El sábado derrotamos a El Tanque 3 a 1 en el Parque Central y, merced a los resultados del domingo, volvimos a quedar a 3 puntos de la cima del Clausura y a 1 de la Tabla Anual.
El partido se vio signado en la previa por una enorme incertidumbre, debido a la enorme cantidad de bajas que tenía el plantel, dos de las cuales (Fernández y Porras) recién se confirmaron la mañana del sábado, por lo que Munúa debió poner una oncena con la que no había entrenado y agregar suplentes al banco que no estaban en los planes originalmente.
En definitiva, entramos a la cancha con la defensa titular, pero con el resto del equipo sumamente improvisado (Eguren y Carballo en el medio, Tabó por izquierda, Romero por derecha y Gamalho con López arriba), pero en el campo de juego la sensación fue positiva casi durante los 90 minutos.
Hubo varias cosas en las que nos vimos favorecidos con los cambios: la verticalidad del equipo fue mayor que en otras ocasiones, la falta de Porras nos llevó a buscar más a los de arriba y a tocar menos en el medio, algo que a su vez fue posible gracias a tener siempre la opción de pase elevado al estar Gamalho en cancha (en general, si tiramos pelotazos, los rivales nos ganan por arriba; pero con el brasileño ganamos varias por arriba), y la presencia de tres volantes de marca nos hizo más sólidos en el medio que de costumbre.
Desde el comienzo fuimos más que el rival y buscamos el gol. Curiosamente, el 1 a 0 llegó justamente tras la primera incursión del rival contra nuestra área: ataque fallido a los 9 minutos, pase a Gamalho y tremendo pase del brasileño a Tabó, a espaldas de la zaga, que permitió al puntero/volante encarar al arquero rival y definir entre sus piernas).
1 a 0 tempranero y daba la sensación de que sería una noche tranquila.
Tuvimos algunas chances más de hacer el segundo, la más clara una triangulación por derecha que terminó con Fucile mano a mano con el arquero; pero el lateral en lugar de definir rápido, quizo eludir al rival y terminó perdiendo. Acto seguido, tras un error de Romero en el medio que permitió un lateral, la falta de retroceso del propio Fucile, que hizo correr a toda la defensa, El Tanque empató con punzante pase al 9, quien se sacó de encima a Polenta (tirado a la derecha por el corrimiento de toda la zaga), y una gran definición del delantero, dejando parado a Conde.
A partir de entonces nos fuimos arriba, pero no generamos demasiado peligro. Un tiro de López que rebotó, un par de cabezazos de Gamalho (uno débil a manos del arquero, y otro potente pero ancho que se fue afuera), una pelota a Eguren solito en el área chica (en la que creo que le cometieron penal), y, la más clara: un mano a mano de López en el que el 9 definió mal, a las manos del arquero.
Para el entretiempo la sensación era que nos faltó un poquito de audacia arriba para aprovechar lo que sin duda era una marcada fragilidad defensiva de El Tanque (algo que no es normal en este equipo, siempre sólido defensivamente) y que quizás para el segundo tiempo el DT rival pudiera corregir eso y complicarnos la victoria. Más allá de eso, el equipo estaba bien.
En el segundo tiempo encontramos el gol rápido, nuevamente. Antes de eso habíamos tenido algunas chances de gol claras, pero también hay que decir que el árbitro le perdonó la vida a Romero, quien debió irse expulsado por plancha terrible a un rival. Volviendo al gol, decir que fue de tiro libre de Tabó en forma de centro y cabezazo de Gamalho, anticipándose a los zagueros y al arquero rival.
Nuevamente a partir de entonces dio la sensación de que sacaríamos mayores ventajas pronto; pero no pudimos. Nos faltó el pase final. Hubo un par de centros de Espino en los que López y algún otro no llegaron a definir.
Y entonces volvió la incertidumbre, especialmente tras los cambios hechos por Munúa (ingresaron Mascia y Barbaro por Gamalho y Carballo), los cuales nos dejaron menos sólidos en el medio y sin la presencia física de Gamalho arriba (Mascia fue una sombra del brasileño tanto en el juego aéreo como con la pelota en los pies). Y encima el último cambio terminó de desarmarnos (ingresó Benítez para jugar arriba, por Tabó lesionado, y López pasó a volantear por la izquierda).
El Tanque nos empezó a ofender en esos momentos, sin mucha lucidez, aprovechando la poca marca de Barbaro por derecha y de López por izquierda. Un error de Victorino en la salida casi nos costó el empate (pero el delantero rival definió mal) y ya cerca del final López liquidó todo, aprovechando una buena jugada de Barbaro y un contragolpe veloz: el Diente eludió al arquero rival, a un defensa que intentó cerrar desesperadamente, y definió ante el arco libre para por fin liquidar el juego a falta de 5 minutos.
Pasada la hora un nuevo error de Victorino casi nos costó el descuento, pero más allá de eso no pasamos mayores problemas hasta el pitazo final.
Formamos con Conde (nada que hacer en el gol, no tuvo que intervenir demasiado en el juego más que por arriba en un par de centros, y lo hizo bien); Fucile (bien subiendo, metió un par de centros notables en el primer tiempo, pero no estuvo tan bien en el retroceso, especialmente en esa primera mitad); Victorino (buen primer tiempo, excepto por algún mal pase largo; fue bajando el nivel en la recta final del partido, cometiendo errores graves que pudieron costarnos un par de goles), Polenta (puede decirse que nuestra defensa es él y 3 más, otro gran partido, sólo lo pasaron una vez: en el gol de ellos, cuando tuvo que cerrar a la desesperada contra la derecha a espaldas de Victorino y Fucile; el resto del juego fue muy bueno) y Espino (pálida expresión del lateral, aunque tuvo un par de buenos cierres en el segundo tiempo); Romero (medio perdido por el carril derecho, perdió varias pelotas en la primera mitad; mejoró el nivel en el segundo tiempo y ya de doble cinco se lo notó más cómodo; de todas formas, no fue un gran partido suyo), Carballo (correcto partido, con algunos quites importantes y la intención constante de armar juego por abajo; me extrañó su sustitución), Eguren (buen primer tiempo, metido casi entre los zagueros, a lo Porras, pero sin demorar tanto el juego como aquél; en el segundo empezó a cansarse y participó menos en el juego) y Tabó (la figura de la cancha, tuvo varias corridas importantes por izquierda; pero más que eso, fue muy interesante su nivel en la pelota quieta: tiró bien los córners y los tiros libres en forma de centro, una novedad en Nacional en todo lo que va del año); Gamalho (buen partido, ganó mucho por arriba, bajando pelotazos correctamente, metió buenos pases, jugó bien de primera, con criterio; sus fallas se dieron fundamentalmente cuando intentó correr con la pelota en los pies, mostrando su falta de ritmo) y López (anduvo mal en la definición, pero hizo jugar todo el tiempo al equipo, fue el armador permamente de juego los 90 minutos y coronó su actuación con el golazo al final). Mascia, Barbaro y Benítez no hicieron demasiado, especialmente el primero; Benítez tocó alguna pelota bien, y Barbaro tuvo una buena jugada en el tercer gol, pero en general fue bastante entreverado todo lo que hizo (pateó dos pelotas a las nubes, perdió otras en velocidad, no anduvo fino).
En definitiva, fue un buen partido en líneas generales, especialmente teniendo en cuenta lo diezmado que estaba el equipo. De todas formas, con esto no nos bastará para salir campeones, Hay que mejorar algunas cosas, en especial en los alrededores del área, donde seguimos definiendo sumamente mal en general; nos falta lucidez en ese sector de la cancha.
El domingo que viene visitamos a D. Sporting en el Franzini, ignoro si con 600 entradas o con la posibilidad de ir todos; pero sea como sea, seremos locales otra vez y hay que ganar o ganar para seguir peleando el Clausura y para meterle presión a los del CAP en la Anual.
Vamo' Nacional!
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