Hace apenas unas horas derrotamos de forma aplastante a D. Sporting por 4 a 0 y consolidamos el primer puesto en la tabla de posiciones del Torneo Apertura.
No hay duda de que en los 90 minutos fuimos mucho más que el rival y que el 4-0 no es exagerado, sino justo por lo que se vio en cancha de parte de uno y otro equipo; pero creo que no hay que dejarse llevar por la euforia del resultado. No nos podemos olvidar que el rival llegaba cansado por su participación internacional (¿cuántas veces nos pasó lo mismo a nosotros?) y tampoco podemos olvidarnos de que hasta el 1-0 no estábamos bien en la cancha y que el partido sólo se quebró con el 2-0, porque hasta ese momento el trámite era parejo.
En los primeros minutos el trámite fue tenso y de mucho estudio, con ambos equipos yendo con poca gente sobre el arco rival. Nosotros tuvimos un desborde de Espino con buen centro bajo que cruzó toda el área y un remate de Abero que se fue lejísimos; y la más clara fue de ellos, con tiro cruzado de Lozano que Conde no supo contener y envió al córner (más error del arquero que mérito del volante, hay que decirlo, quien definió mal estando solito).
Pero entonces llegó el gol: genial pase de Porras a Fernández, quien picaba solo por derecha; centro bajo una vez más, yerro de los dos zagueros de ellos (especialmente el juvenil) y Alonso, sin definir muy bien, la mandó a guardar entrando por el segundo palo. Un poco un resumen del partido hasta ese momento: algún toque de calidad (el de Porras) y muchas cosas mal hechas (mal centro, mal los zagueros, definición defectuosa).
Iban 20 minutos, de un partido impreciso, de mucho nervio, donde ambos arriesgaban poco y presionaban la salida por bajo e iban y venían más por la Atilio García que por la Delgado. Todos los que vimos a D. Sporting jugar en la Sudamericana sabemos que tienen mucha más salida por el lateral izquierdo que por el derecho, por eso ellos buscaban por ahí y nosotros buscábamos también por ese lado, aprovechando no sólo que el lateral subía y descuidaba las espaldas, sino que además el zaguero por ese lado no tiene mucha experiencia. Punto de Munúa por eso.
Luego del gol el rival acusó el golpe. Fue a buscar el el empate sin mucha prolijidad e hizo algo llamativo: dejó de presionar arriba. Justamente por esa falta de presión, llegó el segundo. Tocamos por abajo atrás, bombazo súbito a Espino, centro que se fue cerrando, Fernández se desentendió de la jugada por estar en offside y Alonso llegó por atrás ante la pasividad de la defensa y el arquer,o para conectar de cabeza y mandar la pelota a las redes.
Y partido liquidado a los 30 minutos, porque ellos no reaccionaron más. Se adelantaron, buscaron con jugadas individuales, pero no generaron nada de peligro y se regalaron atrás.
A los 38, en el primer contragolpe claro que tuvimos, Amaral manejó la pelota por izquierda, pase al medio a Alonso y éste habilitó notablemente a Fernández, abierto por izquierda, quien definió con tranquilidad y precisión ante la salida del arquero.
Cerca del final quedó tiempo para un nuevo contragolpe en el que Alonso hace de puntero derecho y pasa atrás a Amaral, quien llegaba de frente, pero el juvenil definió con cierta displicencia y el arquero evitó el cuarto.
En el segundo tiempo ellos hicieron varios cambios, pero tampoco generaron nada. Nosotros controlamos más la pelota, la movimos de un lado al otro invitándolos a salir y generamos un par de chances de gol (recuerdo una en la salida de un tiro libre, que Porras hizo un lujo en el área y lo dejó a Alonso solo, pero el goleador definió muy mal) hasta que antes de los 10 minutos llegó el cuarto: Alonso dominó por derecha, tocó a Amaral, este viboreó hacia el área, la abrió a Romero y éste tiró el centro por bajo para Abero, quien llegó solito y sólo tuvo que empujar la pelota a las redes.
El resto del partido fue monótono, ambos equipos regulando; nosotros buscando más que ellos, ellos sólo pidiendo la hora; y no hubo muchas oportunidades de gol, salvo un par de Alonso, quien en una ocasión le ganó en velocidad a Scotti pero no pudo definir del todo bien con un globito sobre el arquero; y en otra no cruzó bien un centro bajo de Fernández por derecha. D. Sporting sólo reaccionó en los minutos finales con un tiro libre que se desvió en la barrera y un par de córners que dieron una sensación lejana de peligro.
En definitiva, fue un buen partido nuestro, el cual hay que tomarlo con pinzas por el cansancio del rival, pero que sirve para seguir ganando confianza. Se notó que hubo un plan en el equipo para vulnerar al rival. Fallamos en algunas cosas -a mí entender-, como lo poco en que nuestros volantes abrieron la cancha (ni Romero ni Abero desbordaron por fuera, fueron siempre por dentro), pero hicimos otras cosas bien: acertando y errando, la inclusión de Abero fue de ayuda para Espino, el buscar centros por abajo mostró un sano progreso, el jugar con dos puntas movedizos nos hizo más impredecibles que jugar con tres puntas posicionales... y la presión incansable que nos hizo ganar el campeonato pasado.
Jugamos con Conde (respondió mal en el único tiro al arco que hubo, pero no por eso voy a decir que anduvo mal: fue seguro con los pies y eso es clave para que los defensas le pasen la pelota tranquilos), Fucile (sigue sin convencerme, mal en la marca, se hizo sacar una amarilla infantil, y subió menos de lo que uno espera), Gorga (muy buen partido, ganó todo por arriba y fue virtualmente impasable por abajo, salvo en un par de ocasiones en las que se resbaló y casi nos costó caro), Polenta (levantó su nivel, tuvo un duelo interesante con Acuña, el cual ganó completamente) y Espino (levantó el rendimiento, aunque justo es decir que el rival no buscó tanto por su lado como en otras ocasiones... no sé si por la presencia de Abero o porque no tenía con qué buscar por ahí); Romero (sigo notándolo bajo, tuvo chispazos interesantes en el primer tiempo -como una pelota que robó dentro del área y le cedió a Porras, quien definió mal-, pero en el segundo tiempo bajó el nivel e hizo faltas innecesarias; sigo pensando que debería abrirse más para recibir y no centralizar tanto), Porras (lo noté estático en comparación a otras veces, pero creo que eso fue más por tener un compañero a cada lado; y tuvo un par de destellos de calidad que lo ponen siempre un escalón arriba del resto) y Abero (hizo un gol y levantó el nivel en comparación a otras presentaciones; no creo que haya hecho un gran partido como muchos pseudoperiodistas andan diciendo, pero sí cumplió y más por esquema que por juego, fue clave para que el equipo ganara); Amaral (uno de sus mejores partidos, muy atento para marcar y presionar, más vertical que nunca en el juego, y con más confianza para encarar a los rivales... si sigue por ese camino, si sigue ganando en confianza, será pieza clave en la definición del torneo); Fernández (notable despliegue, es el irreverente del equipo, los vuelve locos a todos, gran partido) y Alonso (la figura indiscutida, hizo dos goles y fue pieza clave en los otros dos... tuvo algún error de traslado o algún pase mal, pero -igual que Porras- está un paso por encima de todos, corrió todas las pelotas y fue la figura del partido). Ingresaron González, Barcia y Abreu, aunque ninguno de los 3 entró mucho en juego (algo un poco preocupante en el caso de González, porque jugó varios minutos en lugar de Amaral y lo hizo en un nivel muy inferior al del juvenil).
El fin de semana no hay fútbol, pero el siguiente jugamos contra Fénix, probablemente en el Centenario. A preparar con todo ese partido, contra un equipo que viene tercero y que seguramente será durísimo. Hay que ganar o ganar!
Vamo' Nacional!
No hay comentarios:
Publicar un comentario