
Hace unas horas derrotamos a Vasco da Gama 2-1, como visitantes, y arrancamos de la mejor manera nuestro camino en la Copa Libertadores.
¡Pero qué innecesario sufrimiento esos últimos 15 minutos, por Dios! ¡No lo merecíamos, fuimos superiores al rival todo el tiempo!
Gallardo apostó por jugadores con dinámica y velocidad para este partido, por eso dejó afuera a jugadores como Píriz y Recoba (el primero habitual titular, y el otro titular también en toda la pretemporada casi) y puso a Romero y Cabrera.
Arrancamos mejor parados y con una sana intención de tocar e intentar progresar en la cancha. Vasco da Gama fue un equipo extrañamente estático con 3 líneas (por momentos un 3-5-2) demasiado estáticas, como un futbolito. Eso nos permitió tocar con demasiada soltura los primeros minutos, y tanto Viudez como Sánchez tuvieron alguna chance de peligro.
Romero y Cabrera tuvieron cada uno un tiro peligroso tras pase de Viudez, y ya a los 30 minutos llegó el corner que nos permitió ponernos en ventaja: Scotti peleó un centro cerrado al primer palo, pero no tocó la pelota, algo que sí hizo su marcador, descolocando al arquero y enviándola contra el segundo palo.
Inmediatamente después de eso le quitaron el gol en la línea a Viudez, cuando éste en una extraña jugada se llevó la pelota eludiendo al arquero.
En los minutos finales Vasco tuvo algún cabezazo en tiros de esquina y un tiro libre a las manos de Burián en posición inmejorable (la medialuna del área).
Ni bien empezó el segundo tiempo (con el ingreso de Jadson Viera por Scotti -creo que lesionado-), Viudez aprovechó un descuido defensivo, desbordó por la derecha, quedó solo, levantó la cabeza y vio a Vicente Sánchez desmarcado. El centro fue medio bajo, pero bien ubicado y Vicente se tiró en palomita para hacer el 2-0.
Ahí Vasco da Gama pareció morir, y nosotros pudimos liquidarlo con un contragolpe en el que Sánchez eludió al arquero pero definió mal con la pierna derecha.
Poco a poco nos fuimos metiendo atrás. Entró Abero por Romero (lesionado) y luego Recoba por Sánchez. Esto hizo que perdiéramos la pelota, porque Romero tiene más control que Abero y porque Recoba no anduvo mal, pero sólo tuvo a Viudez como compañero, y éste se cansó rápido de ser el único que picaba (con perdón de Abero, que también corrió todas las pelotas, pero viniendo desde atrás).
Así a los 28, en una jugada aislada, una buena combinación a espaldas de Placente terminó en un centro fuerte y bajo a espaldas de Viera, en el que Núñez se durmió y llegó el descuento. Vasco entonces se fue arriba (no con demasiada garra ni fútbol, pero sí mucho más animado y confiado que antes del descuento) y nos puso en aprietos. Burián tapó un mano a mano y el árbitro anuló un gol por offside (bien sancionado) pasada la hora.
En definitiva, gran triunfo, que ilusiona y que nos hace ver más que posible la clasificación a Octavos, pese a que el grupo es bastante complicado; y, por qué no, nos permite soñar con cosas grandes en esta Libertadores.
El equipo formó con: Burián (tuvo un par de atajadas importantes, una fundamental que hubiese sido el empate cerca del final); Núñez (buen primer tiempo, en el segundo se vio desbordado, sin proyección y desatento), Scotti (ordenó bien la defensa y se puede decir que el primer gol fue gracias a él por ir a pelear la pelota), Rolín (un par de pases cortos medio peligrosos al principio, pero cerró notablemente en todas sus intervenciones, quizás el mejor del partido) y Placente (tuvo buenas y malas, pero en general aportó control de pelota y marcó bien su sector); Cabrera (bien en el primer tiempo como enlace, y bien en el segundo ya más centrado en la marca), Damonte (muy bien en la marca, con algún exceso y algún pase erróneo, pero en general mostró tener buen pie para buscar al compañero; me gustó), Calzada (ímpetu como siempre, también intentó no rifar la pelota para cualquier parte) y Romero (ayudó en la marca, y tuvo una sana intención de levantar siempre la cabeza y pasar el balón con criterio; aunque es cierto que a veces hizo pases erróneos); Viudez (corrió todo y fue una pesadilla para la defensa hasta que se cansó en el segundo tiempo) y Sánchez (también corrió todo y jugó con inteligencia; aunque malogró un par de chances de gol, fue clave el gol que hizo en el arranque del segundo tiempo). Viera sacó un montón de pelotazos, Abero corrió y marcó lo que pudo por la izquierda (aunque se notó la baja de Romero, porque no tiene su mismo juego), y Recoba controló con criterio la pelota cuando la tuvo.
Esto recién comienza, pero da para creer en el bolso. La verdad el equipo mostró una sanísima intención de tener la pelota y jugar rápido; mostró también mucho orden y mucha marca en la mitad de la cancha.
Los aspectos que hay que mejorar son el poco juego que tenemos en el área (nos falta gol, aun cuando hayamos hecho 2), la marca por las bandas (ni Núñez ni Placente son seguros en ese aspecto, aunque el primero lo suple con velocidad y entrega y el otro con oficio), el regular mejor las energías (hoy terminaron todos muertos, Viudez a la cabeza, y al final parecía que nos empataban sólo por imposición física), y ver qué hacer para que juegue Recoba: el Chino carece absolutamente de marca, por lo que ponerlo por un volante como los que jugaron hoy hubiese sido un suicidio, pero ponerlo junto a un único punta (y más cansado, como era el caso de Viudez) es dejarlo sin juego.
El jueves que viene nos toca Libertad en el Parque y hay que ganar para consolidar estos 3 puntos de oro que sacamos en Brasil ante el vicecampeón Brasileño.
Vamo' Nacional!
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