Ayer domingo derrotamos (ahora sí con los titulares) a la Universidad San Martín de Porres de Perú por 2 a 1.
El partido no merece demasiado comentario, especialmente en el segundo tiempo, donde ambos equipos no hicieron demasiado; pero en el primer tiempo se vieron algunas pinceladas buenas (y otras malas) del equipo.
Con mucho movimiento en la mitad de la cancha, especialmente de Píriz y de Cabrera, nos parecimos mucho al equipo del clásico pasado, presionando incansablemente y buscando movilidad para que siempre haya opción de pase. Recoba intentó distribuir el juego (quizás lo más destacable del partido fue que Recoba jugó los 90 minutos, algo que no hacía desde hace muchos años, y lo hizo en buena forma). Adelante, Medina se dedicó a pelear y a abrir espacios pero casi no tocó la pelota, Vecino no convenció, se mostró liviano, y Viudez al menos mejoró lo mostrado en el clásico.
Lo peor se vio en el fondo, en especial cuando teníamos 4 atrás (Placente, Scotti, Viera y Núñez), puesto que se mostraron inconexos: en más de una ocasión Scotti salió a cortar, Viera quedó expuesto contra los dos delanteros y los laterales no hicieron más que habilitar a todo el mundo, perdidos en las bandas.
Así, justamente, fue el gol de ellos, al minuto 9: Scotti salió a cortar al medio, Viera quedó por delante de la línea de los laterales y el 9 de ellos quedó habilitado sin marca, detrás del propio brasileño. No tuvo más que eludir a Burián y hacer el gol.
No mucho después, Recoba empató con un tiro libre notable, y recién entonces tuvimos nuestro mejor juego, llegando por los laterales y buscando el pase atrás para que Recoba u otro le pegara al arco... en tanto Medina se quedaba como pivote (sin entrar en juego casi) en medio del área.
El segundo gol llegó así: pase atrás, rebotes, y remate fuerte de Píriz que se desvió en Vecino y se coló en la red lejos del alcance del arquero.
El resto del primer tiempo nos mostró con la pelota, aunque las únicas chances de gol fueron de ellos (un par de contragolpes peligrosos).
El segundo tiempo fue más lento y carente de intensidad. Rolín ingresó para que el equipo tuviera 3 en el fondo y así ganamos en solidez y ellos llegaron poco.
Nosotros, en tanto, tampoco tuvimos demasiadas chances, sino que más que nada nos dedicamos a controlar la pelota. Además, el ingreso de Boghossian y Renzo López por Medina y Viudez nos dejó con mucha menor movilidad arriba... a tal punto que López (un 9 de área) se vio en la necesidad de trasladar mucho la pelota, lo cual sólo hizo que la perdiera.
Lo mejor del equipo fue Recoba, la dupla Cabrera-Píriz y la defensa cuando entró Rolín y quedamos con 3 atrás y Núñez más arriba. Lo peor, el bajo rendimiento de Vecino y el poco juego de los delanteros de área, que fueron meros expectadores durante los 90 minutos.
En 3 días llega otro clásico y, como siempre, hay que ganar. La duda es con qué oncena jugaremos esta vez... y, la verdad, no podría decidirme (lo cual es bueno).
Vamo' Nacional!
Saludos!
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