Hace unas horas derrotamos al CAP 3 a 0, en un partido que quedó trunco porque los hinchas de la Amsterdam decidieron suspender el juego, no vaya a ser que llegaran más goles. No puedo más que recordar que nosotros nos bancamos una goleada peor hace muy poco, indudablemente de forma más estoica... ¡3 goles y ya no querían más nada!
Dejando de lado el anecdotario referente a los procederes de ciertas parcialidades con dudosa capacidad de aguante en más de un sentido, hay que decir que el resultado es bastante mentiroso.
No estoy diciendo que no ganamos bien, sí lo hicimos, pero el 3 a 0 es un resultado exageradísimo.
La clave estuvo, una vez más, en la intensidad desde el inicio del partido. Porque una vez más fuimos nosotros el equipo vertical y ellos el de toqueteo intrascendente en el medio de la cancha, caños y toquecitos para el costado. En la primera jugada, Díaz desbordó por la izquierda, tiró el centro, cabeceó Alonso cruzado, Migliore dio rebote y Nano Ramos la mandó a guardar.
El resto del primer tiempo fue relativamente tranquilo. El equipo se sintió más cómodo defendiéndose y atacando esporádicamente con contragolpes veloces, con mucha mayor vivacidad que el rival, dejando que el CAP viniera sobre nuestra área e intentando aprovechar los espacios con toqueteo de pelota algo intrascendente.
No pasó mucho en esa primera mitad, algún ataque de ellos que chocó contra nuestra defensa, algún tiro de Leyes y algún tiro libre de Lima que no pasó a mayores, y nosotros tuvimos algún córner de Nano Ramos, alguna subida de Díaz y de De Pena por izquierda y poco más.
En la segunda mitad el CAP sí nos puso en problemas. Tuvo 10 minutos donde nos dominó por completo y nos llegó por todas partes, haciendo uso de la enorme cantidad de jugadores habilidosos que tiene (Núñez, Diogo, Novick, Rodríguez, etc.) y nos complicó en el mano a mano, generando tiros frontales (Munúa tapó uno difícilísimo contra Núñez) y córners (en uno de ellos, el propio Munúa salvó a puro reflejo lo que era el empate). Nosotros apenas respondimos con algún tiro de Fernández y poco más.
Con el CAP volviendo a presionarnos con insistencia, en un contragolpe el Chino le metió un pase notable al siempre picante Alonso, y éste quedó mano a mano con el arquero rival, quien tapó el remate y en el rebote el Colo Romero definió cruzado, pero Bizera manoteó la pelota. Después de mucho tiempo, un árbitro castigó a Bizera en un clásico y cobró penal y roja.
El Chino liquidó entonces el partido, fusilando al payasesco arquero argentino que ataja en el CAP, y el resto del partido sobró. Ellos atacaron un par de veces (Núñez tuvo el descuento, pero Munúa lo evitó notablemente en el mano a mano), y poco más, y nosotros logramos hacer el tercero a falta de 5 minutos, tras veloz contragolpe con gran centro de De Pena que culminó notablemente Romero.
Vale la pena aclarar que en cierto momento de esa segunda mitad el partido estuvo detenido 6 minutos por disturbios en la tribuna del CAP. El árbitro adicionó 9 minutos por ello, y fue entonces que la Amsterdam decidió suspender el partido. Debo ser justo y decir que me pareció un despropósito agregar tantos minutos, pero... ¿suspender el partido? Eso es de... c***nes, aquí y en la China.
En definitiva, fue una buena victoria, pero tampoco podemos engañarnos: fue una goleada que se basó en la contundencia y los errores del rival, no en una verdadera superioridad sobre el rival. Incluso debo decir que hubo cosas que no me gustaron: la falta de ambición ofensiva por momentos (básicamente jugamos a defender el 1-0 y luego el 2-0, los goles llegaron por errores del rival), y ciertos desaciertos defensivos cuando Díaz subía por izquierda y cuando nos jugaron con pases largos.
Pero es una victoria valiosa, porque nuevamente no pusimos el equipo realmente titular (faltaron Arismendi, Nacho González y Ribaír Rodríguez, pese a que todo el mundo los daba como titulares).
Jugamos con Munúa (gran partido, fue clave para que el partido se mantuviera 1-0); Romero (otro que tuvo un buen partido, especialmente cuando pasó al medio), Aja (tuvo problemas cuando lo encararon por abajo), De los Santos (una amarilla temprana le hizo jugar con más cuidado, pero cumplió) y Díaz (mejor en ataque que en la marca, pero cumplió); Porras (correcto partido, pese a estar lejos de su mejor nivel) y Prieto (se lesionó en el primer tiempo); Nano Ramos (entró poco en juego, pero siempre quiso generar algo diferente, se está afianzando como alternativa de enganche); De Pena (chispazos en ataque, correcto en el retroceso), Alonso (algo peleado con la pelota, pero siempre punzante) y Fernández (mucho despliegue, poca efectividad). Ingresaron Gorga (por Prieto, para jugar en el lateral derecho, y lo hizo bastante bien, pese a cierta lentitud), Recoba (clave por la jugada del gol, pero entró poco en juego antes de eso), Dorrego (por Fernández luego del 2-0, solidifcando la mitad de la cancha) y ya luego del 3-0, entraron Bueno y Otormín, quienes poco entraron en juego debido a la suspensión.
Mañana jugamos la final de esta copa ante Sportivo Luqueño, y luego emprendemos una gira por Argentina y Brasil.
Vamo' Nacional!
PD: hay que ser justos, no fue toda la Amsterdam la que causó los problemas... fueron unos pocos... los pocos que no abandonaron luego del 3-0 ;)
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