Partidos

Último partido:

04/03/2012: Nacional 3-0 Cerro
Campeonato Clausura (Parque Central)

Próximo partido:

09/03/2012: Nacional Vs. Racing
Campeonato Clausura (Estadio Centenario)

lunes 5 de marzo de 2012

Victoria contundente de principio a fin

Ayer derrotamos a Cerro 3 a 0, en el que probablemente haya sido nuestro mejor partido en la temporada.

Ya desde los 2 minutos nos pusimos 1-0, cuando Cabrera hizo una diagonal al área pidiéndole a viva voz la pelota a Calzada. Este se la pasó notablemente tras la línea defensiva y el volante definió contra un palo ante la salida del arquero rival.

Ese gol facilitó todo y pareció trastocar los planes de un Cerro que se puso nervioso de inmediato e hizo demasiado poco durante los 90 minutos.

Durante el primer tiempo fuimos quienes controlamos la pelota y generamos varias opciones claras para definir el partido (recuerdo una media vuelta de Medina que dio en el palo y un par más), quedando para Cerro un par de contragolpes y/o córners, los cuales generalmente fueron abortados antes de generar real peligro sobre el arco de Burián, gracias a la buena tarea de Rolín, la mejora en el rendimiento de Scotti y una aplicación defensiva mucho mayor de Núñez.

Píriz tuvo un buen partido en la marca, Calzada colaboró bastante en la creación y, aunque Viudez en la izquierda estuvo más apagado que en los últimos partidos, por jugar Cabrera allí se entendió mejor con él; y el propio Cabrera anduvo mucho más activo buscando espacios y pidió mucho más la pelota (aunque no siempre se la dieron).

En el segundo tiempo ellos comenzaron un poco más enchufados y tuvieron un cabezazo que bien pudo ser gol, pero terminó yéndose por arriba del travesaño.

A esas alturas ya jugaba Vecino en la cancha en una extraña posición de lateral derecho (por el lesionado Placente). Poco después ingresarían Bueno por César y Viera por Rolín (también lesionado), 3 cambios que nos dejaban sin posibilidad de variante por si pasaba algo, con el partido 1-0 y sin el Chino o Vicente Sánchez. Fue medio raro eso, pero salió bien. Porque al minuto de haberse hecho el último cambio (iban 20) en un córner, Vecino hizo el 2-0 de cabeza, que liquidó el partido.

A esas alturas no sólo éramos superiores, sino que Cerro se perdió definitivamente en la cancha. Con Bueno por izquierda ensanchando la cancha y volviendo locos a los rivales, Viudez siendo amenaza permanente ahora por derecha y pese al cansancio, y Medina luchando todas las pelotas; así como con una mitad de la cancha combativa en la que 3 hombres pudieron más que 5 en el primer tiempo y más que 4 en el segundo; Cerro no pudo generarnos nada.

Poco después llegó la frutilla del postre, cuando tras una sucesión de pases entre defensas, mediocampistas y Burián, un pase largo dejó a Medina cara a cara con el arquero rival -quien tuvo que salir a cortar fuera del área-; el Cacique lo eludió e hizo el 3-0, que fuera el resultado definitivo.

Los últimos minutos se sucedieron sin demasiado qué destacar (apenas recuerdo un tiro lejano de Píriz, que salió a las manos de Rolero). Nosotros buscamos el 4° gol, pero sin demasiado ímpetu, sabiendo que el rival se había rendido y ya no hacía mucho más que aguantar la diferencia. El espectáculo se trasladó entonces a las tribunas, con el público manifestando su algarabía por el triunfo ante un rival que, pese a las bajas, era complicado.

Formamos con Burián (mero espectador del partido); Placente (solvente en la marca, no subió demasiado), Scotti (mejoró el rendimiento, redondeando un buen partido), Rolín (sigue en gran nivel) y Núñez (subió menos que en otros partidos y quizás por eso su actuación defensiva fue mejor); Calzada (para mí fue de los mejores de la cancha, tanto en la marca como en el intento permanente de generar juego), Píriz (mejoró su rendimiento y se pareció al de hace un año) y Cabrera (su mejor partido en la temporada, mucho más activo que en otras ocasiones en la creación de juego; tuvo igualmente algunos baches y momentos de lujos innecesarios e improductivos); Viudez (intentó como siempre, aunque fue absorbido por la marca rival, quizás jugar por izquierda le jugó en contra), Medina (un león en toda la cancha, desde defendiendo córners hasta peleando pelotas imposibles, pivoteó, ordenó al equipo, e hizo un gol de antología. El mejor de la cancha); y César (flojo partido, empezó mejor de lo que terminó y fue bien sustituído). Ingresaron Vecino (tuvo un buen partido, especialmente siendo que jugó en una posición poco habitual para él), Bueno (fue más que César, anduvo bien por la izquierda, generando peligro, desbordando) y Viera (no tuvo problemas).

Fue un partido extraño, por el amplio dominio que mostramos, en complicidad con una liviandad llamativa del rival. Y eso que el planteamiento inicial de Gallardo, así como los cambios, no parecieron del todo acertados. Además, se dio la curiosidad de que jugamos con línea de 4 contra un sólo delantero y nuestros laterales subieron poco. Esto debió haber causado dificultades a los 3 del medio, que debían enfrentar a 5 de Cerro, pero los dominaron completamente (ayudaron bastante Viudez y sobre todo Medina bajando a la mitad de la cancha (los duelos Medina/O.J. Morales fueron constantes). O sea, nos salió todo bien, pese a que la lógica indicaría que no debería ser así. Quizás el DT sepa mucho mejor que nosotros cómo encarar los partidos; quizás sea la camiseta, quizás la hinchada, o Medina que pelea todo. O una mezcla de todo eso. La verdad es que estamos primeros en la Tabla Anual aún y seguimos en carrera por el Clausura, a 2 de los líderes y con 4 puntos más que los conseguidos en igual cantidad de partidos durante el Apertura.

El próximo rival será Racing en el Estadio el viernes y hay que ir por un nuevo triunfo.

Vamos Nacional!

lunes 27 de febrero de 2012

Empate agónico

Ayer empatamos agónicamente contra Defensor, en un intenso partido que, si bien no fue bien jugado, sí fue muy disputado y con idas y vueltas permanentes.

Formamos con Burián (sigue sin dar seguridad bajo los tres palos, pero igual tuvo un par de buenas intervenciones claves), Núñez (mal en las proyecciones y en la marca, pese a mostrar algo más en esto último), Scotti (dicen que jugó lesionado y se notó: no justifica mandar al banco a Viera por el nivel que mostró), Rolín (el mejor atrás, corrió todo hasta lesionarse, y siguió metiendo hasta el final) y Placente (flojo partido, fue enloquecido todo el primer tiempo por Pintos); Cabrera (otro flojísimo partido, está muy lejos del nivel de hace dos años), Damonte (marcó bien hasta que se lesionó en el segundo tiempo, su punto más bajo sigue siendo que está demasiado adelante en la cancha y deja muchos metros para que los rivales -ayer Olivera- exploten) y Calzada (no brilló, pero luchó mucho y empujó al equipo con todo y sus limitaciones); Recoba (aportó el toque de calidad de siempre, le faltó un socio con quien jugar); Viudez (no tuvo un buen partido y fue bien sustituído) y Medina (luchó mucho, pero no generó demasiado, la única que tuvo la desperdició parando muy mal la pelota frente al arquero). Entraron Bueno (empezó bien, dio el pase del primer gol, pero luego se apagó), Sánchez (también empezó bien, luchó mucho, pero estuvo entreverado y no generó demasiado peligro) y Boghossian (con su altura obligó, peleó, causó problemas en el fondo violeta, pero sigue sin tener un lugar en el equipo porque nadie juega con o para él).

Durante los primeros 15 minutos, aunque Defensor tuvo en Olivera a un azote permanente para nuestra defensa (generó juego y tuvo dos tiros lejanos con cierto peligro), fuimos nosotros quienes estuvimos más cerca del gol. Recoba tuvo un tiro libre a los 10 y luego el propio Chino robó una pelota en la salida de la defensa, se la dio a Medina, pero éste definió mal y permitió al arquero salvar la ocasión. No tuvimos demasiado fútbol, sólo empuje, con Cabrera y Viudez peleando por izquierda, Medina por derecha con la ayuda de alguna subida de Calzada y Recoba intentando organizar algo de juego, pero parado muy arriba en la cancha, con lo cual era encimado permanentemente por defensas mucho más veloces.

Luego llegó el penal. Dudoso, la verdad, pero no podemos quejarnos porque de haber sido en la otra área hubiéramos pedido penal. La falta fue una muestra del partido que tuvo Scotti: impreciso, torpe, falto de timing.

Alemán puso entonces el 1-0 y luego de eso llegó el descontrol de los nuestros.

Por izquierda fundamentalmente, pero también por derecha de nuestra defensa. Defensor desbordó permanentemente, ganándole las espaldas a Placente y Núñez con 1-2 de baby fútbol. Se generaron unos cuántos corners o centros al segundo palo que resultaron peligrosos, pero entre Britos y Fleurquin se perdieron un par de veces cada uno la chance de hacer el 2-0 que hubiera sido merecido de acuerdo a un trámite que nos mostraba casi incapaces de pasar la mitad de la cancha con la pelota dominada.

Recién al final del primer tiempo Recoba tuvo un nuevo tiro libre, pero se fue afuera más lejos que el que tuvo al principio.

Para el comienzo del segundo tiempo entró Vicente Sánchez y se fue Medina. Extraño cambio que nos dejó con un equipo liviano y contragolpeador en un momento en el que necesitábamos meter a Defensor contra su arco, lo cual no sucedió. Sánchez peleó, corrió, trabó, pero no pudo generar demasiado peligro y en los primeros 10 minutos, pese a las ganas de los nuestros, no pasó mucha cosa.

Entonces Gallardo puso en cancha a Bueno y a Boghossian por Viudez y Placente; y al minuto, un centro llovido que superó a Boghossian y a toda la defensa, fue recogido por Bueno, quien mandó el centro bajo y Boghossian hizo el empate.

Luego de eso llegaron unos minutos de dominio nuestro, intentando arrinconar al equipo violeta, pero sin demasiado juego en conjunto. Bueno luchó y perdió todas, Boghossian hizo lo que pudo, bajó pelotazos, le pegó alguna vez al arco sin demasiado éxito, y Sánchez y Recoba estuvieron desconectados. Igual el momento parecía nuestro, porque el rival estaba desconcertado y nervioso.

Pero poco a poco nos fuimos quedando. Damonte se lesionó en una juagda y empezó a vagar por la cancha. Luego en una jugada rara, Burián se lastimó el brazo (e inmediatamente protagonizó el blooper del día, cediéndole con la mano la pelota a Britos, quien erró el gol más que nada por la sorpresa del momento y por dudar si devolver la pelota o hacer el gol -en todo caso, oficialmente, Burián atajó bien el tiro bajo-).

Más adelante, y cuando Defensor ya retomó las riendas del juego, Rolín salvó un córner y se torció una pierna, quedando visiblemente disminuído. El descontrol entonces fue enorme, pero logramos detener los ataques de un rival visiblemente cansado también, así como contragolpeamos (repito: sin generar chances de gol nunca) gracias a la velocidad de Bueno por izquierda (es eso, velocidad y nada más, lo que él puede aportar) o de Sánchez por derecha, quien de todas formas se mostró atropellado e impreciso.

Cuando todo parecía estar terminado, una pared casi de fútbol amateur entre los delanteros violetas (aprovechando que teníamos sólo tres en el fondo, que Rolín no podía más y que Scotti seguía bajísimo), permitió a Rolán quedar frente a Burián y definir contra un palo para hacer el 2-1 cuando faltaban 5 minutos.

El partido pareció entonces liquidarse, pero un centro de Recoba tras un tiro libre pasado la hora, permitió a Rolín volar por sobre toda la defensa rival y atropellar la pelota con la cabeza, cuello, hombro, yo que sé, y empujarla contra el palo derecho de Irrazábal.

Un 2-2 definitvo, pese a que inmediatamente volvimos a cargar sobre el arco rival con otros dos centros, y pese a que en un contragolpe entre medio de ambos Britos (creo) definió mal casi frente a Burián en un centro de Rolán, quien le ganó a Núñez la corrida.

En definitiva fue un punto ganado en un partido que bien nos pudo tener como perdedores. El empuje del equipo y de la hinchada volvieron a lograr un milagro, y seguimos primeros en la Tabla Anual (aunque nos puede empatar el CAP este miércoles). Pero no podemos mirar a otro lado: estamos jugando muy mal. No generamos nada en ataque, el medio campo está mal parado, muy arriba, dejando que cualquier enganche inteligente quede solo, y nuestra defensa parece querer jugar con nuestros corazones, cometiendo los más absurdos errores en la marca por abajo y por arriba, apenas salvando los goles de forma agónica.

Hay que mejorar mucho si lo que queremos es ganar este Clausura o llegar bien a las Finales del Uruguayo; o bien, si queremos clasificar a la próxima fase de la Copa Libertadores. Tenemos con qué para todo ello; un buen plantel (no maravilloso, pero sí bueno) y mucha personalidad en los jugadores; pero falta automatizar el ataque y saber cómo entrarle a los rivales, porque hasta ahora dependemos de la inspiración del momento de Recoba o Viudez.

Saludos!

lunes 20 de febrero de 2012

Arranque con victoria

Ayer derrotamos a River Plate 3-2 en el inicio del Clausura y, aunque no jugamos del todo bien y mostramos algunas falencias, es una victoria importante, contra un rival que juega bien, tiene un buen equipo y suele darnos muchos problemas.

Formamos con Burián (no da mucha seguridad, pero no tuvo responsabilidad en los goles); Núñez (atropellado como siempre, marcó mejor, pero no hizo las cosas bien con la pelota en los pies), Viera (buen partido en general, ganando todo por arriba y ordenando la defensa), Rolín (tuvo buenas y malas, marcó mucho pero tuvo cierta responsabilidad en el primer gol de ellos) y Abero (mal partido en general, lo terminó mejor de lo que lo empezó: no sabe marcar y eso nos trae problemas); Damonte (no brilló demasiado, estuvo muy estático), Píriz (muy impreciso en los pases o con la pelota, fue de menos a más en la marca y redondeó un partido aceptable) y Recoba (toques de calidad, como siempre, le costó hacerse de la pelota, pero anduvo bien); Viudez (la figura de la cancha), Medina (un golazo y mucha lucha en ambas áreas) y Sánchez (corrió, luchó, hizo un buen partido aunque también erró un gol imposible). En el segundo tiempo ingresaron Torres (buen partido, le dio solidez a la defensa), Cabrera (hizo bien las cosas como enganche, tuvo -como siempre- algún exceso innecesario) y Bueno (generó un par de chances de gol y para lo poco que jugó, lo hizo bien).

Empezamos con todo y ya a los 7 minutos Medina hizo el 1-0 parando de pecho un centro de Viudez y cruzándola notablemente.

River respondió y, aunque no generó chances claras de gol, tuvo varios tiros de esquina. La mitad de la cancha fue área de paso durante todo ese primer tiempo, en especial por el bajo rendimiento de Píriz y Damonte, y porque River buscaba rápido las bandas para aprovechar la endeble marca de Abero y Núñez. Para nosotros las bandas fueron también el arma principal para atacar, con un notable partido de Viudez por la derecha y un aceptable primer tiempo de Vicente por la izquierda, con la salvedad de que buscó siempre el perfil diestro y no es su fuerte.

A partir de los 20 minutos, luego de cierto dominio de River, empezamos a generar chances de gol. Vicente se perdió un gol en el área chica, Medina tuvo una pelota que no logró dirigir bien al arco, Recoba hizo un tiro libre que rebotó en la barrera y fue al corner (aunque el árbitro dio saque de meta) y a los 32 minutos, tras pase de Recoba en profundidad, Viudez tiró cruzado y clavó el segundo.

River no tardó en reaccionar y en un error de Rolín, que subió como puntero izquierdo, la defensa quedó desbalanceada y con superioridad numérica, un jugador de River desbordó, y mandó un centro que se coló en el arco anotando el descuento. Un karma que andamos teniendo últimamente.

Poco después se dio otra jugada de riesgo para ellos, cuando Abero subió y Rolín dejó desprotegido el sector izquierdo de la defensa. Habiendo 3 de River en el área, uno de ellos envió el centro, pero Rolín logró cortarlo con la mano (no vi la jugada en la TV, pero me pareció una mano casual en medio de la barrida; pero dicen que fue penal).

El primer tiempo se fue con un intento tímido de Vicente y poco más. La sensación era mixta. Habíamos jugado mal en general, con poca marca, muchos errores defensivos, pero un ataque que por momentos brilló a gran altura. En las tribunas se respiraba (aparte de enfado con el juez por lo que parecieron sistemáticos cobros absurdos en nuestra contra -la TV dirá si el enfado fue justificado o no-) la sensación de que había que mejorar o se nos podía complicar el partido.

En la segunda parte sufrimos innecesariamente. Entró Torres por Sánchez, con lo cual pasamos a formar con una línea de 3, que a veces fue de 4 y otras veces fue de 5. Eso no nos dio más solidez, aun cuando Torres sacó varias pelotas, especialmente porque Núñez y Abero siguieron dando ventajas, y River fue más agresivo que en el primer tiempo.

A los 6 minutos River se quedó con 10 hombres por dos faltas seguidas de Prieto contra Viudez (y debieron quedarse con 9, porque minutos antes otro jugador le dio una patada descalificadora a Medina en la cara); pero esto lejos de permitirnos tener el control del juego, pareció perjudicarnos. River, con 10 hombres, luego de unos minutos de desajustes, dominó esa segunda parte y nosotros sólo nos defendimos y contragolpeamos.

River generó quizás poco peligro, algún tiro de Franco, una atajada interesante de Burián ante tiro cruzado y otra más en un centro peligroso rastrero, varias pelotas en el área, un par de robos providenciales de Rolín; pero nosotros no generamos casi nada durante los primeros 20 minutos. Cabrera entró por Recoba y empezó bien, pero poco a poco se fue quedando. Luego entró Bueno por Medina; y nuestras chances de gol se limitaron a un tiro de Viudez desde fuera del área, un par de desbordes de Bueno (uno por derecha y otro por izquierda), una llegada de Píriz tras pase de Viudez que el arquero tapó magníficamente y el penal convertido por Cabrera ya casi en la hora, tras falta sobre Bueno en el que fuera su tercera incursión de peligro en el área.

El tercer gol liquidó todo, aun cuando en la última jugada Maureen Franco descontó con un brillante tiro libre (a colocar, contra un palo; y con Burián haciendo vista).

En definitiva un gran triunfo, pero que deja dudas en el rendimiento del equipo. Nuestro principal problema es la absoluta incapacidad de toda la mitad de la cancha (Damonte, Píriz, Abero, Núñez) de hacer un pase decente más allá de los dos metros de distancia. Eso centraliza mucho el juego en Recoba y hace que se desperdicien los piques inteligentes de Viudez y Vicente.

Otro problema evidente es la falta de marca de los laterales y la falta de utilidad de sus desbordes, lo cual hace que sea muy fácil para los rivales lleganrnos por las bandas, y terminemos dependiendo de salvadas providenciales de los de atrás. Hoy, además, se vio una falta de marca notoria en la mitad de la cancha, con un bajo rendimiento de Damonte, poco en la marca de Cabrera, y unos 70 minutos malos de Píriz (quien mejoró en los minutos finales).

Son cosas que, esperemos, podamos corregir. Nos esperan unas semanas complicadas en el campeonato (Defensor, Cerro y Danubio) y dos partidos por la Libertadores contra Alianza Lima que hay que ganar (ambos) para clasificar a octavos de final.

Vamo' Nacional!

viernes 17 de febrero de 2012

¿Un golpe de realidad?


Anoche perdimos en casa contra Libertad por 2-1 dejando una muy pálida imagen.

Ya desde un comienzo, y aunque la intención siempre fue tener el protagonista, el equipo careció de la intensidad con la que jugó contra Vasco da Gama. El juego se hizo lento y anunciado, algo que los paraguayos buscaron desde un comienzo y durante los 90 minutos (incluso jugaron lento mientras iban perdiendo), y nosotros carecimos de ideas como para hacer el gol.

En el primer tiempo las jugadas de mayor peligro fueron un centro al segundo palo que Viudez logró cabecear aprovechando el quede defensivo (ocasión en la que Muñoz evitó el gol cuando la pelota se colaba en el ángulo) y luego el gol, que fue un contragolpe en el que Viudez ganó una pelota por arriba contra el lateral izquierdo, mandó un centro que rebota en el defensa y en Vicente Sánchez, el propio Vicente la tocó atrás y Aguirre definió sin arquero.

Fueron jugadas producto de una acción individual imposible de Viudez: ganó por arriba, pese a ser quizás el más bajo de la cancha.

El equipo estuvo falto de movilidad. 4 atrás, Damonte más arriba y 5 tipos adelante mezclados con la defensa rival esperando el pelotazo. Cabrera casi nunca bajó a pedir la pelota cuando la tenían los de atrás, lo propio Aguirre. E incluso Calzada pareció más un puntero que un volante. Sin opciones de pase y con el rival metido atrás y sin presionar, nuestros defensas (generalmente Scotti) no tenían más opciones que tirar un pelotazo, el cual jamás era ganado por los nuestros, porque ninguno tenía estatura siquiera similar a la de los paraguayos.

Libertad, sin presionar y esperando nada más, tuvo algunos contragolpes (antes y después del 1-0) que culminaron muy mal, de lo contrario no hubiesen terminado perdiendo ese primer tiempo.

Flojo el equipo, no contagió nunca, generó muy poco, dejó muestras de inseguridad; pero terminó arriba el primer tiempo.

En la segunda parte la tónica no cambió mucho. Gallardo sacó a Aguirre y puso a Abero y al menos garantizó que tuviéramos uno menos mezclado con la defensa paraguaya. Incluso el volante protagonizó la jugada que pudo cambiar el juego: un pelotazo largo fue peinado por Vicente Sánchez y Abero quedó de cara al gol, pero su violento remate dio en el palo.

No sé cuánto tiempo iba, pero nosotros parecíamos un poquito más que en el primer tiempo y los paraguayos sólo se defendían, esperaban, e intentaban de contragolpe.

A los 15 minutos (más o menos) tuvimos un corner a favor, e increíblemente el partido dio un giro de 180 grados. El corner fue mal ejecutado, pero el rebote le quedó a Calzada, éste, sin siquiera mirar, intentó tirar la pelota al área, pero su centro quedó corto y nació el contragolpe a través del cual nos empataron.

Poco después otro contragolpe terminó con el 2-1.

A partir de entonces, el descontrol fue total. Es cierto que durante 10 ó 15 minutos hubo una lluvia extraña y un viento cruzado en contra de nuestro ataque, pero el equipo no generó demasiado. Recoba intentó algo por derecha, pero sin concretar, y Viudez tuvo la única chance de empatar tras centro de Medina que sobró al defensa paraguayo, y Viudez quedó mano a mano con Muñoz, quien tapó el disparo notablemente.

Al final presionamos, pero sin ideas, y no pudimos vulnerarlos.

¿Es un golpe de realidad? Yo diría que... puede ser... Tenemos que convencernos de que no tenemos un gran equipo. No quiere decir que seamos malos, sólo que no tenemos más que nadie; mucho menos podemos tener más que un equipo que se ha llevado a nuestro capitán. Los paraguayos no mostraron mucho, pero fueron sólidos y jugaron a algo. Tenían un plan y lo ejecutaron, nosotros no. Jugamos en una cancha chica intentando crear espacios, como primera contradicción. Buscamos pelotazos con delanteros de 1,70 marcados por defensas de 1,85, como segunda contradicción. Y encima terminamos jugando con un equipo desbalanceado que no hizo más que dar una imagen de desprolijidad terrible.

Los puntos que ganamos en Río, los perdimos aquí; y lo mismo pasó con la buena imagen dejada en el primer partido.

Formamos con Burián (quizás pudo haber evitado el primer gol, no saliendo tan lejos del arco, pero no hizo las cosas mal); Núñez (como siempre, corrió sin ton ni son y poco inteligentemente), Scotti (ordenó el fondo, no hizo mucho espectacular, pero dio seguridad), Rolín (un par de robos notables) y Placente (poca cosa, subió bien alguna vez, pero regaló mucho sus espaldas); Cabrera (sigue sin sentir la responsabilidad de conducir al equipo, estuvo apagado), Damonte (lo mejor en el medio, le sacaron una amarilla tonta que lo condicionó por más de 60 minutos), Calzada (desaparecido contra un costado, cuando intentó ayudar a Damonte sólo hizo que subieran por el lado de él; tuvo un mal partido), Aguirre (sin posición fija, no hizo nada más que el gol); Viudez y Vicente Sánchez (los mejores del equipo, peleando todo pese a las diferencias físicas, y ganando la mayoría de las veces; Viudez perdió dos goles por culpa de Muñoz y Vicente definió mal un par de veces la jugada; pero repito que fueron los mejores). Entraron Abero (mal, erró el gol y se cayó emocionalmente, cometió errores ridículos en la marca), Recoba (hizo lo que pudo) y Medina (peleó, chocó, mandó un centro, hizo lo que pudo también).

Ahora hay que ir a ganar a Perú el 13 de marzo, ya no para casi asegurar la clasificación (como hubiera pasado si ganábamos ayer) sino para meternos en la pelea otra vez. Se puede, pero hay que mejorar.

El domingo en la tarde, en tanto, jugamos contra River Plate en el arranque del clausura. Es una gran medida para ver para qué estamos en este semestre.

Vamo' el bolso!

jueves 9 de febrero de 2012

Triunfazo en Río de Janeiro


Hace unas horas derrotamos a Vasco da Gama 2-1, como visitantes, y arrancamos de la mejor manera nuestro camino en la Copa Libertadores.

¡Pero qué innecesario sufrimiento esos últimos 15 minutos, por Dios! ¡No lo merecíamos, fuimos superiores al rival todo el tiempo!

Gallardo apostó por jugadores con dinámica y velocidad para este partido, por eso dejó afuera a jugadores como Píriz y Recoba (el primero habitual titular, y el otro titular también en toda la pretemporada casi) y puso a Romero y Cabrera.

Arrancamos mejor parados y con una sana intención de tocar e intentar progresar en la cancha. Vasco da Gama fue un equipo extrañamente estático con 3 líneas (por momentos un 3-5-2) demasiado estáticas, como un futbolito. Eso nos permitió tocar con demasiada soltura los primeros minutos, y tanto Viudez como Sánchez tuvieron alguna chance de peligro.

Romero y Cabrera tuvieron cada uno un tiro peligroso tras pase de Viudez, y ya a los 30 minutos llegó el corner que nos permitió ponernos en ventaja: Scotti peleó un centro cerrado al primer palo, pero no tocó la pelota, algo que sí hizo su marcador, descolocando al arquero y enviándola contra el segundo palo.

Inmediatamente después de eso le quitaron el gol en la línea a Viudez, cuando éste en una extraña jugada se llevó la pelota eludiendo al arquero.

En los minutos finales Vasco tuvo algún cabezazo en tiros de esquina y un tiro libre a las manos de Burián en posición inmejorable (la medialuna del área).

Ni bien empezó el segundo tiempo (con el ingreso de Jadson Viera por Scotti -creo que lesionado-), Viudez aprovechó un descuido defensivo, desbordó por la derecha, quedó solo, levantó la cabeza y vio a Vicente Sánchez desmarcado. El centro fue medio bajo, pero bien ubicado y Vicente se tiró en palomita para hacer el 2-0.

Ahí Vasco da Gama pareció morir, y nosotros pudimos liquidarlo con un contragolpe en el que Sánchez eludió al arquero pero definió mal con la pierna derecha.

Poco a poco nos fuimos metiendo atrás. Entró Abero por Romero (lesionado) y luego Recoba por Sánchez. Esto hizo que perdiéramos la pelota, porque Romero tiene más control que Abero y porque Recoba no anduvo mal, pero sólo tuvo a Viudez como compañero, y éste se cansó rápido de ser el único que picaba (con perdón de Abero, que también corrió todas las pelotas, pero viniendo desde atrás).

Así a los 28, en una jugada aislada, una buena combinación a espaldas de Placente terminó en un centro fuerte y bajo a espaldas de Viera, en el que Núñez se durmió y llegó el descuento. Vasco entonces se fue arriba (no con demasiada garra ni fútbol, pero sí mucho más animado y confiado que antes del descuento) y nos puso en aprietos. Burián tapó un mano a mano y el árbitro anuló un gol por offside (bien sancionado) pasada la hora.

En definitiva, gran triunfo, que ilusiona y que nos hace ver más que posible la clasificación a Octavos, pese a que el grupo es bastante complicado; y, por qué no, nos permite soñar con cosas grandes en esta Libertadores.

El equipo formó con: Burián (tuvo un par de atajadas importantes, una fundamental que hubiese sido el empate cerca del final); Núñez (buen primer tiempo, en el segundo se vio desbordado, sin proyección y desatento), Scotti (ordenó bien la defensa y se puede decir que el primer gol fue gracias a él por ir a pelear la pelota), Rolín (un par de pases cortos medio peligrosos al principio, pero cerró notablemente en todas sus intervenciones, quizás el mejor del partido) y Placente (tuvo buenas y malas, pero en general aportó control de pelota y marcó bien su sector); Cabrera (bien en el primer tiempo como enlace, y bien en el segundo ya más centrado en la marca), Damonte (muy bien en la marca, con algún exceso y algún pase erróneo, pero en general mostró tener buen pie para buscar al compañero; me gustó), Calzada (ímpetu como siempre, también intentó no rifar la pelota para cualquier parte) y Romero (ayudó en la marca, y tuvo una sana intención de levantar siempre la cabeza y pasar el balón con criterio; aunque es cierto que a veces hizo pases erróneos); Viudez (corrió todo y fue una pesadilla para la defensa hasta que se cansó en el segundo tiempo) y Sánchez (también corrió todo y jugó con inteligencia; aunque malogró un par de chances de gol, fue clave el gol que hizo en el arranque del segundo tiempo). Viera sacó un montón de pelotazos, Abero corrió y marcó lo que pudo por la izquierda (aunque se notó la baja de Romero, porque no tiene su mismo juego), y Recoba controló con criterio la pelota cuando la tuvo.

Esto recién comienza, pero da para creer en el bolso. La verdad el equipo mostró una sanísima intención de tener la pelota y jugar rápido; mostró también mucho orden y mucha marca en la mitad de la cancha.

Los aspectos que hay que mejorar son el poco juego que tenemos en el área (nos falta gol, aun cuando hayamos hecho 2), la marca por las bandas (ni Núñez ni Placente son seguros en ese aspecto, aunque el primero lo suple con velocidad y entrega y el otro con oficio), el regular mejor las energías (hoy terminaron todos muertos, Viudez a la cabeza, y al final parecía que nos empataban sólo por imposición física), y ver qué hacer para que juegue Recoba: el Chino carece absolutamente de marca, por lo que ponerlo por un volante como los que jugaron hoy hubiese sido un suicidio, pero ponerlo junto a un único punta (y más cansado, como era el caso de Viudez) es dejarlo sin juego.

El jueves que viene nos toca Libertad en el Parque y hay que ganar para consolidar estos 3 puntos de oro que sacamos en Brasil ante el vicecampeón Brasileño.

Vamo' Nacional!

domingo 5 de febrero de 2012

Fin de la pretemporada

Con la derrota en los penales el miércoles ante Liverpool, pusimos punto final a una pretemporada que no ha dejado sabor a nada. Dejando de lado los clásicos, el nivel del equipo ha sido regular (o peor) y, aunque es cierto que jugamos con la tercera esta "Copa Preparación", también hemos dejado una pálida imagen, más considerando que el tradicional rival ha obtenido mejores resultados (las comparaciones con ellos son inevitables).

El miércoles que viene, en tanto, comienza la temporada oficial y con una prueba de fuego: Vasco da Gama, en Brasil.

Del partido (y dejando de lado la transmisión amateur de Tenfield, con una sóla cámara a 400 metros de la cancha) no se puede decir mucho. Fue malo en el primer tiempo, con Liverpool un poco superior y nosotros casi sin llegar al arco rival.

En el segundo tiempo la tónica aburrida del juego se sacudió con el gol de ellos, luego nosotros dominamos un poco, pero tampoco creamos mucho juego o muchas chances de gol. Incluso el gol del empate fue sorpresivo, por el recién ingresado Dorrego, quien tiró lo que más parecía un mal pase largo, el cual no sé si previo desvío o qué, se coló contra un palo no muy fuerte.

Liverpool tuvo alguna chance para hacer el segundo antes del final del partido, nosotros alguna también, pero poco a poco el empate se firmó y en los penales no supimos definir del todo bien y quedamos afuera de la "Copa de Honor".

Como ya dije en la entrada previa, y aunque las fechas para el torneo fueron malas, es una lástima no haberle dado importancia a este torneo. Vuelvo a decir que Nacional es el máximo ganador de torneos nacionales, y eso no se logró despreciando torneos, sino justamente al contrario; jugándolos a ganar siempre.

Ya veremos qué pasa el miércoles, la verdadera prueba de fuego; el partido para el cual nos hemos preparado estos últimos meses.

Vamo' Nacional!

lunes 30 de enero de 2012

Derrota con la tercera

Anoche perdimos en Fray Bentos contra Bella Vista por 3-2 y nos quedamos afuera de esta primera edición del Torneo Preparación, quedando relegados a la "ronda de perdedores" (o "Copa de Honor"), donde tendremos que jugar contra Liverpool el miércoles en el Goyenola de Tacuarembó.

El partido no fue malo. La verdad, para los jugadores que jugaron (una mezcla de cuarta y quinta división), el resultado no fue malo. En el primer tiempo fue un poco chato y, aunque Bella Vista fue más e hizo un gol tempranero, además de errar otro par antes de los 20 minutos, logramos empatar y terminamos jugando un poco mejor que ellos.

El segundo tiempo fue diferente. Ellos definitivamente fueron más y buscaron la victoria desde el arranque. Luego del 2-1 de ellos, tuvieron alguna chance de hacer el tercero, pero cuando faltaban 20 minutos, Pereira, de cabeza, logró el empate.

En ese momento dio la sensación de que, aunque fuimos menos que ellos todo el partido, podíamos incluso alzarnos con la victoria. Sin embargo, en el primer ataque luego del empate, y tras una brillante atajada de Tejera (lo mejor del equipo), llegó el 3-2 de Bella Vista.

Los últimos 15 minutos fueron controlados por ellos, y nosotros, en base a empuje, no pudimos generar demasiado peligro, pero igualmente dejamos una buena sensación pese a jugar ya no con un equipo de segunda línea, sino de tercera.

Una lástima no haberle dado mucha importancia a este torneo, que, si bien no es importante, no deja de ser un torneo oficial. Nacional es el máximo campeón uruguayo en torneos oficiales y creo que debimos haber apuntado a ganarlo.

Ahora a pensar en Liverpool por la "Copa de Honor" y ya luego a poner todo de cara a la Copa Libertadores.

Saludos!