Ayer derrotamos 1 a 0 a Fénix y aseguramos definitivamente la Tabla Anual, lo cual nos clasifica no sólo a la eventual final por el Campeonato Uruguayo, sino también a la Fase de Grupos de la próxima Copa Libertadores.
El partido fue bastante malo. Si en las dos fechas anteriores habíamos logrado dos triunfos 4-2 diametralmente opuestos (uno jugando muy bien -ante Rentistas- y otro muy mal -ante Racing-), hay que decir que el partido de ayer se pareció más al segundo, al malo, que al primero. Dejamos una pálida imagen, pero el rival no nos complicó demasiado y bastó con un solitario gol de penal en la primera mitad.
De todas formas, la mala imagen fue diferente a la de aquél partido contra Racing. En aquella ocasión jugamos rematadamente mal, muy lentos, faltos de ideas; en tanto en esta lo que falló, fundamentalmente, fueron las individualidades. No anduvo del todo bien Barcia, Bueno jugó un partido lamentable de principio a fin, el Colo Romero estuvo peleadísimo con la pelota, Porras cometió dos errores gravísimos (uno terminó con la lesión de Munúa y el otro con un contragolpe en el cual Ligüera casi nos empata el partido), Espino estuvo bajísimo (se notó que con Bueno no se conocen tanto como con De Pena) y el colombiano Valdés dio un espectáculo lamentable no ganando nunca por arriba y perdiendo constantemente por abajo con Alexander Medina... teniendo que apelar a la falta siempre contra un jugador que no se caracteriza ni por su control, velocidad o destreza.
Salvaron el partido Alonso, con su sólido trabajo arriba y también abajo, Polenta (marcando por él y por todos), Gorga (en la marca selló bastante bien su sector), Pereiro (que tuvo su mejor partido en lo que va del torneo, más triangulador y generador que "trasladador" de pelotas... lástima que haya sido el último juego antes de su ida a la sub 20) y Bava (éste último porque salió en todos los centros y ganó siempre. Es cierto que abusó del despeje con los puños y no intentó nunca contener la pelota con las manos, pero es lo que pedía el partido, por la lluvia, por la inactividad suya y porque nunca fue su fuerte la salida. A mi entender, fue la figura "tapada" del partido, pues atajó tres pelotas complicadas, además de lo de los centros).
Quizás la imprecisión generalizada de los nuestros fue causada por la copiosa lluvia que cayó durante todo el primer tiempo y, más levemente, en forma de llovizna, por momentos del segundo; por lo cual no me he quedado particularmente preocupado pensando en el clásico.
El partido fue parejo en un principio, con ambos equipos intercambiando ataques sin profundidad. Ellos buscando triangulaciones, paredes entre 3 ó 4 jugadores, pero fallaron siempre en el pase final, aun cuando nuestros jugadores tenían dificultades para recuperar la pelota. Nosotros fuimos más verticales, más del pase largo y correr, pero Barcia anduvo más bajo que en otras ocasiones (y fue opacado por el 6 de ellos, corpulento, veloz y agresivo en la marca, quien no lo dejó correr mucho) y Bueno sencillamente fue lamentable, especialmente en el primer tiempo (recuerdo que en la primera jugada se fue corriendo directamente afuera y en otra quiso parar una pelota sencilla al pie y se le fue al lateral; cosas que sirven como muestra de su pésimo rendimiento). Por eso lo mejor nuestro fue el juego por el medio, los intentos de Alonso, uno de los cuales terminó con taco del centrodelantero a Barcia, y éste fue derribado en el área cuando quedó mano a mano con el arquero. Penal. Gol de Alonso. Y partido.
La segunda mitad del primer tiempo nos mostró como dominadores, pero siendo incapaces de concretar, tirando centros que morían en la cabeza de los enormes zagueros de ellos. Y lo mismo sucedió en la segunda mitad, en la cual seguimos dominando, pero sin concretar mucho peligro y Fénix nos cambió ataque por ataque poniendo tanques adelante que pelearon pelotazos. Por suerte, ellos estuvieron muy distraidos arriba y cayeron no menos de 10 veces en offside (Medina, especialmente).
El DT hizo cambios, puso a Fucile y Taborda por Bueno y Barcia y paró al equipo con un 4-4-2 con Fucile volanteando por izquierda y Pereiro por derecha. Pero no generamos demasiado tampoco así, pese a los intentos del propio Fucile, quien es una luz de esperanza pensando en el clásico.
En definitiva, el partido se fue 1-0, no sin algún susto al final, producto de córners y tiros libres sobre nuestra área, y nos quedamos con ese primer puesto en la Tabla Anual, que puede significar mucho pensando en la obtención del tan ansiado título.
Acaba de perder Danubio, así que al terminar la jornada estaremos a 4 puntos o menos del primer puesto del Clausura... ¿No se repetirán aquellas escenas épicas de 2010/2012 donde remontamos campeonatos imposibles y nos quedamos con los títulos? Sería divino...
En dos semanas enfrentamos al CAP en el Centenario, y hay que ganar o ganar, no sólo porque a los clásicos hay que ganarlos siempre, sino porque huelo en el aire que si lo ganamos, nos llevamos el Clausura también...
Vamo' Nacional!
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