
Anoche le ganamos con un gran segundo tiempo a Fluminense por 2 a 0 y seguimos en la pelea por clasificar a Octavos de Final de la Copa Libertadores.
El equipo formó con Muñoz (clave en el primer tiempo, estando muy atento para salir lejos del arco); Godoy (otro muy buen partido de él, apenas pasando malos momentos cuando se recostaba mucho a los zagueros en el primer tiempo, descuidando el lateral); Viera (muy buen partido, estuvo muy atento y suplió su lentitud con gran entrega), Coates (firme, como siempre, tuvo un par de cierres notables), Márques (lo peor en la defensa, levantó bastante en el segundo tiempo, cuando se centró en marcar y no en volantear); Cabrera (ayudó como pudo a Godoy, tuvo mucha entrega, como siempre), Píriz (un león, como siempre, aunque en el primer tiempo las tuvo feas marcando a 3 él solo), Pereyra (desaparecido en el primer tiempo, estaba levantando en el segundo pero fue bien sustituído -anda muy bajo-); Viudez (no tuvo un gran partido, sigue en el debe mayor predisposición a correr siempre; lo hace en cuentagotas), García (la figura del partido, casi no la tocó en el primer tiempo, pero tuvo gran segundo tiempo no sólo por los goles) y Charquero (tuvo un buen partido para lo que ha hecho en el club hasta ahora, pero le faltó confianza para tirar al arco en alguna ocasión en lugar de buscar el pase). Entraron en el segundo tiempo Gallardo (arrancó mal, luego tuvo 3 pases notables que cambiaron el partido y finalmente fue expulsado por hacer tiempo), Carlao (es increíble que haya jugado, pero no lo hizo mal; corrió, tuvo un par de desbordes y ayudó a Marques) y Calzada (le dio más marca a la mitad de la cancha, aunque igualmente nos llegaron mucho por su lado).
El Estadio estuvo casi repleto anoche. Más de 45 mil entradas vendidas, sin socios gratis, sin 2x1, sin abonos de 3 partidos por 2 y estando últimos en el grupo. No hay muchos equipos que hagan eso en el mundo, mucho menos en Uruguay. Tanto Amsterdam como Colombes (donde estaba el grueso de la barra) estuvieron alentando todo el partido, aun cuando el equipo no respondía en la primera parte; y a la postre todo el Estadio festejó un triunfo que suena a nuestro completamente. Con mucha entrega, con chispazos de buen fútbol y con un despliegue en las tribunas que no tiene par en el continente.
El primer tiempo fue malo en general. Fluminense tuvo la pelota todo el tiempo prácticamente (apenas cediendo la presión en los instantes finales) pero solamente tuvo una chance clara de gol al comienzo, con un pase largo que conectó ante la salida de Muñoz, pero éste tapó notablemente.
Luego no hubo más chances de gol. Nosotros tuvimos apenas un par de aproximaciones por la derecha con Cabrera y por la izquierda con Charquero, pero no llegamos a concretar un tiro al arco. Siempre buscamos un pase y el mismo nunca llegó a destino.
Fluminense, en tanto, se aprovechó de nuestros laterales, generando constantemente un 2-1 contra Godoy (quien, como ya dije, se recostó demasiado a los zagueros) y sobre Márques, quien rara vez recibió ayuda de un Pereyra desaparecido en la cancha. Además, se aprovecharon de nuestra absoluta falta de presión en su salida. Nos metimos muy atrás cuando no teníamos la pelota y no los presionamos ni en 3 cuartos de cancha ni en mitad de cancha; los dejamos transportar la pelota libremente y llegar contra nuestra línea de fondo. Afortunadamente, Jadson Vieran anduvo muy bien, siendo protagonista en la primera parte con muchos cierres importantes y apenas con una pifia que igual no revistió consecuencias. Coates también cerró mucho el lado de Márques, y Muñoz tuvo lucidez para despejar un par de pelotazos largos a espaldas de nuestra zaga.
Por lo demás, apenas algún tiro libre o córner en forma de centro genetó algo de peligro de ellos, y el primer tiempo terminó 0-0.
En el entretiempo, la opinión de la gente era una sola: estábamos muy atrás y no los presionábamos. Además, nos faltaba alguien que transportara la pelota con criterio. La gran esperanza era que el gasto hecho por los brasileños les terminara pesando en la segunda parte y que la entrada de Gallardo nos solucionara la falta de presición adelante.
Al comenzar el segundo tiempo, con Gallardo calentando y con todo el equipo presionando bien arriba a Fluminense, nos dio la sensación de que Carrasco había visto lo mismo que nosotros. Y, de verdad, al minuto de la segunda parte se veía que teníamos el partido en nuestras manos. Un par de anticipos de Píriz, la presión de Charquero, el Morro y Viudez; un par de despejes a cualquier parte de la defensa, y el partido cambió. El equipo se animó a ir por todo y ellos sintieron el peso de ser visitantes.
A los 5 minutos, una jugada entre Viudez y Pereyra terminó en un despeje en falso que Cabrera transformó en centro llovido pero preciso. El arquero amagó salir, la defensa falló y el Morro (levemente adelantado, por lo que vi hoy en TV) logró conectar un cabezazo notable por sobre el 1 de ellos y anotó así el 1-0.
Teníamos el partido. Inmediatamente una nueva jugada de riesgo protagonizada por el Morro terminó en una pelota quje robó Viudez yendo de derecha a izquierda, y su tiro fue a las manos del arquero.
Inmediatamente ingresaron Gallardo y Carlao por Pereyra y Charquero, con lo cual pasamos a jugar con un 4-4-2. Gallardo no arrancó bien. Se le fueron afuera 3 pelotas contra los laterales e hizo un par de malos pases; pero su primer acierto dejó de cara al gol a Carlao, quien corrió notablemente por la izquierda y mandó un centro atrás que Cabrera tiró alto afuera.
En esos minutos el equipo comenzó a meterse peligrosamente atrás, como en el primer tiempo, con un 4-3 muy estático, Gallardo adelante más suelto y dos puntas. Pero la jugada salió bien porque Fluminense no había creado mucho peligro cuando Píriz robó una pelota a los 22, se la dio a Gallardo, quien la pasó de primera al Morro y lo dejó solo frente al arquero. 2-0 y partido casi liquidado.
De inmediato, el Morro bajó un pelotazo para Gallardo y éste la devolvió enseguida, dejándolo otra vez frente al arquero. El Morro definió con sutileza sobre el cuerpo de aquél, pero un defensa salvó el 3° en la línea.
Fueron 25 minutos de dominio absoluto, especialmente en lo anímico y psicológico; pero también en lo físico y futbolístico. Fuimos mucho más que ellos en esa segunda parte.
Carrasco, entonces, quiso cerrar el partido y puso a Calzada por Cabrera. El equipo se recostó atrás e intentó contragolpes. Allí Fluminense tuvo alguna chance de gol. Un par de tiros de fuera del área, un par de cabezazos desviados y 3 tiros libres del lado derecho del área que fueron mal ejecutados.
Lo más destacable de esos minutos finales fue la expulsión de Gallardo. Amarilla por pedir un cambio de pelota en un tiro libre y segunda amarilla por protestar en otro tiro libre por lo mismo y por recriminar (aparentemente) la primera amarilla. Gallardo fue un idiota, pero sólo a nosotros nos expulsan a un jugador por eso. Si fuera un brasileño, el árbitro sale del Estadio, compra una pelota y se la da para dejarlo contento. Una verdadera vergüenza que nos deja sin Gallardo para la definición del grupo contra los millonarios del América.
En definitiva, un gran triunfo por el cambio de actitud del equipo en la segunda parte y por la visión del juego que tuvo Carrasco. No entendí muy bien por qué no jugó Lembo, por qué jugó Márques, por qué entró Carlao, por qué fueron titulares Pereyra y Charquero; pero la juagda le salió bien al DT y logramos un triunfo valiosísimo que nos mantiene vivos en la Copa Libertadores en este "Grupo de la Muerte".
El domingo jugamos contra Tacuarembó en el Estadio, un partido clave para seguir primeros en el Clausura.
Vamo' el bolso!!!
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