Ayer derrotamos 3 a 2 a Racing y mantenemos el puntaje perfecto en el Apertura.
La victoria fue merecida, en un partido en el que fuimos más (sin brillar), en el que nos complicamos solos, y en el que una expulsión al rival solucionó las cosas cuando más duras parecían.
Empezamos mejor, buscando sacar ventajas por las bandas, aunque sin terminar bien las jugadas; y, cuando estábamos más cerca del primero, un error inconcebible de Viudez permitió a Racing ponerse 1-0: mal pase a Conde, foul de éste al borde del área y golazo de tiro libre.
Por suerte el Colo Romero empató rápido, colándose entre la zaga rival en un buen tiro libre cerrado; y entonces tuvimos alguna chance más para hacer el segundo, aunque ni remotamente lo que podría esperarse, siendo que contábamos con viento a favor y al rival le costaba salir.
En el segundo tiempo el viento le jugó una mala pasada a Conde, y Racing encontró el absolutamente inmerecido 2-1 en un centro que se cerró y venció a nuestro arquero.
A partir de ahí nos despertamos y tuvimos varias chances de empatar. La más clara de Aguirre, quien se lo perdió solo frente al arco tras buen centro rastrero de Ramírez.
Racing se quedó entonces con uno menos, por un falta en ataque (bien expulsado el jugador de ellos, quien ya tenía amarilla), y entonces fue un monólogo nuestro sobre el arco rival.
Sin demasiadas ideas, pero yendo y yendo, encontramos los dos goles que nos dieron la victoria. Primero Aguirre cabeceó una pelota al palo tras centro de Viudez por izquierda; luego el propio Viudez por derecha se combinó con Ligüera, quien llegando por el punto penal, cruzó la pelota e hizo el empate. Y cerca del final, ya sin Espino en cancha y con Polenta haciendo las veces de lateral/stopper; notable centro de éste y Silveira cabeceó solo en el segundo palo, dándonos la victoria. Tras eso tuvimos alguna chance más para liquidar el juego, pero no supimos definir y, aunque no sufrimos mayores sobresaltos, sí terminamos con cierta incertidumbre.
Jugamos con Conde (no me gustó mucho la reacción en el gol de tiro libre; y se comió el segundo gol de forma increíble. Mal partido); Fucile (alguna subida infructuosa en cada tiempo, marcó bien), García (no entró mucho en juego), Polenta (tampoco fue muy exigido, tiene el mérito de las subidas al final del partido, la segunda de ella valiéndonos la victoria), Espino (partido regular, aun cuando su lado era el punto débil del rival; curiosamente estaba levantando el rendimiento cuando fue sustituído); Romero (el gol y el esfuerzo de siempre), Porras (no tuvo un gran partido); Viudez (a cuenta gotas, fue importante para ganar, aunque también fue responsable directo del primer gol), Ligüera (mal en los pases, hizo un gol, quiso siempre, fue más un segundo punta que un 10), Ramírez (partido flojo); y Aguirre (intermitente). Entraron Seba Rodríguez (aportó prolijidad al medio, pero no se destacó demasiado), Silveira (enloqueció a los defensas rivales con su sola presencia) y Lozano (poco y nada, como generalmente); saliendo Romero, Ramírez y Espino.
En defintiva, en puntos perdidos vamos primeros, y eso es valioso. De todas formas, en juego, seguimos en el debe. Da la sensación de que ni siquiera sabemos bien por qué ganamos los partidos. Por la insistencia, por las individualidades, por la suerte... Ya va siendo hora de apelar a algo más que eso para ganar un partido; va siendo hora de que juguemos a algo definido, y no a lo que salga según el partido. El pragmatismo es buenísimo, pero mejor que eso es tener además un plan de acción.
Sea como sea, vamo' Nacional!
Partidos
Último partido:
05/04/2017: Nacional 1-1 CAP
Campeonato Apertura (Estadio Centenario)
Próximo partido:
09/04/2017: Nacional Vs. Wanderers
Campeonato Apertura (Estadio Centenario)
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lunes, 13 de marzo de 2017
lunes, 24 de octubre de 2016
Buen triunfo ante Racing
Ayer obtuvimos la sexta victoria al hilo, tras ganarle a Racing 3 a 1.
Sin brillar, tuvimos un buen partido en líneas generales. De arranque Viudez tuvo el gol, luego no pudieron Fernández y Silveira tras un buen centro rasante de Otálvaro; y en esos primeros minutos daba la sensación de que los teníamos dominados.
Racing sólo contragolpeó esporádicamente y, justo es decir, desnudó nuestra fragilidad defensiva.
El gol fue en contra, tras centro de Otálvaro (nuevamente por bajo) y carambola entre el arquero y sus defensas, y el partido comenzaba muy bien para nosotros.
Luego de eso nos quedamos muchísimo en el juego, dejamos venir a Racing, pero pasó poco y nada. 1 a 0 con sabor a poco.
El segundo tiempo fue diferente. Empezamos mal y Racing aprovechó un espanto defensivo de Polenta para empatar el juego. Doble error del zaguero: perdió por arriba primero, por calcular mal, y luego bajó al rival innecesariamente cuando entraba al área. Penal y gol. 1 a 1, y a empezar de nuevo.
Inmediatamente, Racing tuvo el segundo, pero Conde atajó y evitó la caída.
Luego de eso entró Seba Rodríguez (por Ligüera) y empezamos a tener mayor control de la pelota.
Tras buena jugada de Viudez por derecha, Silveira hizo de cabeza el 2 a 1, y volvió el alivio al Parque.
Poco después le anularon un gol por offside fino a Silveira, pero finalmente logramos liquidar el partido, con gol de Seba Fernández, gracias a gran esfuerzo de Otálvaro por evitar un lateral y luego de Silveira evitando el saque de meta y dejando solito a Fernández frente al arco. Mérito total de ambos jugadores, y de Seba por el oportunismo.
En definitiva, fue un buen partido, uno de esos que nos posibilita pensar en ganar realmente este torneo.
La semana que viene recibimos a River y hay que ganar o ganar otra vez!
Vamo' Nacional!
Sin brillar, tuvimos un buen partido en líneas generales. De arranque Viudez tuvo el gol, luego no pudieron Fernández y Silveira tras un buen centro rasante de Otálvaro; y en esos primeros minutos daba la sensación de que los teníamos dominados.
Racing sólo contragolpeó esporádicamente y, justo es decir, desnudó nuestra fragilidad defensiva.
El gol fue en contra, tras centro de Otálvaro (nuevamente por bajo) y carambola entre el arquero y sus defensas, y el partido comenzaba muy bien para nosotros.
Luego de eso nos quedamos muchísimo en el juego, dejamos venir a Racing, pero pasó poco y nada. 1 a 0 con sabor a poco.
El segundo tiempo fue diferente. Empezamos mal y Racing aprovechó un espanto defensivo de Polenta para empatar el juego. Doble error del zaguero: perdió por arriba primero, por calcular mal, y luego bajó al rival innecesariamente cuando entraba al área. Penal y gol. 1 a 1, y a empezar de nuevo.
Inmediatamente, Racing tuvo el segundo, pero Conde atajó y evitó la caída.
Luego de eso entró Seba Rodríguez (por Ligüera) y empezamos a tener mayor control de la pelota.
Tras buena jugada de Viudez por derecha, Silveira hizo de cabeza el 2 a 1, y volvió el alivio al Parque.
Poco después le anularon un gol por offside fino a Silveira, pero finalmente logramos liquidar el partido, con gol de Seba Fernández, gracias a gran esfuerzo de Otálvaro por evitar un lateral y luego de Silveira evitando el saque de meta y dejando solito a Fernández frente al arco. Mérito total de ambos jugadores, y de Seba por el oportunismo.
En definitiva, fue un buen partido, uno de esos que nos posibilita pensar en ganar realmente este torneo.
La semana que viene recibimos a River y hay que ganar o ganar otra vez!
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Racing
lunes, 9 de mayo de 2016
Sufriendo más de la cuenta
Anoche derrotamos a Racing 1 a 0 y seguimos prendidos en la lucha por el torneo Clausura y el Campeonato Uruguayo.
El partido lo dominamos de principio a fin, pero no supimos hacer los goles (o sí supimos, pero errores arbitrales no los convalidaron) como para cerrarlo con tranquilidad, y en los últimos minutos tuvimos algún momento de zozobra.
El partido se planteó como esperado: nosotros con la pelota y el rival esperando y buscando algún contragolpe salvador. Salvo en los primeros 15 minutos, en los cuales Racing incluso tuvo más la pelota que nosotros y se acercó a nuestra área (sin generar peligro), el resto del partido fue un monólogo nuestro.
El gol llegó faltando unos 10 minutos de la primera parte, tras buena corrida de Barcia (Juan Manuel Díaz lo marcó muy mal, recordándonos por qué se fue del club), buen centro del volante/delantero y gran cabezazo de Ramírez, ganándole a toda la zona defensiva rival.
Inmediatamente luego del gol, un error de Cabaco casi permitió el empate, pero el remate del delantero rival se fue ancho. Y poco después de eso, tras tiro de Ramírez, Fernández hizo el 2 a 0 recogiendo el rebote largo que dio Contreras... Pero el línea de la Atilio García lo anuló por... porque no podíamos ganar cómodos ese partido, estaba claro. Porque offside no fue ni pareció en ningún momento.
Así el primer tiempo se fue 1 a 0, cuando pudo irse 2 a 0. La ventaja habría sido un tanto injusta, hay que decirlo, pero pudo ser clave para regular de otra manera la segunda mitad, pensando en el compromiso del jueves por Copa Libertadores ante Boca.
El segundo tiempo fue aún más monólogo nuestro. Siempre fallándonos algo en la definición, no pudimos hacer el segundo; y con el paso del tiempo -y la salida de López por Tabó-, el equipo se fue quedando un poco y Racing comenzó a llegar.
Dio la sensación de que el rival jugó a eso: a esperar hasta los 10 minutos finales para atacarnos; y con algún tiro libre y algún contragolpe, motivó un par de sofocones que fueron solventados por la defensa in extremis.
Para colmo de males, Tabó erró un gol poco creíble que pudo habernos dado tranquilidad.
Pero, en definitiva, y aunque repetimos ciertos errores (la ya proverbial falta de definición, la poca ayuda de Tabó a Espino en la marca, los errores de quienquiera esté en la zaga junto a Polenta -Cabaco erró dos veces, en una casi nos empatan y en la otra se llevó una amarilla justificadísima-), la victoria terminó siendo nuestra, y fue más que merecida.
Debo mencionar cierto malestar que tuve con el arbitraje (una vez más) no sólo por el gol, sino por la omisión de una segunda amarilla a un jugador rival que dio dos patadones tras haber recibido la amarilla (uno al final del primer tiempo y el otro al comienzo del segundo) y que debieron significar su expulsión.
Una lástima no haber podido ganar más holgadamente el partido, para poder regular energías pensando en lo que viene, pero lo importante es que seguimos vivos y, quien sabe, quizás hasta seamos campeones, con doble competencia y todo.
Formamos con Conde (no tuvo que tocar la pelota más que para descolgar algunos centros); Fucile (algún desajuste en el segundo tiempo, pero cumplió en la marca), Cabaco (dos errores groseros, pero anduvo relativamente bien aparte de eso), Polenta (otra vez la defensa fue él y 3 más) y Espino (correcto partido en la subida, tampoco tuvo problemas en la marca, debido al bajo nivel de Racing en general); Romero (más concentrado en la marca que en la subida, cumplió bastante bien) y Carballo (no fue su mejor partido, pero cumplió, siendo ordenado y aplicado); Barcia (clave en el gol, supo aprovechar las ventajas que da Díaz en la marca), Fernández (buen trabajo bajando para armar el juego, el faltó peso en el área e incluso no se animó a buscar el arco en ocasiones propicias) y Ramírez (buen partido, hizo el gol y tuvo buenas subidas por su sector en el segundo tiempo; desapareció un poco cuando pasó de 9); y López (apareció en cuentagotas en la primera mitad, y se fue lesionado en el segundo tiempo). Ingresaron Tabó (erró un gol increíble, e intentó compensarlo con un par de buenos desbordes; pero le sigue faltando algo para redondear actuaciones esperanzadoras), Gamalho (lo buscaron en velocidad, lo cual es un error, y casi no entró en juego más que para distribuir) y Eguren (dos errores en el juego aéreo que pudieron costarnos caros, y poco más).
El jueves jugamos contra Boca, en el que bien puede ser el partido del semestre y hay que ganar o ganar, para buscar el pasaje a semifinales de la Copa Libertadores (que otros miran -o no miran, siquiera- por TV).
Vamo' Nacional!
El partido lo dominamos de principio a fin, pero no supimos hacer los goles (o sí supimos, pero errores arbitrales no los convalidaron) como para cerrarlo con tranquilidad, y en los últimos minutos tuvimos algún momento de zozobra.
El partido se planteó como esperado: nosotros con la pelota y el rival esperando y buscando algún contragolpe salvador. Salvo en los primeros 15 minutos, en los cuales Racing incluso tuvo más la pelota que nosotros y se acercó a nuestra área (sin generar peligro), el resto del partido fue un monólogo nuestro.
El gol llegó faltando unos 10 minutos de la primera parte, tras buena corrida de Barcia (Juan Manuel Díaz lo marcó muy mal, recordándonos por qué se fue del club), buen centro del volante/delantero y gran cabezazo de Ramírez, ganándole a toda la zona defensiva rival.
Inmediatamente luego del gol, un error de Cabaco casi permitió el empate, pero el remate del delantero rival se fue ancho. Y poco después de eso, tras tiro de Ramírez, Fernández hizo el 2 a 0 recogiendo el rebote largo que dio Contreras... Pero el línea de la Atilio García lo anuló por... porque no podíamos ganar cómodos ese partido, estaba claro. Porque offside no fue ni pareció en ningún momento.
Así el primer tiempo se fue 1 a 0, cuando pudo irse 2 a 0. La ventaja habría sido un tanto injusta, hay que decirlo, pero pudo ser clave para regular de otra manera la segunda mitad, pensando en el compromiso del jueves por Copa Libertadores ante Boca.
El segundo tiempo fue aún más monólogo nuestro. Siempre fallándonos algo en la definición, no pudimos hacer el segundo; y con el paso del tiempo -y la salida de López por Tabó-, el equipo se fue quedando un poco y Racing comenzó a llegar.
Dio la sensación de que el rival jugó a eso: a esperar hasta los 10 minutos finales para atacarnos; y con algún tiro libre y algún contragolpe, motivó un par de sofocones que fueron solventados por la defensa in extremis.
Para colmo de males, Tabó erró un gol poco creíble que pudo habernos dado tranquilidad.
Pero, en definitiva, y aunque repetimos ciertos errores (la ya proverbial falta de definición, la poca ayuda de Tabó a Espino en la marca, los errores de quienquiera esté en la zaga junto a Polenta -Cabaco erró dos veces, en una casi nos empatan y en la otra se llevó una amarilla justificadísima-), la victoria terminó siendo nuestra, y fue más que merecida.
Debo mencionar cierto malestar que tuve con el arbitraje (una vez más) no sólo por el gol, sino por la omisión de una segunda amarilla a un jugador rival que dio dos patadones tras haber recibido la amarilla (uno al final del primer tiempo y el otro al comienzo del segundo) y que debieron significar su expulsión.
Una lástima no haber podido ganar más holgadamente el partido, para poder regular energías pensando en lo que viene, pero lo importante es que seguimos vivos y, quien sabe, quizás hasta seamos campeones, con doble competencia y todo.
Formamos con Conde (no tuvo que tocar la pelota más que para descolgar algunos centros); Fucile (algún desajuste en el segundo tiempo, pero cumplió en la marca), Cabaco (dos errores groseros, pero anduvo relativamente bien aparte de eso), Polenta (otra vez la defensa fue él y 3 más) y Espino (correcto partido en la subida, tampoco tuvo problemas en la marca, debido al bajo nivel de Racing en general); Romero (más concentrado en la marca que en la subida, cumplió bastante bien) y Carballo (no fue su mejor partido, pero cumplió, siendo ordenado y aplicado); Barcia (clave en el gol, supo aprovechar las ventajas que da Díaz en la marca), Fernández (buen trabajo bajando para armar el juego, el faltó peso en el área e incluso no se animó a buscar el arco en ocasiones propicias) y Ramírez (buen partido, hizo el gol y tuvo buenas subidas por su sector en el segundo tiempo; desapareció un poco cuando pasó de 9); y López (apareció en cuentagotas en la primera mitad, y se fue lesionado en el segundo tiempo). Ingresaron Tabó (erró un gol increíble, e intentó compensarlo con un par de buenos desbordes; pero le sigue faltando algo para redondear actuaciones esperanzadoras), Gamalho (lo buscaron en velocidad, lo cual es un error, y casi no entró en juego más que para distribuir) y Eguren (dos errores en el juego aéreo que pudieron costarnos caros, y poco más).
El jueves jugamos contra Boca, en el que bien puede ser el partido del semestre y hay que ganar o ganar, para buscar el pasaje a semifinales de la Copa Libertadores (que otros miran -o no miran, siquiera- por TV).
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domingo, 1 de noviembre de 2015
Otro espanto futbolístico
Ayer empatamos 2 a 2 ante Racing, luego de ir ganando 2 a 0, y perdimos la punta del torneo. Peor que eso es que, de haber un ganador, debió haber sido Racing (superior en casi todo el encuentro) y que nosotros jugamos aún peor que en los dos partidos anteriores.
La primera media hora de juego fue de Racing. Controlaron la pelota, jugaron por bajo y, aunque se diluyeron en las cercanías del área, provocaron que el partido se juegue mucho más en nuestro terreno que en el de ellos.
Curiosamente, y a manera de espejismo, nosotros tuvimos las chances más claras de gol. Un contragolpe bien ejecutado por Alonso terminó con Amaral mano a mano con el arquero rival, pero el volante definió mal y el arquero evitó el gol. Más adelante, Fernández tiró una pelota al palo.
Fueron ocasionales ataques nuestros en un contexto de dominio del rival, gracias al control total del mediocampo. Dudok marcó a Amaral y, en duelo de lentos, ganó por robo gracias a su experiencia. Amaral apenas entró en juego. Con Porras muy atrás en la cancha, el Colo intermitente y Abero mostrando un bajísimo nivel, el equipo careció de juego.
Sin embargo, tras un error defensivo, el Colo Romero robó una pelota pasados los 30 minutos, pared con Alonso, notable pase de éste, y gol del propio Colo para poner el 1-0.
Racing sintió el golpe y nosotros tuvimos nuestros mejores momentos luego del gol, generando algún peligro mayor y controlando mejor al rival, aunque sin lograr concretar chances claras de gol.
El segundo tiempo empezó igual que el primero: Racing con la pelota, nosotros metidos atrás, aunque quizás ahora por elección y no por necesidad.
En el primer contragolpe nuestro, llegó el segundo, Mal pase hacia Alonso, quien estaba completamente en offside. Pero el 9 no fue por la pelota, y tampoco lo hizo nadie de Racing... permitiendo que Fernández los durmiera a todos y marcara el segundo.
El partido parecía liquidado, porque Racing se vio medio golpeado. Pero descontó rápido, aprovechando un quede defensivo total en un tiro libre en forma de centro.
Y entonces se veía que nos iban a empatar. Una cuestión puramente futbolística: un equipo tocando, moviendo la pelota, triangulando, jugando por las bandas con velocidad; y otro tirando pelotazos de 60 metros, con el equipo absolutamente estirado en la cancha (Alonso en una medialuna, Gorga en la otra). Y el empate llegó. No sin que antes Amaral errara un gol absurdo que pudo haber liquidado todo. Pero llegó y fue justo, porque Racing fue más.
Realmente parece mentira la falta total de autocrítica de nuestro cuerpo técnico, que tiene el descaro de decir que el resultado fue injusto. Injusto era que estuviéramos ganando 1-0, aún más injusto que nos pusiéramos 2-0. El 2-2 final, independientemente del orden en el que se marcaron los goles, es un premio para nosotros y un castigo para Racing, equipo que cometió dos yerros enormes defensivos que le costaron 2 goles.
Estamos en el peor momento del año (y eso que 2015 ha sido malo, con eliminaciones internacionales tempranas, un primer semestre en lo local espantoso sólo salvado por el clásico ganado a puro huevo)... y se viene ahora un nuevo clásico que podrá o bien salvar el semestre, o sepultarlo definitivamente, convirtiéndolo en uno de los peores que me ha tocado ver.
Hay que ser claros: futbolísticamente somos un espanto que no tiene igual en todo el fútbol uruguayo. Sólo nos salvan las individualidades, pero éstas están por debajo de sus posibilidades. Ayer sólo Polenta brilló en gran forma. Porras anda opaco. Alonso anda bien, pero está peleado con el gol. Papelito es puro corazón. Los volantes andan mal... el colo se enchufa de a ratos, Amaral y Abero no aportan nada, son incluso contraproducentes. En el fondo, aparte de Polenta, Gorga anda bien sin ser brillante, Espino sigue en un pésimo y desmoralizante nivel. Conde, en tanto, no ataja ninguna pelota. Si los tiros van al arco, son gol o palo; y tampoco sale a los centros, lo cual llena de inseguridad a toda la zona defensiva que no se siente respaldada por el arquero. Nada que decir sobre Eroza, quien hizo lo que pudo.
Lo peor de todo es que el DT parece perdido. A la incomprensible modificación de la zaga contra Sud América, ayer se sumó la incomprensible ausencia de Nacho González, cuando es el único socio útil que tiene Porras para jugar al fútbol y hacer llegar la pelota a Alonso. Sumado a eso, parece no darse cuenta de que el equipo juega demasiado estirado, un vicio del fútbol de otras épocas. Y sigo sumando: ¿Por qué Porras no levanta los córners? ¿Por qué seguimos insistiendo en salir en corto, si ayer quedó demostrado que no sabemos hacer nada a partir de eso?
Hay muchas cosas por corregir, y parece que el equipo se ha estancado desde la pretemporada, e incluso ha involucionado. Somos menos que lo que fuimos en el primer partido del torneo.
Ahora habrá que apelar al amor propio, y esperar que la lucidez perdida reaparezca el domingo, cuando enfrentemos al CAP con la obligación de vencer sí o sí para recuperar la punta y que este semestre no haya sido una pérdida total.
Vamos con todo el domingo, a ganar o ganar!
Vamo' Nacional!
La primera media hora de juego fue de Racing. Controlaron la pelota, jugaron por bajo y, aunque se diluyeron en las cercanías del área, provocaron que el partido se juegue mucho más en nuestro terreno que en el de ellos.
Curiosamente, y a manera de espejismo, nosotros tuvimos las chances más claras de gol. Un contragolpe bien ejecutado por Alonso terminó con Amaral mano a mano con el arquero rival, pero el volante definió mal y el arquero evitó el gol. Más adelante, Fernández tiró una pelota al palo.
Fueron ocasionales ataques nuestros en un contexto de dominio del rival, gracias al control total del mediocampo. Dudok marcó a Amaral y, en duelo de lentos, ganó por robo gracias a su experiencia. Amaral apenas entró en juego. Con Porras muy atrás en la cancha, el Colo intermitente y Abero mostrando un bajísimo nivel, el equipo careció de juego.
Sin embargo, tras un error defensivo, el Colo Romero robó una pelota pasados los 30 minutos, pared con Alonso, notable pase de éste, y gol del propio Colo para poner el 1-0.
Racing sintió el golpe y nosotros tuvimos nuestros mejores momentos luego del gol, generando algún peligro mayor y controlando mejor al rival, aunque sin lograr concretar chances claras de gol.
El segundo tiempo empezó igual que el primero: Racing con la pelota, nosotros metidos atrás, aunque quizás ahora por elección y no por necesidad.
En el primer contragolpe nuestro, llegó el segundo, Mal pase hacia Alonso, quien estaba completamente en offside. Pero el 9 no fue por la pelota, y tampoco lo hizo nadie de Racing... permitiendo que Fernández los durmiera a todos y marcara el segundo.
El partido parecía liquidado, porque Racing se vio medio golpeado. Pero descontó rápido, aprovechando un quede defensivo total en un tiro libre en forma de centro.
Y entonces se veía que nos iban a empatar. Una cuestión puramente futbolística: un equipo tocando, moviendo la pelota, triangulando, jugando por las bandas con velocidad; y otro tirando pelotazos de 60 metros, con el equipo absolutamente estirado en la cancha (Alonso en una medialuna, Gorga en la otra). Y el empate llegó. No sin que antes Amaral errara un gol absurdo que pudo haber liquidado todo. Pero llegó y fue justo, porque Racing fue más.
Realmente parece mentira la falta total de autocrítica de nuestro cuerpo técnico, que tiene el descaro de decir que el resultado fue injusto. Injusto era que estuviéramos ganando 1-0, aún más injusto que nos pusiéramos 2-0. El 2-2 final, independientemente del orden en el que se marcaron los goles, es un premio para nosotros y un castigo para Racing, equipo que cometió dos yerros enormes defensivos que le costaron 2 goles.
Estamos en el peor momento del año (y eso que 2015 ha sido malo, con eliminaciones internacionales tempranas, un primer semestre en lo local espantoso sólo salvado por el clásico ganado a puro huevo)... y se viene ahora un nuevo clásico que podrá o bien salvar el semestre, o sepultarlo definitivamente, convirtiéndolo en uno de los peores que me ha tocado ver.
Hay que ser claros: futbolísticamente somos un espanto que no tiene igual en todo el fútbol uruguayo. Sólo nos salvan las individualidades, pero éstas están por debajo de sus posibilidades. Ayer sólo Polenta brilló en gran forma. Porras anda opaco. Alonso anda bien, pero está peleado con el gol. Papelito es puro corazón. Los volantes andan mal... el colo se enchufa de a ratos, Amaral y Abero no aportan nada, son incluso contraproducentes. En el fondo, aparte de Polenta, Gorga anda bien sin ser brillante, Espino sigue en un pésimo y desmoralizante nivel. Conde, en tanto, no ataja ninguna pelota. Si los tiros van al arco, son gol o palo; y tampoco sale a los centros, lo cual llena de inseguridad a toda la zona defensiva que no se siente respaldada por el arquero. Nada que decir sobre Eroza, quien hizo lo que pudo.
Lo peor de todo es que el DT parece perdido. A la incomprensible modificación de la zaga contra Sud América, ayer se sumó la incomprensible ausencia de Nacho González, cuando es el único socio útil que tiene Porras para jugar al fútbol y hacer llegar la pelota a Alonso. Sumado a eso, parece no darse cuenta de que el equipo juega demasiado estirado, un vicio del fútbol de otras épocas. Y sigo sumando: ¿Por qué Porras no levanta los córners? ¿Por qué seguimos insistiendo en salir en corto, si ayer quedó demostrado que no sabemos hacer nada a partir de eso?
Hay muchas cosas por corregir, y parece que el equipo se ha estancado desde la pretemporada, e incluso ha involucionado. Somos menos que lo que fuimos en el primer partido del torneo.
Ahora habrá que apelar al amor propio, y esperar que la lucidez perdida reaparezca el domingo, cuando enfrentemos al CAP con la obligación de vencer sí o sí para recuperar la punta y que este semestre no haya sido una pérdida total.
Vamos con todo el domingo, a ganar o ganar!
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domingo, 19 de abril de 2015
Tres puntos y nada más
Esta tarde derrotamos a Racing 4 a 2 en la que probablemente haya sido la victoria más injusta que he visto en mi vida. O quizás decir injusta esté mal, lo mejor sería decir "inmerecida".
Hicimos tan poco por ganar y tanto por perder, que los tres puntos son un regalo caído del cielo y difícil de explicar. Lo único que remotamente puede explicar por qué ganamos fue la contundencia: hicimos dos goles en nuestras primeras dos llegadas, luego tuvimos una chance más en el primer tiempo y nada más; y en el segundo tiempo (aunque jugamos mejor) realmente no generamos casi nada y en el único tiro al arco hicimos el 3-1 y el 4-2 más tarde gracias a un error generalizado de toda la defensa de ellos.
Racing fue inobjetablemente superior a nosotros. Lo más parecido a este partido que he visto fue el partido contra Wanderers en el Apertura, en el cual el bohemio tuvo la pelota el 70% del tiempo pero le ganamos 2 a 0. La diferencia con aquél partido fue que en el 30% que tuvimos la pelota no hicimos nada bien y sólo la buena fortuna nos permitió ganar.
Los goles de Racing fueron demostraciones claras de nuestros defectos defensivos. Un centro bien metido entre los miles que nos tiraron gracias a la proverbial fragilidad de nuestros laterales (no por culpa de ellos, sino por no tener la ayuda que deben de sus compañeros, lo cual les hace víctimas fáciles de paredes) y cabezazo certero en el que se vio cómo por arriba no le ganamos a nadie y cómo no tenemos arquero ágil: Munúa más que lanzarse hacia la pelota, se desmoronó sobre el piso. Su alcance es de dos metros, si el palo le queda a 3,50, hay un metro y medio al que no llegará jamás en la vida. El segundo, en tanto, otra vez fallamos por arriba en un centro frontal y Munúa salió a cualquier parte sin cubrir bien el palo. Dos regalos no por distracciones, sino por impericia. Horrendo.
Nos salvó haber encontrado un gol al primer minuto y otro en nuestra segunda llegada al minuto 15, de lo contrario, habría sido una tarde tétrica.
Justo es decir que en el segundo tiempo empezamos mejor e hicimos el 3-1 gracias a una jugada un tanto fortuita entre Pereiro y Alonso ayudados por unos rebotes en los rivales, pero luego fue lo mismo que en el primer tiempo: Racing con la pelota y nosotros metidos atrás esperando y jugando con el corazón de la gente.
Racing descontó, no le cobraron un penal y cuando parecía que nos tenía, llegó un error groserísimo de toda su línea defensiva y el arquero y en un córner que creo que no fue (yo estaba tras el banco de suplentes nuestro y no me pareció córner), Arismendi hizo el cuarto y cerró el partido a diez para el final.
Horrible partido, empeorado incluso por cambios que no entendí (González por De Pena, lo cual dejó aún más solo a Espino en la marca; luego De los Santos por Espino, lo cual nos metió aún más atrás; y finalmente Fernández por un lesionado Barcia) y que nos hicieron aún más inoperantes en ataque y absolutamente inconexos en defensa.
Así que a olvidar este partido, a atesorar los 3 puntos ganados y a mejorar pensando en lo que viene.
Vamo' Nacional!
Hicimos tan poco por ganar y tanto por perder, que los tres puntos son un regalo caído del cielo y difícil de explicar. Lo único que remotamente puede explicar por qué ganamos fue la contundencia: hicimos dos goles en nuestras primeras dos llegadas, luego tuvimos una chance más en el primer tiempo y nada más; y en el segundo tiempo (aunque jugamos mejor) realmente no generamos casi nada y en el único tiro al arco hicimos el 3-1 y el 4-2 más tarde gracias a un error generalizado de toda la defensa de ellos.
Racing fue inobjetablemente superior a nosotros. Lo más parecido a este partido que he visto fue el partido contra Wanderers en el Apertura, en el cual el bohemio tuvo la pelota el 70% del tiempo pero le ganamos 2 a 0. La diferencia con aquél partido fue que en el 30% que tuvimos la pelota no hicimos nada bien y sólo la buena fortuna nos permitió ganar.
Los goles de Racing fueron demostraciones claras de nuestros defectos defensivos. Un centro bien metido entre los miles que nos tiraron gracias a la proverbial fragilidad de nuestros laterales (no por culpa de ellos, sino por no tener la ayuda que deben de sus compañeros, lo cual les hace víctimas fáciles de paredes) y cabezazo certero en el que se vio cómo por arriba no le ganamos a nadie y cómo no tenemos arquero ágil: Munúa más que lanzarse hacia la pelota, se desmoronó sobre el piso. Su alcance es de dos metros, si el palo le queda a 3,50, hay un metro y medio al que no llegará jamás en la vida. El segundo, en tanto, otra vez fallamos por arriba en un centro frontal y Munúa salió a cualquier parte sin cubrir bien el palo. Dos regalos no por distracciones, sino por impericia. Horrendo.
Nos salvó haber encontrado un gol al primer minuto y otro en nuestra segunda llegada al minuto 15, de lo contrario, habría sido una tarde tétrica.
Justo es decir que en el segundo tiempo empezamos mejor e hicimos el 3-1 gracias a una jugada un tanto fortuita entre Pereiro y Alonso ayudados por unos rebotes en los rivales, pero luego fue lo mismo que en el primer tiempo: Racing con la pelota y nosotros metidos atrás esperando y jugando con el corazón de la gente.
Racing descontó, no le cobraron un penal y cuando parecía que nos tenía, llegó un error groserísimo de toda su línea defensiva y el arquero y en un córner que creo que no fue (yo estaba tras el banco de suplentes nuestro y no me pareció córner), Arismendi hizo el cuarto y cerró el partido a diez para el final.
Horrible partido, empeorado incluso por cambios que no entendí (González por De Pena, lo cual dejó aún más solo a Espino en la marca; luego De los Santos por Espino, lo cual nos metió aún más atrás; y finalmente Fernández por un lesionado Barcia) y que nos hicieron aún más inoperantes en ataque y absolutamente inconexos en defensa.
Así que a olvidar este partido, a atesorar los 3 puntos ganados y a mejorar pensando en lo que viene.
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lunes, 13 de octubre de 2014
Con el molde
Ayer derrotamos a Racing, podríamos decir que "con el molde", porque fue el cuarto 2-0 consecutivo, y nos alejamos en el primer puesto de la tabla de posiciones, sacándole 5 puntos al propio Racing y al CAP.
El partido no fue brillante, ni mucho menos. Creo que en el segundo tiempo levantamos, pero en ningún momento fuimos un equipo realmente superior al rival. Fue un juego dinámico, intenso, pero con escasas oportunidades de gol, con defensas que vencieron constantemente los esfuerzos de las delanteras, quienes a su vez mostraron imprecisiones.
La primera media hora fue de Racing. El equipo visitante manejó más y mejor la pelota pero se diluyó cerca del área. Se notó por momentos que su argumento era aproximarse y buscar la falta para generar peligro con pelotas aéreas, sin preocuparse realmente por hacer un gol de cancha. También abusaron con los intentos por el medio, pero García y Polenta estuvieron atentos (así como Calzada y Porras) para desbaratar el juego por allí.
Pese a ese dominio, en nuestra primera llegada encontramos el gol a los 12 minutos. Hasta ese momento, nuestra mejor arma había sido Giménez por derecha, intentando encarar y desbordar o juntarse con Alonso; pero en una de las primeras veces que jugamos por la izquierda, De Pena ganó en velocidad ante un equipo adelantado, tiró el centro bajo, un tanto atrás, y Pereiro llegó de frente para definir de primera y marcar la apertura.
Racing tuvo entonces que redoblar esfuerzos ofensivos y se fue arriba, en tanto nosotros nos refugiamos y buscamos especialmente con pelotazos a Alonso.
Recién en los 15 minutos finales empezamos a dominar realmente las acciones y generamos algunas chances más, generalmente por izquierda, aunque todos los centros altos fueron directamente a las manos de Contreras, y la única vez que la pelota fue por abajo hacia Alonso, éste definió mal contra el primer palo.
Sin hacer demasiado, pero habiéndonos sacado de encima a un rival con buenas intenciones pero muy liviano ofensivamente, terminó el primer tiempo con resultado de 1-0.
En el segundo tiempo el partido se hizo más de ida y vuelta aún que el primero, pero a diferencia de esa primera mitad, fuimos nosotros quienes tuvimos más la pelota y más chances de gol. Racing siguió siendo un equipo inoperante en los alrededores del área nuestra, y nosotros, en parte, también lo fuimos: en las dos primeras jugadas nuestras, De Pena desbordó y tiró malos centros a Alonso, que llegaba solo por el medio.
Uno de nuestros principales defectos durante casi todo el partido fue la falta de un jugador que se parara delante de los 5 y detrás de Alonso. Cada desborde de algún mediapunta (De Pena o Giménez) o de algún lateral (Espino o Romero) terminaba en una pelota al área, donde esperaban todos los nuestros, en tanto el jugador más cercano estaba en el círculo central -fue en este apartado que se sintió la falta de Arismendi; pues Calzada estuvo siempre al lado de Porras, en lugar de subir un poco y quedar cerca de la media luna rival-. Eso hizo que cada rebote fuera de Racing. Recién la entrada de Recoba, por el lesionado Barcia (quien, a su vez, había ingresado por Giménez) nos dio ese jugador en el medio tan necesario para abrir un poco más la defensa rival (aunque igualmente cada rebote seguía siendo de Racing, por el poco despliegue de Recoba).
Los minutos fueron pasando, con alguna chance nuestra y alguna llegada de ellos, y de cierta forma todo era incertidumbre, pues el 1-0 no es ventaja y Racing insistía con tiros de esquina y tiros libres en forma de centro, hasta que llegó un golazo de De Pena, en gran parte mérito de Rafa García -si mal no recuerdo- quien robó una pelota y se fue arriba. Tras un despeje le quedó a De Pena, éste avanzó unos metros y la colgó en el ángulo desde 30 metros.
Nobleza obliga: siendo alguien que siempre pide algo más a De Pena, debo decir que ayer fue la figura del equipo.
Luego de ese gol -faltando menos de 5 minutos- el partido ya estaba liquidado y no pasó mucho más.
Formamos con Munúa (no fue muy exigido, respondió bien en los centros, e hizo vista en alguna jugada que casi nos clavan una pelota al ángulo -en la hora del primer tiempo-); Romero (muy bien en la marca, tuvo además algunas buenas subidas en el primer tiempo; luego pasó a jugar más al medio y su labor se apagó un poco), García (su desprolijidad habitual para salir jugando -prefiere tirar la pelota lejos antes que buscar un pase-, pero fue sólido en la marca), Polenta (otra vez el patrón en el fondo, con mucha solvencia para sacar la peloa estando apretado por el rival) y Espino (el despliegue voluntarioso de siempre, con muchas subidas criteriosas y marca aguerrida), Porras (tuvo el error de siempre -tiene uno por partido- pero volvió a comerse la mitad de la cancha y a ser el motor del juego fluido del equipo en el medio) y Calzada (lucha incesante, el defecto de no haber acompañado los ataques, lo cual a su vez significó la virtud de hacer más sólido el medio no dejando solito a Porras); Pereiro (entró poco en juego, pero hizo el gol inicial, que fue clave para el desarrollo del partido); Giménez (buen primer tiempo, se animó a encarar y cambiar el ritmo, pese a que no siempre logró culminar bien; pero se apagó en el segundo tiempo y fue sustituído), Alonso (incansable luchador, pivoteó de buena forma la mayoría de las veces, y apenas tuvo una chance de anotar en todo el partido -la cual desperdició-, pero es el referente en ataque y su sola presencia nos benefició) y De Pena (con errores y virtudes, fue la figura; una asistencia, un golazo y un par de recuperos claves ayudando en la marca... sigue en el debe cuando tiene que buscar a un compañero por arriba: tira mal los centros). Ingresaron Barcia (por Giménez, tuvo un par de desbordes por derecha dignos de un puntero de gran nivel, pero se lesionó a los 5 minutos de entrar), Recoba (entró por Barcia a jugar 25 minutos, hizo un gol de tiro libre que no le convalidaron y metió un par de pases interesantes por derecha) y Álvarez (entró por Pereiro cerca del final, para cerrar el partido, desbordó un par de veces y quitó alguna pelota, pero entró poco en juego realmente).
El domingo que viene es el turno de Rentistas, una vez más en el Parque Central y hay que ganar o ganar, otra vez, para acercarnos un poco más a la tan ansiada vuelta olímpica.
Vamo' Nacional!
El partido no fue brillante, ni mucho menos. Creo que en el segundo tiempo levantamos, pero en ningún momento fuimos un equipo realmente superior al rival. Fue un juego dinámico, intenso, pero con escasas oportunidades de gol, con defensas que vencieron constantemente los esfuerzos de las delanteras, quienes a su vez mostraron imprecisiones.
La primera media hora fue de Racing. El equipo visitante manejó más y mejor la pelota pero se diluyó cerca del área. Se notó por momentos que su argumento era aproximarse y buscar la falta para generar peligro con pelotas aéreas, sin preocuparse realmente por hacer un gol de cancha. También abusaron con los intentos por el medio, pero García y Polenta estuvieron atentos (así como Calzada y Porras) para desbaratar el juego por allí.
Pese a ese dominio, en nuestra primera llegada encontramos el gol a los 12 minutos. Hasta ese momento, nuestra mejor arma había sido Giménez por derecha, intentando encarar y desbordar o juntarse con Alonso; pero en una de las primeras veces que jugamos por la izquierda, De Pena ganó en velocidad ante un equipo adelantado, tiró el centro bajo, un tanto atrás, y Pereiro llegó de frente para definir de primera y marcar la apertura.
Racing tuvo entonces que redoblar esfuerzos ofensivos y se fue arriba, en tanto nosotros nos refugiamos y buscamos especialmente con pelotazos a Alonso.
Recién en los 15 minutos finales empezamos a dominar realmente las acciones y generamos algunas chances más, generalmente por izquierda, aunque todos los centros altos fueron directamente a las manos de Contreras, y la única vez que la pelota fue por abajo hacia Alonso, éste definió mal contra el primer palo.
Sin hacer demasiado, pero habiéndonos sacado de encima a un rival con buenas intenciones pero muy liviano ofensivamente, terminó el primer tiempo con resultado de 1-0.
En el segundo tiempo el partido se hizo más de ida y vuelta aún que el primero, pero a diferencia de esa primera mitad, fuimos nosotros quienes tuvimos más la pelota y más chances de gol. Racing siguió siendo un equipo inoperante en los alrededores del área nuestra, y nosotros, en parte, también lo fuimos: en las dos primeras jugadas nuestras, De Pena desbordó y tiró malos centros a Alonso, que llegaba solo por el medio.
Uno de nuestros principales defectos durante casi todo el partido fue la falta de un jugador que se parara delante de los 5 y detrás de Alonso. Cada desborde de algún mediapunta (De Pena o Giménez) o de algún lateral (Espino o Romero) terminaba en una pelota al área, donde esperaban todos los nuestros, en tanto el jugador más cercano estaba en el círculo central -fue en este apartado que se sintió la falta de Arismendi; pues Calzada estuvo siempre al lado de Porras, en lugar de subir un poco y quedar cerca de la media luna rival-. Eso hizo que cada rebote fuera de Racing. Recién la entrada de Recoba, por el lesionado Barcia (quien, a su vez, había ingresado por Giménez) nos dio ese jugador en el medio tan necesario para abrir un poco más la defensa rival (aunque igualmente cada rebote seguía siendo de Racing, por el poco despliegue de Recoba).
Los minutos fueron pasando, con alguna chance nuestra y alguna llegada de ellos, y de cierta forma todo era incertidumbre, pues el 1-0 no es ventaja y Racing insistía con tiros de esquina y tiros libres en forma de centro, hasta que llegó un golazo de De Pena, en gran parte mérito de Rafa García -si mal no recuerdo- quien robó una pelota y se fue arriba. Tras un despeje le quedó a De Pena, éste avanzó unos metros y la colgó en el ángulo desde 30 metros.
Nobleza obliga: siendo alguien que siempre pide algo más a De Pena, debo decir que ayer fue la figura del equipo.
Luego de ese gol -faltando menos de 5 minutos- el partido ya estaba liquidado y no pasó mucho más.
Formamos con Munúa (no fue muy exigido, respondió bien en los centros, e hizo vista en alguna jugada que casi nos clavan una pelota al ángulo -en la hora del primer tiempo-); Romero (muy bien en la marca, tuvo además algunas buenas subidas en el primer tiempo; luego pasó a jugar más al medio y su labor se apagó un poco), García (su desprolijidad habitual para salir jugando -prefiere tirar la pelota lejos antes que buscar un pase-, pero fue sólido en la marca), Polenta (otra vez el patrón en el fondo, con mucha solvencia para sacar la peloa estando apretado por el rival) y Espino (el despliegue voluntarioso de siempre, con muchas subidas criteriosas y marca aguerrida), Porras (tuvo el error de siempre -tiene uno por partido- pero volvió a comerse la mitad de la cancha y a ser el motor del juego fluido del equipo en el medio) y Calzada (lucha incesante, el defecto de no haber acompañado los ataques, lo cual a su vez significó la virtud de hacer más sólido el medio no dejando solito a Porras); Pereiro (entró poco en juego, pero hizo el gol inicial, que fue clave para el desarrollo del partido); Giménez (buen primer tiempo, se animó a encarar y cambiar el ritmo, pese a que no siempre logró culminar bien; pero se apagó en el segundo tiempo y fue sustituído), Alonso (incansable luchador, pivoteó de buena forma la mayoría de las veces, y apenas tuvo una chance de anotar en todo el partido -la cual desperdició-, pero es el referente en ataque y su sola presencia nos benefició) y De Pena (con errores y virtudes, fue la figura; una asistencia, un golazo y un par de recuperos claves ayudando en la marca... sigue en el debe cuando tiene que buscar a un compañero por arriba: tira mal los centros). Ingresaron Barcia (por Giménez, tuvo un par de desbordes por derecha dignos de un puntero de gran nivel, pero se lesionó a los 5 minutos de entrar), Recoba (entró por Barcia a jugar 25 minutos, hizo un gol de tiro libre que no le convalidaron y metió un par de pases interesantes por derecha) y Álvarez (entró por Pereiro cerca del final, para cerrar el partido, desbordó un par de veces y quitó alguna pelota, pero entró poco en juego realmente).
El domingo que viene es el turno de Rentistas, una vez más en el Parque Central y hay que ganar o ganar, otra vez, para acercarnos un poco más a la tan ansiada vuelta olímpica.
Vamo' Nacional!
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domingo, 2 de febrero de 2014
3 puntos con equipo alternativo
Ayer debutamos en el Campeonato Clausura y obtuvimos 3 puntos ante Racing, apelando a un equipo repleto de jugadores que no son titulares.
Formamos con Munúa; Pereyra, Curbelo, Benegas, Espino; Prieto, Calzada; Renato César, Pereiro, Henry Giménez; y Mascia. En el correr del segundo tiempo ingresaron Cruzado, De Pena y Recoba.
Los goles fueron anotados por Pereiro (en el arranque del partido) y por Mascia (promediando la segunda mitad, cuando corríamos el riesgo de que el rival se nos viniera encima).
En líneas generales jugamos un buen partido. Hubo enormes altibajos, con muchos buenos momentos individuales que salvaron la esperable falta de juego colectivo de la oncena que pusimos en cancha. Pereiro tuvo un muy buen partido en líneas generales, lo mismo que Espino, y otro tanto Benegas (pese a que terminó cometiendo varios errores en los 15 minutos finales). Giménez y Renato César tuvieron pinceladas en la primera mitad y Cruzado tuvo un rendimiento más que aceptable en el segundo tiempo distribuyendo la pelota con criterio.
Hubo ciertos desajustes defensivos, especialmente por nuestro lado derecho, donde Pereyra subió mucho más de lo que bajó y obligó a Curbelo a salir demasiado lejos de su zona de confort, lo cual le obligó a cometer algunos errores. Además, Calzada no tuvo un buen partido, especialmente entregando el balón, pero también en la marca, y Prieto no estuvo a la altura para jugar tapar los errores de su compañero en esa zona del terreno; y eso dejó aún más expuesta a nuestra defensa.
Tuvimos suerte de que Racing no supo hacer el gol, lo cual nos hubiera complicado un poco las cosas, especialmente en el segundo tiempo, antes del 2-0, cuando nos tuvieron a maltraer.
Me gustó la permanente intención de nuestros volantes ofensivos de tener la pelota, aguantarla, intentar sacarse la marca del rival (algo que no hacíamos el año pasado) y los intentos permanentes de buscar espacios en zona de gol (aun cuando fallamos constantemente en el último pase), aunque aún quedan muchas cosas por ajustar.
Está claro que Pereiro pide titularidad por sobre Ramos, y que Benegas, si no cae en baches, puede ser titular tranquilamente. Mascia, además, demostró que está en condiciones de ser suplente de Alonso, e incluso, dependiendo del partido, podría jugar por él, por su mayor altura y despliegue físico.
En definitiva, fue un partido que dejó unas cuantas cosas positivas para el entrenador, y que, más importante aún, nos permitió llevarnos 3 puntos en el arranque del torneo pese a que por la oncena titular que presentamos podía haber dudas de que pudiéramos ganar.
El martes jugamos contra Oriente Petrolero y hay que ganar sí o sí por 2 goles o más. Hay que salir con todo desde el minuto cero y marcar las dieferencias para que no quede ninguna duda durante los 90 minutos que somos más que el equipo boliviano y que merecemos estar en la Fase de Grupos de la Copa Libertadores.
Vamo' Nacional!
Formamos con Munúa; Pereyra, Curbelo, Benegas, Espino; Prieto, Calzada; Renato César, Pereiro, Henry Giménez; y Mascia. En el correr del segundo tiempo ingresaron Cruzado, De Pena y Recoba.
Los goles fueron anotados por Pereiro (en el arranque del partido) y por Mascia (promediando la segunda mitad, cuando corríamos el riesgo de que el rival se nos viniera encima).
En líneas generales jugamos un buen partido. Hubo enormes altibajos, con muchos buenos momentos individuales que salvaron la esperable falta de juego colectivo de la oncena que pusimos en cancha. Pereiro tuvo un muy buen partido en líneas generales, lo mismo que Espino, y otro tanto Benegas (pese a que terminó cometiendo varios errores en los 15 minutos finales). Giménez y Renato César tuvieron pinceladas en la primera mitad y Cruzado tuvo un rendimiento más que aceptable en el segundo tiempo distribuyendo la pelota con criterio.
Hubo ciertos desajustes defensivos, especialmente por nuestro lado derecho, donde Pereyra subió mucho más de lo que bajó y obligó a Curbelo a salir demasiado lejos de su zona de confort, lo cual le obligó a cometer algunos errores. Además, Calzada no tuvo un buen partido, especialmente entregando el balón, pero también en la marca, y Prieto no estuvo a la altura para jugar tapar los errores de su compañero en esa zona del terreno; y eso dejó aún más expuesta a nuestra defensa.
Tuvimos suerte de que Racing no supo hacer el gol, lo cual nos hubiera complicado un poco las cosas, especialmente en el segundo tiempo, antes del 2-0, cuando nos tuvieron a maltraer.
Me gustó la permanente intención de nuestros volantes ofensivos de tener la pelota, aguantarla, intentar sacarse la marca del rival (algo que no hacíamos el año pasado) y los intentos permanentes de buscar espacios en zona de gol (aun cuando fallamos constantemente en el último pase), aunque aún quedan muchas cosas por ajustar.
Está claro que Pereiro pide titularidad por sobre Ramos, y que Benegas, si no cae en baches, puede ser titular tranquilamente. Mascia, además, demostró que está en condiciones de ser suplente de Alonso, e incluso, dependiendo del partido, podría jugar por él, por su mayor altura y despliegue físico.
En definitiva, fue un partido que dejó unas cuantas cosas positivas para el entrenador, y que, más importante aún, nos permitió llevarnos 3 puntos en el arranque del torneo pese a que por la oncena titular que presentamos podía haber dudas de que pudiéramos ganar.
El martes jugamos contra Oriente Petrolero y hay que ganar sí o sí por 2 goles o más. Hay que salir con todo desde el minuto cero y marcar las dieferencias para que no quede ninguna duda durante los 90 minutos que somos más que el equipo boliviano y que merecemos estar en la Fase de Grupos de la Copa Libertadores.
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martes, 20 de agosto de 2013
Debut con victoria
El domingo debutamos con victoria en el Uruguayo 2013/2014 en un partido flojo por 1-0 contra Racing, y aunque parezca irrelevante en un principio, hay que decir que llevábamos 3 temporadas seguidas sin empezar ganando.
El equipo tuvo momentos buenos, pero le faltó muchísimo juego colectivo. Nos plantamos con un 4-4-2 que por momentos fue un 3-5-2 (con Álvarez sumándose mucho al medio campo, cosa que no hizo por el lateral izquierdo Díaz), pero salvo por los intentos de Nacho González de juntarse con los puntas casi no profundizamos y jamás tuvimos desbordes claros.
Lo mejor del equipo se dio en los últimos 15 minutos del primer tiempo, con pases de González a Alonso, y así generamos las 3 de las 4 chances de gol que tuvimos (la otra fue un cabezazo bien tapado por Contreras), la última de ellas convertida finalmente por Nacho González tras gran tapada del arquero rival ante el tiro de Alonso.
En el segundo tiempo arrancamos bastante enchufados y presionamos en busca del segundo, pero nos faltó el pase final que posibilitara a Porta o Alonso definir. Incluso el propio Alonso se mostró más propenso a pasar que a tirar al arco, y lo hizo con poco criterio. Poco a poco el ímpetu fue decayendo (ayudó el cansancio de Nacho González) y prácticamente no generamos nada en la última media hora de juego.
Dígase que Racing fue demasiado poca cosa y jamás nos inquietó. Ni siquiera en los 10 minutos finales cuando la desmedida tosquedad de Scotti nos dejó con uno menos, y el partido terminó sin demasiada pena ni gloria con el resultado de 1-0, plenamente justificado más por los deméritos del rival que por los méritos nuestros.
Jugamos con Bava (no entró demasiado en juego, pero tuvo 2 ó 3 yerros en pases con los pies, muy similares a los cometidos contra Atlético Madrid); Álvarez (uno de los mejores de la cancha, Racing atacó siempre por su lado en el primer tiempo y él se las arregló bien, además fue quien más llevó y distribuyó la pelota en el primer tiempo, y quien más intentó desbordar en el segundo -aunque generalmente no lo buscaron correctamente-), De Los Santos (correcto debut oficial, tiene potencia y velocidad para su posición), Scotti (una falta innecesaria le valió la amarilla, y otro error por querer parar una pelota le valió la segunda; algo que arruinó un partido correcto de su parte de no mediar ello), Díaz (aplicado en la marca, no lo exigieron mucho, subió poco y casi fue un tercer zaguero más que un lateral); Calzada (buen partido, buen manejo de pelota, no tanto despliegue en la marca, pero fue un socio interesante para González y Álvarez por la derecha), Arismendi (la lucha de siempre, se cansó de pelear por arriba, siendo el único volante nuestro con altura como para bajar pelotazos del arquero rival), De Pena (arrancó bien, subiendo, encarando, juntándose con los de arriba y con González, pero se fue quedando y en el segundo tiempo hizo casi todo mal, especialmente cuando el equipo se replegó con uno menos: no supo cubrir su espacio y Racing nos generó peligro por su impericia en la marca); Nacho González (el más clarito de todos, el que mejor demostró saber jugar al fútbol, metiendo pases criteriosos ya sea a los puntas como a los volantes, y -fundamentalmente- buscando siempre el espacio libre para recibir o hacer daño al rival); Porta (corrió, peleó, pero se mostró generalmente impreciso) y Alonso (el más peligroso arriba, una gran jugada de él -la pisó notable dentro del área para librarse de la marca- terminó en el gol de González, pero le faltó la movilidad que mostró el torneo pasado, jugó mucho más estático). Entraron Recoba (dio pocos pases bien, la mayoría fueron largos o cortos, nos obligó a replegarnos aún más luego de quedar con 10), el Morro (pura lucha, pudo irse expulsado por una torpeza al disputar un balón dividido) y Rafael García (llenó el hueco dejado por Scotti con bastante criterio en los 10 minutos que jugó).
En resumen, no fue un partido para quedarnos felices por el rendimiento, y ni siquiera lo fue para quedarnos tranquilos. Jugamos mal, nos faltó profundidad, pero al menos tuvimos destellos tanto individuales (lo mostrado por Nacho González, Álvarez, Calzada en su regreso y los primeros minutos de De Pena, a mi entender) como colectivos (esos primeros minutos del segundo tiempo en los que presionamos a Racing, aún cuando nos faltó el pase final, porque al menos mostramos criterio para hacer paredes, triangulaciones, y buscar los espacios vacíos... el ABC del fútbol que no siempre están presentes en nuestro equipo), así que hay razones para tener fe.
Y arrancamos en punta, algo que siempre es importante.
El sábado que viene jugamos contra Rentistas en el Estadio, luego llegará Sud América en el Parque, y si logramos dos victorias iremos mucho mejor parados a los siguientes partidos, que son -en teoría- más complicados (Danubio, River, El Tanque y Wanderers).
Vamo' Nacional!
El equipo tuvo momentos buenos, pero le faltó muchísimo juego colectivo. Nos plantamos con un 4-4-2 que por momentos fue un 3-5-2 (con Álvarez sumándose mucho al medio campo, cosa que no hizo por el lateral izquierdo Díaz), pero salvo por los intentos de Nacho González de juntarse con los puntas casi no profundizamos y jamás tuvimos desbordes claros.
Lo mejor del equipo se dio en los últimos 15 minutos del primer tiempo, con pases de González a Alonso, y así generamos las 3 de las 4 chances de gol que tuvimos (la otra fue un cabezazo bien tapado por Contreras), la última de ellas convertida finalmente por Nacho González tras gran tapada del arquero rival ante el tiro de Alonso.
En el segundo tiempo arrancamos bastante enchufados y presionamos en busca del segundo, pero nos faltó el pase final que posibilitara a Porta o Alonso definir. Incluso el propio Alonso se mostró más propenso a pasar que a tirar al arco, y lo hizo con poco criterio. Poco a poco el ímpetu fue decayendo (ayudó el cansancio de Nacho González) y prácticamente no generamos nada en la última media hora de juego.
Dígase que Racing fue demasiado poca cosa y jamás nos inquietó. Ni siquiera en los 10 minutos finales cuando la desmedida tosquedad de Scotti nos dejó con uno menos, y el partido terminó sin demasiada pena ni gloria con el resultado de 1-0, plenamente justificado más por los deméritos del rival que por los méritos nuestros.
Jugamos con Bava (no entró demasiado en juego, pero tuvo 2 ó 3 yerros en pases con los pies, muy similares a los cometidos contra Atlético Madrid); Álvarez (uno de los mejores de la cancha, Racing atacó siempre por su lado en el primer tiempo y él se las arregló bien, además fue quien más llevó y distribuyó la pelota en el primer tiempo, y quien más intentó desbordar en el segundo -aunque generalmente no lo buscaron correctamente-), De Los Santos (correcto debut oficial, tiene potencia y velocidad para su posición), Scotti (una falta innecesaria le valió la amarilla, y otro error por querer parar una pelota le valió la segunda; algo que arruinó un partido correcto de su parte de no mediar ello), Díaz (aplicado en la marca, no lo exigieron mucho, subió poco y casi fue un tercer zaguero más que un lateral); Calzada (buen partido, buen manejo de pelota, no tanto despliegue en la marca, pero fue un socio interesante para González y Álvarez por la derecha), Arismendi (la lucha de siempre, se cansó de pelear por arriba, siendo el único volante nuestro con altura como para bajar pelotazos del arquero rival), De Pena (arrancó bien, subiendo, encarando, juntándose con los de arriba y con González, pero se fue quedando y en el segundo tiempo hizo casi todo mal, especialmente cuando el equipo se replegó con uno menos: no supo cubrir su espacio y Racing nos generó peligro por su impericia en la marca); Nacho González (el más clarito de todos, el que mejor demostró saber jugar al fútbol, metiendo pases criteriosos ya sea a los puntas como a los volantes, y -fundamentalmente- buscando siempre el espacio libre para recibir o hacer daño al rival); Porta (corrió, peleó, pero se mostró generalmente impreciso) y Alonso (el más peligroso arriba, una gran jugada de él -la pisó notable dentro del área para librarse de la marca- terminó en el gol de González, pero le faltó la movilidad que mostró el torneo pasado, jugó mucho más estático). Entraron Recoba (dio pocos pases bien, la mayoría fueron largos o cortos, nos obligó a replegarnos aún más luego de quedar con 10), el Morro (pura lucha, pudo irse expulsado por una torpeza al disputar un balón dividido) y Rafael García (llenó el hueco dejado por Scotti con bastante criterio en los 10 minutos que jugó).
En resumen, no fue un partido para quedarnos felices por el rendimiento, y ni siquiera lo fue para quedarnos tranquilos. Jugamos mal, nos faltó profundidad, pero al menos tuvimos destellos tanto individuales (lo mostrado por Nacho González, Álvarez, Calzada en su regreso y los primeros minutos de De Pena, a mi entender) como colectivos (esos primeros minutos del segundo tiempo en los que presionamos a Racing, aún cuando nos faltó el pase final, porque al menos mostramos criterio para hacer paredes, triangulaciones, y buscar los espacios vacíos... el ABC del fútbol que no siempre están presentes en nuestro equipo), así que hay razones para tener fe.
Y arrancamos en punta, algo que siempre es importante.
El sábado que viene jugamos contra Rentistas en el Estadio, luego llegará Sud América en el Parque, y si logramos dos victorias iremos mucho mejor parados a los siguientes partidos, que son -en teoría- más complicados (Danubio, River, El Tanque y Wanderers).
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lunes, 20 de mayo de 2013
Sin chances matemáticas
El sábado empatamos en el Parque 1 a 1 contra Racing y si ya futbolística y anímicamente no teníamos chances de ser campeones, le dijimos también matemáticamente adiós al tricampeonato.
El partido tuvo dos tiempos bastante diferentes. Si bien en ninguno de los dos redondeamos una buena actuación, en el primero al menos fuimos más que ellos e intentamos generar algo más de juego. La segunda parte fue malísima, de ambas partes, pero el equipo que más empeoró fuimos nosotros, perdiendo todo atizbo de juego colectivo y por abajo y apelando a pelotazos sin ton ni son (marca registrada de este Nacional 2013).
El gol fue a los 28 minutos tras un tiro libre de Vicente Sánchez que se cerró y Contreras no supo atrapar. A esas alturas ya habíamos cedido un poco el dominio del juego y no éramos tan claros. Antes de eso, lo mejor de nuestro lado fueron las combinaciones entre De Pena y Bueno por la izquierda, y las subidas -desprolijas pero frenéticas- de Vicente Sánchez por la derecha.
Luego del gol el partido se volvió algo caótico, Racing tuvo tiros desde fuera del área y nosotros tuvimos también alguna chance, siempre gracias a Bueno, quien pese a su imprecisión absoluta en el tiro y el pase, fue lo más peligroso que tuvimos arriba.
En la segunda mitad el partido fue espantoso hasta el gol del empate. Fue más de ida y vuelta, con Racing teniendo más la pelota pero careciendo de profundidad y con nosotros atacando a los pelotazos y contragolpes de vez en cuando. Abreu hizo el 2-0 con un cabezazo, pero se lo anularon por falta contra un rival, y poco después llegó el empate tras un penal cuando menos dudoso. No lo vi en la TV, pero en la cancha lo único que me pareció fue mano de quien cerró el centro de un jugador de ellos. La jugada fue un desborde por el lado de Díaz, el jugador de Racing se lo sacó de encima, entró al área y tiró un defectuoso centro cuando uno de los nuestros se barrió para cerrar. Aparentemente, Díaz le tiró un manotazo que lo desestabilizó, de allí el penal... pero no se vio nada en vivo.
Es curioso, que el arbitraje uruguayo tan pasivo a nivel internacional (entre semana asistí a dos carnicerías entre Olimpia/Tigre y Santa Fe/Gremio en la que los árbitros uruguayos no cobraban nada salvo que hubiera sangre), en esta ocasión cobrara dos contactos mínimos dentro del área que cambiaron absolutamente el trámite de un juego.
Dicen que en el partido del domingo hubo no menos de 3 penales (para ambos equipos) infinitamente más grandes que el que nos cobraron a nosotros, lo cual aumenta más mis sospechas sobre la heterogeneidad de criterios empleados por los árbitros de nuestro país (probablemente los peores de América a estas alturas).
En fin...
Formamos con Bava (atajó lo poco que le llegó, menos el penal), Álvarez (me gustó, le dio prolijidad al equipo, aún cuando a veces se mostró lento), Scotti (salvo algún fallo, tuvo un correcto regreso al equipo), Romero (se mostró más seguro que en partidos anteriores), Díaz (no jugó tan bien como otras ocasiones, creo que el baile que le dieron en el clásico le ha puesto en duda sus propias condiciones); Sánchez (entreverado, con la tendencia a enganchar siempre al medio luego de correr 5 metros, y no desbordar jamás; igualmente fue uno de los puntos altos del equipo), Damonte (correcto primer tiempo, en el segundo apareció perdido), Arismendi (mejoró con respecto a otros partidos, pero con la pelota, en el segundo tiempo, dejó mucho que desear), De Pena (el mejor de la cancha, con muy buenos pases en el primer tiempo; en el segundo se cansó); Abreu (bajó pelotazos, hizo lo que pudo, pero nunca jugamos para que él pudiera ser productivo) y Bueno (quiso, corrió, aportó lo suyo; aun cuando lo monofacético de su juego no sea suficiente para lo que necesitamos hoy en día). Ingresaron Recoba y Cruz Mascia ni bien nos empataron (por Sánchez y Abreu) pero ambos se mostraron imprecisos pese a las ganas de cambiar el resultado. También ingresó Gorga por Scotti (lesionado) y cumplió en la marca.
El domingo jugamos contra Progreso en el Estadio Centenario (o el Tróccoli) y con un punto al menos terminaríamos el trabajo de nuestra parte para estar en la Copa Libertadores 2014 (el consuelo que nos queda esta temporada), a la espera de otros resultados (como derrotas de River y Danubio).
Vamo' Nacional!
El partido tuvo dos tiempos bastante diferentes. Si bien en ninguno de los dos redondeamos una buena actuación, en el primero al menos fuimos más que ellos e intentamos generar algo más de juego. La segunda parte fue malísima, de ambas partes, pero el equipo que más empeoró fuimos nosotros, perdiendo todo atizbo de juego colectivo y por abajo y apelando a pelotazos sin ton ni son (marca registrada de este Nacional 2013).
El gol fue a los 28 minutos tras un tiro libre de Vicente Sánchez que se cerró y Contreras no supo atrapar. A esas alturas ya habíamos cedido un poco el dominio del juego y no éramos tan claros. Antes de eso, lo mejor de nuestro lado fueron las combinaciones entre De Pena y Bueno por la izquierda, y las subidas -desprolijas pero frenéticas- de Vicente Sánchez por la derecha.
Luego del gol el partido se volvió algo caótico, Racing tuvo tiros desde fuera del área y nosotros tuvimos también alguna chance, siempre gracias a Bueno, quien pese a su imprecisión absoluta en el tiro y el pase, fue lo más peligroso que tuvimos arriba.
En la segunda mitad el partido fue espantoso hasta el gol del empate. Fue más de ida y vuelta, con Racing teniendo más la pelota pero careciendo de profundidad y con nosotros atacando a los pelotazos y contragolpes de vez en cuando. Abreu hizo el 2-0 con un cabezazo, pero se lo anularon por falta contra un rival, y poco después llegó el empate tras un penal cuando menos dudoso. No lo vi en la TV, pero en la cancha lo único que me pareció fue mano de quien cerró el centro de un jugador de ellos. La jugada fue un desborde por el lado de Díaz, el jugador de Racing se lo sacó de encima, entró al área y tiró un defectuoso centro cuando uno de los nuestros se barrió para cerrar. Aparentemente, Díaz le tiró un manotazo que lo desestabilizó, de allí el penal... pero no se vio nada en vivo.
Es curioso, que el arbitraje uruguayo tan pasivo a nivel internacional (entre semana asistí a dos carnicerías entre Olimpia/Tigre y Santa Fe/Gremio en la que los árbitros uruguayos no cobraban nada salvo que hubiera sangre), en esta ocasión cobrara dos contactos mínimos dentro del área que cambiaron absolutamente el trámite de un juego.
Dicen que en el partido del domingo hubo no menos de 3 penales (para ambos equipos) infinitamente más grandes que el que nos cobraron a nosotros, lo cual aumenta más mis sospechas sobre la heterogeneidad de criterios empleados por los árbitros de nuestro país (probablemente los peores de América a estas alturas).
En fin...
Formamos con Bava (atajó lo poco que le llegó, menos el penal), Álvarez (me gustó, le dio prolijidad al equipo, aún cuando a veces se mostró lento), Scotti (salvo algún fallo, tuvo un correcto regreso al equipo), Romero (se mostró más seguro que en partidos anteriores), Díaz (no jugó tan bien como otras ocasiones, creo que el baile que le dieron en el clásico le ha puesto en duda sus propias condiciones); Sánchez (entreverado, con la tendencia a enganchar siempre al medio luego de correr 5 metros, y no desbordar jamás; igualmente fue uno de los puntos altos del equipo), Damonte (correcto primer tiempo, en el segundo apareció perdido), Arismendi (mejoró con respecto a otros partidos, pero con la pelota, en el segundo tiempo, dejó mucho que desear), De Pena (el mejor de la cancha, con muy buenos pases en el primer tiempo; en el segundo se cansó); Abreu (bajó pelotazos, hizo lo que pudo, pero nunca jugamos para que él pudiera ser productivo) y Bueno (quiso, corrió, aportó lo suyo; aun cuando lo monofacético de su juego no sea suficiente para lo que necesitamos hoy en día). Ingresaron Recoba y Cruz Mascia ni bien nos empataron (por Sánchez y Abreu) pero ambos se mostraron imprecisos pese a las ganas de cambiar el resultado. También ingresó Gorga por Scotti (lesionado) y cumplió en la marca.
El domingo jugamos contra Progreso en el Estadio Centenario (o el Tróccoli) y con un punto al menos terminaríamos el trabajo de nuestra parte para estar en la Copa Libertadores 2014 (el consuelo que nos queda esta temporada), a la espera de otros resultados (como derrotas de River y Danubio).
Vamo' Nacional!
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domingo, 25 de noviembre de 2012
Seguimos sumando
En un partido deslucido, ayer derrotamos ayer a Racing por 2 a 0 en el Estadio Centenario, y alcanzamos el segundo puesto de la tabla de posiciones, a la espera de lo que suceda hoy con los rivales que tenemos arriba.
El primer tiempo tuvo un marcado tono de práctica. Fue lento y ninguno de los dos equipos aceleramos demasiado. Hubo un par de chances de gol por bando hasta que a los 35, luego de varios toques sin demasiadas intenciones en la mitad de la cancha, finalmente aceleramos y tras un rebote en el área Álvarez mandó el centro y Renato César hizo el 1-0 de tijera.
Un resultado quizás justo, porque fuimos más, pero exagerado porque el ritmo del partido sólo hacía merecer un 0-0. Racing se atrevió luego del gol y salió a buscar el empate, pero le faltó peso ofensivo y todo terminó 1-0.
En la segunda mitad salimos con mayor intensidad. Bueno desbordó un par de veces, erró un gol claro y le dejó servido el gol a Medina, quien la tiró desviada en el área chica. En la primera mitad de ese segundo tiempo hicimos méritos para justificar la victoria parcial e incluso merecer ampliarla, aunque tampoco jugamos un fútbol interesante. Como en el primer tiempo, todo se trató de Recoba habilitando a los de arriba con criterio, y éstos demostrando que están lejos de ser los mejores definidores de nuestro fútbol.
Con el correr de los minutos nos metimos atrás y dejamos que Racing inquietara. Si bien los locales no generaron prácticamente nada de peligro más que algunos tiros desviados, la ventaja mínima daba la posibilidad de que cualquier entrevero en el área fuera el empate.
Cerca del final, tras gran pase de Recoba, Bueno erró un gol mano a mano con el arquero. Y ya cuando el partido moría Recoba -quién si no- aprovechó un nuevo contragolpe para definir con maestría frente al arquero en una jugada en la que llegamos con tres hombres contra dos del rival, y así selló la suerte del encuentro.
No fue un gran partido en absoluto, pero la victoria sirve, en especial pensando en la Tabla Anual. Queda muchísimo por mejorar pensando en el semestre que viene, pero al menos le metemos presión a los de arriba y, ¿quién nos quita la ilusión de un nuevo campeonato histórico?
Vamo' Nacional!
El primer tiempo tuvo un marcado tono de práctica. Fue lento y ninguno de los dos equipos aceleramos demasiado. Hubo un par de chances de gol por bando hasta que a los 35, luego de varios toques sin demasiadas intenciones en la mitad de la cancha, finalmente aceleramos y tras un rebote en el área Álvarez mandó el centro y Renato César hizo el 1-0 de tijera.
Un resultado quizás justo, porque fuimos más, pero exagerado porque el ritmo del partido sólo hacía merecer un 0-0. Racing se atrevió luego del gol y salió a buscar el empate, pero le faltó peso ofensivo y todo terminó 1-0.
En la segunda mitad salimos con mayor intensidad. Bueno desbordó un par de veces, erró un gol claro y le dejó servido el gol a Medina, quien la tiró desviada en el área chica. En la primera mitad de ese segundo tiempo hicimos méritos para justificar la victoria parcial e incluso merecer ampliarla, aunque tampoco jugamos un fútbol interesante. Como en el primer tiempo, todo se trató de Recoba habilitando a los de arriba con criterio, y éstos demostrando que están lejos de ser los mejores definidores de nuestro fútbol.
Con el correr de los minutos nos metimos atrás y dejamos que Racing inquietara. Si bien los locales no generaron prácticamente nada de peligro más que algunos tiros desviados, la ventaja mínima daba la posibilidad de que cualquier entrevero en el área fuera el empate.
Cerca del final, tras gran pase de Recoba, Bueno erró un gol mano a mano con el arquero. Y ya cuando el partido moría Recoba -quién si no- aprovechó un nuevo contragolpe para definir con maestría frente al arquero en una jugada en la que llegamos con tres hombres contra dos del rival, y así selló la suerte del encuentro.
No fue un gran partido en absoluto, pero la victoria sirve, en especial pensando en la Tabla Anual. Queda muchísimo por mejorar pensando en el semestre que viene, pero al menos le metemos presión a los de arriba y, ¿quién nos quita la ilusión de un nuevo campeonato histórico?
Vamo' Nacional!
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sábado, 10 de marzo de 2012
¿Una historia repetida?
Anoche perdimos tristemente ante Racing 1-0 en el Estadio Centenario. Con muchas bajas y muchos cambios, el equipo fue opacado por un rival que lo superó casi durante todo el partido. Apenas con el juego -inconexo y entreverado- de Vicente Sánchez en el primer tiempo, por la punta izquierda, pudimos disimular lo mal que jugamos desde el minuto 0 al 90, generando algo de peligro.
Gallardo ensayó demasiados cambios. Algunos obligados o por cansancio, pero otros por su propia idea para afrontar este partido; y a resumidas cuentas jugamos con suplentes, como desestimando al rival. Si bien esto lo digo luego de la derrota, creo que no es un secreto que César no es Viudez, que Boghossian no está en un nivel aceptable, que Píriz y Romero no son Calzada y Damonte, y que sin Núñez y Placente (con todos los defectos que tienen) no tenemos laterales en el plantel.
Aparte del mal juego del equipo, que parecía salir recién de la pretemporada y no hilvanó absolutamente nada (porque la idea de juego fue dársela a Sánchez en el primer tiempo o tirar pelotazos a Boghossian y Bueno en el segundo), lo más preocupante es el cansancio que parece tener el plantel entero. Porque ya no sólo se cansan Medina, Recoba, los titulares, sino que se cansan todos. El equipo ayer parecía muerto, sin piernas, como evidenciando que la pretemporada o bien los mató o bien no los preparó del todo bien para afrontar estos 4 meses de competencia. Ojalá me equivoque, pero estoy viendo algo raro en el estado físico del plantel; no somos un equipo de demasiada velocidad como para terminar jugando los últimos 15 minutos con los jugadores exhaustos en cada partido.
Formamos con Burián (atajó un par y siguió demostrando indecisiones en los centro); García (no fue ni zaguero ni lateral, metió y todo, pero pareció falto de condiciones para jugar en línea de 3), Viera (hizo muchas faltas que no le cobraron, y no pudo disimular su lentitud) y Rolín (flojito en comparación a otros partidos, se perdió también en la línea de 3); Vecino (luchó, intentó, se juntó a veces con los de arriba, pero para ser el volante de mejor pie del equipo, jugó mal), Píriz (no es el mismo de hace un año, recibió dos amarillas y se fue expulsado, lo cual fue determinante para la derrota), Romero (no jugó bien, se lo notó frustrado, superado, sin la sana intención de recibir y pasar y armar juego como hizo en el clásico de verano o contra Vasco) y Abero (otro mal partido de él, al menos se juntó con Vicente en el primer tiempo, pero no aportó nada de nada, llegando siempre tarde a la marca o al pase); César (un desastre), Boghossian (tuvo dos chances claras de gol, una con un cabezazo cruzado en el primer tiempo que dio en el palo, y otra anticipando en el primer palo cerca del final, que se fue afuera; muy poco para lo que se espera de él) y Sánchez (jugó rematadamente mal para ser quien es, pero al menos tuvo voluntad; fue sustituído para el segundo tiempo, y el equipo jugó todavía peor). Los que ingresaron hicieron poco: Bueno (incapaz de generar nada, logró apenas un par de centros, peleó alguna pelota, pero fue menos que Sánchez incluso), Recoba (horrible, no hizo bien ni los pases, perdió pelotas tontas, entró como cansado y frustrado y se diluyó más y más hasta limitarse a tirar tiros libres -y ni siquiera córners-) y Aguirre (es inexplicable su inclusión en el plantel de primera, difícilmente haya un jugador más blando que él en todo el fútbol uruguayo).
En el primer tiempo tuvimos la iniciativa, pero Racing contragolpeó y tuvo tantas o más chances de gol que nosotros. Incluso hubo un penal de Burián no sancionado (golpeó sin querer la cabeza de un rival con los puños al salir a un centro; no fue intencional pero fue penal).
En el segundo tiempo Píriz -quien recibió una amarilla en el primer tiempo, creo, por protestar; o quizás fue por una falta, no lo recuerdo bien- fue expulsado al minuto de juego por una falta cuando un rival enganchó y se iba solo contra Burián en un contragolpe que nos agarró mal parados. Eso condicionó el partido y aunque es cierto que el equipo intentó siempre, el mal desempeño de ambos puntas (César y Bueno a esas alturas) nos dejó sin peso ofensivo y Racing tuvo más la pelota y jugó con inteligencia.
El gol fue un penal bien sancionado cerca de los 15 minutos. Tirado fuerte al medio, bajo, y Burián nada pudo hacer.
Luego de eso intentamos, sí, pero jamás logramos generar demasiado peligro aparte de entreveros en el área. Gallardo intentó solucionar el problema de la falta de peso ofensiva sacando a César (quien no hizo absolutamente nada durante todo el partido) y poniendo a Aguirre; pero el argentino no demostró nada de nada, no hizo más que perder pelotas tanto en el ataque como en la mitad de la cancha, y parecía incluso no distiniguir el color rojo de nuestras camisetas del verde y blanco del rival: no sabía con quien juntarse.
En definitiva, un mal partido. Otro más, diría yo, porque han sido todos así salvo ante Cerro y el primer tiempo ante Vasco.
El campeonato Clausura puede alejársenos bastante si los demás ganan, y podemos perder el primer puesto de la Tabla Anual... ¿cuántos años va a pasar lo mismo -arrancar mal los torneos, descuidar los clausuras, o ambas cosas- antes de que nos demos cuenta que no podemos guardarnos nada y hay que salir con lo mejor en cada partido, así se mueran todos de cansancio? Bueno, César y otros juveniles podrán tener un gran futuro, pero no se gana con el futuro, hoy no son jugadores de un nivel o una calidad superiores a los de cualquiera en los demás equipos del fútbol uruguayo, y mucho menos del fútbol internacional. Son suplentes, y para ganar el Uruguayo necesitaremos a los titulares.
¿O el Barcelona hace 10 cambios por partido? ¿O Boca? ¿O Santos? ¿Manchester? ¿Milan? ¿Alguien que gana todo hace esto de rotar planteles? Creo que no. Y eso que ellos, con suplentes, le ganarían igual a cualquiera.
En fin... sé que muchos cambios fueron obligados, pero igual Gallardo ya dijo que rotaría mucho, y no me gusta.
Saludos, y vamos Nacional pase lo que pase! El martes hay que ir a Perú a ganar o ganar!
Gallardo ensayó demasiados cambios. Algunos obligados o por cansancio, pero otros por su propia idea para afrontar este partido; y a resumidas cuentas jugamos con suplentes, como desestimando al rival. Si bien esto lo digo luego de la derrota, creo que no es un secreto que César no es Viudez, que Boghossian no está en un nivel aceptable, que Píriz y Romero no son Calzada y Damonte, y que sin Núñez y Placente (con todos los defectos que tienen) no tenemos laterales en el plantel.
Aparte del mal juego del equipo, que parecía salir recién de la pretemporada y no hilvanó absolutamente nada (porque la idea de juego fue dársela a Sánchez en el primer tiempo o tirar pelotazos a Boghossian y Bueno en el segundo), lo más preocupante es el cansancio que parece tener el plantel entero. Porque ya no sólo se cansan Medina, Recoba, los titulares, sino que se cansan todos. El equipo ayer parecía muerto, sin piernas, como evidenciando que la pretemporada o bien los mató o bien no los preparó del todo bien para afrontar estos 4 meses de competencia. Ojalá me equivoque, pero estoy viendo algo raro en el estado físico del plantel; no somos un equipo de demasiada velocidad como para terminar jugando los últimos 15 minutos con los jugadores exhaustos en cada partido.
Formamos con Burián (atajó un par y siguió demostrando indecisiones en los centro); García (no fue ni zaguero ni lateral, metió y todo, pero pareció falto de condiciones para jugar en línea de 3), Viera (hizo muchas faltas que no le cobraron, y no pudo disimular su lentitud) y Rolín (flojito en comparación a otros partidos, se perdió también en la línea de 3); Vecino (luchó, intentó, se juntó a veces con los de arriba, pero para ser el volante de mejor pie del equipo, jugó mal), Píriz (no es el mismo de hace un año, recibió dos amarillas y se fue expulsado, lo cual fue determinante para la derrota), Romero (no jugó bien, se lo notó frustrado, superado, sin la sana intención de recibir y pasar y armar juego como hizo en el clásico de verano o contra Vasco) y Abero (otro mal partido de él, al menos se juntó con Vicente en el primer tiempo, pero no aportó nada de nada, llegando siempre tarde a la marca o al pase); César (un desastre), Boghossian (tuvo dos chances claras de gol, una con un cabezazo cruzado en el primer tiempo que dio en el palo, y otra anticipando en el primer palo cerca del final, que se fue afuera; muy poco para lo que se espera de él) y Sánchez (jugó rematadamente mal para ser quien es, pero al menos tuvo voluntad; fue sustituído para el segundo tiempo, y el equipo jugó todavía peor). Los que ingresaron hicieron poco: Bueno (incapaz de generar nada, logró apenas un par de centros, peleó alguna pelota, pero fue menos que Sánchez incluso), Recoba (horrible, no hizo bien ni los pases, perdió pelotas tontas, entró como cansado y frustrado y se diluyó más y más hasta limitarse a tirar tiros libres -y ni siquiera córners-) y Aguirre (es inexplicable su inclusión en el plantel de primera, difícilmente haya un jugador más blando que él en todo el fútbol uruguayo).
En el primer tiempo tuvimos la iniciativa, pero Racing contragolpeó y tuvo tantas o más chances de gol que nosotros. Incluso hubo un penal de Burián no sancionado (golpeó sin querer la cabeza de un rival con los puños al salir a un centro; no fue intencional pero fue penal).
En el segundo tiempo Píriz -quien recibió una amarilla en el primer tiempo, creo, por protestar; o quizás fue por una falta, no lo recuerdo bien- fue expulsado al minuto de juego por una falta cuando un rival enganchó y se iba solo contra Burián en un contragolpe que nos agarró mal parados. Eso condicionó el partido y aunque es cierto que el equipo intentó siempre, el mal desempeño de ambos puntas (César y Bueno a esas alturas) nos dejó sin peso ofensivo y Racing tuvo más la pelota y jugó con inteligencia.
El gol fue un penal bien sancionado cerca de los 15 minutos. Tirado fuerte al medio, bajo, y Burián nada pudo hacer.
Luego de eso intentamos, sí, pero jamás logramos generar demasiado peligro aparte de entreveros en el área. Gallardo intentó solucionar el problema de la falta de peso ofensiva sacando a César (quien no hizo absolutamente nada durante todo el partido) y poniendo a Aguirre; pero el argentino no demostró nada de nada, no hizo más que perder pelotas tanto en el ataque como en la mitad de la cancha, y parecía incluso no distiniguir el color rojo de nuestras camisetas del verde y blanco del rival: no sabía con quien juntarse.
En definitiva, un mal partido. Otro más, diría yo, porque han sido todos así salvo ante Cerro y el primer tiempo ante Vasco.
El campeonato Clausura puede alejársenos bastante si los demás ganan, y podemos perder el primer puesto de la Tabla Anual... ¿cuántos años va a pasar lo mismo -arrancar mal los torneos, descuidar los clausuras, o ambas cosas- antes de que nos demos cuenta que no podemos guardarnos nada y hay que salir con lo mejor en cada partido, así se mueran todos de cansancio? Bueno, César y otros juveniles podrán tener un gran futuro, pero no se gana con el futuro, hoy no son jugadores de un nivel o una calidad superiores a los de cualquiera en los demás equipos del fútbol uruguayo, y mucho menos del fútbol internacional. Son suplentes, y para ganar el Uruguayo necesitaremos a los titulares.
¿O el Barcelona hace 10 cambios por partido? ¿O Boca? ¿O Santos? ¿Manchester? ¿Milan? ¿Alguien que gana todo hace esto de rotar planteles? Creo que no. Y eso que ellos, con suplentes, le ganarían igual a cualquiera.
En fin... sé que muchos cambios fueron obligados, pero igual Gallardo ya dijo que rotaría mucho, y no me gusta.
Saludos, y vamos Nacional pase lo que pase! El martes hay que ir a Perú a ganar o ganar!
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lunes, 5 de septiembre de 2011
Llegó la primera victoria
Ayer domingo, en un partido accidentado, obtuvimos la primera victoria del campeonato al derrotar a Racing 3-2.
El análisis se resume a que realmente merecimos la victoria de principio a fin, pero por errores propios sufrimos muchísimo para ganar.
En el primer tiempo jugamos mejor que Racing. Viudez abriéndose por la derecha fue un problema que ellos jamás pudieron solventar y Boghossian como única referencia de área tuvo un par de chances, pero se mostró impreciso en la definición.
Racing apenas apeló al contragolpe, con demasiada tibieza. Pero en uno de esos contragolpes, Jadson Viera tuvo que correr de atrás a un delantero de ellos que picó al vacío (a mi entender, en offside, pero muy fino así que no da para protestar) y víctima de su propia lentitud, el zaguero no pudo más que hacerle foul en la entrada del área. Penal y roja; y el partido que empezaba a complicársenos.
Luego del 0-1 a través de ese penal tuvimos nuestro peor momento quizás en el campeonato. El equipo pareció totalmente desconcertado y si Racing no se hubiese medido en el manejo de la pelota, nos podría haber hecho el segundo. Los jugadores habían perdido el rumbo, Píriz se echó casi hasta la linea de zagueros dejando a Anderson como nominal volante de marca y Viudez bajó casi de 8 también dejando a Boghossian 20 metros adelante del resto del equipo, apenas con Sosa flotando en el medio de forma intrascendente.
Para el final de esa primera parte reaccionamos un poco y llegó alguna pelota al área con peligro que pudo haber significado quizás el empate.
En el segundo tiempo Gallardo hizo un cambio arriesgado: puso a Abero de puntero izquierdo y sacó a Anderson. Esto partió un poco al equipo, pero nos dio más presencia arriba, abriendo un poco más la cancha. En la TV escuché mil alabanzas hacia Abero, pero en mi opinión no jugó para nada bien. Lo destacable de su juego fue la posibilidad de tener tres puntas contra un equipo que en todo momento se defendió sólo con tres en el fondo, lo cual posibilitó a Viudez ir sólo por el otro lado.
Ya desde el comienzo de esa segunda parte fuimos todavía más superiores a Racing y en ningun momento se notó el jugador de menos que teníamos en la cancha.
Antes de los 10 minutos entró Recoba por Sosa e inmediatamente el chino tocó su primera pelota: en un pase atrás de Viudez tuvo una inmejorable chance de hacer el empate desde el punto penal, pero el tiro le salió muy al medio. Contreras dio rebote y Boghossian hizo el gol. 1-1 y ya en ese momento se veía que el partido, aún 10 contra 11, era nuestro.
Poco antes de los 20, luego de un corner despejado mal hacia el medio, Cabrera habilitó a Boghossian de cabeza y éste, con violento tiro al primer palo, hizo el 2-1.
El equipo tuvo unos minutos más de presión, buscando el tercero, pero con el correr de los minutos se fue preocupando más por controlar la pelota y jugar con el resultado. Entró Godoy por Placente para volver a tener 4 en el fondo (porque Abero pasó a jugar casi de lateral en lugar del argentino). Racing tuvo entonces alguna llegada, tanto por el lado de Abero, como por el de Márques; pero faltando 5 minutos, un error en la salida permitió a Viudez tirar al arco desde casi la mitad de la cancha y aprovechar el adelantamiento de Contreras para hacer el tercer gol.
El partido pareció entonces liquidado, pero casi de inmediato un centro desde nuestra izquierda terminó con un cabezazo cruzado y el 3-2.
En los últimos minutos controlamos la pelota y aguantamos el resultado, para sellar la primera victoria en el campeonato, y ponernos a 4 puntos de los líderes.
Jugamos con Muñoz (no tuvo demasiado trabajo y no pudo hacer nada en los goles); Márques (está mejorando, le sigue faltando algo en la marca), Rolín (anduvo bien, sin hacerse problema con tirar la pelota para cualquier lado cuando era necesario), Viera (no tuvo un mal partido el poco tiempo que jugó, pero creo que fue una tontería hacer el penal que hizo y dejar al equipo con uno menos) y Placente (sigo diciendo lo mismo: no justifica la titularidad, si bien mejoró un poco con respecto a otros partidos); Sosa (jugó su peor partido en el año, ni siquiera tiró al arco y fue intrascendente), Anderson (tuvo algunos buenos momentos repartiendo la pelota en la mitad de la cancha, pero sigue siendo un jugador de reparto y no alguien que realmente pueda cambiar el rumbdo de un partido), Píriz (marcó, como siempre, pero no aportó demasiado más que un cabezazo terminando el primer tiempo que terminó en manos del arquero de ellos) y Cabrera (tuvo un partido raro: no me gustó en general, porque no marcó tanto y se lo necesitaba en ese aspecto y además cometió algunos errores en los pases; pero igualmente fue responsable de los dos primeros goles del equipo -el pase a Viudez en el primero y el cabezazo a Boghossian en el segundo-); Viudez (la figura de la cancha, fue muy raro que Racing no le pusiera marca personal teniendo uno más, y en todo momento se las arregló para picar solo por la izquierda -y cuando no estaba solo, le ganó en velocidad a todos-) y Boghossian (erró un par de chances en el primer tiempo, pero terminó siendo el héroe del partido con los dos goles que dieron vuelta la historia). Abero, a mi gusto, no jugó bien (como ya dije) pero fue fundamental para abrir la cancha; Recoba hizo 3 ó 4 pases notables y manejó la pelota al final, cuando necesitábamos que pasara el tiempo; y Godoy casi no tuvo participación, más que un par de despejes sobre el cierre.
En definitiva fue un buen partido, que nos pone en carrera otra vez. Seguimos mostrando una llamativa fragilidad defensiva, pero el equipo de mitad de cancha hacia adelante demuestra una identidad y una sana intención de jugar rápido y punzante por abajo.
Para terminar destacar que, luego de la tormenta eléctrica y la lluvia, el estado del campo de juego fue impecable y que, aunque la concurrencia fue lógicamente baja por el clima, la realidad marca que alentando como siempre hace nuestra hinchada (la única en Uruguay que alienta los 90 minutos con más o menos intensidad, sin silbar ni reprobar ni hacer silencios mortuorios -los que tenemos cable lo comprobamos viendo a otros de vez en cuando-) el equipo responde y se lleva por delante al rival. Ayer la antesala de los goles que dieron vuelta el partido fue todo el estadio cantando sin parar.
El sábado que viene nos toca Danubio en Jardines. Parada dificilísima, como siempre, pero hay que ganaro o ganar si queremos pelear el Apertura.
Vamo' el bolso!
El análisis se resume a que realmente merecimos la victoria de principio a fin, pero por errores propios sufrimos muchísimo para ganar.
En el primer tiempo jugamos mejor que Racing. Viudez abriéndose por la derecha fue un problema que ellos jamás pudieron solventar y Boghossian como única referencia de área tuvo un par de chances, pero se mostró impreciso en la definición.
Racing apenas apeló al contragolpe, con demasiada tibieza. Pero en uno de esos contragolpes, Jadson Viera tuvo que correr de atrás a un delantero de ellos que picó al vacío (a mi entender, en offside, pero muy fino así que no da para protestar) y víctima de su propia lentitud, el zaguero no pudo más que hacerle foul en la entrada del área. Penal y roja; y el partido que empezaba a complicársenos.
Luego del 0-1 a través de ese penal tuvimos nuestro peor momento quizás en el campeonato. El equipo pareció totalmente desconcertado y si Racing no se hubiese medido en el manejo de la pelota, nos podría haber hecho el segundo. Los jugadores habían perdido el rumbo, Píriz se echó casi hasta la linea de zagueros dejando a Anderson como nominal volante de marca y Viudez bajó casi de 8 también dejando a Boghossian 20 metros adelante del resto del equipo, apenas con Sosa flotando en el medio de forma intrascendente.
Para el final de esa primera parte reaccionamos un poco y llegó alguna pelota al área con peligro que pudo haber significado quizás el empate.
En el segundo tiempo Gallardo hizo un cambio arriesgado: puso a Abero de puntero izquierdo y sacó a Anderson. Esto partió un poco al equipo, pero nos dio más presencia arriba, abriendo un poco más la cancha. En la TV escuché mil alabanzas hacia Abero, pero en mi opinión no jugó para nada bien. Lo destacable de su juego fue la posibilidad de tener tres puntas contra un equipo que en todo momento se defendió sólo con tres en el fondo, lo cual posibilitó a Viudez ir sólo por el otro lado.
Ya desde el comienzo de esa segunda parte fuimos todavía más superiores a Racing y en ningun momento se notó el jugador de menos que teníamos en la cancha.
Antes de los 10 minutos entró Recoba por Sosa e inmediatamente el chino tocó su primera pelota: en un pase atrás de Viudez tuvo una inmejorable chance de hacer el empate desde el punto penal, pero el tiro le salió muy al medio. Contreras dio rebote y Boghossian hizo el gol. 1-1 y ya en ese momento se veía que el partido, aún 10 contra 11, era nuestro.
Poco antes de los 20, luego de un corner despejado mal hacia el medio, Cabrera habilitó a Boghossian de cabeza y éste, con violento tiro al primer palo, hizo el 2-1.
El equipo tuvo unos minutos más de presión, buscando el tercero, pero con el correr de los minutos se fue preocupando más por controlar la pelota y jugar con el resultado. Entró Godoy por Placente para volver a tener 4 en el fondo (porque Abero pasó a jugar casi de lateral en lugar del argentino). Racing tuvo entonces alguna llegada, tanto por el lado de Abero, como por el de Márques; pero faltando 5 minutos, un error en la salida permitió a Viudez tirar al arco desde casi la mitad de la cancha y aprovechar el adelantamiento de Contreras para hacer el tercer gol.
El partido pareció entonces liquidado, pero casi de inmediato un centro desde nuestra izquierda terminó con un cabezazo cruzado y el 3-2.
En los últimos minutos controlamos la pelota y aguantamos el resultado, para sellar la primera victoria en el campeonato, y ponernos a 4 puntos de los líderes.
Jugamos con Muñoz (no tuvo demasiado trabajo y no pudo hacer nada en los goles); Márques (está mejorando, le sigue faltando algo en la marca), Rolín (anduvo bien, sin hacerse problema con tirar la pelota para cualquier lado cuando era necesario), Viera (no tuvo un mal partido el poco tiempo que jugó, pero creo que fue una tontería hacer el penal que hizo y dejar al equipo con uno menos) y Placente (sigo diciendo lo mismo: no justifica la titularidad, si bien mejoró un poco con respecto a otros partidos); Sosa (jugó su peor partido en el año, ni siquiera tiró al arco y fue intrascendente), Anderson (tuvo algunos buenos momentos repartiendo la pelota en la mitad de la cancha, pero sigue siendo un jugador de reparto y no alguien que realmente pueda cambiar el rumbdo de un partido), Píriz (marcó, como siempre, pero no aportó demasiado más que un cabezazo terminando el primer tiempo que terminó en manos del arquero de ellos) y Cabrera (tuvo un partido raro: no me gustó en general, porque no marcó tanto y se lo necesitaba en ese aspecto y además cometió algunos errores en los pases; pero igualmente fue responsable de los dos primeros goles del equipo -el pase a Viudez en el primero y el cabezazo a Boghossian en el segundo-); Viudez (la figura de la cancha, fue muy raro que Racing no le pusiera marca personal teniendo uno más, y en todo momento se las arregló para picar solo por la izquierda -y cuando no estaba solo, le ganó en velocidad a todos-) y Boghossian (erró un par de chances en el primer tiempo, pero terminó siendo el héroe del partido con los dos goles que dieron vuelta la historia). Abero, a mi gusto, no jugó bien (como ya dije) pero fue fundamental para abrir la cancha; Recoba hizo 3 ó 4 pases notables y manejó la pelota al final, cuando necesitábamos que pasara el tiempo; y Godoy casi no tuvo participación, más que un par de despejes sobre el cierre.
En definitiva fue un buen partido, que nos pone en carrera otra vez. Seguimos mostrando una llamativa fragilidad defensiva, pero el equipo de mitad de cancha hacia adelante demuestra una identidad y una sana intención de jugar rápido y punzante por abajo.
Para terminar destacar que, luego de la tormenta eléctrica y la lluvia, el estado del campo de juego fue impecable y que, aunque la concurrencia fue lógicamente baja por el clima, la realidad marca que alentando como siempre hace nuestra hinchada (la única en Uruguay que alienta los 90 minutos con más o menos intensidad, sin silbar ni reprobar ni hacer silencios mortuorios -los que tenemos cable lo comprobamos viendo a otros de vez en cuando-) el equipo responde y se lleva por delante al rival. Ayer la antesala de los goles que dieron vuelta el partido fue todo el estadio cantando sin parar.
El sábado que viene nos toca Danubio en Jardines. Parada dificilísima, como siempre, pero hay que ganaro o ganar si queremos pelear el Apertura.
Vamo' el bolso!
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lunes, 4 de abril de 2011
Primeros del Clausura y la Tabla Anual
El sábado derrotamos 3-0 a Racing en el Parque y, gracias al empate de Defensor, quedamos primeros en solitario en el Clausura (esperando a ver qué pasa con el CAP) y además quedamos primeros en la Tabla Anual por primera vez en el año, algo impensado antes de la llegada de Carrasco (y podemos tomarlo como un mérito del DT).
El equipo jugó con Burián (no tuvo demasiado trabajo); Godoy (volvió a ser de lo mejor del equipo), Coates (firme como siempre aunque apenas tuvo trabajo), Lembo (casi miró el partido) y Márques (no cometió los errores de otros partidos porque no le llegaron); Cabrera (sin destacar mucho, cada día es mejor el trabajo que hace en la marca), Píriz (otra vez el jugador que le da balance al aquipo, aunque lo amonestaron y Carrasco decidió sustituírlo) y Fornaroli (un desperdicio como enganche, más teniendo a Peralta en la cancha); Viudez (aportó lo de siempre: velocidad por la banda), García (sin brillar siempre estuvo al acecho y abrió el camino) y Peralta (la mayoría del tiempo bastante ofuscado y sin entrar en juego). Ingresaron en el segundo tiempo Calzada (de buen partido, presionando mucho más arriba de lo que lo hace Píriz), Gallardo (fue la manija del equipo en la última media hora) y Charquero (sin hacer mucho fue más activo que Peralta).
Contrario a lo que se dice por ahí a mí no me disgustó el trabajo del equipo en la primera parte. Jugamos mucho más enchufados desde el arranque que en partidos anteriores, sólo que con la imprecisión de Peralta y el poco oficio de enganche de Fornaroli no logramos cristalizar mucho en materia ofensiva. Compensando eso, y a diferencia de lo que fueron otros partidos como contra El Tanque o Cerro, Racing no nos llegó. Píriz y Cabrera se encargaron de evitar el paso por la mitad de la cancha (dominando en la marca al Pato Sosa) y la defensa no tuvo mayores problemas ante un ataque demasiado liviano y desconectado. Salvo algunos sobresaltos no había forma de que Racing nos hiciera un gol y el partido daba la sensación que estaba ganado si lográbamos hacer el primer gol.
Pero en la primera parte no pudimos. Más allá de algún desborde de Viudez y Godoy con centros atrás o el intento personal, no logramos vulnerar la defensa de Racing. Contrearas se mostró sólido en la salidas y casi no generamos peligro.
En el segundo tiempo la entrada de Calzada por Píriz (amonestado) y luego de Gallardo por Fornaroli y Charquero por Peralta nos dio mucha más pesión en la salida. Si bien Racing nos controló al principio, con la entrada de Gallardo a los 10 ellos comenzaron a meterse muy atrás.
No habíamos tenido una sola chance de gol clara cuando una corrida de Godoy por la derecha, peleando la pelota con Sosa (se discute si la pelota salió o no de la cancha, yo creo que no lo hizo totalmente, así que la jugada es válida), envió el centro, rebotó y en el nuevo centro el Morro conectó de palomita primero y con el pie tras la atajada de Contreras; y decretó el 1-0.
El partido se liquidó entonces, a los 20 minutos.
Nuestro dominio fue absoluto a parti del gol y tuvimos cinco o seis chances clarísimas. La primera a los 25, un centro atrás de Viudez que Cabrera tiró cruzado a media altura y Contreras envió al corner. En ese mismo corner lo tuvo Coates en el corazón del área y luego Charquero en el rebote, pero ambas veces Contreras respondió notablemente.
A los 28 una gran juagda individual de una de las figuras del partido -Godoy- terminó con tiro cruzado notablemente atajado por Contrearas (aunque el árbitro dio saque de meta inexplicablemente).
A los 35, con Racing ya rendido, pero con nostros algo nerviosos por no haber podido liquidar el partido, llegó la falta de Goñi que le valió su expulsión y posibilitó el tiro libre con el que Gallardo liquidó definitivamente el pleito. Contreras regaló el palo derecho y cuando se movió hacia allí, el Muñeco se la tiró al izquierdo, dejándolo sin remedio. Gran ejecución, pero pobre defensa de quien había sido la figura del partido.
A los 38, casi de inmediato, Gallardo se sacó de encima a su marca, encontró a un Racing desbalanceado y le puso una pelota de gol al Morro quien encaró a Contreras y en lugar de definir se la dejó a Charquero. Así se rubricó la goleada.
El atenuante de esta victoria es que jugamos contra el equipo más débil y con menos ideas entre los 8 que hemos enfrentado en el torneo. Lo positivo es que no nos llegaron nunca y tuvimos la pelota todo el partido. Nos falta, eso sí, crear más chances de gol antes del 1-0... si el 1-0 llegara a los 5 minutos no me preocupo, pero cuando llega a los 65, si sólo tuviste dos o tres llegadas es porque algo anda mal adelante. Quizás, en este caso, haya sido la falta de Porta.
El miércoles jugamos contra Fluminense a Estadio lleno, y sin estar primeros en el grupo (sino últimos), sin abonos de 3 partidos al precio de 2 y sin 2x1.
Vamo' el bolso!
El equipo jugó con Burián (no tuvo demasiado trabajo); Godoy (volvió a ser de lo mejor del equipo), Coates (firme como siempre aunque apenas tuvo trabajo), Lembo (casi miró el partido) y Márques (no cometió los errores de otros partidos porque no le llegaron); Cabrera (sin destacar mucho, cada día es mejor el trabajo que hace en la marca), Píriz (otra vez el jugador que le da balance al aquipo, aunque lo amonestaron y Carrasco decidió sustituírlo) y Fornaroli (un desperdicio como enganche, más teniendo a Peralta en la cancha); Viudez (aportó lo de siempre: velocidad por la banda), García (sin brillar siempre estuvo al acecho y abrió el camino) y Peralta (la mayoría del tiempo bastante ofuscado y sin entrar en juego). Ingresaron en el segundo tiempo Calzada (de buen partido, presionando mucho más arriba de lo que lo hace Píriz), Gallardo (fue la manija del equipo en la última media hora) y Charquero (sin hacer mucho fue más activo que Peralta).
Contrario a lo que se dice por ahí a mí no me disgustó el trabajo del equipo en la primera parte. Jugamos mucho más enchufados desde el arranque que en partidos anteriores, sólo que con la imprecisión de Peralta y el poco oficio de enganche de Fornaroli no logramos cristalizar mucho en materia ofensiva. Compensando eso, y a diferencia de lo que fueron otros partidos como contra El Tanque o Cerro, Racing no nos llegó. Píriz y Cabrera se encargaron de evitar el paso por la mitad de la cancha (dominando en la marca al Pato Sosa) y la defensa no tuvo mayores problemas ante un ataque demasiado liviano y desconectado. Salvo algunos sobresaltos no había forma de que Racing nos hiciera un gol y el partido daba la sensación que estaba ganado si lográbamos hacer el primer gol.
Pero en la primera parte no pudimos. Más allá de algún desborde de Viudez y Godoy con centros atrás o el intento personal, no logramos vulnerar la defensa de Racing. Contrearas se mostró sólido en la salidas y casi no generamos peligro.
En el segundo tiempo la entrada de Calzada por Píriz (amonestado) y luego de Gallardo por Fornaroli y Charquero por Peralta nos dio mucha más pesión en la salida. Si bien Racing nos controló al principio, con la entrada de Gallardo a los 10 ellos comenzaron a meterse muy atrás.
No habíamos tenido una sola chance de gol clara cuando una corrida de Godoy por la derecha, peleando la pelota con Sosa (se discute si la pelota salió o no de la cancha, yo creo que no lo hizo totalmente, así que la jugada es válida), envió el centro, rebotó y en el nuevo centro el Morro conectó de palomita primero y con el pie tras la atajada de Contreras; y decretó el 1-0.
El partido se liquidó entonces, a los 20 minutos.
Nuestro dominio fue absoluto a parti del gol y tuvimos cinco o seis chances clarísimas. La primera a los 25, un centro atrás de Viudez que Cabrera tiró cruzado a media altura y Contreras envió al corner. En ese mismo corner lo tuvo Coates en el corazón del área y luego Charquero en el rebote, pero ambas veces Contreras respondió notablemente.
A los 28 una gran juagda individual de una de las figuras del partido -Godoy- terminó con tiro cruzado notablemente atajado por Contrearas (aunque el árbitro dio saque de meta inexplicablemente).
A los 35, con Racing ya rendido, pero con nostros algo nerviosos por no haber podido liquidar el partido, llegó la falta de Goñi que le valió su expulsión y posibilitó el tiro libre con el que Gallardo liquidó definitivamente el pleito. Contreras regaló el palo derecho y cuando se movió hacia allí, el Muñeco se la tiró al izquierdo, dejándolo sin remedio. Gran ejecución, pero pobre defensa de quien había sido la figura del partido.
A los 38, casi de inmediato, Gallardo se sacó de encima a su marca, encontró a un Racing desbalanceado y le puso una pelota de gol al Morro quien encaró a Contreras y en lugar de definir se la dejó a Charquero. Así se rubricó la goleada.
El atenuante de esta victoria es que jugamos contra el equipo más débil y con menos ideas entre los 8 que hemos enfrentado en el torneo. Lo positivo es que no nos llegaron nunca y tuvimos la pelota todo el partido. Nos falta, eso sí, crear más chances de gol antes del 1-0... si el 1-0 llegara a los 5 minutos no me preocupo, pero cuando llega a los 65, si sólo tuviste dos o tres llegadas es porque algo anda mal adelante. Quizás, en este caso, haya sido la falta de Porta.
El miércoles jugamos contra Fluminense a Estadio lleno, y sin estar primeros en el grupo (sino últimos), sin abonos de 3 partidos al precio de 2 y sin 2x1.
Vamo' el bolso!
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lunes, 18 de octubre de 2010
Otro empate que nos aleja
Iba a titular la entrada "chau chau adiós", pero me pareció por un momento que quizás aún tenemos chances.
En la tabla de posiciones, nadie se nos alejó (aunque el CAP podría hacerlo) y la diferencia sigue siendo 5 puntos. El probelma es que sólo quedan 21 por disputar, así que el margen se redujo mucho.
Las buenas noticias son dos: nos queda jugar contra muchos de arriba (aunque eso podría ser un arma de doble filo), y el rendimiento del equipo pese al empate 2-2 contra Racing fue superior a lo que había sido durante todo el resto del Campeonato Apertura (y quizás todo el año, incluyendo la era Acevedo).
La verdad, y aunque feliz no estoy por lo sucedido el domingo, el equipo no jugó mal. Defensivamente dimos ventajas, como siempre, pero ofensivamente creamos muchas situaciones de gol y otras muchas aproximaciones mal culminadas.
Los primeros minutos favorecieron a Racing. Sólo con Ferro en la mitad de la cancha para marcar, nos costó salir. Pero poco a poco nos fuimos acomodando mejor y empezamos a controlar el juego (aunque el rival siempre nos llegó).
Me gustó el trabajo de Flores bajando y repartiendo juego. Mirabajes intentó, Porta también (aunque ambos sin claridad), Pereyra anduvo bien, lo mismo que Ferro, y el Morro no la tocó en el primer tiempo.
Las chances más claras de gol que tuvimos fueron dos corridas de Pereyra por derecha, que terminó pasando mal al medio, una de las cuales debió intentar rematar al arco porque estaba solo. Además, Porta y Mirabajes hicieron algunos estragos por las bandas, y el equipo entusiasmó.
Sin embargo fue Racing quien concretó el 1-0 en una buena jugada por la izquierda de nuestra defensa. El primer tiempo terminó 0-1, pero con la sensación de que se podía dar vuelta.
En el segundo tiempo empezamos con todo y conseguimos un empate rápido, luego de varias llegadas que no supimos concretar.
El gol fue de penal, un penal algo dudoso pero igual. Luego, el penal, generó una nueva polémica: Contreras se lo tapó al Morro, pero la pelota dio en el palo y fue hacia el arco, apenas pasando la línea. Para mí, no fue gol.
Luego el trámite del partido nos favoreció, hasta que llegaron los cambios.
Los 3 cambios desfiguraron completamente al equipo y fueron perjudiciales. Primero ingresó Cabrera por Ferro, pasando Pereyra a jugar de 5. Eso tuvo dos efectos negativos: nos quedamos sin marca en el medio, y como Cabrera anduvo mal, nadie hizo el trabajo de Pereyra de acompañar a Flores en la tarea de llevar el equipo adelante.
Racing fue más que nosotros a partir de entonces, aun siendo el juego de ida y vuelta.
El siguiente cambio también tuvo saldo negativo: Peralta por Mirabajes. Básicamente, Peralta anduvo muy mal y, aunque Mirabajes no fue gran cosa, sí al menos llegó con peligro. El Chino no hizo nada de nada. Anduvo peleado con la pelota y lento.
Nosotros estuvimos toda la parte final del partido jugados con Lembo y Coates intentando sacar todo (Núñez y Pernía suben más de lo que marcan) y todo el resto del equipo yendo al ataque sin parar. El 2-1 de Racing promediando la segunda mitad pareció ponernos en jaque, pero el Morro logró el empate no mucho después.
Como dije antes, Racing fue más que nosotros en la parte final del partido, especialmente más sólido; pero aun así, si Porta y el Morro hubieran estado mejor, quizás lo ganábamos, porque ambos erraron algunos goles.
Cerca del final ingresó Cauteruccio por Porta, pero no cambió el panorama. Le puso mucha entrega, peleó varias pelotas y las ganó, pero jugando por la derecha estuvo lejos del arco y no pudo enviar un buen centro.
En definitiva, jugamos un poco mejor que en partidos anteriores, pero seguimos derrumbándonos en las posiciones y el campeonato está cada vez más lejos. Sin temor a exagerar creo que si no ganamos al menos 19 de los 21 puntos que nos quedan, no seremos campeones.
Y estoy siendo optimista.
Para terminar, el equipo formó con: Muñoz (atajó dos o tres, pero sigue sin inspirar demasiada confianza); Núñez (subió de vez en cuando, pero más hacia el medio; y no marcó mucho), Lembo (se vio desbordado, sacó varias, pero fue superado en otras), Coates (lo mismo que Lembo, digamos que bajó su nivel un poco), Pernía (no marca); Ferro (fue una bestia, como siempre, e incluso subió varias veces en la primera parte; su ausencia nos perjudicó), Flores (fue el mejor, la manika del equipo; aunque a veces pecó de exceso de individualismo no se pareció ni por asomo al absurdo individualista de los primeros partidos) y Pereyra (bien subiendo, mal cuando jugó de 5); Porta (corrió y corrió y corrió, pero no culminó casi nada bien), García (hizo los dos goles pero nada más; fue su peor partido en los últimos 5) y Mirabajes (similar a Porta, menos veloz). Ingresaron Cabrera (poco), Peralta (nada) y Cauteruccio (ganas).
La próxima fecha jugamos contra Tacuarembó en el Parque. Y, aunque estamos muy abajo en la tabla, hay que ir con todo. La esperanza es lo último que se pierde.
¡Vamo' el bolso!
En la tabla de posiciones, nadie se nos alejó (aunque el CAP podría hacerlo) y la diferencia sigue siendo 5 puntos. El probelma es que sólo quedan 21 por disputar, así que el margen se redujo mucho.
Las buenas noticias son dos: nos queda jugar contra muchos de arriba (aunque eso podría ser un arma de doble filo), y el rendimiento del equipo pese al empate 2-2 contra Racing fue superior a lo que había sido durante todo el resto del Campeonato Apertura (y quizás todo el año, incluyendo la era Acevedo).
La verdad, y aunque feliz no estoy por lo sucedido el domingo, el equipo no jugó mal. Defensivamente dimos ventajas, como siempre, pero ofensivamente creamos muchas situaciones de gol y otras muchas aproximaciones mal culminadas.
Los primeros minutos favorecieron a Racing. Sólo con Ferro en la mitad de la cancha para marcar, nos costó salir. Pero poco a poco nos fuimos acomodando mejor y empezamos a controlar el juego (aunque el rival siempre nos llegó).
Me gustó el trabajo de Flores bajando y repartiendo juego. Mirabajes intentó, Porta también (aunque ambos sin claridad), Pereyra anduvo bien, lo mismo que Ferro, y el Morro no la tocó en el primer tiempo.
Las chances más claras de gol que tuvimos fueron dos corridas de Pereyra por derecha, que terminó pasando mal al medio, una de las cuales debió intentar rematar al arco porque estaba solo. Además, Porta y Mirabajes hicieron algunos estragos por las bandas, y el equipo entusiasmó.
Sin embargo fue Racing quien concretó el 1-0 en una buena jugada por la izquierda de nuestra defensa. El primer tiempo terminó 0-1, pero con la sensación de que se podía dar vuelta.
En el segundo tiempo empezamos con todo y conseguimos un empate rápido, luego de varias llegadas que no supimos concretar.
El gol fue de penal, un penal algo dudoso pero igual. Luego, el penal, generó una nueva polémica: Contreras se lo tapó al Morro, pero la pelota dio en el palo y fue hacia el arco, apenas pasando la línea. Para mí, no fue gol.
Luego el trámite del partido nos favoreció, hasta que llegaron los cambios.
Los 3 cambios desfiguraron completamente al equipo y fueron perjudiciales. Primero ingresó Cabrera por Ferro, pasando Pereyra a jugar de 5. Eso tuvo dos efectos negativos: nos quedamos sin marca en el medio, y como Cabrera anduvo mal, nadie hizo el trabajo de Pereyra de acompañar a Flores en la tarea de llevar el equipo adelante.
Racing fue más que nosotros a partir de entonces, aun siendo el juego de ida y vuelta.
El siguiente cambio también tuvo saldo negativo: Peralta por Mirabajes. Básicamente, Peralta anduvo muy mal y, aunque Mirabajes no fue gran cosa, sí al menos llegó con peligro. El Chino no hizo nada de nada. Anduvo peleado con la pelota y lento.
Nosotros estuvimos toda la parte final del partido jugados con Lembo y Coates intentando sacar todo (Núñez y Pernía suben más de lo que marcan) y todo el resto del equipo yendo al ataque sin parar. El 2-1 de Racing promediando la segunda mitad pareció ponernos en jaque, pero el Morro logró el empate no mucho después.
Como dije antes, Racing fue más que nosotros en la parte final del partido, especialmente más sólido; pero aun así, si Porta y el Morro hubieran estado mejor, quizás lo ganábamos, porque ambos erraron algunos goles.
Cerca del final ingresó Cauteruccio por Porta, pero no cambió el panorama. Le puso mucha entrega, peleó varias pelotas y las ganó, pero jugando por la derecha estuvo lejos del arco y no pudo enviar un buen centro.
En definitiva, jugamos un poco mejor que en partidos anteriores, pero seguimos derrumbándonos en las posiciones y el campeonato está cada vez más lejos. Sin temor a exagerar creo que si no ganamos al menos 19 de los 21 puntos que nos quedan, no seremos campeones.
Y estoy siendo optimista.
Para terminar, el equipo formó con: Muñoz (atajó dos o tres, pero sigue sin inspirar demasiada confianza); Núñez (subió de vez en cuando, pero más hacia el medio; y no marcó mucho), Lembo (se vio desbordado, sacó varias, pero fue superado en otras), Coates (lo mismo que Lembo, digamos que bajó su nivel un poco), Pernía (no marca); Ferro (fue una bestia, como siempre, e incluso subió varias veces en la primera parte; su ausencia nos perjudicó), Flores (fue el mejor, la manika del equipo; aunque a veces pecó de exceso de individualismo no se pareció ni por asomo al absurdo individualista de los primeros partidos) y Pereyra (bien subiendo, mal cuando jugó de 5); Porta (corrió y corrió y corrió, pero no culminó casi nada bien), García (hizo los dos goles pero nada más; fue su peor partido en los últimos 5) y Mirabajes (similar a Porta, menos veloz). Ingresaron Cabrera (poco), Peralta (nada) y Cauteruccio (ganas).
La próxima fecha jugamos contra Tacuarembó en el Parque. Y, aunque estamos muy abajo en la tabla, hay que ir con todo. La esperanza es lo último que se pierde.
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lunes, 1 de marzo de 2010
Mejoramos
Ayer derrotamos a Racing 3-0, y mejoramos bastante el nivel de juego comparado a encuentros previos, especialmente en el segundo tiempo.
La primera parte fue mediocre, con apenas un par de chances para cada lado (un tiro libre de ellos y un mano a mano que tapó Muñoz, y un cabezazo de Balsas y un tiro sin ángulo de Regueiro para nosotros) fue todo lo que pasó hasta los 40 minutos.
Jugamos mal y desconectados. Pereyra fue el único que intentó generar fútbol, Ferro tuvo muchas ganas e hizo lo que pudo, fiel a su estilo; y el resto muy apagado. La defensa, un desastre, cometió muchos errores durante toda esa primera parte, especialmente Lembo y Coates que parecían deambular por la cancha, lentos y pesados, incapaces ni de ganarle en velocidad a los rivales ni de ganarles en físico.
Igualmente, a los 41 minutos, una corrida de Goñi terminó en un centro que nadie de Racing supo despejar (arquero incluído) y Varela metió la cabeza para hacer el 1 a 0.
Casi inmediatamente, Núñez fue quien envió un centro (del otro lado) y Balsas anticipó a la defensa para hacer el segundo.
Nos fuimos 2-0 al descanso sin haber hecho demasiado.
En el segundo tiempo fuimos ampliamente superiores. Levantó la defensa y ya casi Racing no nos llegó. Además, empezó a aparecer Regueiro y tuvimos varias chances claras de gol (el propio Regueiro tuvo un par de cabezazos). La entrada de Calzada volvió a dar frutos, y fuimos muy superiores.
El Morro, que entró por Balsas tuvo dos chances de gol, y logró por fin romper el maleficio en la hora, haciendo el 3-0.
Además, regresó a las canchas Matías Cabrera, aunque jugó poco.
Seguimos primeros en la Tabla Anual, que es lo que importa; y levantamos bastante el nivel. Ahora nos esperan tres semanas clave: tres rivales a los que deberíamos derrotar en el campeonato local (Wanderers, Atenas y Central), y Banfield (acá y allá) por la Libertadores.
Vamo' el bolso!
La primera parte fue mediocre, con apenas un par de chances para cada lado (un tiro libre de ellos y un mano a mano que tapó Muñoz, y un cabezazo de Balsas y un tiro sin ángulo de Regueiro para nosotros) fue todo lo que pasó hasta los 40 minutos.
Jugamos mal y desconectados. Pereyra fue el único que intentó generar fútbol, Ferro tuvo muchas ganas e hizo lo que pudo, fiel a su estilo; y el resto muy apagado. La defensa, un desastre, cometió muchos errores durante toda esa primera parte, especialmente Lembo y Coates que parecían deambular por la cancha, lentos y pesados, incapaces ni de ganarle en velocidad a los rivales ni de ganarles en físico.
Igualmente, a los 41 minutos, una corrida de Goñi terminó en un centro que nadie de Racing supo despejar (arquero incluído) y Varela metió la cabeza para hacer el 1 a 0.
Casi inmediatamente, Núñez fue quien envió un centro (del otro lado) y Balsas anticipó a la defensa para hacer el segundo.
Nos fuimos 2-0 al descanso sin haber hecho demasiado.
En el segundo tiempo fuimos ampliamente superiores. Levantó la defensa y ya casi Racing no nos llegó. Además, empezó a aparecer Regueiro y tuvimos varias chances claras de gol (el propio Regueiro tuvo un par de cabezazos). La entrada de Calzada volvió a dar frutos, y fuimos muy superiores.
El Morro, que entró por Balsas tuvo dos chances de gol, y logró por fin romper el maleficio en la hora, haciendo el 3-0.
Además, regresó a las canchas Matías Cabrera, aunque jugó poco.
Seguimos primeros en la Tabla Anual, que es lo que importa; y levantamos bastante el nivel. Ahora nos esperan tres semanas clave: tres rivales a los que deberíamos derrotar en el campeonato local (Wanderers, Atenas y Central), y Banfield (acá y allá) por la Libertadores.
Vamo' el bolso!
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lunes, 5 de octubre de 2009
De atrás...
El sábado derrotamos 3-2 a Racing luego de ir perdiendo por 2-0, en el que fue el más emocionante y cambiante de los partidos que hemos jugado en lo que va de la temporada.
El juego empezó complicado, porque por más que teníamos la pelota, ellos estaban bien parados y nos controlaron en todo momento. Para colmo, un error entre Muñoz y Matías Rodríguez les permitió ponerse en ventaja.
El equipo se puso nervioso a partir de entonces, y todo comenzó a empeorar paulatinamente. Muñoz cometió un nuevo error en una pelota jugada atrás, y más adelante, otra floja respuesta de su parte permitió a Racing ponerse 2-0.
Hacía tiempo que el Parque Central no vivía 30 segundos de silencio como los que se vivieron luego de ese segundo gol.
El partido siguió complicado, con un Racing que nos controlaba bien en el fondo y que salía con veloces contragolpes que nuestro mediocampo no podía frenar. Fue entonces que Acevedo hizo el cambio que terminaría salvándonos la tarde: ingresó Ferro por Aranda (de flojo partido), con lo cual poblamos más y mejor el mediocampo.
El equipo ya había estado creciendo en cuanto a su rendimiento, pero no había generado muchas chances de gol -Matute lo mejorcito, aunque igual tuvo errores- cuando a los 46, Balsas ganó por arriba y forzó una gran atajada de Contreras, quien envió la pelota al córner.
A partir de ese córner surgió el innecesario penal contra Matías Rodríguez, y Balsas convirtió el descuento con un remate fuerte al medio, que el propio arquero rival casi ataja.
El segundo tiempo fue todo nuestro.
Ya desde el comienzo, Núñez protagonizó un par de subidas, y en una de ellas, luego que Regueiro no pudiera controlar la pelota, Matute forzó un córner que terminaría con el 2 a 2 de Balsas. No iban ni 5 minutos des segundo tiempo.
Lo malo a partir de entonces fue que el 3º se hizo esperar demasiado. Con gran despliegue de Ferro y el aporte de Blanco y Florentín (ingresados por Cabrera y Regueiro -quienes jugaron realmente mal-), tuvimos un par de chances claras de gol.
Una de las mejores fue un tiro libre de Guigou, cuando ya el equipo comenzaba a cansarse, que contreras sacó al córner.
Faltando 10 minutos, y en otro de los desbordes de Núñez, Ferro tomó un rebote en la media luna y dejó parado al golero de ellos para finalmente hacer el 3-2 que a esas alturas era más que merecido.
En los últimos minutos no pasó demasiado. Aunque Racing tuvo alguna chance cerca de Muñoz, les controlamos bien e incluso tuvimos alguna chance de hacer el 4º gol.
Una gran victoria la del sábado, que nos deja segundos a un punto de Danubio.
Ahora se viene el receso obligado por las eliminatorias, y en dos semanas nos enfrentaremos ante Wanderers.
Saludos.
El juego empezó complicado, porque por más que teníamos la pelota, ellos estaban bien parados y nos controlaron en todo momento. Para colmo, un error entre Muñoz y Matías Rodríguez les permitió ponerse en ventaja.
El equipo se puso nervioso a partir de entonces, y todo comenzó a empeorar paulatinamente. Muñoz cometió un nuevo error en una pelota jugada atrás, y más adelante, otra floja respuesta de su parte permitió a Racing ponerse 2-0.
Hacía tiempo que el Parque Central no vivía 30 segundos de silencio como los que se vivieron luego de ese segundo gol.
El partido siguió complicado, con un Racing que nos controlaba bien en el fondo y que salía con veloces contragolpes que nuestro mediocampo no podía frenar. Fue entonces que Acevedo hizo el cambio que terminaría salvándonos la tarde: ingresó Ferro por Aranda (de flojo partido), con lo cual poblamos más y mejor el mediocampo.
El equipo ya había estado creciendo en cuanto a su rendimiento, pero no había generado muchas chances de gol -Matute lo mejorcito, aunque igual tuvo errores- cuando a los 46, Balsas ganó por arriba y forzó una gran atajada de Contreras, quien envió la pelota al córner.
A partir de ese córner surgió el innecesario penal contra Matías Rodríguez, y Balsas convirtió el descuento con un remate fuerte al medio, que el propio arquero rival casi ataja.
El segundo tiempo fue todo nuestro.
Ya desde el comienzo, Núñez protagonizó un par de subidas, y en una de ellas, luego que Regueiro no pudiera controlar la pelota, Matute forzó un córner que terminaría con el 2 a 2 de Balsas. No iban ni 5 minutos des segundo tiempo.
Lo malo a partir de entonces fue que el 3º se hizo esperar demasiado. Con gran despliegue de Ferro y el aporte de Blanco y Florentín (ingresados por Cabrera y Regueiro -quienes jugaron realmente mal-), tuvimos un par de chances claras de gol.
Una de las mejores fue un tiro libre de Guigou, cuando ya el equipo comenzaba a cansarse, que contreras sacó al córner.
Faltando 10 minutos, y en otro de los desbordes de Núñez, Ferro tomó un rebote en la media luna y dejó parado al golero de ellos para finalmente hacer el 3-2 que a esas alturas era más que merecido.
En los últimos minutos no pasó demasiado. Aunque Racing tuvo alguna chance cerca de Muñoz, les controlamos bien e incluso tuvimos alguna chance de hacer el 4º gol.
Una gran victoria la del sábado, que nos deja segundos a un punto de Danubio.
Ahora se viene el receso obligado por las eliminatorias, y en dos semanas nos enfrentaremos ante Wanderers.
Saludos.
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viernes, 24 de julio de 2009
Otra derrota
Sé que no importa mucho esta liguilla, pero igualmente no me gusta perder.
Ayer jueves 23 se jugó la fecha suspendida el 22 por el alerta meteorológico, y caímos sin atenuantes ante Racing por 3 a 2.
Fuimos superados en el primer tiempo, pese a que Martín Rodíguez hizo (con un impresionante tiro libre) el 1 a 0 inmerecido faltando 10, el cual no aguantamos ni 5 minutos. Y, en el segundo tiempo, fuimos superados aún más por el rival. Casi no pasamos la mitad de la cancha. Nos hicieron el 2-1 y nos debieron hacer un par más (Burián fue figura).
El empate vino tras un error del arquero de ellos, y no fue más que una ilusión, porque rápidamente nos hicieron el 3º (error bastante típico de Burián en la salida de un córner) y liquidaron el partido.
Formamos con Burián (el mejor, pese al error en el último gol); Caballero, Alejandro Rodíguez, Martín Rodríguez y Abero; Calzada, Píriz y Pereyra; y Blanco, García y Biscayzacú. En el transcurso del segundo tiempo ingresaron Matías Rodríguez, Cazulo y Oyarbide, pero no cambiaron nada el trámite del partido... creo que incluso nos sacaron marca, y no aportaron demasiado en ofensiva (algo que sufrimos con los titulares, así que imagínense cómo será con los suplentes).
En fin... las chances de jugar la Sudamericana son cada vez menores, y el domingo tenemos que ganar sí o sí contra el actualmente penoso River de Carrasco.
Saludos.
Ayer jueves 23 se jugó la fecha suspendida el 22 por el alerta meteorológico, y caímos sin atenuantes ante Racing por 3 a 2.
Fuimos superados en el primer tiempo, pese a que Martín Rodíguez hizo (con un impresionante tiro libre) el 1 a 0 inmerecido faltando 10, el cual no aguantamos ni 5 minutos. Y, en el segundo tiempo, fuimos superados aún más por el rival. Casi no pasamos la mitad de la cancha. Nos hicieron el 2-1 y nos debieron hacer un par más (Burián fue figura).
El empate vino tras un error del arquero de ellos, y no fue más que una ilusión, porque rápidamente nos hicieron el 3º (error bastante típico de Burián en la salida de un córner) y liquidaron el partido.
Formamos con Burián (el mejor, pese al error en el último gol); Caballero, Alejandro Rodíguez, Martín Rodríguez y Abero; Calzada, Píriz y Pereyra; y Blanco, García y Biscayzacú. En el transcurso del segundo tiempo ingresaron Matías Rodríguez, Cazulo y Oyarbide, pero no cambiaron nada el trámite del partido... creo que incluso nos sacaron marca, y no aportaron demasiado en ofensiva (algo que sufrimos con los titulares, así que imagínense cómo será con los suplentes).
En fin... las chances de jugar la Sudamericana son cada vez menores, y el domingo tenemos que ganar sí o sí contra el actualmente penoso River de Carrasco.
Saludos.
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domingo, 15 de marzo de 2009
4 a 1 contra Racing
En la previa, Racing era considerado un rival durísimo, porque se trataba, ni más ni menos, del equipo menos vencido de la temporada (sólo 2 derrotas); así que la victoria se disfruta plenamente.
De todas formas, a la hora de analizar el partido, no podemos engañarnos con los números: la victoria fue demasiado abultada si apelamos a los merecimientos.
Durante la primera mitad del primer tiempo Racing dominó las acciones, sobre todo gracias a una dinámica mucho mayor que la nuestra y a la subida constante de sus volantes. Sólo les faltó el puntillazo final. Luego reaccionamos, sin claridad, pero con llegadas. Un tiro de Romero que tapó muy bien Contreras, luego una curiosa jugada de Victorino que culminó con otra tapada del arquero... pero justo en ese momento, cuando parecíamos tomar el control del juego, llega el gol de ellos, gracias a un rápido contragolpe en el que estuvimos completamente desbalanceados.
El Morro -que volvió a jugar mal, lo mismo que Lodeiro- tuvo la chance de empatar antes del descanso, pero su cabezazo fue contenido otra vez por Contreras.
El segundo tiempo, ya con menops agua -olvidé decir que el partido se jugó bajo una tormenta torrencial durante casi toda la primera parte- arrancó otra vez con Racing mejor... o al menos con ellos teniendo la pelota.
Pero, casualmente y con ellos dominando, les pagamos con la misma moneda: un contragolpe veloz a los 12 minutos, que Fernández -otro que nobrilló como en ocasiones anteriores- culminó en el gol del empate.
A los pocos minutos, Federico Domínguez puso el 2-1 con un tiro libre bien ejecutado pero mal defendido por una barrera que hizo poco para impedir que la pelota pasara (en mi opinión).
De ahí en más controlamos el partido, pero sin la pelota. Racing no llegó mucho, pero jugó en nuestra cancha y nuestros contragolpes morían en la nada.
La entrada de Medina nos dio más fuerza en el ataque, y tuvimos algunas oportunidades claras de liquidar el partido, una de ellas un contragolpe en el que OJ quedó cara a cara con Contreras, pero no pudo definir bien.
No voy a decir que el miedo recorrió las tribunas en los minutos finales, pero el 2-1 era poca ventaja y ellos atacaban constantemente, buscando a Balsas en el área... por suerte, ya en la hora, Medina liquidó el partido aprovechando un rebote y más tarde hizo el 4-1 definitivo a través de los que algunos consideraron golazo y otros tantos ven como un centro mal ejecutado que sorprendió al arquero de los de Sayago (me inclino más por la segunda opción).
En el Franzini, Defensor le ganó 3-2 a River Plate y quedó con 10 puntos, nosotros -con un partido menos- y el CAP -que juega hoy domingo- tenemos 7.
El sábado 21 o el domingo 22 jugaremos contra Cerro Largo en el Parque, en tanto los otros dos mencionados anteriormente se enfrentarán entre sí...
Saludos.
De todas formas, a la hora de analizar el partido, no podemos engañarnos con los números: la victoria fue demasiado abultada si apelamos a los merecimientos.
Durante la primera mitad del primer tiempo Racing dominó las acciones, sobre todo gracias a una dinámica mucho mayor que la nuestra y a la subida constante de sus volantes. Sólo les faltó el puntillazo final. Luego reaccionamos, sin claridad, pero con llegadas. Un tiro de Romero que tapó muy bien Contreras, luego una curiosa jugada de Victorino que culminó con otra tapada del arquero... pero justo en ese momento, cuando parecíamos tomar el control del juego, llega el gol de ellos, gracias a un rápido contragolpe en el que estuvimos completamente desbalanceados.
El Morro -que volvió a jugar mal, lo mismo que Lodeiro- tuvo la chance de empatar antes del descanso, pero su cabezazo fue contenido otra vez por Contreras.
El segundo tiempo, ya con menops agua -olvidé decir que el partido se jugó bajo una tormenta torrencial durante casi toda la primera parte- arrancó otra vez con Racing mejor... o al menos con ellos teniendo la pelota.
Pero, casualmente y con ellos dominando, les pagamos con la misma moneda: un contragolpe veloz a los 12 minutos, que Fernández -otro que nobrilló como en ocasiones anteriores- culminó en el gol del empate.
A los pocos minutos, Federico Domínguez puso el 2-1 con un tiro libre bien ejecutado pero mal defendido por una barrera que hizo poco para impedir que la pelota pasara (en mi opinión).
De ahí en más controlamos el partido, pero sin la pelota. Racing no llegó mucho, pero jugó en nuestra cancha y nuestros contragolpes morían en la nada.
La entrada de Medina nos dio más fuerza en el ataque, y tuvimos algunas oportunidades claras de liquidar el partido, una de ellas un contragolpe en el que OJ quedó cara a cara con Contreras, pero no pudo definir bien.
No voy a decir que el miedo recorrió las tribunas en los minutos finales, pero el 2-1 era poca ventaja y ellos atacaban constantemente, buscando a Balsas en el área... por suerte, ya en la hora, Medina liquidó el partido aprovechando un rebote y más tarde hizo el 4-1 definitivo a través de los que algunos consideraron golazo y otros tantos ven como un centro mal ejecutado que sorprendió al arquero de los de Sayago (me inclino más por la segunda opción).
En el Franzini, Defensor le ganó 3-2 a River Plate y quedó con 10 puntos, nosotros -con un partido menos- y el CAP -que juega hoy domingo- tenemos 7.
El sábado 21 o el domingo 22 jugaremos contra Cerro Largo en el Parque, en tanto los otros dos mencionados anteriormente se enfrentarán entre sí...
Saludos.
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Clausura 2009,
Nacional,
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