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Campeonato Apertura (Estadio Centenario)



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Campeonato Apertura (Estadio Centenario)


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lunes, 20 de marzo de 2017

Victoria y no mucho más

El sábado pasado derrotamos a El Tanque (un equipo que siempre nos cuesta, y que peleaba arriba el campeonato) por 1 a 0, en el Atilio Paiva Olivera de Rivera.

El resultado fue justo, porque fuimos más, pero nuevamente dejamos muchísimo que desear en cuanto al juego.

Lo positivo fue recuperarno de la durísima derrota por Copa, y hacerlo prácticamente sin descanso alguno.

En el primer tiempo jugamos bien. Ligüera se perdió un par de goles en posición inmejorable, asediamos el arco de ellos constantemente, pero no encontramos el gol. Pensando en frío, fue de nuestros mejores primeros tiempos en lo que va del año (quizás junto al partido de Lanús), pero simplemente fallamos en la definición... y, además, queda en el ojo del hincha el paupérrimo partido de Lozano, quien se cansó de hacer todo mal, de perder pelotas increíbles, de errar pases, de no correr los pases, de bajar mal la pelota... una verdadera vergüenza su partido.

El segudo tiempo fue diferente. El Tanque se animó un poco más y nos complicó. Rafa García tuvo cierres providenciales, Conde tuvo alguna atajada, y los delanteros rivales fallaron algún gol en buena posición.

Nosotros también tuvimos alguna chance, pero menos, y más esporádicas que en el primer tiempo; y el gol recién llegó en una buena pisada de Seba Fernández, una falta al borde del área, y un buen tiro libre ejecutado por Viudez, que se coló entre las manos de un arquero rival con una floja respuesta.

El propio Viudez, ya en la hora, se perdió un gol poco creíble en un contragolpe en el que llegamos 4 contra 2, que nos hubiera dado tranquilidad (esa tranquilidad que se nos niega partido a partido, parece ser).

Mencionar además que en el segundo tiempo entró el locatario Kevin Ramírez, y fue duramente fouleado, por lo cual jugó prácticamente en una pierna el tramo final del partido.

Formanos con Conde (seguro cuando fue exigido en la segunda mitad); Fucile (reguló, dio la sensación), García (gran partido, con algún exabrupto), Rogel (buen partido, hizo olvidar a Polenta), Espino (corrió y corrió, pero no generó demasiado arriba); Romero (buen partido), Arismendi (levantó notablemente su nivel en comparación al partido contra Zulia, hay que decirlo, ganó todo por arriba y fue el patrón del medio); Lozano (tristísimo partido), Ligüera (impreciso en la definición), Aguirre (luchador, pero desprolijo, fue más al choque que otra cosa, y sus compañeros no lo buscaron bien); y Silveira (flojo partido). Ingresaron Viudez, Ramírez y Fernández, quienes no cambiaron mucho el trámite de ese mal segundo tiempo que tuvimos, pero fueron claves para ganar el partido.

En definitiva, me gustó el primer tiempo, pero no me gustó nada el segundo. Volvimos a defeccionar en ataque, a no mostrar una idea de juego clara, y, aunque estuvimos firmes atrás, igualmente nos generaron 2 ó 3 chances de gol, y hablamos de un equipo que literalmente no hizo nada para buscar el partido (salvo al final, cuando iba perdiendo).

Lo cierto es que llevamos 5 victorias en 5 partidos y eso nos da aire para seguir mejorando viendo a todos virtualmente desde arriba, con 2 partidos menos.

Vamo' Nacional!

lunes, 4 de abril de 2016

Nos prendimos de nuevo

El sábado derrotamos a El Tanque 3 a 1 en el Parque Central y, merced a los resultados del domingo, volvimos a quedar a 3 puntos de la cima del Clausura y a 1 de la Tabla Anual.

El partido se vio signado en la previa por una enorme incertidumbre, debido a la enorme cantidad de bajas que tenía el plantel, dos de las cuales (Fernández y Porras) recién se confirmaron la mañana del sábado, por lo que Munúa debió poner una oncena con la que no había entrenado y agregar suplentes al banco que no estaban en los planes originalmente.

En definitiva, entramos a la cancha con la defensa titular, pero con el resto del equipo sumamente improvisado (Eguren y Carballo en el medio, Tabó por izquierda, Romero por derecha y Gamalho con López arriba), pero en el campo de juego la sensación fue positiva casi durante los 90 minutos.

Hubo varias cosas en las que nos vimos favorecidos con los cambios: la verticalidad del equipo fue mayor que en otras ocasiones, la falta de Porras nos llevó a buscar más a los de arriba y a tocar menos en el medio, algo que a su vez fue posible gracias a tener siempre la opción de pase elevado al estar Gamalho en cancha (en general, si tiramos pelotazos, los rivales nos ganan por arriba; pero con el brasileño ganamos varias por arriba), y la presencia de tres volantes de marca nos hizo más sólidos en el medio que de costumbre.

Desde el comienzo fuimos más que el rival y buscamos el gol. Curiosamente, el 1 a 0 llegó justamente tras la primera incursión del rival contra nuestra área: ataque fallido a los 9 minutos, pase a Gamalho y tremendo pase del brasileño a Tabó, a espaldas de la zaga, que permitió al puntero/volante encarar al arquero rival y definir entre sus piernas).

1 a 0 tempranero y daba la sensación de que sería una noche tranquila.

Tuvimos algunas chances más de hacer el segundo, la más clara una triangulación por derecha que terminó con Fucile mano a mano con el arquero; pero el lateral en lugar de definir rápido, quizo eludir al rival y terminó perdiendo. Acto seguido, tras un error de Romero en el medio que permitió un lateral, la falta de retroceso del propio Fucile, que hizo correr a toda la defensa, El Tanque empató con punzante pase al 9, quien se sacó de encima a Polenta (tirado a la derecha por el corrimiento de toda la zaga), y una gran definición del delantero, dejando parado a Conde.

A partir de entonces nos fuimos arriba, pero no generamos demasiado peligro. Un tiro de López que rebotó, un par de cabezazos de Gamalho (uno débil a manos del arquero, y otro potente pero ancho que se fue afuera), una pelota a Eguren solito en el área chica (en la que creo que le cometieron penal), y, la más clara: un mano a mano de López en el que el 9 definió mal, a las manos del arquero.

Para el entretiempo la sensación era que nos faltó un poquito de audacia arriba para aprovechar lo que sin duda era una marcada fragilidad defensiva de El Tanque (algo que no es normal en este equipo, siempre sólido defensivamente) y que quizás para el segundo tiempo el DT rival pudiera corregir eso y complicarnos la victoria. Más allá de eso, el equipo estaba bien.

En el segundo tiempo encontramos el gol rápido, nuevamente. Antes de eso habíamos tenido algunas chances de gol claras, pero también hay que decir que el árbitro le perdonó la vida a Romero, quien debió irse expulsado por plancha terrible a un rival. Volviendo al gol, decir que fue de tiro libre de Tabó en forma de centro y cabezazo de Gamalho, anticipándose a los zagueros y al arquero rival.

Nuevamente a partir de entonces dio la sensación de que sacaríamos mayores ventajas pronto; pero no pudimos. Nos faltó el pase final. Hubo un par de centros de Espino en los que López y algún otro no llegaron a definir.

Y entonces volvió la incertidumbre, especialmente tras los cambios hechos por Munúa (ingresaron Mascia y Barbaro por Gamalho y Carballo), los cuales nos dejaron menos sólidos en el medio y sin la presencia física de Gamalho arriba (Mascia fue una sombra del brasileño tanto en el juego aéreo como con la pelota en los pies). Y encima el último cambio terminó de desarmarnos (ingresó Benítez para jugar arriba, por Tabó lesionado, y López pasó a volantear por la izquierda).

El Tanque nos empezó a ofender en esos momentos, sin mucha lucidez, aprovechando la poca marca de Barbaro por derecha y de López por izquierda. Un error de Victorino en la salida casi nos costó el empate (pero el delantero rival definió mal) y ya cerca del final López liquidó todo, aprovechando una buena jugada de Barbaro y un contragolpe veloz: el Diente eludió al arquero rival, a un defensa que intentó cerrar desesperadamente, y definió ante el arco libre para por fin liquidar el juego a falta de 5 minutos.

Pasada la hora un nuevo error de Victorino casi nos costó el descuento, pero más allá de eso no pasamos mayores problemas hasta el pitazo final.

Formamos con Conde (nada que hacer en el gol, no tuvo que intervenir demasiado en el juego más que por arriba en un par de centros, y lo hizo bien); Fucile (bien subiendo, metió un par de centros notables en el primer tiempo, pero no estuvo tan bien en el retroceso, especialmente en esa primera mitad); Victorino (buen primer tiempo, excepto por algún mal pase largo; fue bajando el nivel en la recta final del partido, cometiendo errores graves que pudieron costarnos un par de goles), Polenta (puede decirse que nuestra defensa es él y 3 más, otro gran partido, sólo lo pasaron una vez: en el gol de ellos, cuando tuvo que cerrar a la desesperada contra la derecha a espaldas de Victorino y Fucile; el resto del juego fue muy bueno) y Espino (pálida expresión del lateral, aunque tuvo un par de buenos cierres en el segundo tiempo); Romero (medio perdido por el carril derecho, perdió varias pelotas en la primera mitad; mejoró el nivel en el segundo tiempo y ya de doble cinco se lo notó más cómodo; de todas formas, no fue un gran partido suyo), Carballo (correcto partido, con algunos quites importantes y la intención constante de armar juego por abajo; me extrañó su sustitución), Eguren (buen primer tiempo, metido casi entre los zagueros, a lo Porras, pero sin demorar tanto el juego como aquél; en el segundo empezó a cansarse y participó menos en el juego) y Tabó (la figura de la cancha, tuvo varias corridas importantes por izquierda; pero más que eso, fue muy interesante su nivel en la pelota quieta: tiró bien los córners y los tiros libres en forma de centro, una novedad en Nacional en todo lo que va del año); Gamalho (buen partido, ganó mucho por arriba, bajando pelotazos correctamente, metió buenos pases, jugó bien de primera, con criterio; sus fallas se dieron fundamentalmente cuando intentó correr con la pelota en los pies, mostrando su falta de ritmo) y López (anduvo mal en la definición, pero hizo jugar todo el tiempo al equipo, fue el armador permamente de juego los 90 minutos y coronó su actuación con el golazo al final). Mascia, Barbaro y Benítez no hicieron demasiado, especialmente el primero; Benítez tocó alguna pelota bien, y Barbaro tuvo una buena jugada en el tercer gol, pero en general fue bastante entreverado todo lo que hizo (pateó dos pelotas a las nubes, perdió otras en velocidad, no anduvo fino).

En definitiva, fue un buen partido en líneas generales, especialmente teniendo en cuenta lo diezmado que estaba el equipo. De todas formas, con esto no nos bastará para salir campeones, Hay que mejorar algunas cosas, en especial en los alrededores del área, donde seguimos definiendo sumamente mal en general; nos falta lucidez en ese sector de la cancha.

El domingo que viene visitamos a D. Sporting en el Franzini, ignoro si con 600 entradas o con la posibilidad de ir todos; pero sea como sea, seremos locales otra vez y hay que ganar o ganar para seguir peleando el Clausura y para meterle presión a los del CAP en la Anual.

Vamo' Nacional!

lunes, 28 de septiembre de 2015

Rescatamos un empate

El sábado empatamos en Florida contra El Tanque 1 a 1, pero, gracias a los resultados de ayer domingo, no sólo mantenemos la punta en solitario del Torneo Apertura, sino que además hemos estirado la ventaja a tres puntos.

Pero no hay que engañarse, jugamos mal. Muy mal, y merecimos perder el partido.

Que las últimas dos chances de gol (un tiro de Amaral desde el borde del área atajado notablemente por Gelpi, y un remate de larga distancia de Espino que pasó cerca del ángulo) hayan sido para nosotros, no quiere decir que hayamos estado más cerca de la victoria que el rival. La realidad fue todo lo contrario.

Los primeros veinte minutos fueron parejos, con cierta superioridad nuestra gracias a mayor tenencia de balón, pero con un equipo rival que se mostró respondón y casi cambió ataque por ataque. Nuestro mediocampo birlló por su ausencia, con escasa participación de Eguren y un mal regreso a las canchas de Porras, así como una intermitencia muy marcada en el juego de Amaral, que apareció a cuentagotas.

Nuestras mejores armas fueron los pelotazos a Alonso y Fernández y, aun pese a eso, cuando llegó el gol (Amaral la peleó contra todos en el área, la perdió, pero la pelota derivó en papelito, quien la colgó en un ángulo) el resultado era justo. Íbamos ganando bien.

Entonces El Tanque empezó a presionar y poco a poco hizo méritos para empatar.

Alrededor del minuto 35 se dio un doble momento clave del encuentro: primero Papelito Fernández erró un mano a mano increíble en un contragolpe (con el agravante de que Alonso venía solito por el medio y no le pasó la pelota) y en la jugada siguiente hubo penal para El Tanque. Conde atajó el remate y el partido continuó 1 a 0, pero en lugar de bajonearse, el equipo "local" pareció sacar mayor rebeldía tras el penal errado y nos metió contra un arco los minutos finales de la primera mitad.

El 1 a 0 en el entretiempo se explicó especialmente por las grandes atajadas de Conde, figura indiscutida.

Ni bien empezó el segundo tiempo, una jugada que se repitió durante todo el partido terminó con el empate rival. Bombazo hacia el sector de Espino, el lateral llegó tarde a la marca, pase entre líneas, desborde, centro/arco que Conde da rebote y gol de Callorda entrando solo por el medio, descuidado por Romero cuando toda la defensa debió moverse a la izquierda ante la rápida jugada rival (Polenta perdió en velocidad y Gorga fue a cerrar el tiro, dejando al 9 rival solo, con Romero mirando).

El partido se complicó muchísimo luego de eso, porque nos abrimos un poco y en el intercambio de ataques El Tanque tuvo muchas más situaciones de gol que nosotros. Recuerdo una jugada en la que nuevamente Romero se durmió y un jugador llegó solito a definir contra Conde pero terminó pasándosela débil a las manos y un contragolpe cerca del final en el que Romero se redimió cortando como último hombre cuando venían tres rivales para definir de cara a nuestro arquero (por suerte el rival la pasó hacia donde estaba el Colo y no hacia el otro lado, donde venía uno solo).

Nosotros tuvimos sólo tres chances de gol en esa segunda mitad: las ya mencionadas pasada la hora de Amaral y Espino y un remate de Abreu cuando éste recién había ingresado, que mandó a las nubes. Hubo otros intentos, pero ninguno realmente claro o peligroso.

La defensa fue un espanto y realmente pudimos y debimos irnos con derrota de ese partido.

Formamos con Conde (la figura, tuvo un gran partido, aun cuando el gol rival fue parcialmente error de él, tirando al medio una pelota que se iba ancha -claro que no podía saberlo nunca-); Romero (flojito, nada subiendo, distraído en las acciones defensivas en el área), Gorga (un par de quites en el primer tiempo, pero no brindó seguridad), Polenta (varios quites, pero solo no puede contra todos) y Espino (horrible partido, un cero en ataque y un menos uno en defensa... hace varios partidos que viene mal, contra Cerro había sido espantoso, pero el sábado fue mucho peor... el rival jugó a tirar la pelota contra su lado y lo superaron constantemente, en parte por su tendencia a cerrarse contra Polenta, en parte por su baja estatura cuando lo buscaron por arriba y en parte porque no anda bien en los cierres); Eguren (no hizo nada que recuerde), Porras (chispazos, bajo nivel en general, en el segundo tiempo se golpeó y aún rindió menos); Fernández (el gol, mucha entrega, el fallo en el que pudo ser el 2-0, pero una enorme desprolijidad), Amaral (chispazos de calidad -como en el casi gol en la hora- pero una tendencia alarmante a no pedir la pelota, algo grave para quien debería ser la manija del equipo), Barbaro (apareció poco, especialmente en los primeros minutos de cada tiempo, y le costó encontrarse con los compañeros... Espino anduvo bajísimo y Amaral y los de arriba se alejaban de él en lugar de juntársele); y Alonso (buen primer tiempo, exigiendo siempre a la zona defensiva rival, se fue apagando en el segundo tiempo, bien controlado por arriba y sin bajar a buscar la pelota como nos tenía acostumbrados este semestre). Ingresaron Abreu -por Fernández- (erró un gol producto de su falta de fútbol y se lo notó cansado casi desde el primer minuto jugado) , Barcia -por Barbaro- (hizo un par de pisadas y enganches ni bien entró, pero luego chocó contra los defensas y no generó nada) y González -por Eguren- (entró poco en juego y se mostró impreciso).

En definitiva, fue otro mal partido, y ya van varios. Lo más preocupante es la defensa del equipo, que sigue dando enormes facilidades, especialmente por el lado de Espino, quien debería perder la titularidad al menos para que vea un poco el fútbol desde afuera, descanse y recupere la memoria de otrora, cuando mostró gran nivel. Quizás Polenta de lateral y una zaga Gorga-Aja o Malvino-Aja puedan solucionar algo el asunto (sin Polenta subiendo, al menos quedarían tres en el fondo cuando Fucile o Romero suban).

Y siguen siendo raras las decisiones en los cambios. Barcia no puede ser jugador para cambiar un partido... es un goleador que dio una mano de puntero, pero no es un puntero. Lo estamos matando como a Cauteruccio en la era Carrasco. Abreu está para cabecear, pero si nadie tira centros, es inútil. Y Nacho González era un cambio lógico... sólo que ni él mismo sabía para qué entró (asumo que para ser el enganche, pero sus compañeros no lo buscaron nunca).

El equipo está en el debe y el fin de semana que viene enfrentamos a los eternos quejones de Defensor, un equipo complicado, compacto y con jugadores de muy buen pie que, aunque se duerme siestas contra equipos débiles, juega siempre despierto contra equipos fuertes. Es un partido que marcará el futuro del torneo sin dudas, porque de ganarlo nos podríamos alejar aún más de nuestros perseguidores; pero de perderlo, nos alcanzarían.

Hay que ganar o ganar, recuperar el buen juego y la defensa y hacerle 3 ó 4 goles a este equipito que tan anti-Nacional se ha vuelto últimamente.

Vamo' el bolso!

lunes, 9 de marzo de 2015

Preocupante victoria

Como dice el título, ayer obtuvimos nuestra primera victoria en este Clausura 2015, pero fue tan preocupante -e incluso más- que la derrota y el empate previos.

¿Por qué?

Por varias razones, pero las dos principales son el factor futbolístico (jugamos rematadamente mal los 90 minutos y el mal juego se evidenció aún más cuando quedamos con un hombre más) y el factor psicológico (haber ganado puede tapar lo mal que jugamos, haciendo que el plantel crea que ahora está todo bien otra vez, cuando en realidad todo es preocupante).

El partido fue chatísimo. Es cierto que tuvimos la pelota los 90 minutos y que el rival se metió atrás con dos líneas de 4; pero no es menos cierto que esa doble línea de 4 dio muchísimas facilidades que no supimos aprovechar en ningún momento, y que hasta el gol (que fue un error defensivo) habíamos creado sólo 4 chances de gol.

Hubo cosas buenas, como la sociedad De Pena/Díaz, que fue lo mejorcito del equipo, aun cuando ninguno de los dos supo culminar bien los desbordes. Hubo también sanas intenciones de Barcia y Fernández, y un buen trabajo defensivo de toda la línea de 4. Pero quedarnos con eso es aspirar a poco, es querer tapar el Sol con un dedo, es olvidarse que tenemos un presupuesto cien veces superior al rival de turno (literalmente, cien veces superior). Tenemos plantel para ganarle a El Tanque sin problemas, y más siendo que ellos hoy jugaron rematadamente mal en todo sentido... porque no fue como el año pasado en el Parque, que los de arriba de ellos la rompieron y su defensa fue infranqueable: anoche la defensa cometió un error tras otro y los de arriba no dieron pie con bola. Si no podemos ganarle con claridad a un equipo que nos cede la pelota, nos marca mal y no nos ataca, ¿qué garantías hay de ganarle a alguien más? ¿A alguien que haga al menos una de esas 3 cosas de mejor manera?

El primer tiempo no merece mayores comentarios. Fernández tuvo la primera chance de gol anticipando al arquero de cabeza, pero la pelota se fue afuera; luego Barcia tuvo una chance que tapó el arquero, y algún córner fue cabeceado más o menos al arco, y poco más. El Tanque sólo tuvo un tiro de afuera del área que se fue afuera y nada más.

En la segunda mitad, De Pena tuvo una clara chance de gol tras pase de Arismendi, pero definió horrible, fuerte y lejísimos del arco; y Barcia tuvo otra que quiso meter contra el primer palo, pero el arquero se la tapó con el pie a puro reflejo, tras error defensivo en el despeje. A los 11 llegó el gol tras pelota pifiada de cabeza que dejó a 4 de los nuestros contra 2 del rival, Pereiro hizo una demás pero cuando la perdía la abrió muy bien a De Pena (que en el Estadio pareció estar en offside) y éste ahora sí defnió bien e hizo el 1-0.

Luego de eso tuvimos unos 10 minutos buenos, donde pudimos aumentar (Pereiro sacó un latigazo cruzado que el arquero tiró al córner con la punta de los dedos, y en ese tiro de esquina Arismendi cabeceó apenas desviado) pero poco a poco fuimos bajando la intensidad; luego el propio Pereiro erró un gol increíble a 50 cms. de la línea.

El Tanque se quedó con uno menos a los 20 y nosotros, salvo por un par de desbordes de Díaz y De Pena y otro par de Tabó, no hicimos demasiado por liquidar el pleito y dejamos abierta la puerta para que el rival nos incomodara hasta el final. Dígase que ellos no estuvieron finos, de lo contrario habrían aprovechado algún contragolpe para empatarnos, y dígase que el juez cobró la falta sobre Munúa en el último instante del partido, o nos habrían empatado a los 49.

Lo importante es ganar, eso lo sabemos todos, pero ganar así deja más dudas que certezas y eso no es bueno, porque hoy era una noche ideal para demostrar por qué ganamos el Apertura. Es cierto que faltó Alonso (pieza absolutamente clave en el Apertura) y que tuvimos que improvisar lateral derecho; pero eso no es excusa.

Formamos con Munúa (dio seguridad en los centros, me gustó que haya dejado de lado la compulsión por salir jugando, pero no me gustó para nada que ralentizara el juego, no sólo cuando íbamos ganando, sino también durante el 0-0: saliendo de forma pausada marca la pauta del juego: jugar pausado; y eso no nos conviene nunca); Gorga (firme en la marca, tuvo sanas intenciones ofensivas, aunque se notó que no es lo suyo), De los Santos (buen partido, salvo un par de veces que se engolosinó en la salida y casi nos complicó), Polenta (lo más firme atrás) y Díaz (mejor ofensivamente que defensivamente, se nota que no puede correr los 90 minutos de un lado al otro); Arismendi (otro mal partido en general, aunque tuvo un par de buenas acciones -dos cabezazos y un gran pase a De Pena-, pero en lo suyo, la marca, no anduvo bien) y Porras (un par de buenos quites y un sano intento por distribuír bien, pero no llegó a brillar como antaño); Pereiro (a mi entender, flojo partido, perdido en la posición de enganche; lo mejor de él vino cuando se paró al borde del área con intención de encarar -algo que no es novedad-); Barcia (buen partido, haciendo lo suyo como mejor podía), Fernández (bien en general, aunque sigue peleado con la pelota) y De Pena (sin brillar, quizás fue la figura del partido). Ingresaron Tabó, Bueno y Nano Ramos (por Barcia, De Pena y Fernández) y el único de ellos que entró en juego fue Tabó, con un par de desbordes interesantes por derecha y un tiro que rebotó (a mi entender, pide titularidad ya).

En definitiva, ganamos 3 puntos, pero no mejoramos nada lo que ha sido el juego desde que empezó la actividad oficial. Ojalá sirva para recuperar la confianza.

El sábado que viene jugamos contra River Plate en el Parque, y en ese partido sabremos por fin para qué estamos en este semestre; hay que ganar o ganar y recuperar la senda ganadora del Apertura, que comenzó, precisamente, contra este rival.

Vamo' Nacional!

domingo, 31 de agosto de 2014

2 errores y 60 mil pelotazos

Ayer perdimos en casa 2 a 1 ante El Tanque Sisley y le dijimos adiós al buen comienzo en el Campeonato Apertura.

Es difícil opinar del partido, pero creo que el título lo resume bien: cometimos errores (2 en particular, que fueron los dos goles rivales) y tiramos incontables pelotazos a la cabeza de Alonso, quien debió debatirse todo el partido contra un rival que le sacaba 20 centímetros de altura, y no tuvo dificultad alguna en controlarlo por arriba.

En el primer tiempo no hicimos las cosas tan mal. Tuvimos las primeras llegadas, pero quedamos mal parados en una pelota perdida en el medio y nos hicieron el 1-0. Luego fuimos arriba, tuvimos un par de chances (una clarísima increíblemente errada por Barcia, tras gran jugada colectiva), y en un error inconcebible de De Los Santos, nos hacen el 2 a 0. Los veinte minutos finales del primer tiempo igualmente fueron nuestros, y alternamos pelotazos sin ton ni son, con alguna jugada buena; una de las cuales terminó en centro y golazo de cabeza del propio Barcia, y otra que Alonso no pudo definir pero pudo ser el 2 a 2 en la hora.

Perdíamos esa primera mitad, pero había esperanzas, porque el equipo era más que el rival.

Pero el segundo tiempo fue un desastre. Muy pocas veces apelamos a algo que no fuera tirar la pelota al medio del área para que Alonso se transformara en Ibrahimovicz y resolviera el partido (cosa que nunca pasó). La falta de criterio de Pereiro por izquierda, así como el exceso de revoluciones de Díaz y Fernández por derecha, hicieron que las pocas llegadas criteriosas por las bandas terminaran en nada. Tuvimos alguna chance de gol, es cierto, pero El Tanque tuvo varias más en sus contragolpes como para liquidar el pleito.

Es cierto que el partido se desvirtuó con las tempraneras salidas de Rafa García y Fucile (no tanto porque Aja o el Colo Romero en el lateral no hayan rendido -al contrario, ambos cumplieron-, sino porque el DT se quedó sin posibilidades de cambio), pero la verdad es que jugamos un fútbol arcaico, un fútbol de los 70s: bombazos al área para aprovechar la segunda pelota.

El fútbol uruguayo, hoy en día, tanto en la selección como en primera división, es mucho más dúctil y elaborado que el fútbol que hacemos nosotros (correr para todos lados y tirarle la pelota a Alonso). Ahí está el problema que arrastramos ya desde más de una temporada: no jugamos a nada y los rivales (internacionales, o la mayoría de los locales a estas alturas) juegan a algo. Sin mencionar que en nuestra oncena sólo Alonso parece tener gol, porque los demás o patean mal, o no patean, o la hacen rebotar, o lo que sea, pero no definen jamás una jugada. Arriba, somos Alonso contra el mundo, y eso no es un buen síntoma.

Del resto del equipo, creo que sobresale lo hecho por Porras, que es un jugador que está un paso por delante que todos los demás en el plantel, aún cuando cometa errores por momentos (ayer hizo un par de pases absurdamente malos). Siempre bien parado, marca como nadie, traslada como pocos en el equipo, es capaz de generar faltas, de hacerlas cuando hay que hacerlas y de meter buenos pases. Es todo lo que el resto del plantel no puede o no sabe hacer.

Me gustaron también las ganas de Díaz y Fernández, pero sólo las ganas, porque se diluyeron cerca del área, y el papel de Romero jugando en el lateral, intentando juntarse permanentemente con Pereiro. El resto no tuvo un buen partido, desde Munúa (que debió irse expulsado) hasta Barcia (pese al gol), pasando por los ingresados Nacho González (horrible) y Calzada (no sabía dónde pararse en la cancha) y ni que hablar de De los Santos (quizás responsable directo de la derrota).

En definitiva, fue un retroceso con respecto a los dos partidos anteriores, y por eso la derrota. Hay que mejorar mucho, muchísimo, si queremos pelear este torneo, porque no sólo hay equipos que juegan mejor que nosotros, sino que además hay planteles muy superiores al nuestro en nuestro medio, y para superar a los que son mejores, hay que jugar mejor que ellos. O tenemos a Messi y a Cristiano (y ellos también pierden a veces) o empezamos a jugar mejor fútbol para superar a rivales en lo colectivo (cosa que no hacemos desde Gallardo, más o menos).

El domingo es el turno de River, que viene entonado por victorias categóricas en lo local y en lo internacional. Será un partido clave para saber para qué estamos.

Vamo' Nacional!

sábado, 8 de marzo de 2014

Volvimos a sonreír

Ayer derrotamos 3 a 1 a El Tanque y regresamos a la victoria luego de una semana casi terrorífica.

La victoria fue merecida, aun cuando en varios pasajes del partido las cosas pudieron habérsenos complicado. Especialmente al comienzo del partido, dio la sensación de que la noche volvería a ser larga y con más sufrimiento que alegría. Un gol a los 7 minutos, una jugada en la que Laens definió de taco en lugar de asegurar el gol y otro remate potente que Munúa envió al córner antes de los 15 minutos, mostraron una fragilidad defensiva de nuestra línea de fondo que nos pudo haber costado el partido ya de arranque. El 1-0 en contra a esas alturas resultó ser barato para nosotros.

A partir de entonces el equipo reaccionó y fue superior. El Tanque se refugió en el fondo sin apelar bien al contragolpe (en parte por mérito de nuestra zaga, controlando los pelotazos, pero en parte por culpa de sí mismos, que no salieron nunca por bajo para aprovechar los espacios que dejábamos cuando Cruzado y Prieto se iban muy arriba) y logramos monopolizar la pelota. El empate llegó a los 24 tras jugada individual de Pereiro y varios rebotes, obra de Mascia con tiro fuerte dentro del área chica.

El Tanque reaccionó inmediatamente luego del empate y tuvo una situación clarísima (casi idéntica al gol tempranero), pero Munúa tapó notablemente, y el resto del primer tiempo fue todo nuestro. Alonso tuvo una clara que sacaron en la línea y dio en el travesaño, Giménez tuvo un mano a mano que tapó el arquero rival y hubo una subida de Pereiro por izquierda cuyo remate rebotó y ni Alonso ni Mascia llegaron para mandarla a guardar. Pudimos y merecimos irnos con victoria en la primera parte, pero todo terminó empatado al llegar al entretiempo.

En la segunda parte El Tanque fue el primero en pisar nuestra área, pero en nuestro primer ataque llegó el 2-1. Otra vez Alonso dejó solo a Giménez en el punto penal, y esta vez el número 11 definió con clase, batiendo a Nicola Pérez.

A partir de entonces el rival acusó el golpe y dominamos el partido, aun cuando no generamos demasiadas chances de gol. Recién a los 25 minutos logramos liquidar el pleito con centro de Benegas (que estaba arriba tras la salida de un córner), bien cabeceado por Scotti en el segundo palo.

El Tanque intentó reaccionar y tuvo dos jugadas claras para descontar (ambas del mismo jugador que hizo el gol de ellos), más algún tiro de fuera del área (algo que le dejamos hacer todo el tiempo, aunque afortunadamente nunca lo realizaron de buena manera), pero el partido terminó 3-1.

Jugamos con Munúa (tuvo tres muy buenas atajadas que pudieron cambiar el rumbo del partido); de los Santos (bien en la marca, y con un par de subidas interesantes, considerando que es un zaguero y no un lateral), Scotti (hizo muchas faltas, peleó y ganó por arriba y tuvo un par de salidas en falso; sin jugar mal, no fue de sus mejores partidos), Benegas (estuvo seguro en el fondo, anticipó bien varias pelotas, fue el mejor atrás) y Díaz (aceptable, lo mismo que de los Santos, con el agregado que fue clave en el 2-1, peleando una pelota que parecía difícil de ganar y mandando un buen centro); Prieto (tuvo algunos errores producto del cansancio acumulado, pero redondeó otro buen partido, metiendo como loco por toda la zona media), Cruzado (mejoró con respecto al partido pasado, pero volvió a cometer infinidad de errores en los pases, y sigue sin aparecer de la forma en que lo hizo en los primeros partidos, jugando más adelante), Pereiro (buen partido, es el jugador habilidoso que tenemos, el más capaz de romper una defensa con una jugada individual) y Giménez (no tuvo un buen partido, hizo un gol, erró otro, no entró mucho en juego y, aunque mostró buenas cosas en la segunda mitad, pronto se cansó y debió ser sustituído); Alonso (otro buen partido, jugando más para el equipo que para sí mismo, dio varios pases de gol y sólo se puede achacar su exasperante tendencia a pedir faltas y tirarse al piso cada 2x3) y Mascia (peleó, luchó, aguantó la pelota, jugó su mejor partido en Nacional y hasta hizo un gol). Ingresaron De Pena (por Giménez, y tuvo un rendimiento aceptable en ataque, aunque no así en el retroceso), Calzada (por Prieto, aportó su marca aguerrida, como de costumbre) y Álvarez (por Pereiro, jugó 5 minutos y no llegó a entrar en juego realmente).

En definitiva, si bien volvimos a mostrar fragilidad defensiva (no tanto por culpa de la zaga en sí misma, sino por un mal trabajo colectivo: nos movimos mal constantemente y dejamos espacios donde no podemos dejarlos), fue un partido esperanzador de cara al futuro. Ofensivamente anduvimos bien, por primera vez en mucho tiempo mandamos más centros bien que mal, ¡y generamos varias chances claras de gol sin depender de penales! Ajustando un poco más la marca en el medio (Prieto debería jugar con otro marcador y no con Cruzado en el medio), e intentando desbordar hasta la línea de fondo un poco más, seremos un equipo aún más temible para los rivales.

El martes viajamos a Colombia para enfrentar a Nacional de Medellín, y el otro domingo visitaremos a Wanderers (no se sabe si en el Centenario o en el Viera, aún), en un partido absolutamente clave para la lucha por el Campeonato.

Vamo' Nacional!

domingo, 6 de octubre de 2013

Una victoria importantísima

Anoche derrotamos a El Tanque por 1-0 y volvimos a pisar fuerte en el torneo dejando por segunda fecha consecutiva sin invicto a un equipo que peleó arriba el año pasado y que también pelea este.

El partido fue dificilísimo. Más que el anterior contra River Plate. Con un primer tiempo favorable en el que no encontramos el gol y un segundo tiempo en el que fuimos superados pero que logramos sacar adelante a pocos minutos del final con una de las mejores jugadas colectivas que hemos tenido en los últimos años.

Ya desde el comienzo fuimos protagonistas, buscando triangular y llegar al área rival. Los dos grandes problemas que tuvimos fue el mal partido del Flaco Fernández y el poco desborde criterioso (Álvarez no subió tanto como en los partidos anteriores, Díaz aún menos, y ni porta ni Alonso tuvieron buen juego yendo hacia un costado).

Alonso tuvo una chance clara que dio en el palo en los primeros minutos, y cerca del final de esos primeros 45' tuvo un mano a mano que Nicola Pérez tapó notablemente. En medio de eso, y especialmente al principio, tuvimos otro par de llegadas peligrosas de Porta y algún tiro de media distancia efectuado de mala manera. El rival contragolpeó al principio poco, pero luego más, sin llegar a pisar nuestra área más que con algún tiro de esquina. Triangulando especialmente por nuestra izquierda tuvieron facilidad para avanzar y con pases profundos a sus puntas buscaron vulnerar nuestra lenta defensa, pero tanto Scotti como Benegas se mostraron firmes.

El segundo tiempo fue diferente. Ya desde el primer minuto El Tanque salió más adelante en el campo y a nosotros nos costó encontrar la pelota. El partido fue más de ida y vuelta durante los primeros 20 minutos, pero luego ellos fueron decididamente más.

La mala decisión de Arruabarrena de incluir al Chino y al Morro, dejando afuera a Fernández y Porta, contribuyó a que fuéramos un equipo que centralizaba todo su juego. Aún jugando rematadamente mal, Porta y Fernández fueron los dos únicos jugadores que se tiraron a las bandas para generar juego por afuera y abrir al rival. Sin ellos nos paramos con un 4-2-2-2 en el cual todos jugaban por el medio.

Calzada y Arismendi fueron los únicos que en un par de ocasiones intentaron abrir la cancha y sólo con eso recibieron aplausos; porque generaron más peligro que cualquiera de los 4 hombres de ataque tocando la pelota por el centro del campo.

En los últimos 15 minutos El Tanque se vio ya decididamente superior y buscando la victoria. Ya no hicieron tiempo, ya no durmieron el juego (como en el primer tiempo), y fueron al ataque aprovechando los espacios, triangulando y probando de afuera del área. Un tiro cruzado pasó apenas afuera, otro fue notablemente atajado por Burián, y hubo un par de pelotas en el área que milagrosamente no lograron meter en el arco.

Sin embargo, en una pelota que saca Arismendi (o el paraguayo) haciendo de lateral derecho, faltando 7 minutos, nace una jugada en la que triangulamos y tocamos notablemente, conducida por Calzada, en la que el propio Pochola luego de recibir del Morro se la dio a Alonso por alto, solo, y éste definió de volea para concretar el tan festejado gol que a la postre sería el del triunfo.

En los minutos finales nos defendimos cerrándonos atrás (teníamos 3 defensas a esa altura, tras la incomprensible inclusión de De Pena a jugar como lateral izquierdo por Díaz), y no sufrimos demasiado hasta el final del partido, pese a que El Tanque se fue con todo a busca el empate (quizás con demasiado nerviosismo como para lograrlo).

Formamos con Burián (no lo noté seguro, pero pudo ser psicológico de mi parte; igual se mandó una tapada notable a poco del final); Álvarez (su partido más flojo del año, subió muy poco), Scotti (buen partido, se lo vio firme), Benegas (buen partido también, pese a alguna pifia en el segundo tiempo que nos dejó mal parados) y Díaz (bien en la marca, aunque una amarilla tempranera lo condicionó); Arismendi (notable partido en la marca, con varios intentos de generar juego, pese a que alguno resultó en malos pases), Calzada (buen partido también, corrió a todos, marcó, subió y hasta generó peligro; no se le puede pedir más), González (correcto, aunque espero más de él) y Fernández (horrible partido, no le salió nada bien y eso lo ofuscó); Porta (muy blando cuando va a chocar, con poco criterio cuando se abre, y falto de gol cuando va de 9) y Alonso (buen partido, ganó varias por arriba, pivoteó, e hizo el gol. Igualmente sigue poco fino en la definición, pues pudo haber hecho algún gol más y él sabe que su función es convertir todas las que tiene). Ingresaron Recoba (mal partido, no encontró lugar en la cancha), el Morro (peleó todo con excesiva torpeza pero mucho corazón, y fue fundamental en el gol) y De Pena (no participó del juego y dejó regalado el lateral izquierdo cuando entró a jugar justamente en esa posición).

En definitiva fue una victoria notable, ante uno de los 4 equipos chicos más duros que hay. Lo preocupante fue el bajo nivel de Fernández, Porta e incluso González. Los necesitamos a los 3 si queremos ganar este torneo sin depender de jugadas aisladas de último momento.

El fin de semana que viene no hay fútbol local, y el siguiente jugamos contra Wanderers en el Parque, otro partido que hay que ganar o ganar.

Vamo' Nacional!

lunes, 22 de abril de 2013

Un paso en Falce

Ayer dimos un paso en FALCE que casi nos deja afuera en la pelea por el Campeonato.

No voy a hablar de arbitrajes, pero ayer quedó claro que Falce forma parte de ese selecto grupo de árbitros uruguayos que, en caso de ser guarda de ómnibus devolvería mal el vuelto, si fuera almacenero vendería alimentos vencidos, si fuera contador de empresa desviaría dinero para su cuenta, si fuera portero de edificio leería correo ajeno y otras cosas por el estilo. No por mala intención, claro, sólo porque se aburre. Le aburre lo que hace, así que quiere destacarse un poco haciendo cosas picantes. Como lo que hizo ayer desvirtuando absolutamente un partido no cobrando cosas que debía cobrar, exasperando a los jugadores al punto de enloquecerlos con su típica actitud pendenciera, y cerrando con broche de oro con la falta de ética absoluta de primero dar 3 minutos y no 5 ó 6 como debió (porque en el segundo tiempo El Tanque hizo tiempo sin parar) y luego hacer que se juegue 1:30 de esos 3 que dio. Lamentable.

De todas formas no podemos olvidarnos de lo que fue el partido. Merecimos perder, indudablemente. Fuimos superados todo el primer tiempo por El Tanque, y gran parte del segundo tiempo. El arquero de ellos no atajó ningún tiro al arco (salvo dos anulados por offside) y nuestro único tiro al arco real (dentro de los 3 palos) fue el gol. Así, sea con Falce y su show unipersonal o con un árbitro en serio, no podemos ganar. Así como con 48 puntos en 24 partidos no podemos pretender ganar el Uruguayo, y mucho menos con 16 en 9 de este Clausura. Algo estamos haciendo mal (empezando por no jugar a nada y ver cómo semana tras semana el rival de turno -todos ellos, desde Defensor a Central- tienen mejor trato de pelota que nosotros).

Ayer empezamos bien, desbordando y tirando centros bajos o tirando tiros cruzados tras pases atrás, corriendo mucho, imprimiéndole velocidad al juego y metiendo al rival bajo sus palos, pero ese ímpetu inicial (que de todas maneras fue mal culminado siempre) duró 10 minutos. De ahí en más el primer tiempo fue todo de ellos y merecieron irse ganando.

Tuvimos problemas graves en esa primera mitad: el mediocampo se mostró excesivamente lento y El Tanque aprovechó además la superioridad numérica. Albín colaboró poco en la marca, Sánchez bajó pero lo suyo no es marcar, y Arismendi y Damonte fueron constantemente desbordados. El argentino, particularmente, tuvo un muy mal partido en la marca, se mostró lento y poco aplicado, no fue el mismo de siempre y con el paso de los minutos se fue ofuscando y entró en un descontrol absoluto que nos dejó expuestos. El otro problema fue Albín: pasó todo ese primer tiempo refugiándose al lado del 9 o yéndose hacia el lado contrario de la cancha donde iba la pelota sin desmarcarse. Aquí, en la China, sepamos de fútbol o no, a eso se le llama "esconderse"; y ningún jugador debe esconderse, mucho menos el 10. Albín, aunque me pese, no puede seguir jugando así, no merece tener minutos en cancha y hay que buscar ya mismo una alternativa que nos permita jugar con 11 jugadores.

En el segundo tiempo Albín levantó un poco, pero no lo suficiente para justificar su estadía en la cancha. Aruabarrena hizo dos cambios extraños: entraron Prieto y Medina y se fueron Albín y Bueno (otro desaparecido). Con eso el equipo ganó algo más de marca, pero perdió juego en la mitad de la cancha hacia arriba (algo acentuado por el extraño hecho de que Sánchez siguió jugando por derecha en lugar de pasar a la izquierda o quedar de enganche) y el equipo fue puro pelotazo.

Para completar los cambios extraños, faltando menos de 15 minutos entró Abreu por Sánchez, y el equipo terminó de partirse en 2: 7 atrás (con proyección de laterales y las desprolijas subidas de Prieto) y 3 arriba sin movilidad alguna: Alonso, cansado, no bajó como suele hacerlo y el único que se movió lejos del área fue Medina, quien no está capacitado para levantar centros (e igualmente lo hizo y no del todo mal).

La salida de Sánchez, además, solucionó la labor del Tanque en la marca: bastó meter a todos sus zagueros y un 5 atrás a defender pelotazos porque igualmente no quedaba nadie al rebote.

Antes de eso, igualmente, no habíamos generado nada demasiado peligroso. Lo mejor se dio por el lado derecho con asociaciones entre Sánchez, Damonte o Prieto (cuando entró) y Núñez; el problema fue que la torpeza de nuestro lateral derecho llega a niveles tan alarmantes, que estuvo dos veces casi al lado del arquero y no tiró al arco, y además no se animó a mandar el centro. Núñez, que es puro huevo y corazón, no tiene las condiciones mínimas para gravitar en ofensiva; y parece que no hay DT ni compañero que se percate de eso: no puede ser que desbordemos para que él culmine. En el primer tiempo pasó algo similar, y él culminó mal también, sólo que en la segunda mitad fue peor (quizás falto de confianza por los errores en la primera mitad).

Y eso fue lo más peligroso que generamos, amén de ochocientos centros, algunos mal bajados hacia atrás, otros atrapados por el arquero rival y alguno culminado en offside o con carga sobre el propio arquero. No tiramos al arco y así perdimos una gran chance de pelear por el campeonato dependiendo de nosotros (ganando los siete partidos que nos quedaban con el de ayer, quedábamos primeros en la Anual junto al CAP, ahora eso ya no es posible si no se dan otros resultados).

Otra cosa que no me gustó del equipo fue lo rápido que se ofuscó. Damonte y Alonso no hicieron más que protestar todo el partido. Contra el árbitro, los líneas, los rivales y los compañeros. El propio Alonso volvió a repetir algo que hizo en otros partidos: bajar centros atrás con la cabeza dentro del área y protestar al ver que no hay nadie para recibirlo. Señor Alonso: eso debe hablarse con sus compañeros en los entrenamientos. Es perfectamente lógico bajar esas pelotas atrás en lugar de peinarlas hacia el área chica, donde tiene todas las de ganar el arquero rival, pero si Bueno y Albín (en el pasado otros nombres) no parecen entender el juego como lo entendería alguien que realmente sabe jugarlo (Alonso) hay que enseñarles: no es necesario que dos, tres o hasta cuatro jugadores vayan al área chica a esperar un centro, siempre al menos uno debe ir atrás a esperar no sólo un pase atrás sino un rebote. Nosotros no lo hacemos nunca, jamás, ni en córners ni en nada. No está practicado, parece, o nadie entiende muy bien el juego.

Por lo demás hay poco que destacar. La marca del colombiano Cortés, otra vez más, que apagó algunos incendios, aunque se contagió del ofuscamiento general y protestó varias veces airadamente (es que, repito, Falce no tiene condiciones para "dirigir" partidos, él los "pelea", tiene una actitud deplorable de diva, que ofende a propios y extraños).

En el rendimiento individual, salvo el llamativamente bajo nivel de Damonte, los jugadores no anduvieron mal. Entrega y voluntad ofensiva no faltó; pero el gran problema es que fueron cosas sin dirección alguna. No tenemos (aún, y como todo el año) juego en equipo, coordinación, identidad de juego. Si tiramos un pelotazo nadie está sistematizado a buscar el rebote; si jugamos por abajo nadie busca hacer paredes con el que tiene la pelota, si contragolpeamos los puntas no se abren para crear espacios. Los relevos en las marcas brillan por su ausencia y es muy normal ver a los dos volantes de marca ir juntos a la misma pelota. Nos falta mucho para tener un rendimiento aceptable (ganando, perdiendo o empatando) y será labor del técnico el inculcar al menos unas cuantas nociones básicas de juego, especialmente a los jugadores más inexperientes, que por momentos parecen deambular por la cancha sin un propósito fijo.

Formamos con Bava (tapó un par, no tuvo nada que hacer en el gol); Núñez (lo dicho: lo dejaron hacer en ataque y no funcionó, pero tuvo ida y vuelta y un correcto desempeño en la marca), Romero (es veloz, pero si le ganan la pelota le cuesta muchísimo quitársela a cualquier rival -lento o rápido-), Cortés (la desprolijidad de siempre, pero fue el mejor en el fondo) y Díaz (correcto partido en la marca, aún le falta en el aspecto ofensivo); Damonte (lo dicho: lento y mal en la marca, lo mejor lo hizo distribuyendo pelotas), Arismendi (lo mismo que Damonte, aunque la lentitud en él es normal, así que no tuvo un partido por debajo de lo que se esperaba); Albín (también lo dicho: horrible); Sánchez (bien en general, lo más clarito en cuanto a generación de fútbol, pero jugando por derecha no puede hacer más que enganchar al medio; lo peor fue que con la salida de Bueno no se fue a la izquierda y siguió con el perfil cambiado), Alonso (es el diferente de este equipo, el único que sabe qué hacer en la cancha sin que el DT se lo diga) y Bueno (aportó sólo corridas con la pelota en el pie, y las terminó mal; sin la pelota en los pies su aporte fue nulo en todo sentido). Entraron Medina (dio todo y jugó más de lo que debe jugar alejado del área porque no había nadie que pudiera hacer ese juego), Prieto (no me gustó mucho, pero aportó en la marca cuando se necesitaba más marca) y Abreu (casi no tocó la pelota en los 15 minutos que jugó).

Para terminar, decir que creo que hubo algún error de Arruabarrena en los cambios. Prieto por Albín fue cambio cantado, pero quizás se apresuró con la entrada de Medina. Bueno estaba mirando el paisaje en la segunda mitad, pero pudo haberse intentando alguna sociedad entre él y Prieto. La entrada de Medina obligó al otro juvenil a subir más y no sólo no pudo hacer mucho subiendo, sino que además a veces no estuvo para marcar en los contragolpes. Hubiese sido mejor esperar un poco ese segundo cambio, e incluso ingresar a Abreu y no Medina por Bueno, y luego ensayar con alguien más de mitad de cancha o con Renato César para que no quedáramos tan partidos.

Pero, claro, hablo con el resultado puesto.

Estamos a tres puntos de Defensor y River en el Clausura y a 5 del CAP en la Tabla Anual. El campeonato está complicadísimo y sólo ganando los 6 partidos que nos quedan podríamos ser campeones.

E incluso ganándolos los 6, podríamos quedarnos sin nada, si los demás no pierden más puntos.

De todas formas, ¡vamo' Nacional!

lunes, 29 de octubre de 2012

Sin el Chino nos quedamos sin nada

Ayer perdimos contra El Tanque Sisley por 3 a 2 y, no sólo nos quedamos sin la punta del torneo, sino que además mostramos defectos en todas las líneas. El del título no sólo es una crónica, sino también una preocupación: sacando al Chino Recoba del equipo, somos muy poco.

Bava ayer mostró algunos fallos que suele no mostrar (a mi juicio, en los dos goles del segundo tiempo, reaccionó lento -si bien no creo que hayan sido culpa de él, pero sí pudo haber hecho algo más-); la defensa fue lamentable, salvo Lembo que mostró toda su clase para poner el pie siempre en el momento justo, el resto fallaron: Núñez se olvidó de bajar (el primer gol se da con Scotti teniendo que ir a marcar su lateral), Scotti falló por exceso de confianza en el tercero, Álvarez tuvo problemas en la marca y no convenció en la subida, en tanto el ingresado Díaz falló en el cálculo y en el pique (algo raro, porque recién había entrado, en tanto los rivales venían con 60 minutos de cansancio) en el segundo gol.

En el mediocampo, Calzada y Píriz lucharon e hicieron lo que pudieron intentando llevar el equipo hacia adelante, pero lo de Cabrera fue lamentable, un tristísimo partido de un jugador que evidentemente no siente la posición de enganche y no sabe jugar sin la pelota (se recostaba permanentemente en los puntas cuando los volantes llevaban la pelota, en lugar de darles opción de pase; es increíble cómo no ha aprendido nada del Chino en un año y medio jugando con él). Sosa, que entró en los últimos minutos, se mostró un poco más activo, pero le falta muchísimo para ser una alternativa.

Adelante, Luna entró poco en juego y cuando estaba levantando fue sustituído, Medina luchó pero perdió constantemente, salvo en el gol del empate y en una chance cuando ya perdíamos de nuevo, que pudo ser el 2-2 pero la tiró por arriba. Bueno, en tanto, salvó con dos goles (que no es poca cosa) una nueva actuación mediocre (por más que parezca incoherente por los goles, ha sido su peor partido en los últimos 4 ó 5): no levantó bien ningún centro, no encaró jamás a sus marcadores, y ganó muy pocas veces en velocidad; no hubiera sido una locura sacarlo a él en lugar de a Luna. Taborda, que ingresó en la segunda mitad, fue un azote para los rivales, pero queda claro que debe jugar con otro nueve que arrastre a un zaguero: él contra un rival suele ganar, pero si lo marcan dos, lo anulan. De todas formas, salvo Luna, ninguno de nuestros delanteros sabe desmarcarse: se pegan a su marcador e intentan ganarle a la fuerza.

El partido fue raro. Intentamos tener la pelota, tocar sin desesperarnos, buscar espacios... pero sólo atinamos a tocar intrascendentemente para que algún volante le pegara de afuera del área. Luna y Núñez intentaron desbordar por derecha pero no culminaron bien casi nunca, en tanto Bueno tuvo algún desborde también pero muchos menos de los que nos tiene acostumbrados.

El rival apostó al contragolpe, con mucha velocidad y prolijidad en la salida. Ya había avisado antes del gol con el veloz Acuña y luego del 1-0, tuvo otro par de jugadas similares (desborde aprovechando la subida de algún lateral y centro punzante -de esos que nosotros no hacemos jamás, sólo tiramos la pelota altísima para que caiga en el área- para la cabeza de algún delantero desmarcado.

El 1-0 estaba bien, no porque El Tanque haya sido más, sino simplemente porque sabía a qué jugarnos, y nosotros sólo deambulábamos en la cancha, con toda la intención del mundo, sí, pero sin ideas claras de cómo llegarle al rival (un rival humilde, claro, pero que junto a Defensor y el CAP era nuestro rival directo por el título, sólo estaba 4 puntos atrás nuestro -y ahora está a 1-; y dio la sensación que lo tratamos como a un descendido).

En el segundo tiempo la tónica fue la misma. Tuvimos más intensidad, pero menos piernas. La entrada de Taborda nos dio más peso ofensivo, tuvo el empate con un cabezazo, bajó un par de pelotas, entusiasmó a la gente; y en el mejor momento, llegó el esperanzador y merecido empate: centro desde la izquierda, Medina la bajó, Taborda fue a buscar la pelota pero Bueno se le antició, trabó con un defensa y quedó frente al arquero para hacer el 1-1.

Lamentablemente, en la jugada siguiente nos hicieron el 2-1, y el equipo lo sintió. A partir de entonces llovieron pelotazos, pudimos haber empatado en algún entrevero, pero nos faltó la tranquilidad y la claridad para desbordar y mandar un centro útil.

Un descuido de Scotti fue el 1-3, y ya bastante pasada la hora descontamos con un centro pasado de Núñez.

Perdimos la punta, todo va mal, parece que nos caemos a pedazos y a dos semanas del clásico, muchos nos dan por muertos. ¡Me encanta! Ganar el clásico así daría mucho más gusto, y añadiría otro toque épico a esta historia reciente que tenemos contra el tradicional rival.

Hay que tener fe, apoyar a estos jugadores, e ir por otra gesta histórica.

Vamos Nacional!

lunes, 30 de abril de 2012

Victoria agónica

Ayer derrotamos agónicamente a El Tanque Sisley por 1-0 en el Estadio Centenario, en el que fue un muy mal partido de fútbol, prácticamente sin llegadas, y en el que nuestra principal arma fue el juego aéreo, los corners, los tiros libres al área. Y ni siquiera logramos demasiada claridad en ese aspecto, porque incluso el gol fue en contra.

Si el partido fue malo en general, el primer tiempo fue horrible. Luego de unos 15 ó 20 en los que parecíamos dormidos, llegó un momento en que el empuje de Píriz y de Calzada fue nuestro motor en ofensiva. Con Aguirre no teniendo muy en claro hacia qué arco pateábamos (o eso pareció, porque jamás hizo un pase hacia adelante), con Viudez distraído, bajando poco a recibir y sólo centrando su juego en los piques por su punta, con Bueno en el mismo tono, muy bien marcado, con Porta absorbido por los dos zagueros, con laterales que no subieron casi nunca (Núñez subió un poco, pero mal), y con poca movilidad en general arriba, el equipo no tuvo juego ofensivo, y dependió de la voluntad de los volantes de marca.

La única chance de gol, aparte de un par de pelotas profundas que fueron al corner, fue un tiro de Viudez desde fuera del área (en un momento en que Viudez y Bueno cambiaron sus posiciones), a colocar, que el arquero sacó notablemente.

El Tanque, en tanto, respondió varias veces de contragolpe, cuidando mucho la pelota, creando sociedades en ofensiva (algo que cada vez nos da más envidia, porque no tenemos juego colectivo ensayado), y tuvo un par de llegadas tibias, aparte de un corner tempranero en el que Porta pifió la pelota y Bava tuvo que sacarla a puro reflejo, así como un contragolpe en el que el propio arquero debió salir del área para cortar justo a tiempo, o se venía el primero.

Fue un primer tiempo en el que el 0-0 estaba bien, pero en el que ellos tuvieron más chances de gol.

En el segundo tiempo la actitud del equipo fue otra. Gallardo ensayó un cambio incomprensible: sacó a Torres y puso a Abero, con lo cual perdimos marca en el lateral izquierdo y prácticamente no ganamos subida (pese a que esa era la idea). Lo incomprensible no fue solamente el cambio en sí, sino el no haber hecho un cambio que estaba más que cantado desde los 30 minutos del primer tiempo: sacar a Aguirre, poner a otro delantero y hacer que Viudez pase al medio como enganche.

Ese cambio lo hizo a los 15 (entró Boghossian), y a partir de entonces metimos al rival contra su arco, siendo que hasta entonces la jugada más clara había sido de ellos también.

Los últimos 30 minutos de partido fueron centros nuestros (especialmente por derecha, con Núñez, Porta y Píriz por ese lado), e intentos de cabeza de Boghossian, o de los defensas cada vez que había un corner. El gol llegó faltando 2 minutos, con un corner desde la izquierda que Scotti peinó en el punto penal, y en su intento de despejarla, un defensa la cabeceó contra el segundo palo.

Antes de eso, el propio Scotti tuvo una chance de cabeza en el área chica, y Boghossian tuvo un cabezazo que pasó apenas afuera contra el palo derecho del arquero. El Tanque también tuvo lo suyo: un gol anulado por offside y un tiro que pudo ser el empate sobre el final, pero salió sumamente desviado por sobre el travesaño.

En resumen, se obtuvieron 3 puntos. Alguien podrá decir que el rival se metió atrás y usar eso como excusa para el espantoso juego del equipo durante los 90 minutos. Pero somos Nacional, y jugamos contra un equipo humilde. Hace 90 años que se meten atrás y nos contragolpean. ¿No preparamos partidos así en las prácticas? No somos inteligentes si no lo hacemos, la verdad. Espero no escuchar más este asunto como excusa.

Sobre el rendimiento de los jugadores, creo que Píriz fue el mejor. Me gustó Bava, porque estuvo atento, Calzada por momentos, lo que obligó Boghossian pese a no brillar y poco más. Scotti por su empuje, aunque con claros momentos de torpeza. Viudez anduvo bajo pero tuvo chispazos de su buen juego, Bueno fue incapaz de ganarle a su marcador durante todo el partido, Calzada anduvo atropellado, aunque igual hizo bastante intentando generar el futbol que Aguirre fue totalmente incapaz de generar. Los laterales anduvieron flojos subiendo, Porta jugó demasiado sucio, empujando cada vez que peleaba una pelota, y Rolín aportó seguridad en el fondo, pese a no tener demasiado trabajo. También me gustó la intención que tuvo el juvenil Vega en los últimos minutos de partido, cuando ingresó por Calzada, porque intentó lo que los demás no saben (salvo Viudez): juntarse con los compañeros y desbordar por un costado.

La semana que viene volvemos a jugar en el Estadio, esta vez contra Fénix. Ganando, seguiremos arriba en la Tabla Anual y cerca de la punta en el Clausura.

Vamo' Nacional!

sábado, 15 de octubre de 2011

Tres por Tres

Anoche logramos el tercer triunfo consecutivo en el Apertura y otra vez 3-0.

No fue un gran partido en general, aunque tuvimos algunos pasajes interesantes.

Empezamos como había dicho el DT, presionando mucho, pero fue tanto el desorden que salvo una clara que tuvo Sosa, no generamos mucho peligro. El Tanque tuvo también en los minutos iniciales una chance clara de gol con un contragolpe que Muñoz despejó fuera del área, pero le cayó a otro de ellos que la tiró afuera sin arquero.

Entre los 15 y los 30 fueron un poco más ellos, tocando con criterio, buscando paredes, con Murillo arriba siendo una pesadilla para nuestra defensa, pero sin generar peligro real. En los últimos 15 minutos, con Viudez bajando un poco y Cabrera asumiendo el rol de enganche en lugar de un Sosa desaparecido en su regreso, empezamos a llegar, aunque tampoco generamos peligro.

El gol fue a los 39, con pelotazo cruzado (no recuerdo de quién) de derecha a izquierda, que Abero bajó y Medina -anticipando a su marcador- mandó a guardar con tiro imperfecto pero letal.

Ellos reaccionaron intentando el empate inmediatamente, pero el resto del primer tiempo nos tuvo como dominadores.

En el segundo tiempo ellos empezaron mejor, crearon algunas chances de anotar, tuvieron algunos tiros libres en los alrededores del área, pero luego de los 15 nos hicimos con la pelota y controlamos el partido. Ya con Recoba en cancha hubo alguien para juntarse con Cabrera, Viudez y Abero y generar peligro.

Medina tuvo una chance clara de hacer el segundo promediando la segunda mitad, pero falló. Inmediatamente ingresó Boghossian por él (todo el Parque aplaudió al Cacique), y al poco tiempo llegó el segundo gol: buena jugada de Núñez por derecha, centro pasado buscando a Boghossian, y Abero que llegó por el segundo palo para cruzar de cabeza por arriba del golero rival y así liquidar el pleito.

El Tanque no se rindió. Siguió buscando el gol, tuvo más criterio para tocar que nosotros, pero falló en el último pase. Viera y Rolín en dos ocasiones tuvieron quites fantásticos cuando parecía que estaba el empate, y Muñoz tapó un par. Cerca del final, en una buena jugada con Boghossian pivoteando y cediendo a Recoba, el Chino amagando patear y pasando a un lado para Viudez, llegó la buena definición del 10 para poner el 3-0.

Resultado abultado de más, para mi gusto, pero victoria al fin, que (por los resultados de hoy sábado) nos acercó a la punta.

No está muerto quien pelea! Y el bolso siempre pelea!

Jugamos con Muñoz (tuvo 3 buenas tapadas, aunque mostró cierta inseguridad en tiros libres, despejando pelotas que parecían fáciles -sospecho que era porque la pelota estaba mojada-); Núñez (tuvo un buen partido subiendo, no así marcando), Viera (perdido en la cancha, cometió errores, se mostró lento y torpe, pero igual sacó algunas pelotas importantes, y muchas por arriba), Rolín (lo mejor en el fondo) y Torres (anduvo apagado, pero marcó mejor que Núñez en su lateral); Cabrera (cuando se puso al lado de Píriz desapareció, animándose de enganche hizo alguna buena jugada, pero sigo esperando mucho más de él), Píriz (bien, como generalmente) y Sosa (luego de los 10 primeros minutos desapareció por completo); Viudez (no brilló, pero tuvo alguna buena jugada; se la pasaron poco, hubo veces en que se fastidió porque nadie se la daba), Medina (una bestia, una topadora, corrió y corrió todo) y Abero (anduvo bien, aunque sin brillar). Ingresaron Recoba (empezó mal, pero mejoró mucho; falló en pases largos, pero por abajo mostró criterio), Boghossian (peleó bastante, pero no jugaron para él) y Calzada (jugó pocos minutos y no lo vi bien).

En fin... cuando regrese el fútbol luego del Panamericano, nos toca Fénix. Una dura prueba a escasos pasos del clásico. Hay que ir con todo a ganar.

Vamo' los bolsos!

miércoles, 30 de marzo de 2011

Llegamos a la punta

Anoche derrotamos 5 a 2 a El Tanque Sisley y alcanzamos a Defensor en la punta del Clausura.

Si bien tuvimos buenos momentos, quiero empezar diciendo algo: El Tanque tuvo mucho más tiempo la pelota que nosotros (sí, aunque parezca absurdo viendo el resultado final). Si bien alguien puede decir que en el segundo tiempo con el 4-1 es lógico que ellos tengan la pelota y nosotros esperemos, hay que decir que cuando íbamos 0-0 e incluso 1-1, ellos dominaron el partido igualmente y nosotros no jugábamos a nada.

Jugamos con Burián (tuvo dos buenas tapadas luego del 4-2 que fueron claves para sellar el partido); Godoy (no jugó tan bien como en otros momentos, se mostró seguro jugando parado, pero no cuando corrió o cuando subió, donde tuvo fallas), Lembo (firme, como siempre), Coates (firme, aunque un par de veces salió muy lejos innecesariamente) y Núñez (lo más flojo en el fondo, esta vez al menos regaló menos pelotas), Cabrera (tuvo un buen segundo tiempo -aunque se excedió en los lujos-, en el primero casi no la tocó), Píriz (muy solo en la marca, igualmente fue un león, como siempre) y Fornaroli (de enganche tuvo más malas que buenas, cuando se fue de 9 ya estaba cansado, pero hizo un golazo y cumplió); Viudez (corre y corre, cuando le sale la jugada es medio gol, pero le sale una de cada 10 y eso es poco), García (pivoteó mejor que en otras ocasiones, fue el responsable del 4° gol e hizo otros 2, así que fue clave) y Porta (anduvo bien, con confianza, aunque jugaron poco por su lado). Entraron Carlao (sacando de lado la ovación de la tribuna como apoyo a un debutante, hizo poco y se mostró flojo en la marca), Pereyra (sigue sin dar un pase bien) y Vigneri (tuvo un par de subidas, pero poco más, casi no entró en juego); por Núñez, García y Porta -lesionado- respectivamente.

Nuestra primera chance de gol fue un veloz contragolpe en el arranque del partido que terminó con un cierre de uno de ellos que dio en el ángulo... de ahí en más nos dominaron por completo. El africano y otro par hicieron estragos por el lado de Godoy, y a Núñez lo desbordaron permanentemente por el otro lado. Controlaron la pelota, tuvieron un par de chances e hicieron el gol a los 16 minutos tras jugada a lo Carrasco definida por Álvez.

Luego llegaron nuestros mejores 8 minutos, donde mal o bien los metimos en un arco y empatamos con golazo de Fornaroli tras una salvada en la línea. Pero fuimos eso y poco más. Ellos siguieron siendo levemente superiores los minutos posteriores al empate.

El momento clave llegó a los 38 minutos cuando en un contragolpe Fornaroli peleó una pelota al lateral derecho de ellos, quien quedó lesionado (en la cancha me pareció que Fornaroli la quitó con dureza pero limpiamente, pero en la TV parece que fue foul), y ahí el Morro hizo el 2-1 en una jugada similar al gol de ellos.

Inmediatamente, y con ese lateral aún siendo atendido (en lo que igualmente creo que fue exagero del jugador, porque cuando regresó a la cancha corrió normalmente y jugó los 90 minutos), llegó el 3-1 otra vez del Morro tras pase atrás de Viudez y notable definición.

A partir de entonces ellos se mostraron nerviosos y pudimos haber hecho el 4° de contragolpe, pero el primer tiempo terminó 3-1.

En la segunda parte, el Morro robó una pelota en la mitad de la cancha, se la pasó notablemente en profundidad a Porta y este la cedió a Viudez para hacer el 4-1.

Pero entonces nos quedamos. Si bien a Porta le cobraron mal dos offisdes, uno de los cuales fue el 5° gol, mal anulado; la verdad es que El Tanque hizo méritos para hacer el 2-4 y luego el 3-4, que nunca llegó, por lo que al final con ellos cansados, sí dominamos e hicimos el 5° (de penal, bien sancionado) y pudimos haber hecho el sexto en un par de ocasiones (a Carlao le anularon bien un gol por offside).

Tuvimos buenos momentos, mostramos algo de fútbol, hubo algunos excesos con el asunto de dejar pasar la pelota o los tacos, que conspiraron contra un resultado más abultado; pero seguimos siendo un equipo con serios problemas para recuperar la pelota. El Tanque la tuvo mucho más que nosotros, y no sólo -como ya dije- cuando iba perdiendo, sino también cuando íbamos 0-0 y 1-1.

Es algo que tenemos que mejorar, porque no siempre vamos a sacar adelante partidos a huevo, con un trancazo fundamental o un zapatazo al ángulo.

Por ahora, la punta, y un fixture que nos favorece un poco en las próximas fechas. El sábado nos toca contra Racing y podemos quedar primeros solos.

Vamo' el bolso!

PD: 5 a 2 y todos los goles del bolso, fue un partido realmente raro.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Seguimos mal

El sábado volvimos a dejar puntos en el campeonato luego de empatar en una fría y lluviosa tarde con El Tanque Sisley 1-1, en un Estadio Centenario lamentablemente casi despoblado.

El primer tiempo fue lo más penoso que vi en años. Ellos tuvieron un par de llegadas al principio del partido, luego nosotros aceleramos un par de veces con Pereyra y Mirabajes; pero luego el juego se volvió lento y penoso; como un entrenamiento. Dígase que ellos se sintieron cómodos con el 0 a 0 porque de haber sido algún equipo con ansias de ganar, nos hubieran hecho un par de goles.

El único que hicieron fue a través de un tonto penal cerca de los 30, bien rematado por el hijo de Carlos María Morales.

Luego del gol ellos dominaron el partido. Se agrandaron, triangularon e incluso metieron un poco más de peligro que nosotros.

El segundo tiempo cambió, porque nosotros salimos con más intensidad, buscnado llevarnos al rival por delante. Con la entrada de Gallardo a los 9, rápidamente tuvimos una chance de empatar cuando se juntó con Porta (que hizo de puntero izquierdo) y éste levantó un centro que cerraron justo.

Inmediatamente llegó el empate con un centro bajo que se elevó cuando alguien la tocó en el primer palo, y que el Morro metió en el arco con lo que pudo entrando por el segundo.

Luego del empate fuimos bastante superiores, con Gallardo tirado a la izquierda y Peralta por el medio, buscando juntarse entre sí y con los laterales (Diego Rodríguez, sobre todo; porque Perujo anduvo muy mal) y tuvimos un par de chances claras. Una de Porta que no pudo meter en el área chica tras rebote en el arquero ante tiro defectuoso de Pereyra; un buen tiro de fuera del área de Peralta, un mal tiro libre de Gallardo, un cabezazo creo que de Cauteruccio que sacaron en la línea y un par de chances más del Morro (una notable de cabeza), que no pudo concretar en gol.

Debimos terminar ganando ese partido, ante un rival ordenado pero débil; pero no podemos engañarnos: si jugamos como en el primer tiempo contra cualquier equipo fuerte (el CAP, Defensor, Danubio y alguno más) no hubiésemos estado 1-0 abajo para el segundo tiempo, sino 3-0.

El equipo formó con Muñoz (que sigue en bajo nivel, muy inseguro y sin hablar con la defensa); Perujo (lento, mal, sin marca ni subida; apenas ocupó un espacio), Lembo (con altibajos, subió mucho y quedó mal parado, anduvo nervioso), Coates (el mejor, salvó todo en el fondo) y Rodríguez (subió mucho -especialmente en el segundo tiempo-, pero marcó poco); Pereyra (lo único rescatable en el primer tiempo, quiso mucho, pero no es un Matute o un Lodeiro); Calzada (muy desprolijo), Palau (bien en la marca e intentando entregar bien la pelota; en el segundo tiempo cortó todos los contragolpes rivales) y Mirabaje (sencillamente un desastre, jugó en cámara lenta todo el partido y casi nunca subió por el lateral derecho); García (jugó bien: hizo el gol, erró un par, ganó mucho por arriba, peleó como casi nunca pelea) y Porta (peleado con la pelota, hizo un par bien, pero varias más mal).

En el segundo tiempo entraron Gallardo (el mejor jugando por la izquierda), Peralta (apareció como enganche retrasado intentando juntarse con Gallardo y meter algún buen pase a los de adelante) y Cauteruccio (jugó poco y, literalmente, no la tocó).

La verdad, es preocupante cómo vamos en este campeonato, pero habrá que seguir luchando.

Esperemos que el equipo levante el domingo contra Bella Vista.

Saludos.