo 600 hinchas, y habrá que disimular el cansancio y las secuelas de las paperas, y ganar o ganar para seguir persiguiendo el objetivo del bicampeonato.

Vamo' Nacional!

jueves, 3 de marzo de 2016

Perdimos dos puntos


Hace un par de horas empatamos 0 a 0 contra River Plate en el Parque Central.

El partido fue tenso, dinámico, impreciso por momentos y con vértigo en otras ocasiones; pero en ningún momento logramos sacarle ventajas a un equipo bien parado atrás y que movió bien la pelota en ataque.

Bueno, de hecho sí pudimos sacarle ventajas, pero no nos convalidaron un gol que debió haber sido convalidado.

El primer tiempo nuestro fue tétrico. Básicamente apelamos al pelotazo sin ton ni son, lo cual generalmente es mala idea, pero mucho más anoche, jugando contra un rival que puso cuatro zagueros altos en la zona defensiva, en tanto nosotros jugamos con una delantera que no se caracteriza ni por su altura ni por su juego aéreo; por lo cual, ellos nos ganaron siempre. Peor aún, cuando intentamos jugar por abajo, demostramos una preocupante inoperancia, porque todos y cada uno de nuestros jugadores se cansaron de pasarle la pelota a rivales (no, no fueron malos pases que un rival interceptó corriendo, esforzándose, fueron pases directamente a los rivales).

River jugó mejor por abajo, aunque siempre al contragolpe y, sin dominar el juego, tuvo las chances más claras de gol (la más clara de todas, un tiro libre de Michael Santos que Conde manoteó y dio en el ángulo, y en el rebote erraron el gol sin arquero). Nosotros sólo generamos una: un remate de Fernández fuertísimo, bien tapado por el arquero, que luego en el rebote -tras centro desde la derecha- fue cabeceado por Barcia directamente hacia afuera.

En el segundo tiempo nos fuimos más arriba, pero las dos primeras chances de gol fueron de ellos, con sendos contragolpes por el lado de Fucile y remates bien tapados por Conde (una de las figuras). Pero, a partir de entonces, fuimos más que River y generamos 4 ó 5 chances de gol, incluyendo una de Barcia que fue gol no cobrado y un par de Ramírez sobre el final en las que no pudo definir con precisión.

Hubo interesantes movimientos de Barcia y Fucile por derecha (y luego Fucile y Tabó), mejor juego colectivo arriba con López, Fernández y Ramírez (luego González cuando entró), pero no logramos vulnerar al rival. Nos faltaron ideas, decisión en la pegada de afuera del área (nadie quería patear) y precisión no sólo en el último pase, sino en el remate.

De todas formas, jugando como se jugó los últimos 35 minutos, estamos por buen camino... lástima que los partidos duren 90 y nos cueste tanto sostener el buen juego todo el tiempo (y no por cansancio, sino por descontroles momentáneos). La actitud siempre está, eso es claro y da tranquilidad, pero hay momentos en los que parece que nadie sabe qué hacer con la pelota.

Jugamos con Conde (atajó varias, fue una de las figuras); Fucile (buen partido en general, especialmente subiendo), Gorga (correcto partido, como siempre que le toca jugar), Polenta (gran figura atrás, aun cuando falló un poco en el juego aéreo ante el enorme Ribas, pero tuvo varias acciones importantísimas cerrando el sector de Espino en el primer tiempo, y varias subidas criteriosas por el mismo lateral, que generaron peligro sobre el arco rival) y Espino (mal primer tiempo, pero casi perfecta segunda mitad, en la cual anuló a Santos por completo, subió con criterio varias veces, e incluso dio el pase en el gol no convalidado); Porras (impreciso, partido flojo en general, especialmente porque anduvo lento con la pelota; pero la entrega fue incuestionable) y Romero (chispazos interesantes, a pura entrega, aunque mucha imprecisión en el pase, especialmente en la primera mitad); Barcia (uno de los mejores de la cancha, me extrañó que saliera; está claro que es inteligente para jugar, sabe qué hacer y cuándo hacerlo; pero le faltan condiciones para ejecutar las acciones de puntero de mejor forma), Fernández (la entrega de siempre, buen criterio en el juego en la segunda mitad; pero dio la sensación de que a veces su presencia en lugar de González hacía que el equipo perdiera claridad de juego), López (opaco primer tiempo, levantó en la segunda mitad, pero fue bien controlado) y Ramírez (chispazos esporádicos que muestran sus condiciones, pero cierta apatía en el juego... es como el inverso de Barcia: tiene condiciones, pero le faltan inteligencia y despliegue, ganas, lucha). Faltando 10 minutos ingresaron González y Tabó -por Barcia y Fernández- y el equipo tuvo la claridad que le faltaba... pero por muy poco tiempo antes de que terminara el juego.

En definitiva, el resultado se antoja casi como una derrota, especialmente tras lo sucedido en Colonia hace 3 días. Desaprovechamos una gran oportunidad de picar en punta en nuestro grupo, tras el buen empate en Rosario, y ahora la clasificación se nos ha complicado.

Dejamos pasar 45 minutos de juego mostrando una inoperancia alarmante y luego nos costó mucho jugar contra reloj en la segunda mitad. Son cosas que no pueden pasar si queremos lograr algo importante este semestre, y dejar atrás un 2015 en el que dejando de lado una recordadísima semifinal que nos valió un título a puro huevo, fue bastante flojito en lo futbolístico.

La semana que viene viajamos a Sao Paulo y hay que intentar ganar al menos un punto para no complicar la clasificación a Octavos de Final.

Aunque, antes, recibiremos a Juventud en el Parque, el domingo, y hay que ganar o ganar para seguir arriba en el Clausura. Nada de suplentes, nada de especular. A ir por todo para volver a la senda del triunfo.

Vamo' Nacional!

lunes, 15 de febrero de 2016

Segunda al hilo

El sábado volvimos a triunfar 3 a 0 en el Campus de Maldonado por el torneo Clausura, esta vez ante River Plate (casualmente, hasta los mismos colores que Villa Teresa... fue casi un replay de lo sucedido 7 días atrás).

El partido fue raro. Aburrido. Dos goles tempraneros liquidaron todo, ante un River que no puso lo mejor contra nosotros, reservando varios jugadores para su partido de Copa Libertadores.

El primer gol llegó a los 7 minutos, luego de una sucesión de toques y la aparición fugaz de Barcia entre medio de los zagueros. El 9, devenido a puntero derecho, paró mal la pelota, pero pudo pasársela a Nico López, quien definió de primera contra el primer palo.

1 a 0 tempranero, en un partido que nos tenía como dominadores, como equipo más ambicioso, y que tenía a River en clara postura de contragolpe.

Poco después, una buna jugada de Fucile por derecha terminó en penal mal cobrado a favor nuestro (en la cancha pareció penal, pero en la TV se ve claramente que la falta es afuera del área). Nico López se encargó de poner el 2 a 0 con toque suave, y realmente el partido pareció liquidarse.

Siendo justos, en los primeros 15 ó 20 minutos River tuvo chances de gol (la más clara, un cabezazo bien tapado por Conde, pero también un par de diagonales por la izquierda con jugadas bien tapadas por la zaga), pero poco a poco el trámite se volvió anodino. Nosotros con la pelota, ellos esperando, y algunas chances aisladas para nosotros no muy bien culminadas por Ramírez.

Fue un buen primer tiempo, aunque con algunos errores en el manejo de la pelota que posibilidaron contragolpes del rival.

El segundo tiempo fue aún más anodino que el primero. River no tenía ideas y nosotros no teníamos mucha intención de liquidar el juego. Pronto River se quedó con uno menos y la tendencia se acentuó: nosotros rondando el área pero sin concretar, y ellos sacando cada vez menos contragolpes. Igualmente, la sensación era que no liquidábamos el pleito y que, donde River terminara bien uno de esos pocos contragolpes, se nos podía complicar el resultado.

Lo más claro de nosotros fueron un par de remates del Colo Romero, algunos centros mal definidos, y un mano a mano de López que tapó muy bien el arquero rival. River armó algo de juego por las bandas, y con un hombre alto ingresado en esa segunda mitad, metió algo de miedo de tanto en tanto.

Cerca del final, Nico López tuvo su revancha en otro mano a mano con el arquero rival, y esta vez logró vencerlo para liquidar definitivamente el pleito (aunque el arquero casi le volvió a ganar).

Luego de eso, sólo quedó tiempo para que Porras se perdiera el cuarto, pasada la hora.

Jugamos con Conde (una buena atajada, se mostró sólido en los centros, pero falló en un par de salidas apuradas con los pies y con las manos, entregándole la pelota a los rivales); Fucile (buen partido en líneas generales, especialmente con la pelota en los pies), Victorino (buen desempeño en general, pese a mostrar aún falta de velocidad), Polenta (sin brillar, igualmente fue infranqueable tanto en la zaga como cubriendo las espaldas del lateral izquierdo) y Olivera (buen partido, le ganaron las espaldas un par de veces, pero se las arregló para rehacerse y recuperar la pelota; e incluso pasó el mediocampo un par de veces con intención ofensiva); Porras (el mejor en el medio, sólido en la marca e intentando generar juego permanentemente), Romero (no me gustó, erró muchos pases, incluyendo dos hacia atrás que dejaron muy mal parada a la defensa) y González (buen primer tiempo, fue el eje del equipo, aunque se vio algo perdido en la segunda mitad); Barcia (interesante primer tiempo, aun con todas sus limitaciones, se quedó en la segunda mitad), López (la figura destacada del juego, no sólo por los 3 goles, sino por su influencia permanente en el andamiaje ofensivo del equipo) y Ramírez (tuvo un par de tímidas subidas por izquierda, pero definió mal, no fue su mejor partido, aun cuando le reconozco la sana intención de encarar siempre que puede). Ingresaron Barbaro -por Ramírez- (desprolijo, pero con ganas, tuvo un par de buenas pinceladas), y Fernández y Tabó -por González y Barcia- (el segundo tuvo algunas buenas corridas por derecha, en tanto Fernández corrió todas las pelotas, aunque sin demasiada claridad).

En definitiva, fue un buen partido, aunque el hecho de que el rival jugara con muchos suplentes, hace que no podamos aferrarnos a él para decir que el equipo ha llegado a su mejor nivel. Faltan muchas cosas, algo más de profundidad en los alrededores del área, y eliminar los errores en los pases en el medio, que más pronto que tarde nos podrían costar caros.

El sábado que viene debutamos en el Parque Central ante Wanderers, un partido que hay que ganar o ganar para seguir en la punta de este torneo Clausura e ir en busca del bicampeonato.

Vamo' Nacional!

lunes, 24 de agosto de 2015

Victoria contra todos

Ayer derrotamos a River, al árbitro Falce y a gran parte del periodismo deportivo uruguayo por 2 a 1.

¿Por qué considero que a tantos rivales a la vez? A River, lógicamente, porque fue el rival "oficial" al que enfrentamos anoche, y el cual nos hizo un muy buen partido y nos tuvo contra las cuerdas 80 minutos. Al árbitro, porque ayer tuvo la dualidad de criterios más alarmante en los últimos años (desde ataques cortados sin aplicar ley de ventaja a los nuestros, cuando sí aplicó ley de ventaja en los rivales; al apresuramiento al último cambio nuestro cuando dejó que los rivales tardaran minutos enteros en cada cambio; y al que debe sumársele, claro, la anulación de dos goles válidos en los primeros minutos). Y al periodismo, porque parece que vio otro partido... porque si a otros equipos (sobre todo con los colores del Táchira o el Borussia Dortmund) les cobran mal un lateral, alzan la voz al cielo sobre el mal arbitraje, y ayer fue volver a casa del Parque y no escuchar o leer a un sólo periodista cuestionar la patética actuación de la terna arbitral; e incluso mencionar que "los nervios de la gente se trasladaron a los jugadores, todos protestando cada jugada como si así quisieran hacer pesar la localía", cuando la gente protestaba nada más que por lo justo: dos goles mal anulados en 10 minutos, que habrían cambiado un partido que luego se complicó; un córner no cobrado cuando ya íbamos 1 a 1, una amarilla a Alonso casi en la hora sacada por protestar cuando lo faulearon y el línea cobró lateral que no fue... ¡¿Esas cosas protesta la gente """"injustificadamente""""?!

Y, para colmo, ese mismo periodismo destacó que jugamos "dormidos" el primer tiempo... ¡dormidos pero con dos goles hechos mal anulados!

En fin... no me dan ganas ni de comentar el partido en sí. Partido que dominamos de principio a fin, limitando a River a salir de contra... algo que hicieron correctamente, y por eso se fueron ganando en el primer tiempo y pudieron haber hecho el segundo gol en sus 3 únicos ataques de la segunda mitad. Pero la pelota fue nuestra, ante un equipo replegado y aplicado en la marca y en la contra, con un arquero al que le gusta mucho salir y tuvo una gran actuación especialmente en el primer tiempo.

Me preocupa esta sensación en el aire... este "Efecto Forlán"... Me preocupa que ese "héroe del fútbol Uruguayo" no pueda retirarse del fútbol sin ser campeón y que se le quiera entregar un campeonato en agradecimiento por todo lo que "hizo" (jugar junto a Suárez, su mayor mérito). Porque el sábado el CAP perdió puntos mariconescamente y ayer teníamos que perderlos nosotros. Eso se olía en el Parque desde el comienzo. Y luego del partido escuchar a Kesman decir que la pelota se fue en el primer gol anulado por tan científicas razones como "la cabeza no se puede separar dos metros del cuerpo", o a Scelza decir que "no fue gol anulado, porque hubo segunda jugada" o "el árbitro no incide en el trámite del partido" me provoca sensaciones vomitivas (estos señores siempre me provocan eso, pero ayer fue el colmo). Siento que vamos a tener que remar muchísimo contra arbitrajes dudosos y periodismos obsecuentes para poder ganar algo este año.

La historia de Nacional, siempre peleando contra el sistema, pero a un nivel superior.

Ojalá me equivoque y el campeonato transcurra con normalidad.

El equipo jugó con Conde (nada que hacer en el gol, tuvo una buena salida en un mano a mano, y poco más que atajar; bien jugando con los pies -es lo que justifica su contratación-); Fucile (poquito, mejor como 8 que como lateral, no se nota que sea jugador de selección), Malvino (regular partido, cometió muchas faltas, se mostró lento y en ocasiones salió a destiempo a marcar, dando un segundo extra a rivales para hacer el pase), Polenta (mal primer tiempo -error en el gol-, mejoró en el segundo) y Espino (cometió un par de errores que fueron claves -uno terminó en el gol de River y otro casi terminó con el 2 a 0- pero su entrega y sus constantes subidas fueron también claves para dar vuelta el partido); Porras (partidazo, a veces exagera con el pase atrás, pero a la larga siempre hace lo correcto, es el motor del equipo) y Romero (hizo el 2-1, pero tuvo un partido flojo, bien en el primer tiempo, pero se diluyó en la segunda mitad e incluso tuvo problemas cuando lo mandaron de lateral); Barcia (desbordó siempre que pudo, pero generalmente no culminó bien), González (desaparecido por momentos -cuando tiende a sumarse al área-, en el global tuvo un buen partido, siendo la manija del equipo junto a Porras, especialmente cuando retrocedió en el campo con la entrada de Amaral... ahí está la clave, alejarlo del área para que venga desde atrás y arme de frente al arco y no de espaldas) y De Pena (mal arranque, mejoró con el correr de los minutos, mostró más que nada chispazos interesantes, sin constancia; pero redondeó un buen partido); y Alonso (ofuscado luego de que se le arrebatara la oportunidad de ser el goleador del torneo, igualmente tuvo un buen partido pivoteando, abriendo el juego, combinándose con González... luego de los dos goles anulados no tuvo chances claras de gol). En el segundo tiempo ingresaron Barbaro -por Barcia- (muy buen debut, excelentes primeros minutos en cancha, luego se quedó un poco... jugó por derecha y es zurdo cerrado, así que no pudo tirar bien los centros, pero fue una pesadilla para la defensa rival) y Amaral -por Fucile, pasando Romero al lateral- (empezó flojo, pero fue mejorando; fue más ganas que fútbol, pero eso alcanzó incluso para que hiciera un gol). Luego ingresó Eguren por González, pero fue sólo para hacer tiempo -aunque Falce lo apuró- y vengarnos así de un River -con complicidad de Falce- que hizo tiempo con cada cambio, cada saque de meta, cada lateral... y al final, claro, le faltó tiempo.

El jueves jugamos contra Independiente Santa Fe de Colombia, un durísimo rival, pero por suerte, con arbitraje extranjero (teóricamente "imparcial"). Hay que ganar o ganar, y si es posible, por más de un gol, para ir más tranquilos a Bogotá en un par de semanas.

Vamo' Nacional! Contra todo y contra todos!

lunes, 16 de marzo de 2015

Continúa el derrumbe

El sábado perdimos 2 a 1 contra River Plate y estamos al borde de despedirnos del Clausura.

El partido fue extraño, porque si bien comenzamos mejor y metimos contra su arco a River en todo el segundo tiempo -un River que, dicho sea de paso, jugó mal, muy lejos de lo que supo ser en temporadas anteriores-, en realidad el resultado del partido fue justo. Cuando se vio en desventaja, el equipo rival se fue arriba y buscó el empate, y luego del empate la victoria, algo que consiguió. Luego se defendió y no pudimos vulnerarlos.

Hubo jugadas claves en el partido: el gol del empate llegó tras un lateral de Díaz a De Pena y éste devolvió la pelota pésimamente, dejando al equipo en desventaja numérica. Uno de River desbordó y De los Santos, inexplicablemente, despejó la pelota al medio del área (mostrando una falta total de conceptos), dejándosela servida a un jugador que venía de frente y definió cual penal, sin marca, sin nadie adelante, contra un palo. El segundo gol, por su parte, llegó tras un quedo defensivo de todo el equipo, especialmente de Díaz, quien no estaba en su sector, sino merodeando la zona del 5 y permitió que se colara un jugador frente a él para fusilar a Munúa.

Esos errores puntuales nos costaron el partido, pero decir que fue sólo por eso que lo perdimos, es tapar el Sol con un dedo -como ya he dicho en entradas pasadas-.

Como dije, el partido comenzó favorable. Un ida y vuelta en el que River parecía endeble en ataque y no generaba nada, en tanto nosotros, por medio de Barcia, generamos algo de peligro por el lado derecho. Primero un buen centro del 9 venido a puntero, terminó con buen cabezazo de De Pena (lo único positivo que hizo en el partido) que el arquero tapó notablemente. Luego una combinación entre el propio Barcia y Fernández (insólitamente descuidado por la defensa), terminó con Barcia cara a cara con el arquero, y el delantero no perdonó. 1 a 0 justo, dentro de todo.

Entonces el partido tuvo un giro. River se fue arriba, aunque impreciso, y nosotros nos contentamos con el resultado. Volvimos a confundir tranquilidad con patológico letargo. Intentamos bajarle revoluciones al partido, Munúa tardaba años en devolver la pelota al juego, nuestros jugadores recibían la pelota y sólo la trasladaban buscando faltas... nos olvidamos de buscar contragolpes y nos contentamos con dormir el partido... pero no dormimos realmente el partido, sino que nos dormimos a nosotros mismos, mientras River siguió despierto y jugando con intensidad.

Y entonces llegaron los dos goles, por mera decantación. Por la diferencia de velocidad de unos jugadores y otros, por la diferencia en los objetivos: unos querían goles, los otros dormir una siesta hasta el fin de semana siguiente.

Repito: una cosa es bajarle revoluciones al partido y otra cosa es bajar revoluciones uno mismo. Y confundimos las cosas, lo cual es grave, porque cuando uno quiere volver a subir las revoluciones, siempre cuesta más.

En el segundo tiempo Gutiérrez apeló a los cambios. Había tres cambios cantados (Pereiro, Fernández y De Pena... por un 9, un puntero y un enganche) y el DT apeló primero al menos claro de los cambios: sacó a De Pena y puso a Bueno (yo hubiera sacado a Pereiro y puesto un enganche o a Fernández y puesto a Tabó para que Barcia pasara de 9).

Igualmente, Gonzalo Bueno, con poquito, nos dio mucha más subida por izquierda que De Pena (no es sorpresa), aunque ni por asomo fue un puntero clásico (nunca jugó por la raya, sino que merodeó la zona del segundo delantero, más cerca del área que de la banda -algo que tampoco sorprende, porque, al menos en este blog, siempre hemos destacado que no es un puntero-), pero igual se las arregló para complicar a la defensa rival, ya sea con intentos individuales como con combinaciones con Díaz.

No generamos realmente muchas chances de gol, apenas una de Fernández, que recibió la pelota solito en el área y tiró una pifia lamentable a las manos del arquero (da la sensación de que Fernández está a años luz de lo que supo ser hace unos años, cuando incluso llegó a la selección). Hubo varios centros más, especialmente por el otro lado (por Barcia o Gorga), pero la defensa rival estuvo firme -algo que es fácil, porque sus zagueros le sacaban 20 cms de altura a nuestro 9-.

Entonces Gutiérrez puso a Taborda, para ganar altura, y al Chino para jugar, por fin, con enganche (hasta ese entonces Pereiro no había tocado una sola pelota en todo el partido, ¡no es broma! ¡Ni una!).

Como era de esperar, la entrada de estos dos jugadores obnubiló un poco al resto, y dejamos de desbordar para tirar pelotazos al área desde donde sea, a ver si Taborda lograba algún milagro, y el Chino más que generar más juego y ordenar los ataques, buscó siempre tirar al arco (en tiros libres, córners o lo que fuere).

Igualmente metimos a River contra un arco y pudimos y debimos haber empatado: Taborda le bajó una pelota a Barcia notablemente, pero éste definió débil a las manos del arquero. Luego -o antes, no recuerdo- un rebote en un córner le quedó a Díaz, pero su remate fue sacado en la línea por un defensa rival. Y hubo otro par de chances que pasaron cerca.

Fue una clara demostración de por qué bajar la intensidad nos hizo perder el partido: bastó ir para adelante, correr, tirar la pelota larga, acumular gente arriba, para generar peligro y maniatar a River, quien no sacó un sólo contragolpe durante más de media hora, y recién al final, con nosotros cansados y desesperados tuvo un par de chances de liquidar el pleito. Una diferencia absoluta con lo que fue el equipo luego del 1 a 0.

En definitiva, perdimos por errores propios y no supimos dar vuelta la situación por falencias crónicas de juego colectivo y definición individual. Parecemos aún un equipo en pretemporada, buscando conectarse, ajustar la precisión y encontrar la mejor forma física. Preocupante, estando a mediados de marzo, mes y medio después del fin de la pretemporada.

Jugamos con Munúa (uno de los responsables del letargo futbolístico luego del 1 a 0, durmiendo cada saque de meta o pelota en su poder); Gorga (bien en la marca, tuvo buenas intenciones ofensivas en el segundo tiempo; pero no se le puede pedir peras al olmo), De los Santos (buen partido en general, pero cometió el error catastrófico que significó el empate, y esos errores de concepto definen a un jugador... es como si un arquero agarrara un pase a atrás con la mano: imperdonable), Polenta (lo más firme atrás, marca por él y por todos, pero igualmente tiene desprolijidades preocupantes) y Díaz (perezozo para marcar, esta vez incluso subió poco... ¿dónde está Espino, que con él salimos campeones del Apertura?); Porras (entró en las desprolijidades tras el empate y no fue el jugador que necesitamos), Prieto (empezó bien pero se fue cayendo a pedazos conforme pasaba el partido; igualmente no creo que hayamos extrañado a Arismendi); Pereiro (no es enganche, no tocó una pelota en todo el partido, debo decir que por suerte se va a la sub 20 y podremos por fin poner un enganche en su lugar -repito: no es enganche; no digo nada contra él o sus condiciones, sólo digo que ponerlo de enganche es como no ponerlo-); Barcia (el mejor, lejos... pese a no tener las condiciones de otros, pese a ser 9 y jugar contra una banda, sabe qué hay que hacer en cada momento del partido, es inteligente, futbolísticamente hablando, algo que no abunda en nuestro plantel), Fernández (una tibieza que lo invita a volver al banco de suplentes) y De Pena (la misma tibieza que Fernández, a la cual se le debe sumar el error grosero que comenzó la jugada del empate rival; otro jugador que pide banco de suplentes). Entraron Bueno (con poco hizo mucho más que De Pena), Recoba (con dos pinceladas de calidad hizo más que Pereiro en todo el campeonato) y Taborda (aportó su altura, pero no se le puede pedir ser Ibrahimovic... es Taborda, suplente de River el año pasado).

La pregutna de la semana: ¿y Tabó???

En fin... esperemos que para el próximo partido vuelva Alonso de 9 y juguemos con punteros y con enganche de verdad.

El próximo rival es el equipo de los Alcahuetes, en Jardines, y con 600 entradas para los nuestros (a ver si por primera vez somos visitantes en esa cancha). Hay que ganar o ganar o, me temo, nos despediremos del Clausura a falta de 10 fechas... todo un récord negativo en la historia del club.

Pase lo que pase, vamo' Nacional!

martes, 9 de septiembre de 2014

Tres golazos para tres puntazos

Ayer derrotamos a River Plate por 3 a 1, de forma absolutamente merecida, porque fuimos bastante más que ellos en todas las líneas, especialmente en el primer tiempo.

Igualmente, hay que decir que el funcionamiento del equipo no fue del todo bueno. Los dos primeros goles prácticamente fueron las únicas chances de gol que tuvimos en el primer tiempo, y en defensa tuvimos algunos desajustes, especialmente por el lado del Colo Romero y en la zaga cuando Arismendi pasó a jugar allí (no por culpa de él específicamente, sino por el funcionamiento en general de toda la defensa, incluyendo los volantes).

En los primeros minutos de juego fuimos nosotros quienes buscamos el arco rival, en tanto River apenas llegaba a tener la pelota por momentos. No fuimos claros, no generamos riesgo real, hasta que a los 3 minutos Alonso corrió una pelota larga, la ganó, la tiró al medio (donde increíblemente no había nadie: ni Barcia ni Fernández, dos "nueves" jugando fuera de posición, tienen aún sistematizado que si Alonso se abre, ellos deben ir por el medio), un defensa la despejó sin mirar que estaba solo, y Arismendi metió un golazo desde 40 metros.

Luego de eso el partido se planteó como era esperable: nosotros esperando en nuestra cancha y River tocando la pelota a ver si podía generar algo. Pero realmente no generaron nada y en todo momento dio la sensación de que los teníamos dominados completamente.

A mi entender nos faltó presionar un poco más, o intentar generar riesgo. Nos metimos demasiado atrás por unos veinte minutos, esperando demasiado, con Alonso desconectado arriba, peleando todo. Algo que fue un tanto desesperante, porque las pocas veces que Alonso u otro intentaba presionar en la salida, River salía mal, tiraban la pelota a cualquier parte, no sabían qué hacer. Hasta que a los 32 minutos llegó un córner que Porras lanzó en corto, Alonso pivoteó y se la devolvió al volante en el vértice del área, y éste metió otro golazo con tiro cruzado a colocar al ángulo.

A partir de entonces River perdió el norte y nosotros empezamos a presionar un poco más, volviendo a demostrar que si no dejábamos pensar al rival, éste hacía todo mal y mostraba vulnerabilidades enormes.

El primer tiempo terminó con ese 2 a 0 un tanto exagerado pero merecido, porque ellos no generaron riesgo más que córners o tiros libres en forma de centro.

En la segunda mitad el partido siguió por los mismos lineamientos, con River tocando sin profundidad y nosotros esperando sin demasiadas preocupaciones ni tampoco intenciones de liquidar el pleito. Tuvimos algún contragolpe mal culminado, un tiro libre de Alonso y alguna jugada más.

Luego Gutiérrez hizo un cambio que trastocó la firmeza del equipo: puso a Calzada por Díaz (supongo que sentido o cansado) y desestructuró la defensa -Polenta pasó al lateral izquierdo y Arismendi a la zaga, quedando Calzada de doble cinco-. Creo que el cambio de piezas fue negativo, porque Calzada es un jugador desprolijo que dejó descubierto el medio campo varias veces, dejando que la defensa quedara al descubierto, sin la labor de Arismendi de colarse entre los zagueros. El propio Arismendi tardó unos 10 minutos en acomodarse a estar en la zaga y dejar de salir demasiado lejos del área, dejando un hueco enorme entre Polenta y Aja.

Fue entonces que River creció y llegó al descuento gracias a una pelota que nadie supo despejar y le quedó al Morro mano a mano con Munúa.

Afortunadamente, ni bien sacamos, River quedó muy mal parado y Alonso hizo el 3-1 con un remate notable desde afuera del área.

Los 20 minutos finales fueron un poco sufridos porque River se fue arriba, aprovechando los desajustes en el medio y la pasividad de jugadores como Pereiro, Giménez y Recoba, quienes no colaboraron nada en la contención; y además nos cansamos de errar contragolpes que hubiesen liquidado el pleito.

En definitiva, ganamos, y es lo que importa. No jugamos un gran partido, pero fuimos contundentes y fuimos más que un rival que suele dominar a los rivales, ganando o perdiendo.

Formamos con Munúa (no demostró mucha seguridad, la única difícil que tuvo fue gol -pero no se lo puede culpar-, no salió en los centros y tapó algún tiro o cabezazo defectuoso); Romero (cometió errores típicos de un jugador fuera de posición, pero su entrega y salida fueron más que interesantes), Aja (buen partido, pese a haber sido quien le erró a la pelota en el gol rival; ganó todo por arriba), Polenta (buen debut, suplió con mucho oficio algunas deficiencias en lo físico y futbolístico) y Díaz (participó poco del juego, quizás fue su partido más flojo en esta temporada); Arismendi (un golazo, buen trabajo cuando estuvo de 5, aunque no tan bueno cuando pasó a la zaga), Porras (la figura, es un león en la marca, está siempre bien parado, tiene criterio para pasar la pelota, sabe trasladarla, es capaz de driblar a un rival como si fuera un enganche y encima hizo un golazo; definitivamente es un jugador de nivel superlativo en el plantel -y en el fútbol local, creo yo- y Pereiro (flojito partido, falto de velocidad, desacertado con la pelota y cuando entró Recoba, su poca participación en la marca nos dejó desprotegidos en el medio); Barcia (sigue notándose que es un nueve fuera de posición, tuvo alguna chance de gol en el primer tiempo y fue generoso en la marca, pero no redondeó un gran partido en realidad), Alonso (otro punto alto del equipo, como siempre, tiene un criterio para jugar al fútbol que le saca años luz a la mayoría de sus compañeros, y encima se mató corriendo todo durante más de 80 minutos, pese a no ser un jugador joven) y Fernández (se lesionó en el primer tiempo sin haber participado mucho en el ataque del equipo, pero muy generoso para ayudar en la marca). Ingresaron Henry Giménez -por Fernández- (empezó bien, pero se fue apagando y en el segundo tiempo no sólo erró un par de goles de contragolpe, sino que además no ayudó en la marca, lo cual hizo que River se nos viniera encima con poquito); Calzada (muy desprolijo, fue también responsable de que River se nos viniera encima y, aunque presionó alto en la cancha y recuperó algunas pelotas, también cometió errores en los pases -uno de los cuales casi nos costó un gol-) y Recoba (un par de pinceladas, como siempre, intentó ordenar al equipo cuando lo vio partido, anduvo bien; pero está claro que con él y Pereiro en cancha a la vez, dejamos muchos espacios libres a los rivales, por la absoluta falta de marca que tienen).

El domingo que viene es el turno de recibir a Danubio, cuyo presidente ya ha pedido que los hinchas vean el partido en TV, porque el Parque Central no es tan cómodo como el sofá con masajes que tiene en su penthouse...

Hay que ganar o ganar, no sólo para bajarle los humos a estos últimos campeones, que cada vez que ganan se hacen los gallitos, sino porque tenemos que seguir en el buen camino para pelear el campeonato.

Vamo' Nacional!

lunes, 3 de marzo de 2014

Tocamos fondo

Ayer caímos en el Estadio Centenario por 3 a 0 frente a River Plate, y no sólo perdimos la oportunidad de quedar primeros en la Tabla Anual, sino que podemos caer al tercer puesto, nos alejamos de la punta del Clausura y, lo peor, dejamos una muy pálida y preocupante imagen que no da muchas esperanzas para el futuro.

Curiosamente, como contra Danubio, tuvimos algún pasaje que mostró algo de lo mejor en lo que va del año. En este caso, fueron los primeros 20 minutos de juego, en los que presionamos bien al rival y generamos algunas chances de gol (las más claras, una culminada por Espino con tiro cruzado que dio en el palo, y otra mal definida por Mascia, pifiando la pelota). Fuimos más en esos minutos y merecíamos la victoria, aunque justo es decir que la principal razón de nuestro dominio fue la imprecisión del rival en los pases.

Luego River levantó un poco el nivel y emparejó las acciones. En el global de esos 45 minutos fuimos algo más que ellos, sin embargo, en una de las últimas jugadas, Alonso es anticipado, quedamos mal parados en el medio, recibió Taborda como pivot, tocó a un costado y el Rayo Ramírez quedó mano a mano con Munúa, definiendo muy bien para hacer el 1-0, que resultaba algo injusto por el trámite del juego hasta ese entonces.

El segundo tiempo fue completamente distinto. River nos dominó de principio a fin, nos hizo dos goles y nos pudo hacer alguno más. El equipo tuvo rebeldía, contó con alguna chance de gol (en el comienzo del segundo tiempo erramos un gol increíble, luego Alonso tuvo un par en las que no pudo definir), pero la verdad es que el panorama fue tétrico. River tuvo un nivel de juego tan superior al nuestro que no dio ni para calentarse. Seguimos siendo seguramente el equipo que peor juega en toda la primera división.

Hay que señalar algunos desaciertos del DT en cuanto a la formación. Cruzado nuevamente de doble cinco fue un desastre. El jugador tuvo un pobre rendimiento, errando mil pases y acertando muy pocos, pero parte de la culpa fue la posición en la que estaba en la cancha. El peruano ha demostrado tener grandes condiciones moviéndose por toda la cancha con libertad cuando lo pusieron de enganche, pero de doble cinco tiene que mantener la posición y no rinde. Además, no marca, y es difícil saber qué pretendió Pelusso poniendo un doble cinco con uno que no marca en los dos partidos en los que nos enfrentábamos a equipos con muy buen control y como son Newell's y River. Prieto ayer (como Arismendi el otro día) estuvo solito marcando a todo el medio campo darsenero. Incomprensible. Otro problema estamos teniendo con la defensa: independientemente de quiénes jueguen, lo que se debe hacer para ganar solidez es mantener la línea de fondo y el arquero todo el tiempo. La rotación nos está matando aún más que el pobrísimo (y proverbial) bajo rendimiento de nuestros laterales.

Hubo chispazos interesantes de Pereiro, Mascia hizo lo que pudo pero el gol errado lo mató anímicamente y no se animó más a patear al arco, Espino rindió mejor que Díaz por el lateral tanto subiendo como marcando, Prieto fue un león en el medio, pero todo el resto del equipo no funcionó. Alonso cansado, Dorrego sin saber qué hacer en la cancha (jugó de media punta por la derecha, y a veces por la izquierda, rotando con Pereiro), Álvarez subió poco y marcó menos aún, dejando muy expuesto a de los Santos y Benegas empezó bien pero se fue quedando y terminó mal, en medio del desorden general. Munúa pudo haber reaccionado mejor en algún gol, le faltó liderazgo. Y los que entraron no rindieron mucho (De Pena y César, especialmente, volvieron a dejar en claro que no saben a qué juegan cuando entran a la cancha, especialmente el primero, que aparece como enganche tirado a la derecha sin movilidad alguna, sin pisar el área, sin retroceder a marcar), y el único que ostró algo fue Giménez, con algún desborde por derecha, encarando rivales (él y Pereiro son los únicos capaces de eludir a un rival en todo el plantel).

Quizás la única excusa es que Dorrego se fue expulsado con el juego 1-0 y todo se nos hizo cuesta arriba; pero su expulsión llegó en un momento en el que River ya era notoriamente más que nosotros, no podemos engañarnos. Seguimos siendo un equipo que juega rematadamente mal al fútbol, sin desborde, sin sorpresa, con un sólo hombre gol en todo el plantel, sin buenos pateadores de tiros libres, sin buenos lanzadores de centros o córners, absolutamente dependientes de penales para abrir los partidos (Renato y De Pena entran al área sólo esperando que alguien los baje y no saben qué más hacer), tenemos laterales que retroceden mal y les ganan las espaldas constantemente (Espino es el mejor de todo el plantel yendo y viniendo), nos faltan jugadores veloces (el más rápido parece ser Giménez, y el siguiente es Alonso, con sus flamantes 35 años; en tanto César, De Pena y Pereiro son veinteañeros con exasperante lentitud)... y mejor dejo de encontrar fallos o se hará eterno y deprimente este comentario.

No será fácil remontar este momento y lograr un nivel que nos permita coronarnos campeones uruguayos, esa es la realidad, pero hay que seguir trabajando. Insisto en que hay que elegir una línea de fondo fija para que agarre rodaje, poner un doble cinco que marque de verdad (Arismendi y Prieto serían los titualres a mi entender, pero en lugar de Arismendi podría ir García -Calzada no anda bien y el peruano no puede jugar allí) y luego hacer algo para que Alonso no esté sólo: o poner dos puntas, o seguir con el 3-1, pero con jugadores por las puntas que suban, que entren al área, que desborden, que encaren, cosa que no hace De Pena y mucho menos César, y que apenas parece que Pereiro (lento y todo) y Giménez son capaces de hacer.

En fin... ¡A seguir trabajando y luchando para revertir esto!

Vamo' Nacional!

lunes, 23 de septiembre de 2013

Otra vez en la pelea

Ayer derrotamos 1-0 a River Plate, en durísimo partido de ida y vuelta en el que sufrimos hasta el final, pero creo que merecimos ganar (o, al menos, si tenía que haber un ganador debíamos ser nosotros). Con ese resultado bajamos al que era hasta entonces puntero y quedamos junto a ellos a un punto del nuevo líder, Danubio, y uno por encima de nuestro próximo rival (El Tanque), el cual empató.

El primer tiempo fue un ida y vuelta constante y en los primeros 10 minutos se vieron muchas oportunidades de gol. En el arranque se lo perdió Alonso, luego llegaron un par de chances de River, y finalmente (a los 10, justamente) llegó el gol del partido: centro al área que pelearon el Morro y Alonso, el propio Alonso logró tocar atrás desde el piso, y con excelente definición Nacho González la colocó contra un palo.

A partir de entonces, River se fue arriba, con muy buen trato de pelota, pero se diluyó constantemente al borde del área, finalizando casi todas las jugadas con tiros lejanos, todos muy desviados, salvo uno (de Márques) que pasó realmente cerca del palo derecho de Bava. El propio Márques, tras desborde de Techera, tuvo la más clara de la visita, pero Bava tapó a puro reflejo.

Nosotros tuvimos varios contragolpes, no del todo bien culminados por la lentitud de nuestros dos puntas (el Morro y Alonso), y por el no del todo buen partido del flaco Fernández con la pelota. El Morro tuvo un par de chances en la que no pudo definir bien, Alonso exigió un par de veces por arriba, pero el marcador no se movió y el primer tiempo terminó 1-0, dando la sensación de que pudimos haber hacho algún gol más contra un rival muy nervioso e impreciso cuando llegaba a nuestra área.

El segundo tiempo fue más trabado, pero la tónica se mantuvo. Buen trato de pelota de ellos, y un mejor trato nuestro, pero más faltas, más fricción. River dejó de tirar de afuera del área, e intentó desbordar y mandar centros por bajo o por alto, y generó un par de chances claras de gol salvadas por Bava y otro par cerradas por nuestros laterales (Álvarez en una ocasión y Díaz en otra). Nosotros tuvimos nuevamente varios contragolpes peligrosos, y Alonso se perdió dos goles poco creíbles en la boca del arco, que pudieron sellar el partido cuando ya el rival jugaba con 3 en el fondo y 4 en ataque.

El grito de "Nacional nomá" que retumbó en el Parque cuando el partido terminó es clara muestra de lo importante y sufrido del triunfo, que nos vuelve a poner a tiro del Campeonato Apertura, superando por primera vez en el año a un equipo que en los papeles iba a pelear el título.

La clave del partido fue el doble cinco, a mi entender, que no sólo nos dio mucha más marca que en partidos anteriores, sino que ambos (Arismendi y Calzada) mostraron mucha mejor creación de juego y distribución de pelota que el trío de volantes formado por De Pena, Arismendi y Fernández de partidos previos. De no haber fallado Fernández, hubiésemos sido aún más dominadores del juego.

Formamos con Bava (dos tapadas importantes, como siempre); Díaz (gran partido en la marca, y con un poco más de subida que generalmente, fue uno de los mejores), Scotti (demasiado rústico por momentos, igualmente cumplió), Benegas (nuestro punto débil del equipo, empezó mal y tuvo pasajes en el segundo tiempo de exasperante torpeza) y Álvarez (gran partido, tanto subiendo como en la marca, está siendo el más parejo de los nuestros en el torneo); Fernández (flojo rendimiento con la pelota en los pies, aportó en la marca, como todo el equipo), Arismendi (notable partido, o al menos notables 80 primeros minutos, hasta cansarse, con mucha marca, despliegue, y mucho criterio con la pelota en los pies. Fue la figura) y Calzada (aportó un ida y vuelta notablemente más productivo en todo sector de la cancha que el que aportaba De Pena en juegos previos); González (buen partido, con el gol, varios pases notables, y mucha actitud para marcar -algo poco común en un enganche-); García (aún falto de fútbol, fue más lo que erró que lo que produjo, pero igualmente tuvo toques positivos en el global del partido) y Alonso (con el Morro de 9, sus constantes retrocesos para generar fútbol fueron más productivos que con Porta como compañero, pero aún está en el debe en cuanto a la definición y en cuanto al trabajo punzante en el área que se necesita de él; anda bien como pivot, pero no como goleador y eso es preocupante... además, se cansó en el segundo tiempo y dejó de presionar a los rivales, posibilitando que siempre pudieran salir prolijos desde el fondo). En el segundo tiempo ingresaron Cavallini (es un tanque, muy lento, pero mostró criterio con la pelota en los pies cuando se necesitó hacer un poco de tiempo en el cierre del partido), De Pena (horribles 15 minutos, incluso dio un pase atrás que casi termina en gol de River, cero aporte en la marca, y poca claridad para guiar los contragolpes. A mi entender, ha perdido la titularidad con Calzada indiscutiblemente) y García (no entró en juego, sólo perdió una pelota en el medio y nada más).

En definitiva, fue un gran triunfo que puede ser importante de cara al futuro. Pero no nos engañemos, la actitud fue notable en todos los jugadores (incluso en los puntos flacos de cada sector -Benegas, Fernández, el Morro-), pero seguimos en el debe en cuanto al juego, y en cuanto a la definición. Hay que mejorar, porque no siempre nos alcanzará con un 1-0, porque Bava no podrá sacar todos los goles, y los defensas no podrán cerrar agónicamente todo en cada partido. River se regaló en el fondo en el segundo tiempo y no supimos aprovecharlo. Si en otros partidos el problema fue que "se metieron atrás y no hubo espacios", ayer el problema fue que no supimos aprovechar los espacios que hubo de sobra, y mostramos mucha lentitud tanto individual como colectiva.

El sábado que viene nos toca El Tanque, un rival tanto o más duro que River -sí, tanto o más duro, no exagero-, y no podemos confiarnos en lo más mínimo, ni subestimar al rival. Es una final, como la de ayer, y hay que jugar con los dientes apretados los '90 minutos para obtener 3 puntos impostergables.

Vamo' Nacional!

martes, 30 de abril de 2013

Seguimos en carrera...

Ayer derrotamos 2 a 1 a River Plate y seguimos en la pelea por el Clausura y por la Tabla Anual.

El partido fue complicado. Tuvo sus momentos tranquilos, pero en general sacamos una victoria muy trabajosa y, quizás, injusta.

River empezó mejor, con mejor trato de la pelota, mayor velocidad arriba y mejor juego colectivo. Individualmente, además, sus delanteros mostraron ser más habilidosos que los nuestros, especialmente cuando salió Alonso por lesión y en su lugar entró Medina.

Ambas defensas mostraron dificultades tanto por arriba como por abajo, pero fue River quien lo aprovechó mejor (gracias al ya mencionado mejor trato de pelota) y así llegó al 1 a 0 a los 20 minutos, y nos tuvo bastante a maltraer hasta los 30 ó 35 minutos con la movilidad de Techera (autor del gol) y el aporte de sus altos pero no torpes nueves.

Pese a que River, ganando, incluso mereció hacer algún gol más (no tanto por tirar al arco, sino porque jugó en nuestra mitad de cancha permanentemente), nosotros logramos rápidamente el empate gracias a un golazo de Damonte. En parte error de Frascarelli (sacó largo pero a los pies del argentino, y luego no retrocedió, permitiendo que el tiro se colara por sobre él), pero con mucho mérito de nuestro volante, porque trasladó la pelota unos mestros buscando pase y luego cruzó el tiro notablemente.

Pasado el dominio de River, fue nuestro turno de generar peligro sobre el arco rival, especialmente con centros producto de córners o tiros libres. Damonte se perdió el 2-1 de cabeza de forma increíble primero, y ya sobre la hora Romero hizo el segundo entrando por el segundo palo tras una pelota peinada por el propio argentino (la figura de esa primera mitad).

Fue una ventaja un tanto injusta para lo mostrado en el primer tiempo, pero también significó un premio a un equipo que, pese a no generar demasiado en juego colectivo, supo suplir esa carencia con mucha entrega.

La segunda mitad fue bastante más desprolija que la primera. River se olvidó del buen juego y nosotros nos refugiamos peligrosamente en el fondo, especialmente luego de los 15 iniciales, y se hizo bastante cuesta arriba el pensar que podíamos liquidar el juego (llegamos poquito y nada, un par de contragolpes mal culminados por Vicente Sánchez, un tiro desviado de Damonte y un gol errado del propio argentino casi dentro del área chica fue todo lo que generamos). River no llegó demasiado, pero monopolizó la pelota, metió varios centros y en un par de ellos tuvo el gol del empate.

Incluso cerca del final, cuando River quedó con uno menos, ésto no se sintió y siguieron siendo ellos los más incisivos (aun cansados y sin generar peligro); mientras nosotros no logramos hilvanar ni un contragolpe peligroso que nos permitiera hacer el tercero y terminar tranquilos el compromiso.

Parte de la culpa la tuvo el cansancio de jugadores claves como Prieto, Medina y Vicente Sánchez, a lo que se le sumó la inoperancia de Bueno arriba y la escasa tenencia de pelota del Colo Romero en el medio (a ambos los menciono porque ingresaron frescos en el segundo tiempo).

Formamos con Bava (no tuvo demasiados problemas, fue seguro en los tiros lejanos y en los centros); Álvarez (con algún desajuste posicional, igualmente tuvo un buen partido especialmente en la marca), Romero (tuvo altibajos, pero redondeó un partido correcto), Cortés (tuvo dificultades con el perfil derecho, pero cumplió, como siempre) y Díaz (buen partido en la marca, también aportó alguna subida; fue el mejor del fondo); Arismendi (correcto partido), Damonte (el mejor de los nuestros, tanto en la marca como en la distribución; el gran problema que tuvo fue que hizo un golazo pero erró dos mucho más fáciles y probó otras veces de afuera del área defectuosamente), Prieto (se cansó en el segundo tiempo y no fue el mismo, luego de un primer tiempo en el que no paró de correr), Albín (otro pobre partido en lo futbolístico, al menos ayer colaboró bastante más en la marca); Sánchez (lo mejor del equipo en ataque, le faltó sólo terminar alguna jugada tirando al arco, especialmente en los contragolpes en el segundo tiempo) y Alonso (jugó pocos minutos y se fue por lesión -esperemos que no sea nada-). Medina (que entró por Alonso a los 17) luchó mucho, ganó varias por arriba, pero mostró una lentitud llamativa a la hora de definir, de darse vuelta, de enganchar para patear al arco; y el equipo sintió eso. Sobre Bueno y Romero, lo dicho: Bueno aportó poco y nada, no asumió jamás el protagonismo que necesitamos de él; y Romero jugó pocos minutos.

Con la victoria empatamos a River en el segundo puesto del Clausura, a tres de Defensor; y quedamos terceros en la Anual también a tres del nuevo líder Defensor y a uno del anterior líder, el CAP, que anda sufriendo un ataque de frío y temblores de esos típicos de ellos.

El domingo que viene es el clásico y hay que ganar o ganar, como siempre. No andaremos jugando a un gran nivel, pero la entrega de todo el plantel es incuestionable. Habrá que ver qué pasa con Iván Alonso, si puede jugar o no, ya que es un jugador clave.

Vamo' Nacional!

domingo, 4 de noviembre de 2012

Peor, imposible

En medio de una catastrófica debacle futbolística, esta tarde prácitcamente le dijimos adiós al Campeonato Apertura tras caer en el Parque contra River Plate por 0-2. Si bien River tuvo menos la pelota que nosotros, fue mucho más inteligente, mucho más veloz, y jugó mucho mejor al fútbol (pese a jugar mal; porque nosotros jugamos espantoso). Le bastó con paredes, triangulaciones y pases en profundidad... el A-B-C del fútbol, y que hace lucir a nuestros jugadores como iletrados.

Lo peor de la derrota, amén de ser merecida, fue que River no jugó mejor que ningún rival que enfrentamos en el año. Creó poco arriba y nuestra defensa se encargó de ayudar a que todo lo que hacían fuera peligroso; y defendió pobremente, pese a lo cual no generamos chances de gol.

El panorama es desolador, porque es difícil jugar peor de lo que hemos jugado y ver peores rendimientos en algunos jugadores. Incluso Juan Manuel Díaz, que fue uno de los puntos altos, cometió el error en el 0-1, así que el día de hoy podemos decir que todo el equipo jugó mal.

Para empeorar la situación, y ya pensando en el Clásico de dentro de una semana, Píriz se lesionó y quedará afuera de las canchas por un tiempo, lo propio sucederá con Taborda, y además Bueno se hizo expulsar tontamente; por lo que tendremos tres bajas pensando en el partido contra el CAP (o 4, si el Chino no se recupera).

Todo parece estar mal, da la sensación de que no hay forma de cambiar este panorama, ni el rendimiento del equipo, pero de todas formas se viene el clásico y hay que ir con todo para ganarlo. No por el cameponato, sino por el honor. Pese a todo lo malo que hemos visto en lo que va de la temporada, confío plenamente en que estos jugadores van a sacar fuerzas donde no las hay para la semana que viene, y van a darnos una alegría en un partido en el que llegamos no sólo como punto, sino ya derrotados para toda la prensa especializada.

El domingo, cueste lo que cueste, tenemos que ganar!

Vamo' el bolso!!!

lunes, 20 de febrero de 2012

Arranque con victoria

Ayer derrotamos a River Plate 3-2 en el inicio del Clausura y, aunque no jugamos del todo bien y mostramos algunas falencias, es una victoria importante, contra un rival que juega bien, tiene un buen equipo y suele darnos muchos problemas.

Formamos con Burián (no da mucha seguridad, pero no tuvo responsabilidad en los goles); Núñez (atropellado como siempre, marcó mejor, pero no hizo las cosas bien con la pelota en los pies), Viera (buen partido en general, ganando todo por arriba y ordenando la defensa), Rolín (tuvo buenas y malas, marcó mucho pero tuvo cierta responsabilidad en el primer gol de ellos) y Abero (mal partido en general, lo terminó mejor de lo que lo empezó: no sabe marcar y eso nos trae problemas); Damonte (no brilló demasiado, estuvo muy estático), Píriz (muy impreciso en los pases o con la pelota, fue de menos a más en la marca y redondeó un partido aceptable) y Recoba (toques de calidad, como siempre, le costó hacerse de la pelota, pero anduvo bien); Viudez (la figura de la cancha), Medina (un golazo y mucha lucha en ambas áreas) y Sánchez (corrió, luchó, hizo un buen partido aunque también erró un gol imposible). En el segundo tiempo ingresaron Torres (buen partido, le dio solidez a la defensa), Cabrera (hizo bien las cosas como enganche, tuvo -como siempre- algún exceso innecesario) y Bueno (generó un par de chances de gol y para lo poco que jugó, lo hizo bien).

Empezamos con todo y ya a los 7 minutos Medina hizo el 1-0 parando de pecho un centro de Viudez y cruzándola notablemente.

River respondió y, aunque no generó chances claras de gol, tuvo varios tiros de esquina. La mitad de la cancha fue área de paso durante todo ese primer tiempo, en especial por el bajo rendimiento de Píriz y Damonte, y porque River buscaba rápido las bandas para aprovechar la endeble marca de Abero y Núñez. Para nosotros las bandas fueron también el arma principal para atacar, con un notable partido de Viudez por la derecha y un aceptable primer tiempo de Vicente por la izquierda, con la salvedad de que buscó siempre el perfil diestro y no es su fuerte.

A partir de los 20 minutos, luego de cierto dominio de River, empezamos a generar chances de gol. Vicente se perdió un gol en el área chica, Medina tuvo una pelota que no logró dirigir bien al arco, Recoba hizo un tiro libre que rebotó en la barrera y fue al corner (aunque el árbitro dio saque de meta) y a los 32 minutos, tras pase de Recoba en profundidad, Viudez tiró cruzado y clavó el segundo.

River no tardó en reaccionar y en un error de Rolín, que subió como puntero izquierdo, la defensa quedó desbalanceada y con superioridad numérica, un jugador de River desbordó, y mandó un centro que se coló en el arco anotando el descuento. Un karma que andamos teniendo últimamente.

Poco después se dio otra jugada de riesgo para ellos, cuando Abero subió y Rolín dejó desprotegido el sector izquierdo de la defensa. Habiendo 3 de River en el área, uno de ellos envió el centro, pero Rolín logró cortarlo con la mano (no vi la jugada en la TV, pero me pareció una mano casual en medio de la barrida; pero dicen que fue penal).

El primer tiempo se fue con un intento tímido de Vicente y poco más. La sensación era mixta. Habíamos jugado mal en general, con poca marca, muchos errores defensivos, pero un ataque que por momentos brilló a gran altura. En las tribunas se respiraba (aparte de enfado con el juez por lo que parecieron sistemáticos cobros absurdos en nuestra contra -la TV dirá si el enfado fue justificado o no-) la sensación de que había que mejorar o se nos podía complicar el partido.

En la segunda parte sufrimos innecesariamente. Entró Torres por Sánchez, con lo cual pasamos a formar con una línea de 3, que a veces fue de 4 y otras veces fue de 5. Eso no nos dio más solidez, aun cuando Torres sacó varias pelotas, especialmente porque Núñez y Abero siguieron dando ventajas, y River fue más agresivo que en el primer tiempo.

A los 6 minutos River se quedó con 10 hombres por dos faltas seguidas de Prieto contra Viudez (y debieron quedarse con 9, porque minutos antes otro jugador le dio una patada descalificadora a Medina en la cara); pero esto lejos de permitirnos tener el control del juego, pareció perjudicarnos. River, con 10 hombres, luego de unos minutos de desajustes, dominó esa segunda parte y nosotros sólo nos defendimos y contragolpeamos.

River generó quizás poco peligro, algún tiro de Franco, una atajada interesante de Burián ante tiro cruzado y otra más en un centro peligroso rastrero, varias pelotas en el área, un par de robos providenciales de Rolín; pero nosotros no generamos casi nada durante los primeros 20 minutos. Cabrera entró por Recoba y empezó bien, pero poco a poco se fue quedando. Luego entró Bueno por Medina; y nuestras chances de gol se limitaron a un tiro de Viudez desde fuera del área, un par de desbordes de Bueno (uno por derecha y otro por izquierda), una llegada de Píriz tras pase de Viudez que el arquero tapó magníficamente y el penal convertido por Cabrera ya casi en la hora, tras falta sobre Bueno en el que fuera su tercera incursión de peligro en el área.

El tercer gol liquidó todo, aun cuando en la última jugada Maureen Franco descontó con un brillante tiro libre (a colocar, contra un palo; y con Burián haciendo vista).

En definitiva un gran triunfo, pero que deja dudas en el rendimiento del equipo. Nuestro principal problema es la absoluta incapacidad de toda la mitad de la cancha (Damonte, Píriz, Abero, Núñez) de hacer un pase decente más allá de los dos metros de distancia. Eso centraliza mucho el juego en Recoba y hace que se desperdicien los piques inteligentes de Viudez y Vicente.

Otro problema evidente es la falta de marca de los laterales y la falta de utilidad de sus desbordes, lo cual hace que sea muy fácil para los rivales lleganrnos por las bandas, y terminemos dependiendo de salvadas providenciales de los de atrás. Hoy, además, se vio una falta de marca notoria en la mitad de la cancha, con un bajo rendimiento de Damonte, poco en la marca de Cabrera, y unos 70 minutos malos de Píriz (quien mejoró en los minutos finales).

Son cosas que, esperemos, podamos corregir. Nos esperan unas semanas complicadas en el campeonato (Defensor, Cerro y Danubio) y dos partidos por la Libertadores contra Alianza Lima que hay que ganar (ambos) para clasificar a octavos de final.

Vamo' Nacional!

lunes, 15 de agosto de 2011

Comienzo dubitativo en el Apertura

El domingo comenzamos la búsqueda del bicampeonato con un partido que dejó más puntos flojos que altos. Empatamos 3 a 3 con River Plate y, pese a contar con un hombre de más por más de 25 minutos, no sólo no merecimos en ningún momento la victoria, sino que cuando la teníamos casi en el bolsillo la dejamos escapar.

El equipo formó con Muñoz; Rolín, Viera, Poclaba y Placente; Calzada, Píriz, Viudez, Sosa y Cabrera; y Porta arriba solo como punta.

En el primer tiempo jugamos horrible. Desde un comienzo se vio claramente que por el lado de Poclaba y Placente nos llegaban con suma facilidad, que Cabrera no bastaba para ayudar y que ni Calzada ni Píriz se iban para ese lado. De mitad de cancha hacia adelante, mostramos poquísimo. Porta quedó todo el tiempo solo arriba porque ni Viudez ni Cabrera subieron demasiado y el único que intentó algo fue el argentino Sosa (quien pateó al arco, intentó alguna jugada individual y no pasó una sóla pelota en todo ese primer tiempo).

Regresando a la defensa, tema de preocupación siendo que parece que se va Coates, Poclaba fue un verdadero desastre tanto por arriba como por abajo, con la pelota dominada o corriendo a los rivales. Jadson Viera, una suerte de Coates pero lentísimo, poco pudo ayudar y Placente mostró que aquél lateral veloz con subida, poco marcador y de ningún juego aéreo hoy sigue siendo un cero por arriba (no es su culpa ser bajo), sigue sin marcar, y ahora además por la edad ya tampoco es veloz ni sube (en otras palabras es poco lo que puede aportar).

El primer gol de River tardó en llegar pese a los merecimientos y fue gracias a un cierre defectuoso de Poclaba que derivó casualmente a un delantero de ellos, quien pifió y luego dio un pase de taco el cual fue penosamente despejado nuevamente por Poclaba y terminó siendo gol rebotando en un delantero de ellos. Iban 34 minutos, y era merecido porque ellos fueron superiores dentro de un soporífero primer tiempo.

Unos minutos más tarde tuvimos la única chance de gol de ese primer tiempo, mediante un tiro de larga distancia de Sosa, y ya casi sobre la hora otro desajuste defensivo (nuevamente responsabilidad de Poclaba) terminó con tapada de Muñoz y gol en el rebote (hubo fallo también de Rolín por no cerrar más rápido cuando atajó el arquero).

El primer tiempo se iba con una palidísima imagen, muy preocupante, de Nacional.

Por suerte en el segundo tiempo reaccionamos. Ingresó Márques por Poclaba y Rolín pasó a la zaga con Viera; pero el mayor cambio del equipo fue la actitud. Sosa comenzó a pasar la pelota, Cabrera jugó más cerca de él que de Calzada y Píriz y Viudez empezó a moverse, a pedir la pelota y a pasarla.

Tuvimos alguna chance al comienzo que no llegó a buen puerto. Luego un gol absurdamente anulado a Porta por offside que no fue por mínimo 2 metros. Y por fin a los 12, tras magnífica jugada individual, Viudez marcó el descuento (que pudo ser empate a esas alturas).

Inmediatamente entró López por Calzada y tuvo una chance de gol tras centro llovido que conectó estirando el pie pero el arquero sacó al corner. Poco después ellos se quedaron con uno menos por una discutida expulsión (que para mí estuvo bien por reiteración de faltas) y el equipo fue todavía más superior. y a los 22 minutos Porta cabeceó un centro frontal ante un quede defensivo y una mala salida del arquero e hizo el empate.

Teníamos la victoria al alcance de la mano. Porta erró un cabezazo, Cabrera tiró un buen tiro libre que sacó Laforia. Sosa y Viudez eran una pesadilla para la defensa de ellos y Porta y López metían peligro con sus piques.

Sin embargo el gol recién llegó con la entrada de Recoba (por Sosa): la primera pelota que tocó (cerca de los 30) la mandó fuerte al palo izquierdo, abajo, e hizo el 3-2.

Lamentablemente eso fue lo único que hizo bien Recoba en el partido. Aún lento y falto de fútbol, no hizo más que un par de pases bien y no entró mucho en contacto con la pelota. Gracias a ello y al cansancio de Viudez, nos fuimos quedando y River tuvo un par de chances de empatar. Muñoz en dos oportunidades nos salvó, hubo un par de corners que despejó la zaga y alguna pelota que Viera sacó a las apuradas; hasta que a los 43, un error de Rolín, completado por una salida desesperada pero desatinada de Muñoz, la desaparición de Placente de su sector y la mala fortuna de Jadson Viera, permitieron el empate del equipo darsenero.

Los últimos minutos nos fuimos arriba, pero no generamos peligro, y casi sobre la hora Muñoz nos salvó de la derrota.

Fue un partido que debimos ganar porque íbamos 3-2 y teníamos un jugador de más; pero hay que ser honestos y decir que no merecíamos ganar el juego de ninguna manera por lo que fueron los 90 minutos.

Los puntos altos fueron la salida de Poclaba (honestamente no pensé que Gallardo tuviera la personalidad de sacar a uno de sus "pollos" en un entretiempo, pero fue acertado), el segundo tiempo de Sosa (pese a ser demasiado livianito) y Viudez y las tapadas de Muñoz. Los puntos bajos: todo lo demás. Desde Placente y Rolín, pasando por Píriz y Cabrera; hasta el hecho de perder 45 minutos por jugar con un solo delantero, absolutamente perdido arriba sin saber qué hacer.

Queda mucho por hacer. Hubo destellos de buenas intenciones, y eso es bueno. Pero esto es Nacional y se pueden empatar uno o dos partidos, pero todos los demás hay que ganarlos.

El sábado que viene nos toca Defensor. Ganando, estamos en la pelea sin lugares a dudas.

Vamo' el bolso!

domingo, 17 de abril de 2011

Paso en falso

Ayer perdimos contra River 4-2 en el Estadio Centenario y complicamos absolutamente nuestras chances en el torneo y en la Tabla Anual.

Peor que eso, que siempre puede pasar, porque no siempre se puede ganar; fue el hecho de haber perdido con absoluta justicia. River nos dominó completamente desde el primer minuto y mereció una victoria más amplia inclusive.

Nosotros jugamos con Burián (la figura del partido, créanme, pese a que le hicieron 4 goles); Godoy (desbordado permanentemente), Lembo (distraído), Coates (lento y perdido) y Núñez (corrió pero no marcó a nadie); Pereyra (otro mal partido suyo y van muchos ya; no entiendo por qué juega), Píriz (superado permanentemente porque tuvo que correr a todos a los lados, ya que River jugó muy inteligentemente por las bandas evitando el centro de la cancha -es la fórmula fácil para destrozarnos-, y además anduvo impreciso en los pases) y Cabrera (inexplicablemente sustituído en el primer tiempo); Viudez (corrió con desgano pero no aportó nada), Fornaroli (mucha entrega, pero poco juego efectivo, fue dominado por los zagueros) y Peralta (un desastre). Entraron Gallardo (casi no la tocó, porque lo marcaron muy bien), Carlao (incomprensible que haya jugado de puntero, pese a que hizo un gol) y Viera (teníamos que ganar y Carrasco puso un denfesa, ¡el colmo!).

El primer tiempo fue mediocre. River tuvo la pelota pero no generó demasiado peligro. Nosotros, haciendo rápido recuento, no tiramos nunca al arco salvo un remate al travesaño de Peralta (lo único que hizo en todo el partido). Cabrera no dio un pase bien, Pereyra jugó solo (porque quiso, más que nada) y Píriz anduvo flojo con la pelota: la recuperaba y la perdía. Peralta no hizo nada, Viudez miró el partido contra la banda y Fornaroli perdió siempre por arriba y también por abajo.

Empezamos un poco mejor, pero desde los 10 a los 30 River nos dominó. Curiosamente, cuando empezábamos a acercarnos un poquito al arco de ellos, llegó el 1-0 de River. Veloz contragolpe por nuestra izquierda, centro notable y mejor cabezazo de Medina.

Inmediatamente, Carrasco hizo entrar a Gallardo por Cabrera. Grave error: no paramos a nadie nunca más en todo el partido en la mitad de la cancha (es algo triste que Cabrera sea nuestro segundo mejor marcador, pero es cierto, lo es. Pereyra ni se esfuerza, sólo hace fouls). No generamos mucho en lo que quedó del primer tiempo.

En el segundo tiempo ingresó Carlao por Peralta. Un verdadero sinsentido que, sin embargo, pareció ser acertado: a los 2 minutos hizo el empate, llegando solo por la izquierda y recibiendo un pase mano a mano con el arquero. A los 5, el propio Carlao erró el segundo tirándola por sobre el travesaño en un rebote que le quedó de frente al arquero.

Luego River volvió a ser más. Un innecesario penal de Coates cuando cubrió a Godoy en un contragolpe terminó en el segundo gol de Medina (el mejor de la cancha, que se tuvo que ir porque no le dejó de sangrar una herida hecha en el primer gol).

Poco después, de penal también, tras incursión de Viudez en el área; Gallardo empató inmerecidamente. River hizo el tercero inmediatamente: corrida por nuestra izquierda y centro al segundo palo, donde no había nadie porque ya jugaba Viera por Godoy y se metía muy al medio con Lembo y Coates.

Entonces nos fuimos arriba y River tuvo por lo menos 3 chances clarísimas de gol para liquidar todo, que Burián tapó notablemente (y el arquero tuvo al menos 4 ó 5 tapadas más en el resto del partido, créanme). Finalmente el 4° gol llegó pasada la hora, en un contragolpe donde 3 jugadores de River quedaron mano a mano con Núñez. Petete Correa la llevó solo, le ganó en velocidad a nuestro más veloz defensa (lo cual muestra lo lentos que somos) y definió frente a Burián.

Merecidísima derrota.

Ahora no hay margen de error. No podemos perder más puntos o se nos van las dos tablas y nos quedamos sin poder definir el campeonato.

El miércoles jugamos contra América por la Libertadores, y esperemos repuntar, porque hay que ganar sí o sí para seguir en la Copa Libertadores.

Saludos!

domingo, 31 de octubre de 2010

45 minutos para ilusionarse

Tan sencillo como eso. Luego de unos primeros 45 minutos en los que jugamos mal y terminamos perdiendo 0-1 pese a tener el viento a favor, en el segundo tiempo aplastamos a River y terminamos ganando 6-1.

El equipo formó con Muñoz; Godoy, Lembo, Coates y Goñi; Núñez, Píriz y Cabrera; Cauteruccio, García y Mirabaje.

La rara formación, con 4 zagueros, sin Ferro y con Núñez en la mitad de la cancha, al principio despertó desconfianza. Pero al final hay que darle la derecha a Carrasco, y no sólo por el resultado.

Godoy respondió bien en el lateral derecho, Goñi incluso levantó su nivel en la izquierda, no tanto en la marca pero sí en la subida; Píriz anduvo bien tanto en la marca como en la distribución de juego. Apenas y puedo quejarme de Núñez, quien jamás supo bien qué hacer en esa posición.

El primer tiempo nuestro fue malo. En los primeros minutos un desborde de Cauteruccio por izquierda (empezó allí, luego se fue a la derecha) terminó en un centro preciso a la mitad del área, que el Morro desperdició tirando sobre el cuerpo del arquero. Luego de eso (a los 8 minutos) un tiro de Cabrera tras pelear una pelota cerca de la medialuna, terminó siendo sacado espectacularmente por el arquero de ellos.

Hasta ahí, todo parecía bien; pero el resto de la primera parte nos vio muy lentos y timoratos. River, con poquito, controló las acciones y llegó con más peligro.

En una de esas llegadas, un centro resante fue mal despejado por Muñoz y llegó el 0-1. En ese primer tiempo Muñoz demostró fallas que, aunque son preocupantes, tienen su atenuante por lo que le sucedió en el segundo tiempo al arquero Laforia. Quizás la explicación haya sido errores de cálculo por el fuerte viento que soplaba desde la Abdón Porte hacia la Héctor Scarone.

Casi no se vio reacción de Nacional luego del gol de ellos y River inquietó un poco más, con la velocidad y movilidad de sus delanteros, a quienes la defensa más bien dura y pesada nuestra no podía controlar. Arriba estuvo apagado Mirabaje, Núñez no ayudó, Cabrera hizo muy poco y atropelladamente, y Cauteruccio y el Morro quedaron muy solos.

El segundo tiempo comenzó con un grosero error de Laforia que casi significó el empate del Morro. Antes de los 5 minutos, un centro de Godoy al borde del área fue bajado notablemente de cabeza por el Morro y Cauteruccio definió cruzado para lograr el rápido empate.

La actitud del equipo ya parecía otra en ese segundo tiempo, con Peralta por Mirabaje.

Igualmente, no hay que engañarse: entre el 1-1 y el 2-1 hubo 10 minutos donde se luchó, se quiso, se fue adelante, pero no se concretó demasiado (hubo un tiro de Cabrera en el travesaño, pero poco más) y aún River nos llegó un par de veces, aunque sin demasiado peligro.

Hasta que a los 18, en un contragolpe rápido, Laforia salió lejos del área y no pudo despejar un pase profundo de Peralta, lo cual aprovechó Cauteruccio desde el piso para dejar al Morro solo sin arquero. Fue el 2-1.

Poco después, un nuevo pase de Peralta que parecía ir directamente a manos del arquero de ellos, fue frenado por el viento, evitando que la pelota entrara al área y el Morro cabeceó por encima de Laforia concretando así el 3-1.

Ahí el partido se liquidó. River, literalmente, murió y nosotros dominamos completamente.

El cuarto gol fue una buena jugada que nació en un quite de Núñez, un buen pase a Peralta de Cauteruccio, Peralta no se animó a hacer la jugada él y se la dio al Morro, éste se cayó pero logró devolvérsela al chino, y éste se sacó de encima la marca y la jugó notablemente al segundo palo, donde Cauteruccio volvió a gritar gol (me alegro por él, es fundamental que ande bien en la definición y agarre confianza, si queremos pelear grandes cosas esta temporada).

El quinto gol fue un notable tiro libre de Perujo (ingresado por Goñi luego del 1-1), que la colgó en el ángulo derecho de Laforia. Y el 6-1 fue en la hora, prácticamente, cuando Cháves (protagonista también del 5º gol, porque el tiro libre fue provocado por él) le cedió una pelota a Núñez para que quedara cara a cara con Laforia. Núñez definió mal primero (al bulto, como se dice), pero convirtió el gol en el rebote.

Para destacar, amén de los goles, fue la intensidad en el segundo tiempo. La velocidad que se le intentó poner al ataque, la gran cantidad de jugadores nuestros que llegaban al área rival (los 3 puntas, Cabrera, Núñez, a veces Godoy y Goñi o Perujo). Todavía falta mucho para que este sea un "equipo de Carrasco", pero ya hay algo en la actitud, en la mentalidad, que entusiasma e invita a ilusionarnos. Además, hasta la defensa pareció más firme que antes. Me gustaron el Morro, que anda peleando mucho más cada pelota, y jugando con mayor criterio sin ella; Cauteruccio, que empieza a mostrar clase y a demostrar que sabe cómo se juega al fútbol; Coates, que tapó todos los huecos en defensa; Píriz, que sacó muchas en la mitad de la cancha; y Núñez, quien perdido en la cancha y todo tuvo actitud y robó varias pelotas para generar peligro en ataque (igual creo que tarde o temprano Ferro debería regresar al equipo).

Eastamos vivos, porque encima el CAP perdió hoy contra Liverpool, así que estamos a 4 puntos de la cima... ¿y si hacemos un esfuercito más y salimos campeones?

¡Vamos, Bolso, que se puede!

Saludos.

viernes, 19 de febrero de 2010

Papelón en el Parque...

Se acabó el campeonato clausura.

Acabamos de perder 4-1 contra River, en lo que es la 5ª derrota consecutiva contra un equipo débil de mitad de tabla.

Jugamos rematadamente mal todo el partido... con delanteros que realmente fueron pesos muertos (el Morro y Blanco, aunque el chapita mejoró en la segunda mitad), con un mediocampo que no paraba a nadie (lentos OJ y Ferro, enloquecidos por un River que abrió bien la cancha) y que tampoco creó (atropellado Pereyra, con ganas pero impreciso Regueiro) y con una defensa que no paró ni al ómnibus (mal Coates y Godoy en la zaga, lentos y sin marcas los laterales -González y Núñez-).

Empezamos un poco mejor que River, pero poco a poco nos sacaron la pelota y empezaron a dominar. A los 16 llegó el fortuito 1-0. De ahí en más, el calvario: nosotros atacando sin ideas y ellos metiendo contragolpes veloces.

No tuvimos muchas chances de gol en ese primer tiempo, y cerca del final, llegó el 2-0 tras gran jugada.

Ni bien empezó el 2º tiempo -con los cambios de Vera y Varela (que jugaron mal también) por el Morro y Ferro- nos hicieron el 3-0 tras un calco del 1-0 (fortuito y todo) y ya se liquidó el partido.

Tuvimos alguna débil chance de descontar, pero igualmente nos hicieron el 4-0 en un acertado contragolpe. Y pudieron hacernos el 5º un par de veces.

Con la entrada de Calzada por Pereyra mejoramos un poco en el ímpetu y la velocidad y llegamos al descuento tras gran tirolibre de Blanco, quien hoy por hoy es nuestra única carta de gol, y eso es sumamente preocupante.

Al final pudimos haber descontado una vez más, pero creo que la goleada es más que justa. River nos dio una lección de fútbol y desnudó que somos el equipo más lento del fútbol uruguayo.

Para destacar, la hinchada, que alentó sin parar pese a la humillación y la lluvia.

El martes nos espera un partido dificilísimo ante Morelia. El Clausura ya se terminó y, si no levantamos pronto, se nos va a ir la Anual... y, el Uruguayo... y la clasificación a la Copa Libertadores 2011.

Saludos.

domingo, 27 de septiembre de 2009

Adiós al invicto

Anoche perdimos 1-0 ante River Plate en el Estadio Centenario.

Y fue bastante injusto, la verdad.

Hemos ganado, empatado y perdido contra los famosos "River de Carrasco" pero en cada uno de esos partidos hemos sufrido pasajes de dominio absoluto del rival. Esta vez no. Fuimos muy superiores a River desde el comienzo hasta el mismo final y de ninguna manera merecimos irnos derrotados del Estadio Centenario.

El partido comenzó con una marcada superioridad de nuestra parte. Jugando rápido y presionando en toda la cancha. Mientras OJ en el medio campo y Núñez por el lateral no dejaban mover a los jugadores rivales, el equipo se las ingeniaba para manejar la pelota y crear situaciones de gol.

El arquero de ellos tuvo dos tapadas excepcionales en los primeros 15 minutos. La primera ante remate de Vera y luego ante un cabezazo de Aranda.

Pasados los 20, en la primera incursión de River sobre nuestra área, la pelota dio en la mano de Núñez. Penal, gol y 1-0.

Para colmo, por protestar, Regueiro recibió la tarjeta amarilla, y poco después, tras una dura falta, vio la roja.

Teniendo uno más, River intentó aprovechar el contragolpe, pero jamás generó peligro real para Muñoz. En cambio, en esa primera parte tuvimos dos o tres chances de empatar; la más clara de ellas, una buena jugada de Matías Rodríguez dentro del área, que terminó con remate al palo.

El segundo tiempo fue más de ida y vuelta, con nosotros buscando el empate y ellos contragolpeando en busca de liquidar el juego. La esperanza se abrió rápido para nosotros cuando ellos también se quedaron con 10 jugadores, pero no supimos vulnerarles. Ya cerca del final nos quedamos primero con 9 (expulsión injusta de Matías Rodríguez) y luego con 8 (roja a Núñez).

Y el equipo siguió yendo arriba igual, buscando el empate. Incluso en la última jugada del partido, nos anularon un gol por falta sobre el arquero Dos Santos.

En resumen, una derrota que duele, pero que llega en buen momento, cuando la prensa ya empezaba a inflarnos, ignorando el hecho de que es un plantel completamente nuevo si le comparamos con el que obtuvo el campeonato uruguayo pasado (sólo repiten Muñoz, Rodríguez, OJ y, si se quiere, Matute).

La formación inicial fue la de siempre: Muñoz; Núñez, Rodríguez, Lembo, Aranda; Guigou, OJ, Cabrera, Matute; Regueiro y Vera. En el segundo tiempo ingresaron Varela, González y Blanco (por Aranda, Guigou y Cabrera, respectivamente). No anduvieron bien ni Guigou ni Cabrera -en comparación con otros partidos-; el resto cumplió, pese a la derrota.

La fecha próxima será ante Racing en el Parque, y no contaremos con 3 de los mejores jugadores que hemos tenido en estas primeras 5 fechas. Va a ser un duro partido.

¡A llenar el Parque (otra vez)!

lunes, 27 de julio de 2009

Otra derrota inapelable

Ayer en la tarde, en el Franzini, volvimos a caer sin demasiados atenuantes por 4 a 2 ante River Plate, y no sólo perdimos toda chance de ganar la Liguilla (cosa a la que no apuntábamos de todas formas) sino que hemos casi quedado afuera de la Copa Sudamericana.

Después de un auspiciante arranque en el que tuvimos un par de chances de gol, y el gol de Cazulo (de lo mejor del equipo junto con Blanco), nos quedamos y fuimos absolutamente superados por un River Plate que debió ganarnos sin sobresaltos.

A los 19 llegó el empate, poco después la expulsión del Morro, y de ahí en más se vio que no podíamos ganar ese partido. Por dos razones: River fue más (con su característico, aunque algo devaluado, "tiqui-tiqui") y porque la terna arbitral tuvo una actuación tan lamentable en nuestra contra que sólo se me ocurrió llamarla "bizarra", como de película de Cronenberg.

A los 40 minutos, habiendo entrado hacía 8 segundos (segundo cambio de Carrasco, saquen sus conclusiones acerca de la peculiar forma de dirigir de este señor), Montelongo hizo el 2-1 en la salida de un córner y el primer tiempo se cerró así, de forma merecida.

Al menos, con River ganando la terna arbitral fue menos tendenciosa, y comenzaron a cobrar faltas contra Cazulo y Blanco (anoten estos nombres: Oscar Rojas, Mauricio Espinosa y Gerseis Gómez; son tan malos y ladrones que seguro sean internacionales pronto).

El segundo tiempo fue netamente favorable a River, pero increíblemente logramos el empate a los 15, gracias a Blanco. La alegría duró poco, y a los 20 nos hicieron el 3-2.

Ya en la hora, y tras un penal cometido por Burián (quien otra vez sacó 4 ó 5 claras de gol, cometió algún error grave y fue nuestro jugador que más tocó la pelota y acaparó las cámaras) llegó el definitivo 4-2.

Hace instantes escuché a alguien en un programa de radio que se burló de las actuaciones de nuestro equipo "juvenil". Era un escucha, seguramente de los amargos, pero no deja de tener razón en parte: aunque la Liguilla no le importa a nadie, era una buena oportunidad para todos los jóvenes de mostrarse y de dejar claro que hay futuro en ellos. Irónicamente, fueron los eternos suplentes los únicos que mostraron algo: Cazulo y Blanco.

En fin... en otras noticias (más importantes) llegarán en estos días las dos primeras incorporaciones para la próxima temporada: Gianni Guigou y el paraguayo Aranda (de Liverpool). Aún no se ha definido el técnico, pero todo hace indicar que será Eduardo Acevedo (de Cerro). Hace unos días habló Daniel Enríquez y dijo que Nacional apuntará con todas las fuerzas a ganar el Apertura para poder luego dedicarse a la Copa Libertadores, y se intentará reforzar al equipo con otros jugadores de experiencia como Lembo, Varela y/o Regueiro (dudo mucho que sean todos ellos).

Otro que interesa es Pablo Hernández, el argentino de Racing... ya veremos qué pasa... es preferible no hablar de los nombres que se manejan porque hasta nos harán creer que negociamos con Cristiano Ronaldo... ¡si hasta se habló de Moreno y Fabbianesi!

Saludos.

lunes, 1 de junio de 2009

No hay campeón del Clausura

Ayer domingo perdimos contra River Plate 2 a 1, jugando con un equipo absolutamente suplente.

El resultado nos dejó afuera de la lucha por la Tabla Anual (por lo que, para ser campeones uruguayos, tendremos que pasar por una "semifinal" antes de las finales) pero, a la postre, significó que no se resolviera el campeonato Clausura, pues Defensor perdió con Tacuarembó y no pudo dar la vuelta.

Se habló mucho del partido, se dijo que entregamos el resultado a River para que ciertos equipos quedaran afuera de la Liguilla... Yo no lo sentí así. Creo que se jugó sin presiones y que daba lo mismo ganar que perder.

Honestamente, la derrota era el resultado que más nos convenía, pensando en ser campeones uruguayos.

¿Por qué? Porque la tabla anual ya se nos había escapado. Si bien a la postre Defensor perdió con Tacuarembó, es impensado que también pierda con Juventud. Quizás suceda, con lo cual podríamos haber lamentado estos puntos perdidos, pero, la verdad, lo dudo.

Además, la victoria de River hace que ahora Defensor deba matarse en la última fecha contra el propio equipo pedrense, porque, de no ganar, puede perder el Clausura. Con eso, en caso de tener que enfrentar a Defensor en semifinales (es decir, si salen campeones), enfrentaremos a un equipo más cansado que si hubieran sido campeones ayer. Por otro lado, si River sale campeón y no Defensor, nuestras chances de ser campeones uruguayos crecen un poco, puesto que no es lo mismo tener que ganarle a dos rivales en igualdad de condiciones, que tener que ganarle a uno sólo que nos lleva ventaja deportiva.

El partido fue chato. Horrible, básicamente y merecimos perderlo porque, salvo en los últimos 15 minutos, casi no generamos peligro.

Se criticó mucho la labor defensiva del equipo, pero yo noté los lógicos errores de una defensa que no jugó junta jamás (eso sin mencionar que nuestra dupla de zagueros titular comete los mismos errores todos los días, ¿o acaso esos periodistas amarillistas -los de Radio Sport, sobre todo- no se acuerdan del espanto que cometieron en el clásico y que fueron la causa de que no ganáramos con claridad el partido?), más allá de lo que ya dije: se jugó el partido como si fuera un amistoso.

El equipo formó con: Burián; Caballero, Galain, Martín Rodríguez, Domínguez; Cazulo, Brum, Pereyra, Matute Morales; García y Mondaini. Para el segundo tiempo ingresaron Calzada y Blanco (por Cazulo y García); y ya cerca del final, tras la desafortunada lesión de Calzada, ingresó Píriz.

Nadie jugó particularmente bien, la verdad. Apenas unos chispazos de Matute, y los intentos de Blanco al final del partido (fue el autor del gol del descuento).

En fin... ahora habrá una semana de descanso y el 13 ó 14 de junio terminamos el Clausura contra Central Español, sin jugar absolutamente por nada. Por otro lado, en la misma fecha, se define campeón del Clausura (o sea, nuestro rival en semifinales), así como tres puestos de liguilla entre Cerro, Racing, Liverpool y Danubio; y el descenso entre Juventud y Cerro Largo.

Saludos.