Ayer perdimos por primera vez en el torneo Apertura. Fue 3 a 1 ante Boston River, y no hay mucho más para decir. Por fín ganamos un primer tiempo, pero en el segundo tiempo nos dieron un baile tal que faltando 15 minutos daba para terminar el partido porque no había forma alguna de levantarlo y lo más probable era que nos hicieran 6 goles (a la postre fueron la mitad, por suerte).
No hay forma de describir lo que sucedió en esa segunda mitad. Basta decir que nos metíamos atrás y nos llegaban por todas partes, intentábamos salir y no llegábamos a nada y de contragolpe quedaban siempre en superioridad numérica.
Parecían más.
Pero no lo eran. Simplemente jugaron muchísimo mejor que nosotros. Nada de Barcelona, simplemente jugaron a algo, y no a lo que salga, que es nuestra marca registrada. Jugaron de memoria, triangularon, movieron la pelota y se movieron en la cancha ocupando espacios. Nosotros... una lágrima. No dio ni para calentarse, ameritó mucho más aplaudir al rival.
Ojalá alguna vez juguemos así, con este o con otro DT.
Dicho eso, el primer tiempo fue un poco más parejo. Es cierto que tras el 1 a 0 ellos tuvieron 15 minutos de dominio absoluto en el que debieron haber empatado, pero también es cierto que ya íbamos 1 a 0 y eso lógicamente lleva a quien anda en desventaja a irse arriba y a quien va ganando a retroceder un poco.
Kevin tuvo un buen inicio, con un par de diagonales (en una remató, en otra se combinó para que la pelota luego llegara en forma de centro por el otro lado y Fernández se perdió el gol frente al arco), luego llegó el gol (gran corrida del propio Seba Fernández a lo Kevin por la izquierda, para que su centro medido al segundo palo fuera conectado por el otro Seba y enviado a las redes, en el que fuera su debut como goleador en el bolso).
Parecía que todo iba bien. Incluso Kevin Ramírez se perdió un gol pegándole cruzado de zurda, cuando el arquero estaba descolocado... Peeeeeero... luego Boston River dominó todo el partido.
El empate fue un zapatazo de Robert Flores. El segundo fue un penal medio tonto del Tata González y el tercero otro golazo de otro exNacional: Pablito Álvarez. 3 a 1 y pudo ser peor (el propio Álvarez erró un gol igual al que hizo, y hubo 3 ó 4 chances más clarísimas para hacer el 3 a 1 antes).
Nosotros, más allá de los merecimientos, justo es decir, pudimos empatar también. Seba Fernández tuvo tres claras: una la sacó el arquero in extremis, la otra se la tocaron justo y se fue al córner y una tercera la pifió entrando solo por el segundo palo. Pudimos empatar, claro está. Pero la justicia con el trámite de esa segunda mitad llegó por fin con el golazo de Álvarez.
Jugamos con Conde (nada que hacer en los goles); Fucile (poco), García (mal partido), Polenta (mal partido), Viña (pésimo debut, fue realmente espantoso lo que hizo por el lateral, propició todas las jugadas de riesgo del rival -sin exagerar, todo fue por su lado, salvo el gol del empate-; pero hay que recordar que esa no es su posición habitual); Tata González (horrible, penal incluído), Porras (poco); Seba Rodríguez (el gol, alguna jugada, poco en la marca; no muy buen partido en general); Viudez (nominal), Fernández (goles errados, pero gran jugada en el gol; cumplió, dentro detodo) y Ramírez (flojito, un par de intentos interesantes y poco más; tuvo marca en el primer tiempo, pero en el segundo ya ni eso). Ingresaron Ligüera (casi no entró en juego, sigue bajo de ideas y de visión de juego, básicamente), Lozano (poquísimo, como siempre) y Silveira (peleó, pero con poca claridad en general... lo necesitamos de 9, no de... todo terreno comodín).
En definitiva, preocupante previa para el clásico. Si jugamos así no hay esperanza alguna de que ganemos ante ningún equipo medianamente serio. Es algo de siempre, pero ayer se le sumó la falta absoluta de intensidad en el segundo tiempo, la falta de presión, y una preocupante fragilidad defensiva acentuada cuando salió Kevin y dejó solito a Viña contra 3... ni Polenta pudo salvarlo.
Ahora se viene el clásico y hay que pasar página. Hay que ir con todo, como siempre, como hemos hecho últimamente: dominar esos partidos. Y hay que ganar sí o sí!
Vamo' Nacional!
Partidos
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05/04/2017: Nacional 1-1 CAP
Campeonato Apertura (Estadio Centenario)
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domingo, 2 de abril de 2017
lunes, 12 de diciembre de 2016
Y ya lo ve...
...¡NACIONAL ES CAMPEÓN OTRA VEZ!
Anoche derrotamos 1 a 0 a Boston River y gracias a ello obtuvimos con holgura el Campeonato Uruguayo Especial 2016.
Si bien el campeonato fue signado por las polémicas extrafutbolísticas y los problemas fuera de la cancha, creo que hay que festejarlo con mucha alegría, pues lo ganamos más que bien; ganando todos los partidos en casa y jugando 5 partidos en canchas chicas. Era difícil, lo empezamos mal y lo ganamos con absoluta justicia.
El partido de ayer fue bastante interesante. Se hizo de ida y vuelta, con un rival que nos jugó de igual a igual y que bien pudo irse sin la derrota del Parque. Y nosotros jugamos mejor que en los partidos anteriores (por eso ganamos, creo yo), lo cual hizo de los 90 minutos en sí un lindo espectáculo, más allá de todo lo que estaba en juego (o de lo poco que estuvo dado los resultados en otras canchas, que determinaron que éramos campeones incluso perdiendo).
En todo momento el juego fue de ida y vuelta. Boston River mostró mejor trato de pelota, en tanto nosotros jugamos más al pelotazo, o de forma vertical. A ellos se les lesionó el goleador, lo cual mermó su potencia ofensiva, pero justo es decir que no se notó en ningún momento que estuvieran disminuidos. Les faltó gol, pero no así opciones de ataque.
Nuestra oportunidad más clara en la primera mitad fue un contragolpe en el que se combinaron Seba y Silveira, éste se la dio a Fucile y el lateral tiró un centro hacia 3 jugadores nuestros que venían solos, pero la pelota fue demasiado débil y un jugador rival logró despejar in extremis al córner, cuando ya Berbia estaba vencido. Tras eso generamos apeonas dos tiros de Viudez (uno muy bueno al final de esos primeros 45 minutos, que sacó notablemente Berbia) y un tiro más bien a colocar de Seba Fernández. Poco para lo que insinuamos (que, reitero, fue bastante más que en encuentros anteriores). Ellos, en tanto, generaron alguna chance aislada, pero sin inquietar demasiado a Conde, salvo en un centro que Fucile despejó mal, contra nuestro arco, y casi se coló contra el palo, o en un quedo defensivo de Polenta (de mal partido) que dejó a uno de ellos solito frente al Coco, pero se demoró y terminó siendo cerrado por Arismendi, y algún tiro lejano.
Hubo cosas interesantes en esa primera mitad, pero también cosas malas. Seba fue un azote para los rivales. Ramírez fue intermitente, pero también aportó lo suyo. Viudez se engolosinó demasiado y, siempre hacía una bien pero luego la perdía por intentar un dribble de más. Anduvo flojo Fucile, perdiendo muchas pelotas y tirando mal todos los centros (todos, realmente todos), y se notó cierta falta de ritmo de Arismendi (lo cual hizo que, al menos yo, extrañara a Porras). Atrás Polenta, lo dicho, no anduvon ada bien, pero Victorino salvó varias acciones, cubriendo muy bien las espaldas de todos. Silveira entró poco en juego, pero su esfuerzo fue encomiable, luchando todas las pelotas por arriba y por abajo.
En el segundo tiempo llegó el gol tempranero, que cambió el juego. Me hizo recordar a lo sucedido con Juventud: gol rápido que nos dio tranquilidad y mayor punch.
El mismo llegó tras presión en la mitad de la cancha de Ramírez, quien robó una pelota mal jugada al costado y se fue hasta el área rival en un esprint infernal. Su tiro no fue del todo bueno (le faltó potencia), pero fue esquinado y dirigido contra el palo, por lo cual Berbia llegó pero dio rebote, y Seba Fernández mandó la pelota a las redes en el rebote. 1 a 0, sufrido pero justo.
Tras el gol tuvimos un par de chances más de aumentar, pero nos faltó definición. De hecho, conforme los minutos pasaron, nos vimos carentes absolutamente de definición. Un par de veces jugadores nuestros quedaron de cara al arco y no quisieron definir, y otro par de veces definieron mal, tirando la pelota afuera (el Colo Romero, por ejemplo, tuvo una clarísima para liquidar el juego, pero la tiró ancha ante la salida del arquero).
Boston River se nos fue arriba, pero le faltó peso en nuestra área y no tuvo chances claras. Reclamaron un penalcito (para mí no fue, pero justo es decir que se pudo cobrar, por manotazo de Romero), y no tiraron al arco más que débilmente y desde afuera del arco, sin causar mayores problemas a Conde.
Los cambios de Lasarte tampoco ayudaron. La salida de Silveira hizo que nos metiéramos muy atrás, y la posterior salida de Arismendi (por lesión) nos dejó una oncena demasiado baja, por lo cual sufrimos un poco por arriba en cada córner o tiro libre jugado en forma de centro. Además, el primer cambio fue la salida de Ramírez y la entrada de Ligüera, lo cual hizo menos veloz y ofensivo al equipo.
Formamos con Conde (seguro en los centros, tapó un tiro lejano y no fue mucho más exigido); Fucile (flojo primer tiempo, mejoró en el segundo, especialmente en la marca), Victorino (el mejor atrás, cerró tres o cuatro veces las espaldas de sus compañeros; pero volvió a abusar del pelotazo, y generalmente mal direccionado), Polenta (mal partido en general) y Espino (alternó buenas con malas, tanto en la marca como en la subida; pero cumplió); Arismendi (no me gustó mucho, se lo notó falto de ritmo y erró muchos pases, aunque justo es decir que salvó una oportunidad de gol en el primer tiempo, y en el segundo tuvo un par de buenas acciones también... digo lo mismo de siempre: es buenísimo lo que hace cuando se cuela entre los zagueros, pero no tan bueno cuando abandona ese lugar e intenta inventar), Romero (aportó lo de siempre: entrega y más entrega); Viudez (quiso mucho, pero le salió poco), Fernández (el mejor en el primer tiempo, hizo el gol en el segundo y luego cuidó bien la pelota junto a Ligüera para enfriar el partido) y Ramírez (varias pinceladas interesantes, volvió en parte a ser ese volante carrilero con marca y llegada que vimos al final del semestre pasado); y Silveira (entró poco en juego en el primer tiempo, en el segundo entró un poco más y tuvo alguna buena acción, pero se fue sentido). Ingresaron Ligüera (cuidó bien la pelota, distribuyó bien, le faltó un socio arriba, pues Fernández le quedó atrás y parecía que el 9 era él), Porras (empezó con un error groserísimo que casi nos costó caro, pero luego anduvo bien) y Rodríguez (buen control de pelota, le faltó un poco más de marca, algo que dio vida a Boston River hasta el final).
En definitiva, un buen triunfo que valió un campeonato (más allá de que perdiendo éramos campeones igual). Valió un campeonato porque no hay puntos de escritorio que nos puedan reclamar (seríamos campeones igual sin los puntos del clásico del abandono) y porque significó lograr el 100% de los puntos en casa y eso de por sí vale un campeonato.
Gracias a los jugadores por esta nueva alegría, y esperemos que nos den muchas más (los que sigan en el club, y los que no sigan ahora, que nos las den cuando vuelvan, porque seguro van a volver algún día).
Mención aparte los festejos. Todo muy correcto (aunque algo desorganizado, justo es decirlo), uno veía las caras de felicidad de los jugadores, festejando tranquilos, sin el acoso de gente que nada debería hacer en la cancha. Y me alegró poder participar de una nueva caravana por 8 de Octubre y 18 de Julio, pese a la ridiculez del Miniesterio del Interior, que supuestamente prohibió tales cosas. ¡Es lo más lindo de ser campeón! ¡Poder festejar! ¡No tiene ningún sentido ser campeón, aplaudir un poco y volver a casa, como pretendían que hiciéramos estos señores que, o no sienten el fútbol, o sienten otros colores y andaban con envidia!
Esperemos que en la próxima conquista se permita expresamente festejar como se debe, y volvamos a tener una caravana como las de años anteriores, multitudinarias y repletas de alegría, no como la de ayer, que se hizo, y estuvo buena, pero fue más que nada por desfachatez de algunos, que ignoraron las absurdas órdenes de gente que no tiene mucha idea de nada y sólo contribuye a destruir el fútbol (y que, además, quedaron pegados porque no pasó nada de nada).
Vamo' Nacional!
¡El campeonato 46 es nuestro! ¡Y muy pronto serán muchos más!
¡NADIE GANÓ (ni ganará) MÁS!
PD: Damiani, si querés te devolvemos los puntos del clásico (a vos y tu empresa familiar). Nosotros somos campeones igual sin ellos (jaja, no podrás llorar eso, como seguro pensabas hacer), y a ustedes les vendría bien maquillar un poco las posiciones (antepenúltimos, ¡qué vergüenza, con todo el dineral que gastaron en este DRIM TIM!), además, ¡no vaya a ser que se les complique en el descenso la temporada que viene! ;)
PD2: porompompón, porompompón, el que no salta ¡¡¡ABANDONÓ!!! (tres veces en dos años)
Foto tomada de teledoce.com
Anoche derrotamos 1 a 0 a Boston River y gracias a ello obtuvimos con holgura el Campeonato Uruguayo Especial 2016.
Si bien el campeonato fue signado por las polémicas extrafutbolísticas y los problemas fuera de la cancha, creo que hay que festejarlo con mucha alegría, pues lo ganamos más que bien; ganando todos los partidos en casa y jugando 5 partidos en canchas chicas. Era difícil, lo empezamos mal y lo ganamos con absoluta justicia.
El partido de ayer fue bastante interesante. Se hizo de ida y vuelta, con un rival que nos jugó de igual a igual y que bien pudo irse sin la derrota del Parque. Y nosotros jugamos mejor que en los partidos anteriores (por eso ganamos, creo yo), lo cual hizo de los 90 minutos en sí un lindo espectáculo, más allá de todo lo que estaba en juego (o de lo poco que estuvo dado los resultados en otras canchas, que determinaron que éramos campeones incluso perdiendo).
En todo momento el juego fue de ida y vuelta. Boston River mostró mejor trato de pelota, en tanto nosotros jugamos más al pelotazo, o de forma vertical. A ellos se les lesionó el goleador, lo cual mermó su potencia ofensiva, pero justo es decir que no se notó en ningún momento que estuvieran disminuidos. Les faltó gol, pero no así opciones de ataque.
Nuestra oportunidad más clara en la primera mitad fue un contragolpe en el que se combinaron Seba y Silveira, éste se la dio a Fucile y el lateral tiró un centro hacia 3 jugadores nuestros que venían solos, pero la pelota fue demasiado débil y un jugador rival logró despejar in extremis al córner, cuando ya Berbia estaba vencido. Tras eso generamos apeonas dos tiros de Viudez (uno muy bueno al final de esos primeros 45 minutos, que sacó notablemente Berbia) y un tiro más bien a colocar de Seba Fernández. Poco para lo que insinuamos (que, reitero, fue bastante más que en encuentros anteriores). Ellos, en tanto, generaron alguna chance aislada, pero sin inquietar demasiado a Conde, salvo en un centro que Fucile despejó mal, contra nuestro arco, y casi se coló contra el palo, o en un quedo defensivo de Polenta (de mal partido) que dejó a uno de ellos solito frente al Coco, pero se demoró y terminó siendo cerrado por Arismendi, y algún tiro lejano.
Hubo cosas interesantes en esa primera mitad, pero también cosas malas. Seba fue un azote para los rivales. Ramírez fue intermitente, pero también aportó lo suyo. Viudez se engolosinó demasiado y, siempre hacía una bien pero luego la perdía por intentar un dribble de más. Anduvo flojo Fucile, perdiendo muchas pelotas y tirando mal todos los centros (todos, realmente todos), y se notó cierta falta de ritmo de Arismendi (lo cual hizo que, al menos yo, extrañara a Porras). Atrás Polenta, lo dicho, no anduvon ada bien, pero Victorino salvó varias acciones, cubriendo muy bien las espaldas de todos. Silveira entró poco en juego, pero su esfuerzo fue encomiable, luchando todas las pelotas por arriba y por abajo.
En el segundo tiempo llegó el gol tempranero, que cambió el juego. Me hizo recordar a lo sucedido con Juventud: gol rápido que nos dio tranquilidad y mayor punch.
El mismo llegó tras presión en la mitad de la cancha de Ramírez, quien robó una pelota mal jugada al costado y se fue hasta el área rival en un esprint infernal. Su tiro no fue del todo bueno (le faltó potencia), pero fue esquinado y dirigido contra el palo, por lo cual Berbia llegó pero dio rebote, y Seba Fernández mandó la pelota a las redes en el rebote. 1 a 0, sufrido pero justo.
Tras el gol tuvimos un par de chances más de aumentar, pero nos faltó definición. De hecho, conforme los minutos pasaron, nos vimos carentes absolutamente de definición. Un par de veces jugadores nuestros quedaron de cara al arco y no quisieron definir, y otro par de veces definieron mal, tirando la pelota afuera (el Colo Romero, por ejemplo, tuvo una clarísima para liquidar el juego, pero la tiró ancha ante la salida del arquero).
Boston River se nos fue arriba, pero le faltó peso en nuestra área y no tuvo chances claras. Reclamaron un penalcito (para mí no fue, pero justo es decir que se pudo cobrar, por manotazo de Romero), y no tiraron al arco más que débilmente y desde afuera del arco, sin causar mayores problemas a Conde.
Los cambios de Lasarte tampoco ayudaron. La salida de Silveira hizo que nos metiéramos muy atrás, y la posterior salida de Arismendi (por lesión) nos dejó una oncena demasiado baja, por lo cual sufrimos un poco por arriba en cada córner o tiro libre jugado en forma de centro. Además, el primer cambio fue la salida de Ramírez y la entrada de Ligüera, lo cual hizo menos veloz y ofensivo al equipo.
Formamos con Conde (seguro en los centros, tapó un tiro lejano y no fue mucho más exigido); Fucile (flojo primer tiempo, mejoró en el segundo, especialmente en la marca), Victorino (el mejor atrás, cerró tres o cuatro veces las espaldas de sus compañeros; pero volvió a abusar del pelotazo, y generalmente mal direccionado), Polenta (mal partido en general) y Espino (alternó buenas con malas, tanto en la marca como en la subida; pero cumplió); Arismendi (no me gustó mucho, se lo notó falto de ritmo y erró muchos pases, aunque justo es decir que salvó una oportunidad de gol en el primer tiempo, y en el segundo tuvo un par de buenas acciones también... digo lo mismo de siempre: es buenísimo lo que hace cuando se cuela entre los zagueros, pero no tan bueno cuando abandona ese lugar e intenta inventar), Romero (aportó lo de siempre: entrega y más entrega); Viudez (quiso mucho, pero le salió poco), Fernández (el mejor en el primer tiempo, hizo el gol en el segundo y luego cuidó bien la pelota junto a Ligüera para enfriar el partido) y Ramírez (varias pinceladas interesantes, volvió en parte a ser ese volante carrilero con marca y llegada que vimos al final del semestre pasado); y Silveira (entró poco en juego en el primer tiempo, en el segundo entró un poco más y tuvo alguna buena acción, pero se fue sentido). Ingresaron Ligüera (cuidó bien la pelota, distribuyó bien, le faltó un socio arriba, pues Fernández le quedó atrás y parecía que el 9 era él), Porras (empezó con un error groserísimo que casi nos costó caro, pero luego anduvo bien) y Rodríguez (buen control de pelota, le faltó un poco más de marca, algo que dio vida a Boston River hasta el final).
En definitiva, un buen triunfo que valió un campeonato (más allá de que perdiendo éramos campeones igual). Valió un campeonato porque no hay puntos de escritorio que nos puedan reclamar (seríamos campeones igual sin los puntos del clásico del abandono) y porque significó lograr el 100% de los puntos en casa y eso de por sí vale un campeonato.
Gracias a los jugadores por esta nueva alegría, y esperemos que nos den muchas más (los que sigan en el club, y los que no sigan ahora, que nos las den cuando vuelvan, porque seguro van a volver algún día).
Mención aparte los festejos. Todo muy correcto (aunque algo desorganizado, justo es decirlo), uno veía las caras de felicidad de los jugadores, festejando tranquilos, sin el acoso de gente que nada debería hacer en la cancha. Y me alegró poder participar de una nueva caravana por 8 de Octubre y 18 de Julio, pese a la ridiculez del Miniesterio del Interior, que supuestamente prohibió tales cosas. ¡Es lo más lindo de ser campeón! ¡Poder festejar! ¡No tiene ningún sentido ser campeón, aplaudir un poco y volver a casa, como pretendían que hiciéramos estos señores que, o no sienten el fútbol, o sienten otros colores y andaban con envidia!
Esperemos que en la próxima conquista se permita expresamente festejar como se debe, y volvamos a tener una caravana como las de años anteriores, multitudinarias y repletas de alegría, no como la de ayer, que se hizo, y estuvo buena, pero fue más que nada por desfachatez de algunos, que ignoraron las absurdas órdenes de gente que no tiene mucha idea de nada y sólo contribuye a destruir el fútbol (y que, además, quedaron pegados porque no pasó nada de nada).
Vamo' Nacional!
¡El campeonato 46 es nuestro! ¡Y muy pronto serán muchos más!
¡NADIE GANÓ (ni ganará) MÁS!
PD: Damiani, si querés te devolvemos los puntos del clásico (a vos y tu empresa familiar). Nosotros somos campeones igual sin ellos (jaja, no podrás llorar eso, como seguro pensabas hacer), y a ustedes les vendría bien maquillar un poco las posiciones (antepenúltimos, ¡qué vergüenza, con todo el dineral que gastaron en este DRIM TIM!), además, ¡no vaya a ser que se les complique en el descenso la temporada que viene! ;)
PD2: porompompón, porompompón, el que no salta ¡¡¡ABANDONÓ!!! (tres veces en dos años)
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