Partidos


Último partido:

05/04/2017: Nacional 1-1 CAP
Campeonato Apertura (Estadio Centenario)



Próximo partido:

09/04/2017: Nacional Vs. Wanderers
Campeonato Apertura (Estadio Centenario)


Mostrando entradas con la etiqueta Liverpool. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Liverpool. Mostrar todas las entradas

lunes, 27 de marzo de 2017

Tres huevazos

Hace unas horas, el Huevo Lozano nos dio un triunfo trabajoso contra Liverpool por 3 a 0, anotando los tres goles, y demostrando por fin todo lo bueno que se esperaba de él cuando fue contratado hace nueve meses.

El partido fue complejo. Malo en general. Lento, torpe diría. Tuvimos tres o cuatro chances de gol en toda la primera mitad, pero la más peligrosa fue un tiro de Aguirre desde dentro del área que se fue varios metros por encima del travesaño. Liverpool tuvo dos y ambas fueron mucho más peligrosas; una de ellas forzando una muy buena atajada de Conde.

En el segundo tiempo una nueva atajada de Conde nos salvó del gol, y a los 20 minutos, el recién ingresado Lozano clavó un gol de tiro libre, mitad gracias a su endiablada pegada, mitad gracias a un golero que respondió de muy mala manera.

No mucho después, un nuevo tiro libre de Lozano, casi desde el mismo lugar, dio en la barrera y descolocó al propio arquero negriazul, decretando el 2 a 0 y sellando el destino de un partido aburrido.

En los minutos finales Liverpool se fue arriba, pero sin ideas y sin peso en el área y nosotros logramos el tercero, nuevamente obra de Lozano, con potente remate desde el borde del área.

3 a 0 exageradísimo, en un partido en el que nuevamente en la primera mitad fuimos lentos y torpes y en la segunda más rápidos, pero igualmente torpes. Lo más destacable del partido, amén de Lozano y sus tres goles, fue la labor de contención de Arismendi (quien tras el vergonzoso partido contra Zulia ha levantado notablemente) y poco más...

Formamos con Conde (clave en el partido por sus dos atajadas); Otálvaro (intermitente, pero con algunas subidas buenas), García (firme en el fondo), Polenta (sin sobresaltos), Espino (la lucha de siempre, con algunas defecciones defensivas, como siempre también); Romero (no brilló), Arismendi (buen trabajo, se cansó y fue sustituido); Seba Rodríguez (nunca encontró juego); Fernández (corre y va a todas, pero es desprolijo), Silveira (figura nominal) y Aguirre (chispazos, demasiada apatía). Ingresaron Lozano (tres goles, poco más que decir), Ligüera (flojo) y Porras (le dio más movilidad al medio y más ida y vuelta).

En definitiva, lo dicho: victoria amplia en partido chatísimo, quizás el peor en lo que va del año.

Es buenísima la campaña en números (6 victorias en 6 partidos), pero el nivel de juego es pobrísimo, y el ganar como sea, jugando a lo que salga, deja más preocupación que otra cosa a la hora del análisis.

Entre semana jugamos contra River en el Viera (como hoy), el fin de semana contra Boston River, y el otro miércoles llega el clásico. Tres partidos claves que hay que ganar para confirmar en la Tabla real lo que es la "tabla de puntos perdidos" en la que vamos primeros.

Vamo' Nacional!

lunes, 12 de septiembre de 2016

Se complica todo

Derrota injusta contra Liverpool. El gol tempranero condicionó el partido y, aunque en el primer tiempo abusamos del pelotazo, irnos perdiendo al descanso fue injusto.

En el segundo tiempo todo cambió rápido también. Kevin Ramírez empató a los 2 minutos y el juego se vio modificado completamente. Liverpool, que había intentado plantear un partido de igual a igual, se tiró atrás y se protegió de nuestros ataques, sin buscar demasiado nuestro arco. Y conforme pasaban los minutos y se sucedían los cambios de uno y otro equipo, esa predisposición defensiva del equipo rival se intensificó.

Con Lozano en cancha, intentamos con mucho más criterio que en la primera mitad y pudimos haber hecho el segundo gol en un par de llegadas claras. Hubo un penal para nosotros que no se cobró, pero así son las cosas... cuando nos favorecen es escándalo, cuando nos perjudican no pasa nada, ¡che!

Y así, con nosotros dominando, Liverpool encontró un contragolpe y nos hizo el 2 a 1, con cierto quedo defensivo de Espino, Porras y básicamente todo el mundo. Pudimos empatar luego de eso, cierto es, pero fallamos en la definición, incluyendo cabezazos frente al arco, y finalmente nos fuimos con derrota.

Se nos complica el campeonato, pero hay que seguir luchando.

Vamo' Nacional!

lunes, 6 de junio de 2016

Lo que mal empieza, mal acaba...

Terminamos el torneo con una tercera derrota consecutiva, por 2 a 0, y dejando una pésima imagen.

Liverpool, que se jugaba la permanencia en primera división, nos ganó casi de principio a fin el partido.

Empezamos con ganas el primer tiempo, pero no generamos nada. Incluso con la noticia de que el CAP perdía su partido (lo cual nos abría una mínima esperanza de ser campeones, ridículamente, porque habría sido increíble que fuéramos campeones de este torneo), no generamos demasiado peligro. Apenas un tiro de Amaral desde 40 metros, y algún otro remate de lejos.

Liverpool no generó mucho tampoco, pero en el primer contragolpe nos clavó. 0-1 y el partido se hizo cuesta arriba definitivamente.

Vuelvo a decir algo que dije en el partido pasado: ganas no faltaron. Pero no generamos nada. Mucho entrevero, intento de jugar en velocidad, pero sin la más mínima idea de cómo vulnerar al equipo contrario. Una constante nuestra durante toda la temporada.

En el segundo tiempo el equipo se fue arriba, buscó y buscó, tuvo al fin alguna chance de gol, pero no concretó; y en la primera que tuvo el rival, falta al borde del área y tiro libre al ángulo. 2 a 0 a los 18 minutos y partido casi liquidado.

Para colmo, cerca del final, Seba Fernández erró un penal (mal sancionado), pero de todas formas en el Centenerio hubo empate y de nada habría servido ganar.

Lo positivo de la tarde lluviosa de ayer fue que Cerro no ganó y nos dejó automáticamente clasificados a la Copa Libertadores 2017 (sea como segundos o como terceros).

Vale la pena rescatar lo hecho por la gente, que sin importar el mal momento, al final del partido despidió al equipo con aplausos. Algo justo, porque lo hecho por este cortísimo plantel, pese a no obtener nada al final, fue muy bueno.

Vamo' Nacional!

lunes, 7 de diciembre de 2015

Sin convencer

Ayer derrotamos a Liverpool 3 a 2, como dice el título, sin convencer en absoluto.

Había que ganar y ganamos, pero no alcanzó para ser campeones, porque el CAP también ganó en distendido y casi amistoso encuentro en el Estadio Centenario.

El título, además, sirve de resumen de lo que ha sido este semestre para Nacional: un semestre sin convencer en absoluto.

La victoria de ayer creo que fue justa, pero se concretó sólo tras un penal mal cobrado y eso, al menos en lo personal, acentúa la sensación de que este equipo no tiene gol si no pasa algo raro (penales, entreveros en el área o eventuales jugadones individuales que se dan cada mil años) y que es sumamente vulnerable en el fondo.

La actitud y la intensidad no faltaron ayer, como en todo el campeonato; pero volvimos a ser un equipo estáticamente desordenado. Es raro, uno supondría que los equipos estáticos son ordenados, pero nosotros hacemos pedazos esa noción intuitiva jugando con un 4-2-2-2 con escasa movilidad y aún así nos agarran mal parados todo el tiempo.

Empezamos presionando al rival, pero en el primer contragolpe llegó un tiro libre y nos hicieron el 1 a 0 tras un quedo defensivo protagonizado por Amaral. Ahí el partido se complicó y nos llegaron un par de veces (generalmente con tiros libres), dando la sensación de que estábamos más cerca del nocaut que de ganar el partido.

Pero pronto el partido cayó en un pozo casi depresivo y no sucedió demasiado destacable hasta el minuto final de la primera mitad, cuando llegó el primer penal (una tonta mano de Macalusso en el área, en una jugada en la que también hubo un empujón contra Abreu -pensé en un principio que había cobrado eso-), y el Loco hizo el empate.

Pasada la hora, Liverpool se perdió el segundo; y recién comenzada la segunda mitad llegó el 2 a 1 nuestro gracias a un pelotazo que le quedó a Nacho González, y éste corrió, corrió y corríó sin oposición y remató cruzado. Nacho fue lo único positivo del equipo ayer, y creo que está clarísimo que debe ser titular.

Lamentablemente, traso otro quedo defensivo (Polenta salió tarde, habilitando a medio pueblo) Liverpool empató relativamente rápido y volvió a sumir el partido en nerviosismo y torpeza.

Poco después, papelito le dio un pase filtrado al Colo Romero, y éste se tiró en el área ante la salida de Bava. El juez cobró penal (absurdo) y Abreu hizo el 3 a 2 definitivo.

Luego Liverpool se sacó a sí mismo del partido, con una expulsión innecesaria, y así mismo, 11 contra 10, estuvimos más lejos de liquidar el partido que de recibir el empate. De hecho, si nos hubiesen empatado, nadie podría decir nada. Fue pobrísima la labor defensiva no sólo de la línea de fondo, sino de Porras y Romero. Aunque no tanto por su culpa, quizás, sino por la sistemática manía de estirar el equipo onda 1960, que hace que nuestra mitad de la cancha no exista y si los delanteros no roban en la salida del rival, la pelota termina contra nuestra zaga (la zaga más insegura de América, lejos, y quizás del mundo).

En defintiiva, una victoria que no me dejó nada. Con el molde, sufrida innecesariamente, resuelta con jugadas caóticas (independientemente del acierto o del error del árbitro, me refiero a que no hubo juego claro o jugadas limpias de gol; todo a los empujones, pelotazos, muchas ganas, pero nada que quede para ilusionarse de cara al futuro).

Jugamos con Conde (nada que hacer en los goles, pero sigue dando sensación de inseguridad permanente), Fucile (poco, muy poco, para ser hombre de selección -o haberlo sido, porque con este nivel no volverá a la celeste jamás-), Malvino (lentísimo... es bueno en la marca, es prolijo en la salida, gana por arriba... pero es muy lento y cualquier jugador de menos de 38 años lo pasa como a un poste), Polenta (la desprolijidad de siempre esta vez le jugó en contra) y Espino (nada en ataque, aún menos en defensa); Porras (poco en comparación a lo que supo dar), Romero (entrega, como siempre, clave en el gol de la victoria, tuvo otro par de jugadas interesantes, pero es un resumen del equipo: caos, descontrol, poca aplicación defensiva); González (la figura, aunque no tuvo con quién jugar -quizás por eso el gol se dio por una jugada individual, porque pasársela a un compañero es infructífero siempre-) y Amaral (le falta muchísimo, no justifica ser titular en un equipo grande; en uno chico que busca vender, vaya y pase; pero nosotros buscamos ganar); Fernández (otro de los mejores, mucha energía y velocidad, pero la falta de claridad de siempre arriba, está a años luz de aquél definidor nato de hace 5 años) y Abreu (hizo los dos penales, peleó por arriba, pero no fue claro). Ingresaron Barbaro (por Amaral), Mascia (por Abreu) y Cabrera (por González); ninguno de ellos hizo demasiado.

En definitiva, fue un partido malo, en el que volvimos a dejar en evidencia nuestra fragilidad defensiva y nuestra falta de juego coordinado en ofensiva.

Ahora a pensar en la pretemporada de verano, a ponerse a punto para el Clausura, a trabajar mucho para corregir errores y buscar un rendimiento colectivo óptimo. Y a buscar alguna incorporación que potencie este plantel, que parece demasiado corto y falto de variantes como para pelear en dos frentes.

Vamo' Nacional!

domingo, 30 de marzo de 2014

Al borde del desastre total

Ayer volvimos a perder, 1-0 contra Liverpool, y por más que el DT diga que no puede creer lo que pasa, que merecemos ganar, que erramos muchos goles, todo eso es mentira y sólo demuestra una falta absoluta de autocrítica: la realidad es que no jugamos a nada, no generamos peligro sobre el arco rival más que a cuentagotas, y, para peor, somos un flan en el fondo.

Ayer hubo jugadas dudosas. Un par de offsides que nos cobraron y que en la cancha pareció que no eran. Un par de penales (un agarrón tremendo contra el Morro García, y una falta sobre Henry Giménez cuando entraba al área -esta quizás haya sido afuera, pero fue falta-), y encima el gol de Liverpool llegó tras una falta que no fue y con un cabezazo de un jugador en offside (o eso dijo la radio).

Pero tenemos que tener la suficiente altura, la suficiente grandeza, para no quejarnos de esos detalles cuando no hacemos absolutamente nada en la cancha para ganar el partido.

Ayer tuvimos cuatro chances de gol: un tiro de afuera del área de Pereiro que dio en el palo, un cabezazo de Benegas que se fue por arriba, una corrida de Alonso que se sacó de encima al arquero pero quedó sin ángulo cuando tuvo que definir y la tiró afuera, y un cabezazo del propio Alonso que se fue desviado. Tristísimo panorama, porque el rival tuvo las mismas o más ocasiones de gol: el gol, una idéntica a la de Alonso en la que el delantero rival definió sin ángulo afuera, otra corrida con un tiro que salió pifiado al primer palo, un centro bajado atrás y el remate que se fue afuera con Munúa vencido y un cabezazo desviado. ¡Más chances que nosotros!

Apelar a la mala suerte (algo que ha hecho Pelusso en su discurso) no es más que falta de autocrítica, repito. Si hacemos memoria, en las primeras fechas (cuando ganábamos) suerte fue lo que nos sobró: en el partido con Rentistas hicimos un gol en offside y otro de penal, ellos erraron un penal y Munúa tuvo dos atajadas magistrales. Contra Sud América no tiramos al arco y ganamos 2-0 (los goles fueron un penal absurdo y un centro de Alonso que se coló contra el palo). ¿Qué decir contra El Tanque -donde erraron 3 goles increíbles- o contra Oriente Petrolero, que ganamos porque el golero se comió un gol increíble de De Pena, y ellos erraron un gol más que increíble pasados 2 minutos la hora?

¿Estamos teniendo mala suerte? Quizás.

Pero el problema de fondo es que no jugamos a nada.

Nuestros laterales desbordan hasta 3 cuartos y tiran la pelota al área, en aparente desconocimiento del abc del fútbol que indica que para un delantero es infinitamente más fácil cabecear una pelota que viene desde el fondo de la cancha abriéndose un poco al centro del área, y no los centros llovidos que les llegan teniendo ellos que estar de espaldas al arco.

Nuestros puntas, o volantes avanzados, enganchan constantemente al medio para patear al arco, aun cuando jueguen sobre su perfil hábil y el enganche los deje perfilados a la pierna no hábil.

No levantamos un córner de forma decente. Ni uno. Todos son centros cerrados al primer palo, o, cuando tira el chino, abiertos al segundo (cuando éste no lo tira olímpico).

No tenemos jugadas preparadas. Ni una. Cada córner o tiro libre cercano al área muere en un centro a la montonera o en un tiro directo de nuestros grandes ejecutores (Alonso o Scotti, quienes habrán hecho 1 ó 2 goles de tiro libre en toda sus carreras -de casi 20 años cada uno-).

No hay ninguna automatización en los movimientos del equipo. Los laterales no saben si subir o quedarse. Arismendi no termina de entender que a veces debe convertirse en un tercer zaguero. Prieto deambula por la cancha, haciendo lo que puede. De los de arriba sólo el peruano Cruzado busca desmarcarse para recibir, tocar y volver a desmarcarse (y por lo general cuando la pasa lo hace mal, y si no la pasa la pierde contra el primero que se le acerca).

Somos un equipo demasiado lento, ya sea por la falta de automatización como por la falta de movimiento sin pelota, pero además somos lentos en el aspecto físico: no tenemos jugadores veloces que puedan ganarle un pique a alguien. Ni adelante, ni atrás, ni en el medio. El jugador más veloz que tenemos es Prieto.

Es deprimente el panorama. Da la sensación de que el equipo no tiene fundamentos, que no entrena entre semana, que no hablan sobre fútbol ni en las concentraciones ni en el entrenamiento. Y, encima, en lo físico anda mal. No parece haber forma alguna de enderezar el barco, porque tampoco tenemos variantes reales de mitad de cancha hacia adelante.

Con la victoria de Wanderers 3-2 ante Danubio, perdimos el tercer puesto en la Tabla Anual, faltando sólo 6 fechas, y teniendo un fixture sumamente complicado. Da la sensación de que, aparte de acercarnos a un récord negativo de derrotas, de ser el peor Nacional de toda la historia, además nos vamos a quedar afuera de la Copa Libertadores 2015, poniendo fin a la magnífica racha que nos tiene año a año en este torneo desde 1997.

El fin de semana que viene jugamos contra Defensor Sporting, y habrá que ganar o ganar; ya no espereando ser Campeones Uruguayos, sino buscando ese tercer puesto que nos de la posibilidad de regresar al máximo torneo continental el año próximo.

Al menos nos queda la hinchada, que sigue siendo la más grande del mundo, alentando hasta el último segundo de cada partido pese a estar en el peor momento de la historia.

Vamo' Nacional!

domingo, 3 de noviembre de 2013

Una llamada de atención

El árbitro podrá aplicar la ventaja siempre que se cometa una infracción.

El árbitro deberá considerar las siguientes circunstancias para decidir si debe aplicar la ventaja o interrumpir el juego:

-la gravedad de la infracción; si la infracción implica una expulsión, el árbitro deberá interrumpir el juego y expulsar al jugador, a menos que se presente una oportunidad subsiguiente de marcar un gol

...

Si la infracción implica una amonestación, esta deberá imponerse durante la siguiente interrupción del juego. Sin embargo, a menos que exista una clara situación de ventaja, se recomienda que el árbitro interrumpa el juego y amoneste inmediatamente al jugador infractor.


(Extraído de "Reglas del Juego 2013/2014", pág 72-, archivo pútblico en FIFA.com)

Lo anterior, amén de servirle al señor Cunha para mejorar sus conocimientos sobre el deporte que ama y el trabajo que ejerce, sirve también para despejar algunas dudas instauradas por parte del periodismo desinformador deportivo de nuestro país, que pronuncia supuestas verdades sin fundamento -aprovechando la exposición mediática de la cual gozan-, desnudando sus propias impericias sobre el tema que les convierte en supuestos profesionales "expertos" (pese a que del tema conocen menos que la media de los espectadores que concurren al fútbol, evidentemente), a la vez que instauran realidades falsas, ya sea por negligencia o malicia.

---

Ayer en la tarde perdimos ante Liverpool luego de 4 victorias consecutivas, en un partido de ida y vuelta en el que indudablemente la derrota estaba dentro de las posibilidades (y quizás fue lo más justo), pero que llegó tras una consecusión de fatalidades propias de nuestro equipo pero fundamentalmente de la terna arbitral.

La jugada en cuestión comenzó con una dura falta en el círculo central que habría significado la tarjeta roja para un jugador rival (por doble amonestación, al menos), pero que el árbitro deja seguir ante la sorpresa de nuestros jugadores y del rival. El chino Recoba fue el primero en despertar de la sorpresa y metió un pase largo a Alonso, quien es derribado al borde del área, pero la falta no es sancionada (allí los dos errores graves arbitrales). Inmediatamente contraatacó Liverpool el flaco Fernández despejó sin sentido hacia ninguna parte, De Los Santos se resbaló (aquí nuestros dos errores), y un jugador de ellos quedó sólo frente a Bava, y marcó el que sería el definitivo 2-1.

Luego de eso Liverpool se quedó con uno menos (el que debió ser expulsado cuando comenzó la polémica jugada), inmediatamente con 2 menos, y nosotros no supimos empatar (faltaban menos de 5 minutos), especialmente porque sólo apelamos a los pelotazos frontales. A nuestros jugadores (Álvarez, Díaz, Fernández, Calzada) les faltó la serenidad suficiente como para abrir la cancha y buscar centros de los costados; todos se fueron al área y esperaron los pases largos de Recoba, facilitándole la tarea a la defensa rival.

Así perdimos un partido que quizás merecimos perder, en el que jugamos bien hasta tres cuartos de cancha, pero más que nunca nos costó generar jugadas limpias de gol (al menos en la proporción justa, dadas las aproximaciones constantes que tuvimos), y sólo las derrotas sorpresivas de River -al mismo tiempo que nosotros- y hace escasos minutos de Danubio, nos permiten mantenernos en la punta en solitario.

Ya el primer tiempo había sido de ida y vuelta, pero bastante lento e impreciso de nuestra parte. Liverpool fue prolijo en sus ataques pero no inquietó demasiado pese a tener un poco más la pelota, en tanto nosotros no supimos crear demasiadas chances de gol (apenas recuerdo una de Cavallini, en el área chica, tras un córner o centro desde la izquierda).

El segundo tiempo fue más rápido. Arrancamos presionando y en uno de los muchos desbordes de Álvarez, llegó el 1-0 tras increíble gol en contra entre un defensa y el arquero de ellos. Lamentablemente, y aunque Liverpool se vio golpeado por el gol -pudimos haber hecho el segundo inmediatamente- a los 5 minutos llegó el empate. Tiro de esquina, rebote que quedó para un nuevo centro, y un mal movimiento de nuestra defensa, que fue en bloque a buscar cabecear, dejando el rebote servido a cualquier rival que llegara de frente (esto se repitió dos o tres veces más, y en ataque nos pasaba lo mismo: todos los nuestros cargaban, ninguno esperaba el rebote); tiro cruzado y 1-1.

Luego de eso Cavallini y Alonso tuvieron sus oportunidades pero las fallaron, y al final llegó el ya mencionado gol.

No podemos engañarnos pensando que perdimos por un error arbitral. Perdimos porque no supimos hacer goles, porque cometimos errores de procedimiento, porque el rival planteó mejor el partido (esto se podría discutir largamente, pero basta con marcar la insistencia de ambos puntas rivales de atacar por el lado de Scotti, recibiendo pases cruzados o largos de Pezzolano, que se paraba a espaldas de Álvarez cada vez que subía; nos conocían, y nosotros no a ellos, error endémico que tenemos desde hace años), porque hicimos mal los cambios (Cavallini no debió salir, Ramos quizás tampoco), y porque la suerte no puede estar siempre del mismo lado.

Lo positivo fue que mostramos muchos momentos de buen fútbol, y lo más negativo -aparte de la derrota- fue que mostramos una absoluta incapacidad de repentizar, de elaborar juego inteligente, en los momentos finales del partido, una constante en todo el torneo: al final nos desdibujamos (ya sea defendiéndonos para aguantar la victoria o atacando para buscar el gol).

Jugamos con Bava (nada que hacer en los goles, tapó una notable, tuvo alguna dificultad en centros que se abrían, pero redondeó un partido correcto); Álvarez (mejor subiendo que bajando), De los Santos (se resbaló por la cancha mojada en el segundo gol de ellos, pero fue el mejor en el fondo por su velocidad), Scotti (lo atacaron permanentemente, pero respondió) y Díaz (subió alguna vez, marcó bien su lateral, pero tuvo dificultades cubriendo las espaldas de Scotti); Calzada (no sé si ya lo dije, pero no me gusta que juegue tanto más adelante de Arismendi, no gravita en la marca -igualmente, cumplió-), Arismendi (fue lo mejor en el medio, tanto en la marca como en el pase) y Fernández (mal partido con la pelota en los pies, gravitó más en la marca que en el resto; el perfil cambiado no le favorece para nada, pero además anda falto de confianza a la hora de encarar, a la hora de dar un pase, a la hora de correr por la banda y a la hora de patear al arco: es preocupante, porque debería ser nuestra figura indiscutida y no lo está siendo ni por asomo); Ramos (una amarilla -que pudo ser roja- en el arranque del partido lo dejó imposibilitado de hacer el ida y vuelta o de presionar rivales, pero su tarea principal -la de enganche- la cumplió correctamente; sólo le falta habilitar mejor en profundidad, lo suyo por ahora son las triangulaciones con compañeros); Alonso (erró un par de goles, le pegaron mucho y se ofuscó, de todas formas fue lo mejor que tuvimos en ataque) y Porta (jugó menos de 5 minutos y se lesionó). Entraron Cavallini (errar goles le está quitando confianza, pero jugó bien, dentro de sus posibilidades, peleó todo, corrió, aguantó la pelota, se asoció con los compañeros, buscó el arco rival...), Recoba (buenos pases, participó activamente del juego, metió miedo al rival con la pelota en los pies, pero si se le puede achacar algo es la falta de rol conductor, de consejero: debe ser él quien le diga a sus compañeros cómo moverse para crear peligro, no basta con sus pelotazos para ganar), y el Morro García (lamentables minutos en cancha, se mostró lento, falto de reacción, hizo cuarenta faltas, horrible).

En definitiva, y luego de vistos los demás resultados, la derrota puede ser positiva si la tomamos como una llamada de atención, para corregir los múltiples errores que cometemos partido a partido, y para mostrarnos que ni 3, ni 4, ni 10 victorias seguidas nos harán ganar el siguiente juego; hay que trabajar cada partido individualmente y superar al rival no sólo con las individualidades, sino con el juego colectivo ya sea para crear situaciones de gol, como para impedir que nos las creen a nosotros; y así no depender del lamentable nivel arbitral de nuestro país (y el continente en general).

El jueves jugamos contra Defensor en el Franzini y hay que ganar o ganar!

Vamo' Nacional!

domingo, 14 de abril de 2013

Sufriendo bastante

Ayer derrotamos a Liverpool 2 a 0, en un partido complicado (especialmente en el primer tiempo) que apenas podimos resolver en los últimos 15 minutos.

Con dos líneas de cuatro muy compacta, delanteros movedizos y buen trato de pelota, Liverpool fue más que nosotros en la primera mitad y de no ser por un par de tapadas importantes de Burián nos hubiéramos ido abajo en el marcador (no tiramos al arco en esa primera parte, o al menos no bajo los tres palos).

Formamos con Burián; Núñez, Romero, Cortés y Díaz; Damonte, Arismendi y Prieto; Albín; Sánchez y Alonso.

La defensa tuvo dificultades en esa primera parte, y en la mitad de la cancha nos sentimos bastante incómodos: ninguno de nuestros tres volantes retrasados anduvo bien con la pelota, y Liverpool tocó inteligentemente el balón, impidiendo la recuperación del mismo de alguno de ellos. Adelante, Albín no aportó prácticamente nada (y conforme pasaron los minutos sólo se "escondió" entre los dos puntas, buscando una pelota perdida), Alonso no recibió ninguna buena pelota, y todo pasó por los pies de Vicente Sánchez, quien tampoco pudo vulnerar la última zona rival.

En el segundo tiempo ambos equipos se partieron. Liverpool empezó mejor, pero poco a poco nos hicimos de la pelota. Díaz y Cortés bancaron todo en el fondo (Liverpool se empeñó en atacar por ese sector, salvo en algunos contragolpes aprovechando las espaldas de Núñez, pero que nunca prosperaron), Arismendi levantó especialmente en los pases, y Damonte brilló a gran altura no sólo marcando, sino también haciendo las veces de puntero derecho.

Arruabarrena puso entonces a Bueno (por Prieto), y éste jugó más de volante que de puntero en los primeros minutos. Liverpool hizo cambios defensivos, dejándonos monopolizar la pelota lo que quedaba del juego y, aunque no tuvimos demasiadas chances de gol, tanto Bueno como Sánchez por el otro lado se cansaron de desbordar y buscar el centro o el tiro cruzado.

Poco después entró Abreu por el inexpresivo Albín, y en la primera pelota que tocó (córner desde la izquierda al segundo palo y cabezazo de Alonso al medio) hizo el 1-0 a los 30 de la segunda mitad.

Y el partido pareció liquidado. Liverpool no tenía ya en cancha un equipo que pudiera hacernos daño, y aunque Pezzolano intentó por la izquierda de nuestra zaga, tanto Díaz como Cortés lo anularon. Además, entró el Colo Romero por Sánchez, para dar más seguridad en el medio, y controlamos las acciones.

En los minutos finales apelamos al contragolpe (aunque Alonso volvió a dedicarse más a aguantar la pelota que a jugar), y casi sobre la hora, un pase largo (creo que de Alonso) dejó a Bueno mano a mano con el arquero rival, y el delantero no perdonó, haciendo el segundo gol.

No hay que engañarnos, porque ayer no jugamos bien; pero se ganó y es lo que importa. El funcionamiento se ve por momentos, la idea está, sólo falta plasmarla los 90 minutos. El Vasco, además, con los días irá descubriendo mejor para qué puede servirle tal o cual jugador y encontrará por fin una oncena que no falle en cuestiones clave (ayer Albín y Prieto se cansaron de hacer todo mal, por ejemplo).

Lo importante es que estamos a un pasito de la punta (podríamos acercarnos si hoy pierde Danubio), y que seguimos vivos en este Clausura y en el Uruguayo.

Además, me gusta bastante la forma de dirigir de Arruabarrena, en algo tan sencillo como dar instrucciones a los jugadores permanentemente. Hay jugadores a los que eso no les gusta, pero para el equipo que tenemos, que a veces le cuesta cambiar cosas en marcha, es fundamental que el DT les de instrucciones precisas (no es que anteriores DTs no lo hicieran, pero este es más insistente, habla siempre, parece).

En fin... el miércoles jugamos contra Barcelona y vamos por el primer puesto del grupo... puede ser fundamental una victoria en Guayaquil, pensando en futuros cruces (una derrota nos podría hacer cruzar con equipos complicados como Vélez o Corinthians). Extrañamente, iremos con varios jugadores de recambio (los convocados son: Burián. Tejera, Álvarez, Díaz, Lembo, Moreira, César, Santiago Romero, Curbelo, Dorrego, De Pena, Medina, Luna, Pereiro, Gorga, Cruz Mascia, Sánchez, Albín y Prieto), pero le tengo fe al equipo, jueguen quienes jueguen.

Vamo' Nacional!

domingo, 21 de octubre de 2012

Un partido bastante redondo

Si bien hubo momentos en los que el rival nos dominó, esta tarde derrotamos a Liverpool 3 a 1 en el Parque Central, y no sólo el resultado fue justo sino que además mostramos una de nuestras mejores versiones en lo que va de la temporada 2012/2013.

Durante los primeros 10 minutos desbordamos a Liverpool por todas partes. Bueno por la izquierda hizo destrozos (aunque mandó los centros siempre mal), Luna, Núñez y Recoba buscaron por derecha, y tuvimos varias llegadas peligrosas, las más claras una de Luna por el segundo palo tras pelota en córner o tiro libre en forma de centro, y otra de Bueno que reventó el travesaño sólo frente al arquero tras centro rastrero de Luna.

Luego de esa jugada, en la primera llegada de Liverpool, falta de Romero al borde del área, centro y gol de los visitantes.

Afortunadamente Recoba empató un par de minutos después con magnífico gol olímpico, y, aunque sin tanta intensidad como en los primeros minutos, continuamos dominando el partido. Bueno tuvo una chance de gol tras centro en el área chica, pero no pudo darle a la pelota, y tuvimos otro par de llegadas donde falló el último pase, o rebotó el tiro de alguno de los nuestros.

Cuando Liverpool por fin empezaba a tener la pelota (aunque sin inquietar mucho, apenas con dos o tres tiros de larga distancia o con desbordes y córners que, aunque eran peligrosos, no generaron chances de gol), llegó nuestro segundo gol. Falta contra Bueno, Recoba sacó rápido al propio Bueno y éste mandó centro rastrero desde la derecha para que Medina hiciera el 2-1, casi en la hora de la primera mitad.

El segundo tiempo fue un poco más duro. Liverpool empezó mejor y a nosotros nos costó recuperar el ritmo. Hubo un par de situaciones complicadas, un par de chances de gol de ellos, y nosotros cuando teníamos la pelota no sabíamos cómo generar peligro.

El DT hizo entrar a Cabrera, Juan Manuel Díaz y Taborda, saliendo Recoba, Luna y Medina, y por primera vez en todo el ciclo, la salida de los dos ídolos (el Chino y el Cacique) no hizo que el equipo cayera, sino al contrario: levantamos muchísimo el rendimiento en esa segunda mitad.

La clave de eso fue algo totalmente inesperado: Álvarez, que dejó el lateral izquierdo para jugar casi de enganche y juntarse con Cabrera, quien hacía las veces de 8 o de puntero derecho. Ellos dos, junto a Núñez, y lo que hacía Bueno por la izquierda junto a Calzada, fue demasiado para Liverpool y volvimos a tener varias chances de gol. Un gol mal anulado a Cabrera, un par de jugadas de Bueno en las que definió mal, centros peligrosos, córners; hasta que pasada la hora llegó el gol: Bueno apareció por derecha y la cedió notablemente a Núñez, quien por fin (y para alegría de él, de toda la gente y creo que de todo el plantel) logró anotar su tan merecido gol, un premio por todas estas buenas actuaciones de los últimos partidos y por su entrega constante, y una recompensa por tantos palos que le han impedido gritar goles en ocasiones anteriores.

En definitiva, fue un buen partido. Seguimos con problemas, porque la defensa falla por momentos (en este partido más que nunca: Lembo y Romero no se entendieron como dupla, e incluso Lembo anduvo bajo en lo individual), nos faltan goleadores y nuestros punteros no logran culminar bien las jugadas; pero mejoramos el nivel, la intensidad, las variantes y los circuitos ofensivos en comparación a otros partidos.

Jugamos con Bava (reflejos y seguridad para salvar varias, pero me pareció que se mostró dubitativo en los centros; igual cumplió, sacando varias difíciles), Núñez (erró un par de pases, paró mal alguna pelota, pero tuvo una buena actuación en líneas generales, con un gol y hasta un caño para meterse en el área), Lembo (flojo partido, apenas chispazos en la marca), Romero (buenas y malas, perdió muchas por arriba e hizo muchas faltas, pero cumplió), Álvarez (una de las figuras, lo hizo bien como lateral, pero mejor de volante, con tiro al arco, pases profundos y paredes con Cabrera); Calzada (levantó muchísimo más reclinado atrás al lado de Píriz, tuvo un gran segundo tiempo por izquierda), Píriz (seguro en la marca, y cada vez mejor distribuyendo juego y mostrándose para recibir la pelota); Recoba (la brillantez de siempre, es diferente al resto); Luna (flojo partido), Medina (corre a todo, salta a todo, pelea contra todos, e hizo un gol, no se le puede pedir más) y Bueno (falló muchísimo, dribló de más y fue poco productivo el 90% de las veces, sigue sin saber levantar centros; pero hizo dos pases de gol y eso cuenta, redondeó un buen partido y si pule lo de los centros y se anima a pegarle más al arco, va a ser un arma fundamental para nosotros -mucho más de lo que ya es-). Díaz tuvo un correcto debut oficial en el segundo tiempo, marcando bien aunque a veces subiendo demasiado y dejando libre su sector; Cabrera empezó mal, lento, torpe, sin ganas, pero levantó en los minutos finales, luego del gol que le anularon (a mi criterio, mal); y Taborda no anduvo bien: muchos errores de cálculo en los saltos a cabecear y errores en la entrega cuando sí cabeceaba.

Entre semana nos toca Bella Vista (que viene bien, sólo 3 puntos atrás nuestro), y habrá que ganar para seguir punteros.

Vamo' Nacional!

lunes, 4 de junio de 2012

Un final a gran altura

En un Parque Central repleto, ayer derrotamos a Liverpool 4 a 3 y nos aseguramos el primer puesto de la Tabla Anual.

En el primer tiempo jugamos un partido casi perfecto. La clave, quizás, fue que salimos con todo a buscar la victoria, sin abusar de la tenencia de la pelota o de la especulación, sino siendo muy verticales. Otra clave, quizás, fue que Viudez remontó y volvió a tener un partido redondo, como los que sabemos que puede hacer y hacía tiempo no hacía.

A los 16 minutos ya ganábamos 2 a 0. El primer gol fue un desborde de Calzada, centro de Viudez por derecha y cabezazo de Porta en el área chica; y el segundo fue una sucesión de toques que terminó con una pared entre Calzada y Viudez, y con el primero definiendo por encima del arquero ante la salida desesperada de éste. Calzada y Viudez eran los dos mejores del equipo en esos primeros minutos.

Durante el resto del primer tiempo medimos un poco las fuerzas, Liverpool intentó sin generar juego, pero no logró crear demasiado peligro y nosotros respondimos con Viudez inspirado, buscando desbordar o tirando al arco de media distancia.

En el segundo tiempo otra vez empezamos con todo, buscando a Viudez por derecha y con un buen trabajo de Cabrera ya se ajuntándose con aquél o con Recoba. Liverpool, por su parte, se mostró más decidido a buscar el descuento; y en pocos minutos hubo una lluvia de goles: a los 12, Porta conectó cruzado un centro bajo desde la derecha (de Núñez, tras buen pase de Viudez), inmediatamente Liverpool descontó con un tiro fuerte de afuera del área, y casi de inmediato también Viudez desbordó por izquierda y tiró un buscapié que encontró a Cabrera sólo casi en el área chica, el cual hizo el 4°.

Con ese gol el partido pareció liquidarse, aunque Liverpool amagó remontar. Aprovechando un error de Rolín, llegó el 2-4 a los 30, y en un centro, 10 minutos después, llegó el 3-4. Igualmente Liverpool no generó más peligro luego de ese gol, a no ser algún tiro de afuera del área, y en ningún momento peligró realmente la Tabla Anual, ya que Defensor perdía su partido ante River.

Formamos con: Burián (tuvo un buen partido, seguro y atento, como si perder la titularidad lo haya fortalecido); Núñez (otro buen rendimiento, especialmente subiendo, aún con sus limitaciones), Rolín (no le hizo bien ser el "experimentado" de la defensa), Torres (no tuvo un gran partido, parece más acostumbrado a ser lateral que zaguero) y Placente (lejos de su mejor nivel, igualmente no jugó mal, le faltó marca); Cabrera (jugó un buen partido, con sus típicos excesos, pero con mucha personalidad para pedir la pelota y ser el conductor), Píriz (marcó, luchó, fue entreverado, pero anduvo bien), Calzada (un gran partido tanto en la marca como en el juego ofensivo) y Recoba (un par de pinceladas de buen juego, no fue protagonista del mismo ni mucho menos); Viudez (la figura, volvió a su mejor nivel) y Porta (corrió y corrió, y con sus dos goles es el goleador del Uruguayo). Ingresaron Medina, Damonte y Bueno (por Porta, Píriz y Viudez), pero no entraron demasiado en juego, porque el partido parecía liquidado y la Tabla Anual era nuestra.

En definitiva, llegaremos con ventaja para la definición del Campeonato Uruguayo. Si ganamos el primer partido (que sería en algún momento entre el 9 y el 16 de este mes).

Hay que llenar el Centenario y alentar al bolso, para ganar un nuevo campeonato Uruguayo; una sana costumbre nuestra en este Siglo.

Vamo' Nacional!

domingo, 5 de febrero de 2012

Fin de la pretemporada

Con la derrota en los penales el miércoles ante Liverpool, pusimos punto final a una pretemporada que no ha dejado sabor a nada. Dejando de lado los clásicos, el nivel del equipo ha sido regular (o peor) y, aunque es cierto que jugamos con la tercera esta "Copa Preparación", también hemos dejado una pálida imagen, más considerando que el tradicional rival ha obtenido mejores resultados (las comparaciones con ellos son inevitables).

El miércoles que viene, en tanto, comienza la temporada oficial y con una prueba de fuego: Vasco da Gama, en Brasil.

Del partido (y dejando de lado la transmisión amateur de Tenfield, con una sóla cámara a 400 metros de la cancha) no se puede decir mucho. Fue malo en el primer tiempo, con Liverpool un poco superior y nosotros casi sin llegar al arco rival.

En el segundo tiempo la tónica aburrida del juego se sacudió con el gol de ellos, luego nosotros dominamos un poco, pero tampoco creamos mucho juego o muchas chances de gol. Incluso el gol del empate fue sorpresivo, por el recién ingresado Dorrego, quien tiró lo que más parecía un mal pase largo, el cual no sé si previo desvío o qué, se coló contra un palo no muy fuerte.

Liverpool tuvo alguna chance para hacer el segundo antes del final del partido, nosotros alguna también, pero poco a poco el empate se firmó y en los penales no supimos definir del todo bien y quedamos afuera de la "Copa de Honor".

Como ya dije en la entrada previa, y aunque las fechas para el torneo fueron malas, es una lástima no haberle dado importancia a este torneo. Vuelvo a decir que Nacional es el máximo ganador de torneos nacionales, y eso no se logró despreciando torneos, sino justamente al contrario; jugándolos a ganar siempre.

Ya veremos qué pasa el miércoles, la verdadera prueba de fuego; el partido para el cual nos hemos preparado estos últimos meses.

Vamo' Nacional!

domingo, 4 de diciembre de 2011

¡Dale campeón, dale campeón!


Si bien es figurita repetida esto de correr de atrás en los torneos cortos, la forma en la que ganamos este Apertura 2011 tiene un sabor especial. Estábamos 7 puntos abajo faltando 18, con un equipo que lejos de tener grandes incorporaciones, había perdido gran parte de las figuras que obtuvieron el título de la temporada pasada (Coates, Lembo y el Morro, por mencionar algunos nombres), y con mucha gente surgida de las divisiones menores, un técnico debutante, y terminamos llevándonos el premio máximo con un gol clásico en la hora, una victoria dificilísima en la última fecha con un gol bastante agónico también.

Y algo que nadie dice, pero me parece destacable por razones que sólo los bolsos sabemos apreciar: el campeonato lo iban a definir mano a mano (según la prensa especializada) el CAP y Cerro, pero se derrumbaron en los momentos culminantes. Luego le quedó servido a Danubio (gracias a los escritorios), ¡pero lo perdió también, en la penúltima fecha!

¡El CAP, Cerro y Danubio! ¡A qué tres equipos le robamos un título imposible! ¡Qué tres equipos resignaron el torneo en la recta final! Como diría algún veterinario: es que estos tres equipos tienen ADN de Gallus Gallus Domesticus. No es nada que los bolsos no sepamos desde siempre, tampoco.

El partido de hoy, contra Liverpool, fue durísimo. Casi no creamos situaciones de gol. Ellos jugaron ordenados en el fondo (con 7 jugadores casi metidos en el área), pero atacando con inteligencia. Tocando y haciendo paredes por momentos y por otros lanzando pelotazos a sus tres jugadores de ataque, todos ellos veloces. Eso nos complicó mucho el juego.

A nosotros nos faltó, en el primer tiempo, el pase final. Tuvimos la pelota todo el tiempo y jugamos probablemente el mejor primer tiempo en lo que va del año (con perdón de algún partido perdido, creo que contra Cerrito, en el que hicimos todo en el primer tiempo y nada en el segundo). Viudez estaba en una pierna, pero se las arregló para inquietar primero por derecha y luego por izquierda. Renato César tuvo algunas buenas y otras malas, Medina no entró en juego casi. La manija del equipo fue Vecino, pero le faltó el pase final (tuvo buenas intenciones, pero le cortaron el pase justo siempre), Calzada anduvo muy prolijo en el medio y Píriz luchó como siempre (aunque con cierta torpeza). La defensa anduvo bien, aunque no fue tan exigida. Rolín se vistió de Coates, Núñez y Placente anduvieron en gran nivel (Placente jugó su mejor partido desde que está en Nacional) y Torres hizo que la baja de Viera no se notara.

La primera jugada de gol fue nuestra, antes del minuto de juego, pero luego no generamos demasiado peligro. Rondamos el área, hubo desbordes, centros, corners, tiros libres; pero casi no hubo nada de verdadero riesgo sobre el arco rival.

Liverpool tuvo un par de contragolpes, pero nada demasiado peligroso tampoco. Quedaban dudas en la defensa sólo porque ellos siempre dejaban tres allí y cuando subía Núñez (casi siempre) terminábamos 3 contra 3.

En los minutos finales del primer tiempo tuvimos un par de chances de gol, pero fue poco lo que hicimos para forzar al juvenil arquero de ellos, quien ingresara por lesión del arquero titular. Nadie en todo el plantel se avivó de patear al arco para probarlo.

Para el segundo tiempo Gallardo hizo los cambios de siempre: entraron Recoba y Bueno y se fueron César y Vecino. Sin embargo, y lo digo objetivamente, más allá de la euforia por el campeonato, esta vez no le salió bien la jugada y el equipo jugó peor en el segundo tiempo que en el primero.

Vecino había jugado bien y no debió salir. Yo hubiera quitado a Viudez, que andaba claramente disminuído. Y el comienzo del segundo tiempo fue complicadísimo. Sin Vecino en el medio y sin el ida y vuelta de César el equipo se partió en 2: los 3 puntas arriba (con un Bueno que baja mucho menos que César y un Viudez a media máquina) a quienes se les sumaba Recoba; y el resto abajo. Liverpool tuvo entonces el mediocampo para tocar y como el Chino no presionaba, cuando salían Calzada o Píriz a marcar, les hacían 1-2 fácilmente y llegaban contra nuestra última zona.

Dígase que Rolín, con amarilla desde el primer tiempo, administró muy bien su juego y sacó pelotas claves y tanto Placente como Núñez rindieron como nunca en todo el año en la marca. Eso, sumado a una baja producción ofensiva de los jugadores de ellos (el 9 de ellos anduvo muy mal en la definición), nos permitió mantener el cero en unos primeros 15 minutos de la segunda mitad bastante flojos, en el que nuestra mejor chance fue un pase hacia atrás de Liverpool que tomó Viudez, hizo la diagonal, lo bajaron y Recoba mandó un centro al arco que Medina no corrió (muy poco, si la intención era ganar el partido y el campeonato).

A los 20 minutos (o por ahí) llegó la lesión de Viudez y Gallardo (extrañamente) puso a Boghossian en la cancha (yo hubiera esperado a Abero, para no tener dos 9 chocando en el área y tener alguien que haga el ida y vuelta que hacía Vecino).

La jugada igual no salió mal, de todas formas. Con pelotazos largos y algún pase interesante de Recoba, empezamos a generar peligro. Boghossian tuvo un par de oportunidades de gol, Recoba tiró de afuera del área a los 29, Medina de media vuelta definió muy suave al borde del área a los 31... el partido se iba, había nerviosismo en la cancha y en las tribunas, pero nosotros empezábamos a tomar las riendas del juego y a generar peligro.

A los 34, una trepada de Placente terminó con un pase largo hacia Boghossian, quien mandó el centro al borde del área, y Recoba, tras enganche notable de derecha a izquierda, la colocó notablemente contra el palo derecho del arquero rival.

Golazo típico del "Chino versión 2011", y de ahí en más fiesta en las tribunas.

Liverpool tuvo un par de chances de gol, una clarísima en un tiro libre cabeceado apenas por arriva del travesaño; pero la gente ni se enteró de nada: todo el estadio festejaba el campeonato, cada minuto que pasaba con más fuerza, saltando y agitando con lo que tuvieran a mano: banderas, camisetas, y quizás alguno de esos viejos pañuelos blancos que caracterizaron nuestras primeras épocas de gloria.

La verdad, un campeonato épico, por todo lo que ya mencioné antes.

Recuerdo que, aunque la dirigencia debatió la continuidad de Gallardo como DT, el hincha tricolor siempre lo apoyó. Aquella bandera en apoyo en el Parque luego de la derrota contra Bella Vista (a él y a los jugadores), y los comentarios en las tribunas de que "vamos mal, pero jugamos mejor que con Carrasco y tenemos menos equipo, y es sólo mala suerte", mostraron siempre que teníamos fe. ¿Fe para ser campeones? No sé... fe para al menos arruinarle el campeonato al CAP.

Y eso pasó. Se lo arruinamos. Y se lo ganamos.

A lo Nacional.

Ahora a festejar y a pensar en el año que viene: Libertadores, Clausura y Finales del Uruguayo.

Vamo' el bolso!

Salud Campeón!

domingo, 13 de marzo de 2011

Victoria bajo el diluvio

Ayer sábado ganamos por tercer partido consecutivo en el Clausura, 2-0 contra Liverpool en el que quizás haya sido nuestro mejor partido en lo que va del año. Y esto, de todas formas, no es decir mucho porque bajo la lluvia en el Centenario el partido fue de todo menos de fútbol.

Arrancamos un poco mejor, con la manija de Flores (cuando aún no llovía), y luego de un par de aproximaciones al arco de ellos, los agarramos mal parados de forma inexplicable. El zaguero izquierdo de ellos salió a cortar a Viudez que venía con la pelota y el derecho se quedó con Charquero, dejando al Morro solo en la media luna. El pase de Viudez fue preciso, el Morro la paró y antes de que llegaran a cerrarlo tiró fuerte dejando parado al arquero.

1-0 a los 7 minutos, y luego llegó la lluvia.

Ese primer tiempo lo manejamos bien, especialmente los minutos que siguieron al gol, donde pudimos aumentar el marcador de no ser por errores en la definición y alguna posición adelantada mal cobrada. Cuando Flores empezó a quedarse, todo el equipo se fue quedando y dejamos de llegar, al tiempo que Liverpool tuvo alguna que otra chance para empatar el juego.

Para el segundo tiempo entró Gallardo y salió Flores, un cambio medio raro por las condiciones del campo y lo riesgoso de las mismas, pero el Muñeco respondió bien, siendo la manija del equipo. A esas alturas la lluvia ya no dejaba jugar al fútbol, y Liverpool tuvo algún tiro de media distancia y alguna pelota en el área, mientras que nosotros tuvimos dos o tres contragolpes veloces anulados por dudosos offsides. El gol que liquidó el pleito llegó a los 66, cuando el recién ingresado Porta picó al vacío y recibió una pelota de Viudez al borde del área que transformó en gol mano a mano con el arquero rival.

Con eso el partido terminó básicamente. Si bien Liverpool tuvo alguna chance de descontar y un descuento hubiera dejado abierto el resultado, en general el agua frenaba tanto la pelota que no hubo casi llegadas más que con tiros de fuera del área. Nosotros, ahora ya con Pereyra como manija y Gallardo básicamente cuidando el físico (repito: es raro que haya ingresado en un partido así) tuvimos un par de llegadas por intermedio de Porta mal definidas.

En definitiva una victoria que sirve mucho, que no deja demasiado para hablar por cómo se dio el juego, pero que nos mete en carrera en el Clausura (gracias al empate de Defensor podemos quedar primeros si le ganamos a El Tanque el partido pendiente) y nos devuelve la esperanza de ganar la anual, algo clave para pelear el título.

El equipo formó con Muñoz (tuvo un buen trabajo porque, aunque le llegaron poco, la pelota estaba difícil de controlar); Godoy (tuvo un muy buen partido), Lembo (el mejor en el fondo), Coates (siempre sólido con algún desacierto) y Núñez (atropellado, como siempre, tuvo dificultades en la marca); Cabrera (hizo muy poco), Píriz (marcó, corrió, hizo faltas e incluso generó juego, distribuyendo la pelota con mayor criterio que generalmente), Flores (empezó bien pero se fue quedando, algo que es costumbre en él); Viudez (el mejor del equipo, aunque le falta claridad cuando encara a fondo), el Morro (hizo el gol, luchó, anduvo bien en general, aunque también erró un mano a mano cuando ya íbamos 2-0 igual al que hizo Porta) y Charquero (poco y nada). Gallardo anduvo bien al principio, Porta aportó velocidad y anduvo enchufado y Pereyra fue la manija en los minutos finales, aunque con algunos desaciertos.

El martes nos toca Argentinos Juniors y hay que ganar o ganar. Otra vez irán 4000 bolsos a Buenos Aires, como siempre; seamos primeros, campeones, o estemos últimos en el grupo a un paso de quedar eliminados. No como otros.

Vamo' el bolso!

lunes, 4 de octubre de 2010

Un paso atrás

Ayer domingo empatamos 0-0 con Liverpool en el Parque y nuevamente nos alejamos de la punta del campeonato.

Lo preocupante es que seguimos sin jugar a nada y empieza a parecer que tanto los jugadores como el cuerpo técnico ven esto como algo natural. A veces hasta da la sensación de que estamos en pretemporada, probando opciones partido a partido preparándonos para lo que viene (basta ver los gestos de "tranquilo, tranquilo" que le hacía Cabrera a algún compañero a los 45 minutos del segundo tiempo).

Igualmente, y aunque jugamos mal, merecimos quizás mejor suerte.

Liverpool empezó mejor, complicándonos por el lado izquierdo de la defensa, donde Goñi -pese a que mejoró un poco su rendimiento- sigue siendo nuestro punto más débil. Palau, Coates y Ferro tuvieron que cubrirle muchas veces las espaldas en el comienzo del partido, porque realmente Goñi no anticipa, no cierra bien el lateral y tampoco marca como se debe. Ni que hablar cuando intentaban hacerle el 1-2.

En los primeros 15 minutos Liverpool tuvo un par de chances que definieron mal por arriba del travesaño. Nosotros también tuvimos una igual en los pies del Morro en un contragolpe. Luego nos fuimos adueñando del partido, gracias a los intentos de Peralta por izquierda; pero no tuvimos grandes chances de gol realmente.

Liverpool llegó a tener algún contragolpe más por derecha de nuestra defensa (donde Núñez sigue sin marcar bien) y el primer tiempo terminó con dominio de ellos, ante el ofuscamiento de nosotros por algunas decisiones arbitrales polémicas. A los 25 minutos hubo un penal contra el Morro que, aunque involuntario de parte de quien se lo cometió, fue penal; y antes de los 30 minutos debió haberse ido expulsado Macchi por doble amarilla, luego de una dura entrada sin intención de jugar la pelota contra Peralta.

Con los ánimos medio caldeados en la cancha y las tribunas, lo mejor que podía pasarle al primer tiempo era terminar.

En el segundo pasó lo de siempre: arrancamos otra vez en cámara lenta, tocando sin prisa pero también sin velocidad y ambición y los primeros 15 minutos se pasaron volando sin mucha cosa para destacar; y, con el 0-0 la última media hora fue un cúmulo de errores por apresuramientos, intentando ganar como sea el partido, ya con Cabrera y Mirabajes en la cancha, en lugar de Palau y Cháves.

El Morro tuvo alguna chance que mandó por arriba del travesaño, Peralta (ya como puntero) erró un cabezazo solo en el borde del área chica. Liverpool, de contragolpe tuvo un par de llegadas, una por derecha de nuestra defensa que terminó sacando Muñoz con un gran cierre, y otra por izquierda que fue mal culminada.

Faltando menos de 10 minutos González puso en cancha a Cauteruccio por Goñi (cambio arriesgado que hizo incluso que Coates le dijera unas cuantas cosas, porque le obligaba a irse al lateral izquierdo -luego fue Peralta, absurdamente, quien terminó de lateral tirando pelotazos-), y el equipo se fue todo arriba, pero sin claridad. Cauteruccio luchó por la derecha, Cabrera, Mirabajes y Pereyra intentaron juntarse (ninguno de ellos yendo abierto por derecha, terminaron jugando desde el medio a la izquierda, donde también estaba Peralta, lo cual nos hizo meternos en embudos todo el tiempo) y, aunque tuvimos la pelota no logramos crear demasiadas chances de gol.

Cerca del final del partido el Morro tuvo una clarísima tras centro desde la derecha que paró de pecho detrás de los zagueros, pero terminó enviando cruzada contra un palo; y más cerca del final Mirabaje tuvo un tiro desde treinta metros que dio en el travesaño. Pero fue un 0-0 que nos alejó de la punta.

La verdad hay poco para destacar en Nacional hoy en día. Con solo decir que no le embocamos un solo tiro al arco en 90 minutos, y que el arquero rival solamente atajó uno o dos centros en todo el partido, ya está todo dicho.

El equipo jugó con Muñoz (anduvo bien pero casi no fue exigido realmente); Núñez (no marca, pero al menos sube), Lembo (anduvo bien, pese a que a veces intenta cosas que no debería intentar), Coates (el más firme en el fondo siempre) y Goñi (nuestro punto débil); Pereyra (anduvo flojo y se juntó poco con Peralta), Ferro (un animal que está en todas partes corriendo y hasta yendo al frente en busca del gol), Palau (el relevo de todos, no entiendo por qué González lo saca) y Peralta (el mejor de la cancha, aunque le falta el último toque); Cháves (corrió mucho, pero nada más) y García (ganó todo por arriba, aguantó mil pelotas, pero erró un par de goles). Mirabajes, Cabrera y Cauteruccio jugaron poco y no lo hicieron del todo bien. El primero fue el mejor porque comandó algún ataque, Cabrera fue excesivamente paciente y falto de ambición, como si entrara a aguantar un partido que iba 4-0 y Cauteruccio se chocó varias veces con el Morro, pero al menos le metió ganas y peleó algo por derecha.

Ahora estamos sextos a 5 puntos del CAP y el campeonato empieza a complicársenos. El partido del sábado contra Cerro es clave en nuestras aspiraciones y será complicadísimo.

Saludos!

domingo, 14 de febrero de 2010

Regreso a la victoria en el Uruguayo

Después de dos partidos sin victorias, hoy derrotamos a Liverpool 2-0 en el Estadio Centenario, aunque no mejoramos demasiado el juego.

El equipo formó con Muñoz; Núñez, Lembo, Coates y Goñi; Varela, Ferro, OJ y Pereyra; Blanco y el Morro. Un equipo bastante alternativo, poco común y experimental.

En el primer tiempo no jugamos bien. Liverpool manejó la pelota casi todo el tiempo -al menos la primera media hora, luego nos lo sacamos de encima- y creó más peligro, desde el primer minuto. Sin embargo, en nuestra primera llegada clara, Blanco hizo el 1-0 tras buen pase de Pereyra, quien jugó su mejor partido en primera división.

Liverpool erró un par de goles, generó muchos corners y tiros libres cerca del área e incluso le fueron bien anulados dos goles por mano (uno en el remate de gol y el otro en la jugada previa). Nosotros, dentro de un entrevero generalizado, una defensa lenta e insegura (Lembo jugó muy malos primeros 15 minutos, aunque luego mejoró) apenas y sacamos algunos contragolpes esporádicamente, en especial en los últimos 15 minutos.

En uno de ellos, el Morro erró su primer gol de la tarde, rematando sin arquero un centro del Chapita, enviándolo por encima del travesaño.

En el segundo tiempo jugamos un poco mejor. Pereyra levanto bastante el nivel, tocando bien de primera y juntándose con Blanco, Ferro y Varela (especialmente). La defensa mejoró bastante con algo básico como reventar la pelota para cualquier parte si era necesario, y ya Liverpool nos llegó mucho menos. Igualmente, entre OJ y Ferro no podían con alguno de los jugadores de ellos (creo que Patritti), quien siempre les ganaba las espaldas y quedaba con panorama abierto para armar situaciones de gol.

Nosotros tuvimos varias chances de gol, generalmente jugando en velocidad, en contragolpe. El Morro erró una increíble luego de eludirse al arquero de ellos, y luego una segunda tras ganarle bien la posición a su marcador (de sus tres goles errados, ese fue el único en el que en realidad hizo todo bien, pero tuvo mala suerte).

Llegaron los cambios. Vera por el Morro, González por Varela y Calzada por Pereyra. Bien ambos, corriendo, con ganas, peleando todas las pelotas.

Vera, en un contragolpe veloz, encaró al golero de ellos faltando 6 minutos, se fue a un costado y le centreó a Blanco para que, solom hiciera el 2-0. Y partido liquidado.

Liverpool empujó un poco al final y nosotros tuvimos algún contragolpe más, pero el juego murió con el 2-0.

No fue un gran partido, de hecho, por momentos mostró muchos puntos débiles que tenemos: una defensa lenta e insegura y un Morro García en pésimo nivel físico, futbolístico y espiritual... pero al menos ganamos bien, creamos peligro, tuvimos a un Ferro y un OJ firmes y a un Pereyra que creció muchísimo. Con Matute y Regueiro en cancha, este Pereyra da para ilusionarse, a diferencia de lo que mostró en los partidos pasados...

Para terminar, bien por la gente en la Colombes, que, pese a la calentura con el Morro por no haber liquidado el partido, cuando fue sustituído coreó su nombre. Es un pibe de la casa y nosotros no somos como otros, que les tiran piedras y los insultan...

El sábado que viene jugamos contra River y el otro martes, contra Morelia.

Saludos!

lunes, 21 de septiembre de 2009

Ya estamos primeros

Ayer domingo derrotamos en el Parque Central a Liverpool por 2 a 1.

El equipo no jugó muy bien que digamos (apenas algo de Guigou, Matute y poco más), pero tuvo una magnífica reacción luego de estar en desventaja, y dio vuelta un partido sumamente complicado contra quien iba puntero.

El primer tiempo fue nefasto. Si bien intentamos alguna cosa con Guigou y Matute tocando entre sí y lanzando a Núñez, Vera y/o Regueiro, no generamos ninguna chance de gol. Lo más parecido fue un pase notable de Morales a Núñez, quien fue derribado por un rival dentro del área (para mí, luego de verla por TV -y pese a lo que digan los "expertos"- pudo no ser penal, porque el jugador de Liverpool parece haber tocado la pelota).

Liverpool, bastante más prolijo que nosotros, tuvo algunas chances. Un par de tiros libres (uno directo, que dio en el palo; y otro en forma de centro que terminó cabeceado alto) y una atajada soberbia de Muñoz a quemarropa en un cabezazo; además de algún que otro centro con peligro, aprovechando que nuestros zagueros quedaban uno contra uno con los delanteros de ellos, y Matías Rodríguez no es muy alto que digamos.

En el segundo tiempo arrancamos un poco mejor, pero la tónica del partido siguió siendo mala.

Nuestra única chance de gol en los primeros 15 fue un regalo de un rival, que le permitió a Guigou tirar desde fuera del área. El golero rival terminó luciéndose ante el potente tiro.

A los 20 (o más o menos) en un contragolpe, Liverpool se puso en ventaja. Muñoz tapó un mano a mano con el pie, pero en el rebote hicieron el gol de cabeza.

A partir de entonces, el equipo mejoró. No sé si fue un cambio de actitud general o si la razón de la mejora fueron los cambios (Gonzalez y Balsas por Núñez y Vera), pero de ahí en más, metimos a Liverpool bajo su propio arco.

Primero erró un gol González, luego Balsas falló un cabezazo en el área chica. Hasta que llegó el gol de Matías Rodríguez, tras un centro desde la derecha que lo encontró sólo frente al arquero.

Lo increíble de ese gol es que fue jugada de cancha y teníamos a uno de nuestros dos únicos jugadores de zaga (los dos laterales habían salido del campo, Aranda por Blanco y Núlez -como ya mencioné- por Gonzalez) dentro del área rival. Todo mérito de él.

El equipo siguió buscando la victoria, pero descuidándose en el fondo. En un contragolpe, Guigou no pudo en velocidad con un delantero rival, y éste quedó mano a mano con Muñoz. Por suerte, intentó picar la pelota, y Muñoz la atajó.

Más adelante, y luego de un muy tonto tiro libre cedido por uno de ellos, encontramos el 2-1. Un centro que rebotó y que Lembo alcanzó a conectar desde el suelo.

Triunfo sufrido que nos deja primeros, pese a los 3 puntos que perdimos en los escritorios...

El sábado próximo, a las 7 de la tarde, llega el turno de otro invicto: River.

A llenar el Estadio!

domingo, 2 de agosto de 2009

Victoria para despedir la temporada

Hoy se acabó oficialmente (al menos para nosotros) la temporada 2008/2009.

Una temporada llena de alegrías y de ilusiones, que esperemos que se repita más seguido.

Es cierto que no jugamos bien casi nunca (hay que ser honestos), pero el equipo tuvo una personalidad arrolladora para llevarse partidos imposibles, y eso es todavía más importante.

En éste último partido, por la última fecha de la Liguilla, derrotamos 3-2 a Liverpool.

El primer tiempo fue aburrido... ellos se jugaban el pase a la Libertadores, pero nunca parecieron demasiado urgidos por ganar. Lo más importa se dio cuando Burián tapó un penal.

El segundo tiempo se abrió con un gol en contra de Macchi tras jugada de Caballero, lo que hizo que Liverpool se fuera al ataque. Tuvieron entonces un par de chances, pero en dos contragolpes seguidos alrededor de los 30 minutos, el Morro García puso las cosas 3-0.

Rápidamente Liverpool descontó y sobre la hora hicieron el 3-2 definitivo.

Este resultado dejó abierta la última vacante para la Copa Sudamericana (la definirán Liverpool y Defensor el miércoles) y al menos nos permite terminar la temporada con una victoria, algo que siempre es bueno.

Ya en el correr de la semana se sabrá el nuevo DT, y habrá novedades sobre fichajes y partidas.

Intentaré hablar de las noticias ni bien surjan.

Saludos!

lunes, 27 de abril de 2009

Chance perdida...

Ayer volvimos a dejar puntos. Esta vez contra Liverpool, luego de un 1 a 1, y perdimos la gran chance de quedar a 4 puntos de los líderes del Clausura, pues ambos perdieron.

El equipo alineó a Muñoz, Matías Rodríguez, Victorino, Coates, Domínguez, Cazulo, Brum, Píriz, Pereyra, Blanco y Biscayzacú; una alineación absolutamente alternativa.

Los primeros 15 minutos fueron favorables para nosotros. Dominamos en la mitad de la cancha, Cazulo tuvo llegadas por la derecha, Pereyra anduvo bien por la izquierda, y hubo un par de chances de gol. Hasta que llegó el penal contra Cazulo.

En primera instancia el argentino Domínguez convirtió el penal, pero el árbitro lo anuló por invasión de Blanco (lo único que hizo en todo el partido: anularnos un penal). En segunda instancia le pegó demasiado abajo a la pelota y le erró al arco por un metro.

Iban 13 minutos y ahí se murió Nacional.

El partido cayó entonces en un pozo. No pasó mucho realmente (pese a que la mitad de la cancha negriazul empezó a mostrarse mucho más sólida que la nuestra), pero en medio del tedio general, llegó el gol de Figueroa a los 34 minutos. Estábamos perdiendo 1-0.

Los últimos 5 minutos del primer tiempo fueron de empuje nuestro y hubo alguna chance peligrosa con Biscayzacú, pero esa primera parte terminó 1-0.

El segundo tiempo arrancó con cambios. El argentino Rodríguez, lesionado (y de flojo partido otra vez) fue sustituído por Matute Morales (con lo que Cazulo bajó a la posición de lateral) y Mondaini sustituyó al inoperante Blanco.

Durante los primeros 15 minutos, fuimos más que ellos. Mondaini y Morales complicaron a su defensa, Biscayzacú tuvo dos o tres chances de gol claras y en la última de ellas, forzado el córner, llegó el empate de Coates (el mejor de los nuestros en todo el partido) de cabeza (justo a los 15 minutos).

De ahí en más, fuimos netamente superados por Liverpool. Un dominio que se generó porque la mitad de la cancha de ellos (envidiable, realmente, con Tejera, Vásquez, el paraguayo Aranda, Pezzolano y Rodales (por Macchi, suspendido)) dominó al improvisado medio campo nuestro, en el que Morales anduvo muy suelto arriba, y los otros tres -Pereyra, Píriz y Brum) terminaron recostándose contra los defensas, porque los 4 hábiles de ellos triangularon muy bien.

Quizás sin muchas chances de gol -los delanteros, sobre todo Peinado- anduvieron flojos, pero Liverpool fue muy superior de los 15 a los 40 minutos, forzando un par de atajadas de Muñoz y errando un par de goles de forma poco creíble; y dejándonos como única alternativa los pelotazos (generalmente de Victorino, y con eso lo digo todo) hacia Mondaini, quien fue bien absorbido por la defensa el 95% de las veces.

Pelusso ensayó otro de esos cambios increíbles faltando unos 15 minutos: puso a Romero en la cancha. Al principio pensé que sacaría alguien del medio, dejaría tres en el fondo y haría subir un poco más a Domínguez y Cazulo, para ver si poblábamos la mitad de la cancha y teníamos un poco más de subida. Pero no, sacó a Cazulo y dejó a Romero de lateral derecho, recordando los memorables momentos pasados en la temporada pasada: ¡Romero es zaguero, no lateral! Digamos que marcó bien, pese a todo, aprovechando que recién había entrado, y no hizo mucho más que eso y suplantar a Victorino a la hora de tirar pelotazos. No cambió nada.

En los últimos 5 minutos hubo un pequeño empuje final de nuestra parte: un par de corridas de Mondaini. Primero por derecha, con un tiro cruzado abierto al cual no llegó Biscayzacú, y luego por izquierda, con un tiro al arco sin mayores consecuencias. Hubo algún tiro de esquina, algún remate de media distancia... pero el partido murió 1 a 1.

Muñoz anduvo bien en general, Rodríguez sigue sin gustarme, Victorino cumplió (no fue culpa de él que el medio campo se apoyara en sus pelotazos para salir), Coates sacó todo en el fondo tanto por derecha como por izquierda, Domínguez la tuvo fea contra Aranda pero cumplió, Cazulo anduvo mejor en la mitad de la cancha que en defensa, Píriz anduvo flojo -sobre todo en la entrega, pues hizo mil pases mal-, Brum tuvo que hacer de OJ y terminó recostado contra la defensa, superado por el toque de los habilidosos rivales, Pereyra se vio superado por Aranda y Vásquez y luchó cuanto pudo, Blanco un desastre incomprensible, Biscayzacú hizo lo que pudo pero se le nota falto de fútbol, Morales empezó bien pero desapareció luego de los 15 minutos, Mondaini corrió y corrió sin muchas ideas y sin mucha ayuda, y Romero lo dicho: marcó estando fresco y tiró pelotazos.

Flojo partido. Merecimos perderlo y el punto debe celebrarse.

El jueves jugamos contra Nacional de Paraguay y hay que ganar: si ganamos, el rival en octavos puede ser San Martín, Cuenca o Universitario (hay chances de que sean Colo Colo o Guadalajara, pero bueno...), pero si perdemos, puede incluso ser Estudiantes.

Como dato extra, Nacional pedirá postergación del partido del fin de semana próximo contra Ranpla Juniors, para poder dedicarse a la Copa Libertadores.

Saludos.