Ayer derrotamos 2 a 0 a Atenas de San Carlos, en Maldonado, y continuamos en el segundo puesto del Torneo, detrás del sorprendente Racing.
El partido tuvo la escencia de un mero trámite, especialmente después del 2 a 0, cuando el rival acusó el golpe y nosotros parecimos frenarnos (cabe recordar que a este rival le habíamos hecho 11 goles en 2 partidos en 2009/2010, así que lo de hoy debería haber dejado sabor a poco).
Desde un comienzo fuimos superiores, dominando la mitad de la cancha y buscando pases largos ya sea a los punteros o a Alonso. Hubo un buen trabajo de De Pena y Henry Giménez, así como del propio Alonso. Ellos 3 complicaron todo el tiempo a la zaga rival.
A los 10 minutos, más o menos, anularon un gol a Alonso por offside de Henry Giménez. Una decisión un tanto polémica, porque el puntero no saca ventaja de su posición, ya que llega por detrás de todos. No distrae a ningún rival, ni al arquero y, por supuesto, no hace contacto con la pelota. La única razón por la que el offside podría cobrarse en ese caso es porque se considera que De Pena le tiró el centro a él, pero es muy discutible.
El equipo siguió buscando, generalmente con la misma fórmula: pelear en el medio y tirar pases entre líneas.
Así, a los 30, llegó el primer gol: Alonso recibió abierto por derecha, tiró cruzado, alto, el arquero tapó y De Pena llegó para conectar el rebote, en este caso, sí completamente adelantado; pero los árbitros no se percataron de la incidencia.
Poco después, Alonso recibió nuevamente abierto por derecha, cruzó la pelota a espaldas de los defensores, y De Pena recibió sólo frente al arquero, a quien eludió de muy buena forma para concretar el segundo.
El partido murió tras esa jugada. El resto del partido (55 minutos) se puede resumir a valientes intentos de los atenienses, generalmente con un exceso del esfuerzo individual (les faltó pase en los últimos tres cuartos de cancha), algo que García, Polenta o en ocasiones Arismendi supieron controlar; y nosotros buscando sin demasiado esfuerzo el tercer gol, aprovechando los espacios.
Nos faltó intensidad para concretar, y las pocas veces que tuvimos todo para hacer el gol, definimos mal ya sea en el remate como en el último pase. En otros partidos podríamos haber pagado caro la falta de ambición para liquidar el juego, pero ayer Atenas estuvo poco inspirado y nos generó escaso riesgo. En definitiva, el partido se fue apagando poco a poco hasta que se cumplieron los 90 minutos, sin demasiado para destacar.
Jugamos con Munúa (casi no entró en juego); Romero (sigue cumpliendo en el lateral, aun cuando a veces está mal posicionado para marcar), García (desprolijo, como siempre, pero hizo lo que había que hacer en cada ocasión), Polenta (cada día va ganando más confianza para jugar un poco más con la pelota en los pies) y Espino (subió varias veces, en ambos tiempos, fue uno de los más ambiciosos y activos en la aburrida segunda mitad); Arismendi y Porras (sin brillar, ambos fueron solventes en la marca y correctos en la entrega y la generación... ayer, curiosamente, me pareció mejor la actuación del primero que del segundo); Nacho González (un par de destellos, sigue bajo de nivel, pero tiene despliegue y colabora en la marca); Henry Giménez (empezó bien pero se fue apagando), Alonso (la figura, pese a los dos goles de De Pena) y De Pena (autor de ambos goles, todo nuestro juego fue por su lado, y así como definió bien en un par de ocasiones, lo hizo mal en otras tantas). En el segundo tiempo ingresaron Recoba (un par de pases, algunas pelotas quietas en forma de centro, pero no mucho para destacar), Calzada y Mascia (ninguno de los dos entró mucho en juego los 10 minutos que estuvieron en cancha).
El sábado que viene recibimos a Wanderers en el Parque Central y hay que ganar o ganar para seguir metiéndole presión al líder y a los que puedan sumarse a la pelea que jueguen el domingo.
Vamo' Nacional!
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